Se muestran los artículos pertenecientes al tema Ecologia.

El cientifico que se juega por el pueblo contra las poderosas Corporaciones criminales: el Dr. Carrasco y Monsanto


Andrés carrasco:
Embriólogo del CONICET, dice que “confirmó” el riesgo.
.
- Cómo cambió la vida del científico del CONICET que denunció
la toxicidad del herbicida del boom de la soja.
- Críticas, militancia y el rol de Garré y Barañao.
.
Las ranas “africanas de uñas” o Xenopus laevis, un insumo
habitual para estudios científicos de desarrollo embrionario, salieron de su ostracismo de
laboratorio.
.
Y podrían poner en jaque o al menos modificar el modo de producción del principal cultivo de la
Argentina.
.
Al menos, eso pretende un grupo de médicos, militantes ambientalistas, campesinos y legisladores,
para quienes los embriones de la ignota ranita acaban de aportar información decisiva para frenar o
detener las fumigaciones con el plaguicida más usado en el país.
.
“¿Qué más vamos a esperar?”, vociferan.
.
El que prendió la mecha es el médico Andrés Carrasco (63), director del Laboratorio de
Embriología Molecular de la Facultad de Medicina de la UBA.
.
A comienzos de año, Carrasco extendió el modelo experimental de Xenopus a la evaluación
toxicológica.
.
Y, “por decisión personal y a todo riesgo”, como dice, se dispuso a probar los supuestos efectos
nocivos del herbicida que contribuyó a impulsar el boom de la soja en Argentina.
.
La revelación de sus resultados provocaría en los meses siguientes un infierno de acusaciones
cruzadas, denuncias de intimidaciones, rechazos oficiales y cuestionamientos profesionales.
.
Y vuelve a poner bajo la lupa las relaciones entre ciencia y sociedad.
.
“Yo sabía que esto iba a afectar intereses”, confiesa el investigador y ex director del CONICET.
.
“Pero no podía quedarme callado”.
.
La palabra clave de la controversia que agitó la rutina de laboratorio (y la vida) de Carrasco es
“glifosato”.
.
Componente activo del producto “Roundup” de Monsanto, mueve un mercado anual de US$ 600
millones.
.
Y se vincula a la aprobación y expansión en el país de la soja transgénica, RR o “Roundup Ready”,
que hoy ocupa casi 20 millones de hectáreas.
.
Desde 1996, el consumo local de glifosato creció de 14 millones a casi 200 millones de litros.
.
Según Monsanto, el producto se comercializa con éxito en más de 140 países desde hace 33 años y
está clasificado en la categoría de menor riesgo toxicológico.
.
“Pruebas agudas en ratas muestran que es algo menos tóxico que la sal de mesa y mucho menos
tóxico que la aspirina”, enfatiza Pablo Vaquero, director de Asuntos Corporativos de la división
Latinoamérica Sur de la compañía, en respuesta a Newsweek.
.
Carrasco ya no le cree.
.
Asegura que decidió realizar el estudio cuando, un par de años atrás, empezó a escuchar que
algunos médicos asociaban el uso extendido del herbicida con el cáncer, malformaciones y abortos
espontáneos.
.
“Hice un clic”, grafica.
“Me di cuenta de que tenía un modelo experimental con el que podía ver si el elemento era tóxico o
no”.
.
Por su condición de médico, añade, era su obligación meterse en ese tema de tanta importancia
social.
.
Con fondos que el Estado ya asigna a su laboratorio
(“si los hubiera pedido especialmente al CONICET, probablemente no me los habrían dado”, alega),
el científico bañó e inyectó embriones de Xenopus con glifosato puro y también con la formulación
comercial del producto, que incluye otros ingredientes, pero en dosis hasta 5.000 veces menores a
las que se emplean para fumigar.
.
Y comprobó que los embriones disminuyeron su largo, así como el tamaño de la zona cefálica y los
ojos.
.
También halló problemas en el cierre del tubo neural.
.
El embriólogo asegura que repitió los experimentos con distintas dosis y también con embriones de
pollo, y que las malformaciones fueron consistentes y reproducibles.
.
“Es perfectamente válido inferir que también ocurran en embriones humanos ante el impacto del
glifosato”, añade.
.
No todos están convencidos de lo mismo.
.
Carrasco facilitó los primeros datos de la investigación para una nota de tapa de Página/12, el 13 de
abril pasado, y no los presentó en una revista o congreso de la especialidad, como resulta habitual
en la comunidad científica.
.
Ese paso es central para la dinámica de producción de la ciencia:
implica un primer filtro a la calidad metodológica de la investigación y propicia el acceso de los
colegas a todos los detalles de un experimento, con el fin de analizarlo y, eventualmente, replicarlo.
.
La transgresión de Carrasco sigue siendo, no sin razón, el primer elemento del que se agarran los
detractores del trabajo para cuestionarlo.
.
“No puedo opinar sobre el estudio del doctor Carrasco, porque nunca leímos ese trabajo en una
publicación científica revisada por pares”, señala a Newsweek Guillermo Cal, director ejecutivo de
la Cámara de Sanidad Agropecuaria y Fertilizantes (CASAFE), para quien las denuncias sobre
eventuales efectos nocivos del glifosato sobre la salud humana son absurdas y desprovistas de
fundamento.
.
El ministro de Ciencia, Lino Barañao, también le salió al cruce.
.
En un congreso en Rosario de la Asociación Argentina de Productores de Siembra Directa
(AAPRESID), y aunque no nombró a Carrasco, sostuvo que “comunicar la información preliminar
de una investigación científica en un medio masivo es poco ético”.
.
El funcionario alertó también por la aparición de un discurso que “ya no es ecologista, sino que es
antitecnológico y anticientífico”.
.
Fue ovacionado.
.
Sin embargo, Carrasco explica que tuvo buenas razones para violar el canon científico.
.
“No todo lo que se publica está garantizado”, argumenta.
.
“Lo importante es que uno esté seguro, y yo lo estaba.
.
No estamos discutiendo una hipótesis sobre la función de un gen, sino algo de mucho impacto en la
sociedad.
.
Y yo sentí que había que decirlo”.
.
El investigador dice que presentó por primera vez los aspectos más técnicos de su estudio en una
conferencia en el Consejo Directivo de la Facultad de Medicina, el 5 de noviembre pasado, y
asegura que ahora está terminando de redactar el informe definitivo para enviar a un journal.
.
El problema de fondo, agrega Carrasco, es que experimentos como el suyo no son bien recibidos
porque traen malas noticias.
.
Y la comunidad científica —agrega— quiere dar buenas noticias:
nuevas tecnologías y productos biomédicos.
.
“La ciencia dejó de estar al servicio de la humanidad para estar al servicio de los intereses.
.
Las grandes instituciones académicas están muy comprometidas con los grandes concentrados de
capital.
Y la demanda es generar mercancías, no resolver los problemas”, dispara.
.
En la mañana del sábado 24 de octubre, medio centenar de médicos, ambientalistas, estudiantes y
militantes sociales participaban del V Encuentro Nacional del Foro Social de Salud y Medio
Ambiente, en el aula magna de la Facultad de Medicina de la UBA. Autoridades y profesores
brillaban por su ausencia.
.
En el hall, un par de stands vendían libros de alimentación orgánica y agricultura sustentable.
También tarta de membrillo.
Todo a pulmón.
.
El día anterior, según el programa, tenían que haber disertado Martín Sabbatella, Hermes Binner,
Fernando “Pino” Solanas y Carlos Heller.
.
Pero faltaron, y mandaron en su lugar a asesores.
.
“¡Lo que pasa es que no tienen h… para venir a hablar con nosotros!”, bramó ante el micrófono
Hugo Gómez De Maio, cirujano infantil del Hospital de Pediatría de Posadas.
.
“Es una vergüenza.
.
¡La próxima vez que yo sepa que ellos vienen, el que no va a venir soy yo!”.
.
Gómez De Maio integra el grupo más activo de médicos del interior del país que, desde hace varios
años, vienen denunciando los supuestos problemas de salud que causa la exposición aguda y
crónica a agroquímicos, y en particular al glifosato.
.
Afirman que provocan retraso mental, trastornos del crecimiento, leucemias, mielomeningocele,
abortos, defectos en la calidad del semen...
.
En cierta forma, se sienten protagonistas de una cruzada contra los grandes intereses y las
multinacionales.
.
No se permiten la duda, y su verba es encendida.
.
“Round Up es altamente tóxico y lo usamos como si fuera agua de colonia”, denunció De Maio en
el foro.
.
“Si no les ponemos un freno, los plaguicidas van a hacer una civilización argentina de idiotas”.
.
El segundo expositor de la jornada jugaba de local: era, claro, Carrasco.
.
Desde que su investigación salió a la luz pública, cuenta que empezó a ser invitado a lugares que
nunca hubiera antes imaginado.
.
Lo presentan sin medias tintas como “el científico del CONICET que demostró que el glifosato
causa malformaciones y afecciones diversas a las personas”.
.
Y él no se encarga de desmentirlo.
.
En los últimos meses, dio charlas sobre su estudio y la relación ciencia-sociedad en foros y
encuentros públicos en las facultades de Ciencias Sociales y Agronomía de la UBA, en Rojas, en
Mar del Plata, en la Cámara de Diputados de la Nación, en Paraná, en Santa Fe, en La Plata, en
Villa General Belgrano...
.
El médico Jorge Kaczewer, miembro del Grupo de Reflexión Rural y autor del libro “La amenaza
transgénica”, dice que ya existía preocupación por el glifosato, “pero con el estudio de Carrasco fue
¡pum!, explotó.
.
Fue la frutilla del postre”.
.
“Es como si Carrasco hubiera producido un efecto dominó”, coincide un asesor de la diputada
nacional oficialista Julia Perié, quien, junto a 14 colegas, impulsó en agosto una ley para prohibir la
comercialización, uso y aplicación del Roundup
(el proyecto se está evaluando en dos comisiones).
.
Para Carrasco, es conmovedor el “calor humano” de la gente, incluyendo a habitantes de poblados
rurales, que lo van a escuchar.
.
“Casi me agradecen que exista.
.
Sienten que por fin hay alguien que se ocupa de estos problemas”, se ufana.
.
También denuncia contratiempos.
.
A las pocas semanas de revelar su investigación en Página/12, cuenta que sufrió actos de
intimidación en su laboratorio, cuando tres personas fueron a interpelar a sus colaboradores y
pedirles de mal modo el informe de su estudio.
.
Señala que se presentaron como abogados de CASAFE y que se fueron con las manos vacías. Cal,
de la cámara, niega el episodio:
“Nunca hubo ninguna acción intimidatoria. Buscamos el diálogo sobre una base científica, y
respetamos todas las opiniones y personas”.
.
La abogada santafesina Graciela Gómez, militante contra la fumigación indiscriminada con
agroquímicos y directora de la ONG Ecos de Romang, acompañó a Carrasco en sendas excursiones
al interior.
.
Cuenta que el 9 de septiembre, cuando Carrasco disertaba en unas jornadas organizadas por la
Cámara de Diputados de la provincia de Santa Fe, fue hostigado a la hora de las preguntas por un
miembro del auditorio que (según ella) defendía los intereses de los lobbies sojeros.
.
“Él se defendió bien.
.
Pero se quedó mal”, asegura.
.
Dos semanas después, Carrasco tuvo su revancha.
.
Dio otra conferencia en Paraná y cuando terminó, el público lo aplaudió de pie durante dos minutos.
.
“Ahí revivió. Fue maravilloso: se lo merecía”, agrega Gómez.
.
Según a quién se consulte, Carrasco grafica que todavía hay científicos sensibles que se conmueven
ante los problemas de la gente, o es el artífice de una maniobra cargada de intencionalidad política.
.
“Son canalladas”, responde Carrasco.
.
El primer día de julio, y para evitar suspicacias, el científico elevó la renuncia a su cargo como
Subsecretario de Innovación Científica del Ministerio de Defensa.
.
Se la aceptaron el día 23.
“(Nilda) Garré no tuvo nada que ver con mi estudio”, brama.
“La señora ministro ni sabía lo que yo estaba haciendo”.
Tampoco se enojó cuando lo supo.
.
Otro punto central que los críticos cuestionan a Carrasco es la aplicabilidad de sus estudios a la vida
real.
.
Y hasta qué punto un análisis con embriones de anfibios puede reemplazar, predecir o aproximarse
a los resultados de una investigación epidemiológica rigurosa, que hasta ahora nadie encaró “porque
no conviene que se haga”, sugiere Carrasco.
.
Esos dilemas son habituales en la evaluación de riesgo.
.
La ciencia ofrece un método de acercarse a la verdad, no un veredicto.
.
Y los prejuicios o intereses previos pueden sesgar la valoración de la evidencia.
.
Un documento de la Asociación Argentina de Consorcios Regionales de Experimentación Agrícola
(AACREA), por caso, interpreta que los métodos y procedimientos utilizados por Carrasco no
necesariamente indican riesgo para alguien que no sea un anfibio particular bajo determinadas
condiciones experimentales.
.
Jorge Adámoli, ingeniero agrónomo y profesor de ecología de la UBA, también tiene sus reparos.
.
“El glifosato no fue creado para ser usado en el desarrollo de embriones.
.
¡Si los expusiéramos a la sal de cocina, al vinagre o a la lavandina, también les podría causar un
efecto!”, asegura. “¿Carrasco puede no saberlo?”, pregunta Newsweek.
.
“No. Si no se da cuenta de las limitaciones de su estudio, es que alguna intencionalidad debe tener”.
.
Por su parte, Rodolfo Ávila, profesor de embriología de la Universidad Nacional de Córdoba,
enfatiza que ninguna investigación en embriones es concluyente por sí sola si no se lo acompaña de
otros estudios complementarios.
.
“A lo sumo puede representar una señal de advertencia, pero no se puede hacer una extrapolación
directa a los efectos en seres humanos”, advierte.
.
Meses atrás, un informe multidisciplinario del CONICET concluyó que no había datos suficientes
en la Argentina sobre los efectos del glifosato en la salud humana.
.
Pudo haber sido un golpe de gracia.
.
Pero para Carrasco, el documento es “grave institucionalmente, indignante” porque, entre las
referencias bibliográficas, se cita estudios encargados por Monsanto.
.
Y porque uno de los autores que lo firma también tiene vínculos con la multinacional.
.
Respecto a las otras críticas, aduce que son “chicanas baratas”, “escaramuzas dialécticas”,
“argumentos que destituyen la seriedad de la ciencia”.
.
Su pecado, argumenta, fue meterse con un desarrollo tecnológico que la mayoría de los científicos
defiende en lugar de mirar críticamente, lo cual, de alguna manera, los impermeabiliza frente a
cualquier cuestionamiento de buena fe.
.
¿Es un quijote incomprendido, un provocador o un rebelde equivocado?
.
Quizás eso es lo que menos importa.
Kaczewer anticipa que Carrasco va en camino de ser un “paria”, como les pasó a otros científicos
que “examinaron las verdades en lugar de transar con el poder”.
.
Carrasco saca entonces pecho, y no se sabe si lo sufre o en realidad lo disfruta:
“Yo sé que esto algún día me lo van a facturar.
Pero yo me lo banco.
Con la ciencia”.
.
Por Matías Loewy
NEWSWEEK
Publicado por INNGENIAR GROUP
08/12/2009 05:56 Autor: criticamedicina. Enlace permanente. Tema: Ecologia No hay comentarios. Comentar.

**El Aprovechamiento Naturalmente Adaptado**

**El Aprovechamiento Naturalmente Adaptado**

**¤ 2009 ¤**

**Por Arturo Avellaneda**

**Malestar en la civilización - Bienestar en la cultura**

**INTRODUCCION**

El devastador impacto que ha producido la industrialización de la
agricultura en nuestra región, ha sido encubierto como problemática.
Desde los albores de la ocupación de nuestras pampas, el permanente
desplazamiento de la flora y fauna nativa ha sido para nosotros una
desafortunada práctica que nos ha dejado ya un saldo erosivo grave,
como oportunamente anticipara Don Florentino Ameghino.

El retiro del caldenal pampeano y sus amables vecinos, el tala y el
espinillo; La permanente carga de hacienda exótica y finalmente el
reemplazo de nuestras pasturas a cambio de los nuevos monocultivos y
su nocivo alcance tóxico sobre la salud humana, son todos abusos que
rebelan una dramática y devastadora decadencia.

Del monte, el pajonal y del mismísimo río, se han venido perdiendo
presencias biológicas tan queridas para nosotros como el venado, el
gato montés, el ñandú, la perdiz chica y hasta las saltarinas
lisas, entre muchas otras, quizás no tan representativas, pero si
valiosas en su anónima tarea de servir al equilibrio natural del
todo. Recrudece en abierta obscenidad el ataque a toda forma nativa de
vida incluyendo al ser humano. Así junto al consecuente
empobrecimiento del suelo y al agotamiento de las cuencas
hídro-pesqueras, queda confirmada la nociva coherencia de este
programa civilizatorio en curso. Pérdida de hábitat, intoxicación
masiva y éxodo, ya representan un verdadero flagelo social en este
cercano segundo centenario de la revolución criolla que se avecina.

Un ciclo destructivo ciegamente subordinado a la acumulación de
excedentes financieros a fuerza de mantener un “estándar” de
sometimiento cultural, político y económico. Un modelo respaldado
por medio del engaño mediático y la fuerza bruta que tiene por
objeto inhibir la vida en todas sus más diversas formas.

Aquí es donde y cuando los caminos de la historia se vuelven a
cruzar, porque coinciden frontalmente dos recorridos históricos
antagónicos. El manejo de un puerto factoría europeo en nuestra
tierra; o la Patria Grande Americana que soñaron nuestros
libertadores. La opción es inobjetable, no hay destino alguno en la
periferia del otro. Ni ejemplo de “desarrollo sostenible” a imitar
en epicentro alguno.

Sólo el destino de nuestro legítimo habitante podrá convalidar un
sentido de marcha desde el sagrado testimonio su propia vida, la de su
familia y el de la inapelable voz del pueblo al que pertenezca, único
testigo digno de ser oído cuando de la construcción de un destino
colectivo se trate. Sin criterio no hay consenso y sin él tampoco hay
construcción política posible, en esta trama espero entonces sean
tejidos estos párrafos de nuestra joven historia.

 **INTRODUCCION**

 <http://www.permahabitante.com.ar/informe_ana_2009.php>

 **TOXICOLOGÍA DE LA PAMPA HÚMEDA**

 <http://www.permahabitante.com.ar/informe_ana_2009.php>

 **Veneno en nuestros alimentos**

 <http://www.permahabitante.com.ar/informe_ana_2009.php>

 **Terminator**

 <http://www.permahabitante.com.ar/informe_ana_2009.php>

 **Los ratones permanecen leales a Viracocha**

 <http://www.permahabitante.com.ar/informe_ana_2009.php>

 **Malformaciones congénitas asociadas con agro tóxicos**

 <http://www.permahabitante.com.ar/informe_ana_2009.php>

 **Round Up, es el asesino glifosato**

 <http://www.permahabitante.com.ar/informe_ana_2009.php>

 **UTOPÍA RECUPERA SU MARCHA**

 <http://www.permahabitante.com.ar/informe_ana_2009.php>

 **Las llamas como hacienda**

 <http://www.permahabitante.com.ar/informe_ana_2009.php>

 **Ecoaldeas, testimonios de un colectivismo creciente**

 <http://www.permahabitante.com.ar/informe_ana_2009.php>

 **APOLOGÍA DEL HABITANTE NATURAL**

 <http://www.permahabitante.com.ar/informe_ana_2009.php>

 **Así se perdió la llanura del Plata**

 <http://www.permahabitante.com.ar/informe_ana_2009.php>

 **Echados del paraíso**

 <http://www.permahabitante.com.ar/informe_ana_2009.php>

 **Litoral intoxicado**

 <http://www.permahabitante.com.ar/informe_ana_2009.php>

 **Bosques. Historia de un saqueo sostenido**

 <http://www.permahabitante.com.ar/informe_ana_2009.php>

 **La “africanización” del Chaco**

 <http://www.permahabitante.com.ar/informe_ana_2009.php>

 **DE LO ALTO Y LO PROFUNDO**

 <http://www.permahabitante.com.ar/informe_ana_2009.php>

 **La Ballena Franca Austral desaparece**

 <http://www.permahabitante.com.ar/informe_ana_2009.php>

 **Glaciares**

 <http://www.permahabitante.com.ar/informe_ana_2009.php>

 **Cóndor andino muere envenenado**

 <http://www.permahabitante.com.ar/informe_ana_2009.php>

 **CONCLUSIONES**

 <http://www.permahabitante.com.ar/informe_ana_2009.php>

 **AGRADECIMIENTOS**

 <http://www.permahabitante.com.ar/informe_ana_2009.php>

Lo saluda atentamente.

Arturo Avellaneda

Editor

27/11/2009 07:41 Autor: criticamedicina. Enlace permanente. Tema: Ecologia No hay comentarios. Comentar.

Los arboles

Cuando los árboles se mueven

El aumento de la temperatura está obligando a los árboles de la Amazonía a migrar hacia un terreno cada vez más elevado. ¿Llegarán a tiempo o perecerán en el intento?

Es posible que tu navegador no permita visualizar esta imagen.

"Carretera Interoceánica"

Cuando las tres brujas le vaticinaron que resultaría vencido sólo cuando se enfrentase con un hombre no nacido de mujer y cuando el bosque de Birnam comenzara a avanzar hacia su castillo, Macbeth respiró con alivio.

Semejantes profecías no podían sino augurar una victoria segura a este villano de William Shakespeare: nada más absurdo e inverosímil que un hijo no dado a luz por una mujer o que un bosque en movimiento.

Pero, independientemente de la suerte que corrió este personaje de la dramaturgia británica, la migración de los árboles no sólo es posible, sino que es precisamente lo que está ocurriendo en la actualidad, en uno de los bosques de mayor biodiversidad del planeta.

Los bosques que se extienden por las laderas de los Andes, en el sureste peruano, han iniciado una lenta pero ininterrumpida carrera cuesta arriba, para escapar a las cambiantes condiciones de su hábitat impuestas por el aumento de las temperaturas.

"El Amazonas se esta calentando rápidamente y para garantizar su supervivencia, los géneros han comenzado a migrar hacia arriba", le explicó a BBC Mundo el Profesor Yadvinder Malhi, Director del Centro de Bosques Tropicales de la Universidad de Oxford.

Laboratorio a cielo abierto

Esta necesidad de huir de un ecosistema cada vez más cálido es la que explica la presencia de árboles típicos del bosque tropical en áreas del bosque nublado.

Para estudiar el impacto del cambio climático en el sistema de bosques, Malhi y sus colegas establecieron una suerte de laboratorio transversal que se inicia en los bosques tropicales desde Puerto Maldonado en la Amazonía peruana, hasta los bosques nublados a una altitud de 3.450 metros, en los alrededores de la estación biológica de Wayqecha.

A lo largo de esta gradiente, los científicos establecieron ocho parcelas de una hectárea cuadrada, separadas por una altura de 250 metros, para observar los cambios.

"Hicimos una evaluación en 2003 y repetimos el censo de las parcelas en 2007. Los resultados indican que de los 115 géneros que se han encontrado en toda la elevación, unos 37 están migrando 3,78 metros por año", comenta Natividad Rauran Quisiyupanqui, una investigadora peruana que participa en el proyecto de Oxford.

Seguro, pero lento

La migración altitudinal parece ser la estrategia preferida de algunas plantas en esta región. "La Cyathea, que es un helecho arbóreo, es el género que mas ha migrado. Pero también lo han hecho otros como el Hedyosmum, Clethra, Clusia, Schefflera, Miconia y Virola", señala la experta.

El problema es que la velocidad del traslado no guarda relación con las necesidades que impone el aumento de la temperatura, que, según las predicciones más conservadoras podría subir en 2º centígrados en los próximos 100 años y entre 4° y 5° centígrados según otras corrientes.

Los árboles "están avanzando a un promedio de 25 metros por década. Es un gran paso, pero si lo que se busca es mantenerse al ritmo del cambio climático, la velocidad debería duplicarse", dice Malhi.

El riesgo es evidente: si no se "escapan" a tiempo, las posibilidades de supervivencia son mínimas, sino nulas.

Carrera de obstáculos

Por otra parte, la estrategia de migración no es igualmente eficaz para todos los géneros o especies.

"Depende -en algunos casos- de cómo éstas dispersan sus semillas", le dijo Malhi a BBC Mundo. "Las que son dispersadas por las aves o por la acción del viento pueden llegar lejos. En cambio, aquellas cuyas semillas son transportadas por animales -que pueden no estar presentes por diversos motivos- corren mayores riesgos".

Sin embargo, uno de los principales impedimentos es la actividad del hombre.

Para que las plantas puedan subir -e intentar de este modo asegurarse su supervivencia- es necesario facilitarles una vía de acceso, un corredor natural por el que puedan trasladarse hasta hallar un hábitat propicio.

Pero al pie de los Andes, precisamente entre el punto de partida y la meta de llegada "hay petróleo, biocombustibles, personas hambrientas en busca de tierras para cultivar... y también hombres ambiciosos que quieren llenarse de dinero con el oro depositado durante millones de años en lo sedimentos aluviales de la Amazonía", le dijo a BBC Mundo Timothy J. Killeen, autor de "A Perfect Storm in the Amazon Wilderness", un libro que explora los cambios que amenazan la biodiversidad en la región amazónica.

Esta riqueza por explorar ha impulsado un desarrollo sin control en medio de la selva y la construcción de la carretera Interoceánica, "que actúa de línea divisoria y elimina la posibilidad de establecer un corredor para salvar la biodiversidad amenazada", señaló Killeen.

Y es por esta razón, que el trabajo del equipo de Oxford no se limita a evaluar el impacto del cambio climático sobre el ecosistema amazónico y andino, sino que también contempla la posibilidad de intervenir para ayudar a los géneros en este proceso de migración.

Sin más allá

En la lucha por la supervivencia las plantas no sólo tienen que sortear esta carrera de obstáculos.

Es posible que tu navegador no permita visualizar esta imagen.

"Bosque nublado, Perú"

Como le explicó la investigadora peruana Rauran Quisiyupanqui a BBC Mundo, la subida tiene un límite y ese límite es la puna, una ecorregión que comprende las alturas andinas por encima de los 3.800 metros sobre el nivel del mar y que, a pesar de ofrecer pocas ventajas para el desarrollo de la vida, es uno de los centros más antiguos de domesticación de animales y plantas.

"Si los géneros continúan trasladándose en altura llegarían a la puna. Entonces, habría que conservar ese ecosistema en su capacidad de poder brindar sustrato para que los bosques sigan avanzando".

"Y esto", admite la bióloga, "es una utopía, porque la puna es uno de los ecosistemas más utilizados por las poblaciones andinas".

Lo cierto, concluye Malhi, es que independientemente de la ayuda que se pueda brindar a las especies en su marcha, "las comunidades de plantas que conocemos hoy día ya no existirán en el futuro. Serán destruidas y veremos nuevas comunidades como resultado de la adaptación de cada especie".

27/11/2009 07:38 Autor: criticamedicina. Enlace permanente. Tema: Ecologia No hay comentarios. Comentar.

Las Corp y la naturaleza

Violando repetidamente a la Sra. Naturaleza

 

Se han publicado recientemente las estadísticas de la multinacional petrolera BP del año 2005, con los datos correspondientes al año 2004. 

El Protocolo de Kioto, que se firmó  en 1997 y entró en vigor en unos 141 países el 16 de febrero de 2005. Consiste en el compromiso de los países firmantes para lograr la reducción de las emisiones globales de los gases de efecto invernadero en 2010, en torno al 5% de los gases que se emitían en 1990. 

A día de hoy, en el año de gracia de 2005 y mirando hacia atrás sin ira, vemos la siguiente situación: 

Si ponemos el nivel 100 en 1990, vemos que en 1997, fecha en que se reconoció que emitir libremente gases a la atmósfera era una violación contra la naturaleza, la cosa era, a nivel mundial, la siguiente: 

Consumo de petróleo en 1997: 110

Consumo de gas en 1997: 113

Consumo de carbón en 1997: 104 

Claro, se podrá argumentar, “es que entonces no se sabía que violar a la Sra. Naturaleza era delito”. 

Pero veamos lo que pasó desde que se promulgó la ley (Protocolo) para prevenir la frecuencia del delito, contra la indefensa naturaleza: 

Consumo de petróleo en 2004: 123

Consumo de gas en 2004: 135

Consumo de carbón en 2004: 124 

Es decir, que los violadores siguieron actuando impunemente y con un frenesí implacable. Ustedes dirán, pero es que, claro, todavía la ley no había entrado en vigor. Se engañan. Parece que los violadores no tienen arreglo. Hacen propósito de enmienda, pero en cuanto vuelven a la calle, vuelven a violar repetidamente. Sin ir más lejos, el último año, la cosa ha sido la siguiente, a nivel mundial: 

Aumento del consumo de petróleo. Periodo 2003-2004: 3,4%

Aumento del consumo de gas. Periodo 2003-2004: 3,3%

Aumento del consumo de carbón. Periodo 2003-2004: 6,3% 

O sea, que los violadores no tienen remedio y siguen violando impunemente. Y ustedes dirán: pero hay que distinguir entre violadores malos y buenos. Sin ir más lejos, hay algunos, como los EE.UU., que no se han sometido a tratamiento de rehabilitación y a otros se les ha reconocido una cierta impotencia contaminante y se evitó obligarles a no violar, porque decían que ellos también tenían derecho a probar ese disfrute, que los demás ya habían ejercido. Y luego, hay otros buenos, como los europeos, que sí hacemos esfuerzos, por mejorar nuestra conducta. 

Pues lo siento, pero se vuelven a equivocar. Veamos los tristes datos estadísticos de esta actividad delictiva, que trae a la Sra. Naturaleza a mal traer, sin que nadie haga nada por evitarlo. 

Norteamérica, según BP, se portó de la siguiente forma:

(Sobre un nivel 100 de violaciones del aire que respirábamos en 1990) 

Petróleo. En 1997: 110. En 2004: 122. Aumento 2003-2004: 2,8%

Gas. En 1997: 119. En 2004: 121. Aumento 2003-2004: 0,1%

Carbón: En 1997: 112. En 2004: 118. Aumento 2003-2004: 0,3% 

Pero la Europa límpida que tanto presume, también se las trae. Si analizamos los datos de la Europa de los 15, que es la que ha contado y presumido más hasta que se ha hecho de los 25, y sigue sin saber qué hacer, su registro de violaciones de la Sra. Naturaleza va como sigue: 

Petróleo. En 1997: 108. En 2004: 111. Aumento 2003-2004: 0,32%

Gas. En 1997: 134. En 2004: 168. Aumento 2003-2004: 3,56%

Carbón: En 1997: 73. En 2004: 75. Aumento 2003-2004: -1,26% 

Es decir, que presumen de violar menos con carbón, pero violan infinitamente más con gas, que es como decir que han cambiado el vicio de violar a pelo, con el de violar con preservativo. Así de claro y de duro. Y lo peor es que amenazan con que si se les acaba el gas, volverán a lo que tengan, sea carbón o uranio, o lo que sea. 

Es decir, que los grande violadores del mundo, que contabilizan más de la mitad de las violaciones a la Sra. Naturaleza, siendo apenas el 8% de los violadores, encima van presumiendo de que hacen lo que pueden para no violarla mucho. Unos y otros se reúnen en Escocia en una cumbre de violadores (el punto G8, la llaman) y prometen a todos los demás que van a violar sólo el 95% de las veces que violaban en 1990, pero eso si, sin prisas. Y unos dan clase morales a los otros, mostrándoles lo bien que se lo montan con los preservativos de gas. 

Y luego vamos los demás y nos creemos que están haciendo un esfuerzo, mientras la Sra. Naturaleza agoniza, a la vista de todos, por violación repetida, con nocturnidad, alevosía, abuso de fuerza y demás  agravantes, entre los que está el no menos importante de algunos de “más vale eso que violar todavía más”. O el muy sabio y atinado de “Es que hay que ir poco a poco” o el muy científico de “es que no podemos dejar de violar de repente, porque los violadores entraríamos en colapso” 

Y mientras prometen dejar de violar, y siguen violando cada vez más, nadie habla de lo verdaderamente importante: que en vez de seguir un tratamiento para la castración o con bromuro, o tomar un equilibrado matrimonio con alguien, están tomando toneladas del excitante sexual más poderoso, el crecimiento infinito, y del afrodisíaco del consumo sin límites, mientras siguen mirando con ojos libidinosos a la misma Sra. Naturaleza, a la que parecen haber cogido gusto. 

Estos violadores, de verdad no tienen arreglo. Lo curioso es que no se están dando cuenta de que la Sra. Naturaleza es su propia madre. 

25/11/2009 06:42 Autor: criticamedicina. Enlace permanente. Tema: Ecologia No hay comentarios. Comentar.

Luchas ecologicas

SE CONFORMÓ LA COORDINADORA
DE LUCHA ANTI- REPRESAS

La Coordinadora , compuesta por miembros de Argentina y Paraguay fue fundada en la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales de la Uiversidad Nacional de Misiones, provincia de Misiones, Argentina, en el marco de la Segunda Jornada de debate sobre la construcción de las represas Garabí y Corpus Christi sobre el Río Paraná y Uruguay respectivamente.
 
Las jornadas explayaron las brutales consecuencias ambientales de ese tipo de emprendimiento, con experiencias de víctimas de las represas, análisis
de expertos, estudiantes de diferentes carreras y grupos ecologistas.


Por la Liberación de nuestros ríos fue la consigna que reunió a vecinos, representantes de distintas organizaciones de Argentina y Paraguay, CTA, estudiantes y profesores.
 
RENACE celebra y acompaña la lucha de la nueva Coordinadora, y se compromete a dar difusión a sus investigaciones,  encuentros y conclusiones.
 
 
Contactos para notas:
Ing. Elba Stancich 0341 155035012  coordinacion@taller.org.ar
Rulo Beragnolo 03755684909  rulo@arnet.com.ar
 
 
www.renace.net

25/11/2009 06:38 Autor: criticamedicina. Enlace permanente. Tema: Ecologia No hay comentarios. Comentar.

Monsanto y el monopolio de la alimentacion

           El genocidio de los transgénicos

Es posible que tu navegador no permita visualizar esta imagen.

Cuando el Príncipe Carlos afirmó  que miles de campesinos de la India estaban suicidándose tras utilizar cultivos OGM [transgénicos], fue tachado de alarmista. En realidad, como este escalofriante informe revela, es aún pero de lo que él temía.  
 
Los niños estaban inconsolables. Mudos de miedo y luchando por contener las lágrimas, se acurrucaban junto a su madre mientras amigos y vecinos preparaban el cuerpo de su padre para la cremación sobre una ardiente hoguera levantada sobre los agrietados y estériles campos cercanos a su casa. 
 
Mientras las llamas consumían el cadáver, Ganjanan, de doce años, y Kalpana, de catorce, se enfrentaban a un futuro sombrío. Aunque Shankara Mandaukar había confiado en que su hijo y su hija tendrían una vida mejor bajo el boom económico de la India, se tienen que enfrentar ahora a un trabajo de esclavos por unos cuantos peniques al día. Sin tierra y sin hogar, se hundirán en lo más hondo. 
 
Shankara, campesino respetado, marido y padre cariñoso, había puesto fin a su propia vida. Menos de veinticuatro horas antes se había bebido una taza de insecticida químico al tener que enfrentarse a la pérdida de sus tierras a causa de las deudas. Se desesperó al no poder devolver una deuda equivalente a las ganancias de dos años. No pudo encontrar solución. 
 
Aún había huellas en la tierra por donde se había retorcido en su agonía. Otros campesinos le miraron –sabían por experiencia que no tenía sentido intervenir- cuando se dobló sobre la tierra, gritando de dolor y vomitando. 
 
Gimiendo, se arrastró hasta un banco situado en el exterior de su sencillo hogar, situado a unas 100 millas de Napgur en la India Central. Una hora después, ya no se oía ruido alguno. Había dejado de respirar. A las cinco de la tarde de un domingo, la vida de Shankara Mandaukar se apagó. 
 
Cuando los vecinos se reunieron para rezar alrededor de la casa familiar, Nirmala Mandaukar, de 50 años, les contó cómo volvió a todo correr de los campos para encontrar muerto a su marido. “Era un hombre afable y cariñoso”, dijo llorando suavemente. “Pero ya no podía más. La angustia mental era demasiado grande. Lo hemos perdido todo”. 
 
La cosecha de Shankara fracasó durante dos años seguidos. Desde luego, el hambre y la pestilencia forman parte de la antigua historia de la India. 
 
Pero la culpa de ha muerte de este respetado campesino la tiene algo más moderno y siniestro: los cultivos genéticamente modificados (GM). 
 
A Shankara, como a millones de campesinos indios, le habían prometido anteriormente insólitas cosechas e ingresos si dejaba de cultivar con las semillas tradicionales y en su lugar plantaba semillas GM. Pero las cosechas fueron un fracaso, y no le quedaron más que fuertes deudas y ningún ingreso. 
 
Por eso Shankara se convirtió en uno de los 125.000 campesinos que se estima se han quitado la vida como consecuencia de la despiadada campaña que ha convertido a la India en un campo de pruebas de los cultivos genéticamente modificados. 
 
La crisis, denominada por los activistas el “Genocidio del GM”, se puso recientemente de relieve cuando el Príncipe Carlos afirmó que la cuestión del GM se había convertido en una “cuestión moral global” y que ya era hora de poner fin a su imparable marcha. 
 
Hablando a través de vídeo-conferencia en la capital india, Delhi, enfureció a los dirigentes de las compañías dedicadas a las biotecnologías y a algunos políticos al condenar “la tasa verdaderamente atroz y trágica de suicidios de pequeños campesinos en la India, producto… del fracaso de muchas de las variedades de cultivos GM”. 
 
Poderosos grupos de presión GM y prominentes políticos se han alineado contra el Príncipe, afirmando que las cosechas genéticamente modificadas han transformado la agricultura de la India, proporcionando mayores cosechas que nunca. 
 
El resto del mundo, insisten, abrazará ese “futuro” imitándoles. 
 
Entonces, ¿quién dice la verdad? Para averiguarlo, viajé al “cinturón del suicidio” en el estado de Maharashtra. 
 
Lo que me encontré fue tremendamente inquietante, con graves implicaciones para los países, incluido el Reino Unido, que hacen preciso debatir si al permitirse la plantación de semillas manipuladas por los científicos no se están violentando las leyes de la naturaleza. 
 
Las cifras oficiales del Ministerio indio de Agricultura confirman efectivamente que, conformando una crisis humanitaria inmensa, más de 1.000 campesinos se quitan aquí la vida cada mes. 
 
Gente sencilla, rural, que se está quitando la vida agonizando lentamente. La mayoría ingieren un insecticida, una cara sustancia que les prometieron no necesitarían cuando les coaccionaron para plantar los caros cultivos GM. Al parecer, muchos están masivamente endeudados con los prestamistas locales, habiéndose endeudado hasta las cejas para poder comprar esas semillas GM. 
 
Los expertos que están a favor de los GM afirman que es la pobreza rural, el alcoholismo, las sequías y las “preocupaciones agrícolas” las razones de esa horrorosa cantidad de víctimas. 
 
Pero como descubrí durante un viaje de cuatro días a través del epicentro del desastre, esa no es toda la historia. 
 
 
En un pueblecito que visité, 18 campesinos se habían suicidado después de que se los tragaran las deudas de los GM. En algunos casos, las mujeres se habían hecho cargo de las granjas de sus maridos muertos, sólo para acabar matándose ellas también. 
 
Latta Armes, de 38 años, bebió insecticida cuando sus cosechas fracasaron, dos años después de que su marido desapareciera cuando las deudas GM le desbordaron. 
 
Dejó a un hijo de diez años, Rashan, al cuidado de familiares. “Llora cuando piensa en su madre”, dijo la tía de la fallecida, completamente desmoralizada, sentada a la sombra cerca de los campos. 
 
Pueblo tras pueblo, las familias cuentan cómo han ido endeudándose después de que les convencieran de comprar semillas GM en vez de las tradicionales semillas del algodón. 
 
La diferencia de precio es escandalosa: 10 libras [*] por 100 gramos de semillas GM, comparado con lo que cuestan las semillas tradicionales: menos de 10 libras por mil veces la cantidad anterior. 
 
Pero los vendedores de los GM y los funcionarios del gobierno habían prometido a los campesinos que esas eran unas “semillas mágicas”, que producían mejores cosechas libres de parásitos e insectos. 
 
En efecto, en aras a promocionar el consumo de semillas GM, en muchos bancos de semillas del gobierno se prohibió la venta de las variedades tradicionales. El gobierno indio, desesperado por escapar a la devastadora pobreza de los años posteriores a la independencia, estuvo de acuerdo en permitir que los gigantes de las nuevas biotecnologías, como el líder del mercado estadounidense Monsanto, vendieran sus nuevas creaciones en semillas. 
 
A cambio de permitir que las compañías occidentales accedieran al segundo país más poblado del mundo, con más de 1.000 millones de personas, el Fondo Monetario Internacional concedió préstamos a la India en las décadas de los ochenta y los noventa, ayudando así a lanzar una revolución económica. 
 
Pero mientras ciudades como Mumbai y Delhi han avanzado mucho, las vidas de los campesinos han retrocedido hasta la Edad Media. 
 
Aunque las zonas de la India en las que se han plantado semillas GM se han duplicado en dos años –hasta alcanzar los 17 millones de acres [**]-, muchos granjeros han pagado un precio terrible.  
 
Lejos de ser unas “semillas mágicas”, las variedades de plantas de algodón GM a prueba de pestes han sido desvastadas por unos gusanos que atacan los capullos y que son un parásito voraz. 
 
Tampoco les dijeron a los campesinos que esas semillas requerirían el doble de riego. Y esto ha acabado siendo una cuestión de vida o muerte. 
 
A causa de la sequía sufrida durante los últimos dos años, muchos cultivos GM se atrofiaron y murieron, dejando a los campesinos con deudas agobiantes y sin medio alguno para poder pagarlas. 
 
Al haber pedido préstamos a los prestamistas tradicionales a intereses abusivos, cientos de miles de pequeños granjeros se han tenido que enfrentar a la pérdida de su tierra al fracasar las caras semillas, mientras que los que aún podían luchar se enfrentaron a una nueva crisis. 
 
En el pasado, cuando las cosechas fracasaban, los campesinos podían aún salvar las semillas y volverlas a plantar al año siguiente. Pero con las semillas GM no se puede hacer eso. Y se debe a que las semillas GM contienen la denominada “tecnología de exterminio”, lo que significa que han sido genéticamente modificadas para que las cosechas resultantes no produzcan semillas aprovechables. 
 
Como consecuencia, los campesinos tienen que comprar nuevas semillas cada año a los mismos prohibitivos precios. Para muchos, eso significa la diferencia entre la vida y la muerte. 
 
Tomemos el caso de Suresh Bhalasa, otro campesino que fue incinerado esta semana, dejando viuda y dos niños. Al caer la noche, una vez terminada la ceremonia y mientras los vecinos salían fuera de sus casas a la par que las vacas sagradas regresaban de los campos, su familia no dudaba de que sus problemas se originaron en el momento en que se les animó a comprar Algodón BT, una planta genéticamente modificada creado por Monsanto. 
 
“Ahora estamos arruinados”, dijo la viuda del muerto, de 38 años. “Compramos 100 gramos de semillas de Algodón BT. Nuestra cosecha fracasó dos veces. Mi marido se deprimió mucho. Se fue al campo, se tumbó entre el algodón y tragó insecticida”. 
 
Los habitantes del pueblo le colocaron en un rickshaw y le llevaron al hospital por caminos de cabras. “Gritaba que había tomado el insecticida y que lo sentía mucho”, dijo, mientras su familia y vecinos acudían a su hogar a expresarle su solidaridad. “Cuando llegaron al hospital ya estaba muerto”.  
 
Al preguntarles si el muerto era un “borracho” o sufría otros “problemas sociales”, como alegan los funcionarios partidarios de los GM, el tranquilo y digno grupo de campesinos estalló colérico: “¡No! ¡No!”, exclamó uno de los hermanos del muerto. “Suresh era un buen hombre. Enviaba a sus niños al colegio y pagaba sus impuestos”. 
 
“Se vio asfixiado por esas semillas mágicas. Nos venden las semillas diciendo que no necesitarán pesticidas caros pero sí los necesitan. Tenemos que comprar las mismas semillas a la misma compañía cada año. Nos están matando. Por favor, cuéntele al mundo lo que está pasando aquí”. 
 
Monsanto ha admitido que la deuda desorbitada había sido un “factor en la tragedia”. Pero, al señalar que la producción se había duplicado en los últimos siete años, un portavoz añadió que había otras razones para la reciente crisis, tales como las “lluvias intempestivas” o la sequía, añadiendo que los suicidas siempre habían formado parte de la vida rural india. 
 
Los funcionarios declaran también que las encuestas dicen que la mayoría de los campesinos indios quieren semillas GM, sin duda animados por las agresivas campañas de marketing. 
 
Durante el curso de mis averiguaciones en Maharastra, me encontré con tres investigadores “independientes” rastreando los pueblos para informarse sobre los suicidios. Insistieron en que las semillas GM eran sólo un 50% más caras, para terminar admitiendo que la diferencia era de 1.000%. 
 
(Un portavoz de Monsanto insistió después en que sus semillas “sólo cuestan el doble” del precio de las semillas “oficiales” que no son GM, pero admitió que la diferencia podía ser inmensa si las tradicionales y más baratas semillas eran vendidas por comerciantes “sin escrúpulos”, que a menudo también venden “falsas” semillas GM, propensas a las plagas). 
 
Ante los rumores de inminentes indemnizaciones del gobierno para detener la oleada de muertes, muchos campesinos dijeron que estaban desesperados por conseguir cualquier ayuda. “Queremos superar nuestros problemas”, dijo uno. “Sólo queremos que nos ayuden para que se acabe esta cadena de muertes”. 
 
 
El Príncipe Charles está tan consternado por la grave situación de los suicidios de los campesinos que está montando una entidad de beneficencia, la Fundación Bhumi Vardaan, para ayudar a los afectados y promover los cultivos orgánicos indios en lugar de los GM. 
 
Los campesinos de la India están también empezando a contraatacar. Además de tomar como rehenes a los distribuidores de semillas GM y de organizar protestas masivas, el gobierno de uno de los estados está emprendiendo acciones legales contra Monsanto por los costes desorbitados de las semillas GM. 
 
Todo eso llega tarde ya para Shankara Mandaukar, quien tenía unas 80.000 rupias (alrededor de 1.000 libras) de deudas cuando se quitó la vida. “Le dije que podríamos sobrevivir”, dijo su viuda, con sus niños junto a ella mientras la oscuridad lo invadía todo. “Le dije que podríamos encontrar una salida. Me contestó que prefería morir”. 
 
Pero la deuda no murió con la muerte de su marido: a menos que pueda encontrar una forma para devolverla, no podrá permitirse llevar a sus niños a la escuela. Perderán sus tierras, teniendo que unirse a las hordas que mendigan por miles a los lados de la carretera por todo este inmenso y caótico país. 
 
Precisamente lo más cruel de todo es que son los jóvenes los que más sufren por el “Genocidio GM”, la misma generación que se suponía iba a salir de una vida de dureza y miseria gracias a esas “semillas mágicas”. 
 
Aquí, en el cinturón suicida de la India, el coste del futuro genéticamente modificado es homicidamente alto. 
 
 

25/11/2009 06:35 Autor: criticamedicina. Enlace permanente. Tema: Ecologia No hay comentarios. Comentar.

informe monsanto

INFORME MONSANTO  Ia PARTE.

ARTICULOS EXTRAIDOS DE COMBAT MONSANTO.

INDICE

 
Estudios cientificos falsificados Pag    3
   
disimulando el carácter toxico de la dioxina  
   
La ética científica corrupta: el asunto Richard Doll y la dioxina. Pag      5
   
Monsanto busco manchar la reputacion de cientîficos que le son molestos: el asunto de Ignacio Chapela y la contaminaciôn del maîz mexicano Pag       5
   
Los peligros de los PCB: Monsanto sabía y escondió  la verdad. Pag        6
   
Roundup, una publicidad falsa sobre la biodegradabilidad y la inocuidad del producto Pag         8
   
Monsanto sigue su política de propaganda duradera.

Pag        9

   
El compromiso Monsanto  
   
Un punto de vista sobre…       Monsanto se compromete a aumentar sus beneficios Pag        12
Todo cada vez más concentrado en menos manos Pag           13
   
La propaganda de Monsanto descifrada.

Pag        14

   
La propaganda de Monsanto, la época de Robert Shapiro el gurú  de los OMG Pag       16
   
Monsanto y las grandes empresas semilleras patentan los genes de adaptación al cambio climático. Pag        17
   
La infiltración de la administración pública Pag       18
   
Infiltración de las administraciones en Argentina.

EL ESCANDALOSO EXPEDIENTE DE LA SOJA TRANSGENICA Verano del ’96

 
   
   
   
   
   
   
   
   

Estudios científicos falsificados

La disimulación del carácter toxico de la dioxina

 

En 1984, se iniciaba el juicio denominado “Kemner vs. Monsanto”, el cual estâ considerado como uno de los mas largos en los anales judiciales norteamericanos. Este juicio era la consecuencia de un accidente ocurrido el 10 de enero de 1979, en el cual un tren de mercancías que transportaba 70 000 litros de clorofenol se descarrila en Sturgeon, Missouri provocando el derrame de toda la carga. Este producto proviene de la fábrica de Monsanto situada en Sauget, que hasta ahora producía PCB. Exacciones de la EPA revelan la presencia de dioxina en el producto químico derramado, lo que llevô a 65 habitantes de Surgeon a demandar a la firma de Saint Louis…

Una de las revelaciones destacadas del juicio “Kemner vs. Monsanto” ha sido sin duda la demostración de la falsificación de los estudios científicos realizados por el Doctor Suskind entre 1980 y 1984 por cuenta de Monsanto. Estos estudios habían sido utilizados como pruebas científicas contra la demanda de los veteranos, en la demanda llevada en contra de los productores del Agente Naranja. Este fraude científico será confirmado por el National Research Council, el cual constatarâ que los estudios de Monsanto “sufrían de errores de clasificación entre las personas expuestas y no expuestas a la dioxina, y que habían sido falsificadas con el objetivo de obtener el efecto buscado” [1] a saber, la demostración engañosa de la ausencia de liga entre la exposición a la dioxina y el desarrollo de cânceres.

El asunto será retomado en 1990 por Greenpeace y el investigador Joe Thornton los cuales co-publicaron el libro Science for sale. En este expediente se descubre que el estudio publicado en 1980 por Raymond Suskind y su colega de Monsanto, Judith Zack, peco por su falta de rigor en la definición de las personas consideradas como “expuestas” o “no expuestas” (grupo controlado). Según las explicaciones entregadas por Raymond Suskind a la justicia, los dos investigadores habían retenido como hipótesis de salida que “los obreros que habían sido expuestos durante el accidente de Nitro [de 1949] y que habían desarrollado la chloracné constituyan seguramente el grupo mâs expuesto entre la población trabajadora en la fabrica de Nitro” [2].

De hecho del grupo de los “expuestos”, habían sido retenidos solamente los obreros presentes el día del accidente y que habían contraîdo la chloracne: los que habían estado presentes pero no habían sido victimas de la enfermedad fueron entonces excluidos del grupo, sin embargo el doctor Suskind sabîa que la ausencia de chloracne no implica necesariamente una ausencia de exposición.

Al inverso, todas las personas que habîan presentado problemas de piel (soriasis, acne, etc.) ha sido incluida en el grupo de estudio de los “expuestos”, mientras que los obreros trabajando en la línea de fabricación y ausentes el día del accidente han sido ubicados sistemáticamente en el grupo controlado de los “no expuestos”, aûn incluso si ellos sufrían de chloracne puesto que la dioxina quedô presente entre las paredes de la fabrica durante varios meses.

En una carta enviada a Nature [3] en 1986, los toxicólogos Alastair Hay y Ellen Silberberg anotan que “todos estos obreros tenían que ser parte del mismo grupo de estudio, sin hacer distinciones entre los expuestos durante el accidente y los que trabajaban en la línea de fabricación del 2,4,5,-T”; sobre todo teniendo en cuenta que los datos recolectados por el doctor Suskind en su estudio de 1953 mostraban que “el indicio de la chloracne era similar en los dos grupos” y que “las enfermedades serias que presentaban un tiempo de latencia largo como el cáncer pueden ser el resultado de una exposición larga y crónica”.

En cuanto al estudio publicado en 1983 por Judith Zack y William Gaffey [4], dos empleados de Monsanto, mismo que tenia como objetivo comparar el estado de salud de 884 asalariados de la fabrica, los cuales trabajaban en la línea de producción de 2,4,5,-T (grupo de los “expuestos”) y “todos los otros” (grupo “controlado” ), comprendiendo “los empleados que tenîan una responsabilidad en la unidad de producción con una exposición potencial, que no fueron considerados como expuestos para las necesidades del estudio” reconociêndiolo asî los dos autores. Resultado: el numero de cánceres estaba menos elevado en el grupo de los expuestos que en el de los no-expuestos…

La astucia consistió en incluir en el estudio solamente a los obreros trabajando en la fabrica y/o fallecidos entre el 1° de enero de 1955 y el 31 de diciembre de 1977. En otros terminos: los que habian trabajado en Nitro entre 1948 y 1955 fueron excluidos, como los que han fallecido despues de 1977. Este protocolo arbitrario ha permitido excluir del estudio a veinte obreros que Monsanto sabîa expuestos (en particular durante el accidente de 1949), de los cuales nueve habian fallecido de cancer y once de enfermedades cardiacas. Ademas, cuatro obreros murieron de câncer y fueron clasificados como “expuestos” en el estudio publicado en 1980 se encontraron en el grupo de control de 1983… [5].

Pero este ûltimo estudio, publicado en 1984 por Raymond Suskind y Vicki Hertzberg, una colega del Instituto Kettering, en la prestigiosa revista The Journal of the American Medical Association, misma que llega a los mâs altos cîrculos del âmbito. Durante una audición en el asunto Kemner vs Monsanto, el doctor Roush, director medico de la empresa, reconocerá que en lugar de cuatro canceres contabilizados en el grupo de los expuestos, había 28 (veinticuatro casos fueron entonces deliberadamente olvidados) [6]. presente en ese momento, el doctor Suskind fue tan confuso ante la evidencia de su “fraude que rechazô regresar al Estado de Illinois para acabar su contra-interrogatorio”. [7]

Este ejemplo es particularmente revelador del resbalon de la investigación privada y de la perdida de ética que lleva a la mercantilización de la ciencia.

[1] Anthony B. MILLER, « Public health and hazardous wastes », Environmental Epidemiology, vol. 1, National Academy Press, Washington, 1991, p. 207

[2] Raymond R. SUSKIND, Testimony and cross examination, in Boggess et alii v. Monsanto, Civil N°’s 81-2098-265, et seq (USDC S.D. W.VA), 1986

[3] Alastair HAY et Ellen SILBERBERG, « Dioxin exposure at Monsanto », Nature, vol. 320, 17 avril 1986, p. 569

[4] Judith A. ZACK et William R. GAFFEY, « A mortality study of workers employed at the Monsanto company plant in Nitro, West Virginia », loc. cit

[5] Alastair HAY et Ellen SILBERBERG, « Assessing the risk of dioxin exposure », Nature, vol. 315, 9 mai 1985, p. 102-103

[6] Report of Proceedings. Testimony of Dr. George Roush, Kemner v. Monsanto Company, Civil n° 80-L-970, Curcuit Crt., St. Clair County, Illinois, 8 juillet 1985, p. 1-147 ; 9 juillet 1985, p. 1-137

[7] Kemner v. Monsanto, Plaintiffs Brief, 3 octobre 1989 
 
 
 
 
 
 

II. La ética científica corrupta: el asunto Richard Doll y la dioxina.

El asunto de las pruebas del carácter cancerigeno de la dioxina no se queda allí porque un nuevo escándalo implicando a Monsanto será revelado con el asunto Richard Doll.

Este empieza por un estudio científico llevado por el investigador sueco Lennart Hardell en 1973 el cual demuestra la relación entre la exposición a los pesticidas 2,4-D y de 2,4,5-T y el desarrollo de los cânceres raros como los sarcomas de los tejidos esponjosos. Su teoría será menospreciada por uno de los más grandes cancerólogos mundiales, el profesor Richard Doll, el cual declararâ a una comisión nacional australiana que “las conclusiones del Dr. Hardell no pueden ser defendidas y según mi opinión su trabajo no debería ser citado como una prueba científica. Es claro […] que no hay ninguna razón de pensar que los 2,4-D y el 2,4,5-T son cancerigenos para los animales de laboratorio y que la TCDD (dioxina) que ha sido presentada como un contaminante peligroso contenido en las herbicidas es, a lo mâs, débilmente cancerigeno para los animales” [1]

Ahora bien, el profesor Doll goza de una reputación incorruptible por haber demostrado las relaciones entre el tabaquismo y la génesis del cáncer del pulmón. Desgraciadamente, la leyenda ha estallado en 2006, cuando The Guardian revelô que el honorable Sir Doll trabajaba secretamente para Monsanto durante veinte años, como lo prueba una carta de 1986 de Monsanto que le era destinada y que confirmaba la renovación de su contrato a la altura de 1 500 dólares por día [2]… eso arroja el descrédito sobre la independencia de la investigación frente a los industriales, a menudo financiadores de sus estudios.

[1] Citado en Lennart HARDELL, Mikael ERIKSSON et Olav AXELSON, « On the misinterpretation of epidemiological evidence, relating to dioxin-containing phenoxyacetic acids, chlorophenols and cancer effects », New Solutions, printemps 1994

[2] « Renowned cancer scientist was paid by chemical firm for 20 years », The Guardian, 8 décembre 2006 

Monsanto busco manchar la reputacion de cientîficos que le son molestos: el asunto de Ignacio Chapela y la contaminaciôn del maîz mexicano

La historia empezo el 29 de noviembre 2001, cuando la revista Nature publica un estudio de D. Quiste e I. Chapela, dos biologos de la univesidad de Berkeley, California. Este estudio revela que el maîz criollo –o sea el tradicional- del Estado de Oaxaca estâ contaminado por genes Roundup Ready y Bt [1]. Esta noticia sorprende porque Mêxico habia declarado una Moratoria en 1998 sobre el cultivo de maîz transgênico, una planta que estâ en la base del sistema alimenticio nacional. Los dos biôlogos trabajan en colaboraciôn con comunidades campesinas mexicanas cuando descubren la contaminaciôn de las especias criollas por genes transgenicos. El 18 de septiembre del 2001, El Secretario del Medio Ambiente Mexicano confirma la contaminacion luego de una contra-peritaje realizado por sus servicios e indica que el nivel de contaminaciôn serîa entre 3% y 10% [2]. Despuês de la confirmacion, y aceptaciôn por sus pares, los dos biôlogos de Norteamêrica publican su descubrimiento en la revista Nature.

Este estudio atraerá la ira de Monsanto y de los gigantes de la biotecnología particularmente disgustados por las puestas en cuestionamiento hechas sobre su dogma de la no contaminaciôn de las especies salvajes.

La contrataque serâ llevado desde un sito cientifico pro-OGM AgBioWorld, en el cual otros cientificos y biôlogos vendrân a atacar personalemente a Ignacio Chapela.

El mismo día de la publicación del artîculo en Nature, se puede leer en el sitio un correo electrónico mandado por Mary Murphy: “se puede notar que el autor del articulo de Nature, I. Chapela, es parte del directorio de Pesticide Action Network North America, un grupo de activistas […] no es lo que verdaderamente se puede llamar un autor imparcial”. El mismo día, una tal Andura Smetacek, manda al sitio un correo intitulado “Ignacio Chapela: un activista antes de ser un científico” donde se puede leer que M Chapela pudiera haber “sido manipulado por activistas anti-tecnología (como Greenpeace, los amigos de la Tierra, o la Asociaciôn de Consumidores Orgânicos)”. Una verdadera campaña de difamación se pone entonces en marcha, la cual afectarâ la carrera de M. Chapela porque los correos serán mandados a los 3400 científicos de la red AgBioWorld.

Oficialmente AgBioWorld es una fundación con un propósito no lucrativo, que “afirma proporcionar información científica sobre agricultura biológica a los que deciden en el mundo.”Como lo declara su sitio Internet. Pero este sitio estâ albergado por el Grupo Bivings, situado en Washington, el cual es una empresa de comunicación que cuenta entre sus clientes a Monsanto mismo que estâ especializado en el cabildeo en Internet. En un documento destinado a sus clientes intitulado “Marketing viral: como infectar el mundo” el grupo Bivings indica que “para algunas campañas, no es deseable, y puede ser desastroso que el pûblico sepa que su empresa esta directamente implicada.” Más adelante, recomienda a las empresas de “presentar su opinión haciendo creer que viene de un tercero…”. La estrategia quedara vana: en efecto, cuando se regresa a la dirección IP de Mary Murphy y Andura Smetacek, se encuentra uno con la dirección gatekeeper2.monsanto.com, propiedad de la compaña de Monsanto de Saint Louis. [3]

El contrataque habrá aun dado frutos puesto que el 4 de abril 2002, la revista Nature publica una nota editorial inusual que constituye una “desaprobación sin precedente” [4]: con eso fue la primera vez que la revista rechazaba un artículo publicado en su columna. En octubre de 2002, Nature rechaza un artículo del Profesor Ezequiel Ezcuarra, presidente del Instituto Mexicano de Ecología, el cual confirmaba los resultados de Chapela. En 2003, M Chapela pierde su puesto de investigador en biología en la universidad de Berkeley, pero será reintegrado después de una decisión de la justicia por despido abusivo. Despuês dirîa “llevo mi estigma de lanzador de alerta. No tengo presupuesto para llevar las investigaciones que me interesan, porque ahora en Estados Unidos, no se puede trabajar en biología si uno rechaza las firmas de la biotecnología…”

[1] Quist e Ignacio Chapela “Transgenic DNA into traditional maize landraces in Oaxaca, Mexico” Nature n°414, 2001

[2] The New York Times, 2 de octubre de 2001

[3] Le Monde selon Monsanto, M.M. Robin, coédition La Découverte/Arte ed., 2008, p 298

[4] Fred Pearce « Special investigation : the great mexican maize scandal » ; New scientist, Op Cit.

Los peligros de los PCB: Monsanto sabía y escondió la verdad.

El descubrimiento de los peligros de los PCB es el fruto de las tragedias humanas que han costado la vida a numerosas personas en el curso de su historia.

Se averiguô que Monsanto sabía que desde 1937 los PCB representaban un riesgo grave para la salud. En efecto, en 1937, el doctor Emett Kelly, quien ahora dirige el servicio medico de Monsanto, es invitado a una junta en la Universidad de Harvard, en la cual participan varios productores de PCB. Esta reunión fue organizada con el fin de presentar los resultados de un estudio científico sobre los PCB llevada por Cecil K. Drinker [1] y con motivo de la demanda de Halowax.

Este estudio se produjo luego de un accidente que había costado la vida a 3 obreros despuês de haber estado expuestos a los vapores de PCB y que había provocado en otros obreros una enfermedad de la piel de un tipo nuevo y extremadamente desfigurante llamada luego la “chloracne”. Los resultados del estudio fueron publicados en el “Journal of Industrial Hygiene and Toxicology”, y demostraba que todas las cobayasconejillos de india expuestos al PCB habían desarrollado lesiones muy severas en el hígado.

En una nota interna en 1955 de Monsanto, puede leerse “sabemos que los PCB son tóxicos pero no hasta que limites”, « La carta concluye por las preocupaciones del autor, en têrminos de imâgen del producto si se sabîa lo que pasaba silos obreros habîan sido expuestos” En 1970, otra nota alarmante se preocupa de una toxicidad de los PCB mâs importante que lo que se había anticipado.

Para comprender que “las implicaciones sanitarias de la exposición al PCB” son gravísimas, basta leer el documento transmitido al Congreso Norteamericano, en 1996, por el Ministerio de la Salud y la EPA, que presenta un estudio de 159 estudios científicos internacionales sobre los peligros ligados a los PCB.

Después de êstas explicaciones ligadas a los peligros de los PCB, hay que regresar algunos años atrás para entender cuâl fue la actitud dolosa de Monsanto frente a la toxicidad de sus productos. En efecto, a fines de los años sesenta, los informes científicos alarmantes sobre los peligros de los PCB se multiplican y empiezan a llamar la atención de los medios de comunicación.

En 1969, la Compañîa, que tomô  la medida del fenómeno, decidió crear un comité ad hoc en el cual uno de los objetivos es de “proteger las ventas y las ganancias d’Aroclor así como la imagen de la compaña…” Hasta la prohibición de los PCB, Monsanto se afanô en esconder la toxicidad de sus PCB a través de campañas de desinformación hacia sus clientes y el pûblico, como lo demuestra una nota interna confidencial de N.Y Jonhson, fechada el 16 de febrero de 1970: “encontraran adjunto una lista de preguntas y de respuestas que pueden ser formuladas por nuestros clientes sobre Aroclor y los PCB. Pueden contestar oralmente, pero nunca den respuestas escritas […] No podemos permitirnos perder ningûn dólar”. Nosotros podemos comprender aquî toda la medida de la lógica mercantil de la empresa que priva sobre la seguridad y la verdad frente al publico.

Además en otro documento de 1976, Monsanto pide a sus agentes comerciales desmentir todas las preguntas sobre el carácter cancerigeno de los PCB citando un estudio científico realizado por el Dr. Roush, responsable mêdico de la firma. La cita es la siguiente: “No hemos observado nada en nuestros estudios de salud preeliminares hechos a los trabajadores que están en contacto con los PCB, o sobre nuestras experiencias a largo plazo en animales, que pueden indicar que los PCB sean cancerîgenos.”

Se ha demostrado años mas tarde que êstos estudios habían sido manipulados con el fin de esconder la verdad sobre el carácter cancerîgeno de los PCB. Cuando se estableció que los PCB eran cancerigenos y que tenían un aspecto altamente contaminante hacia el ambiente, eso llevô a la prohibición de los PCB en el mundo, empezando por los Estados Unidos en 1970.

Este caso es uno de los mâs reveladores sobre las manipulaciones de las cuales es capaz la firma con el fin de mantener en el mercado un producto del cual conoce su peligrosidad; y eso nos puede servir de lección en el actual debate sobre los OGM.

Por mas información, consultar la ficha PCB. 

Roundup, una publicidad falsa sobre la biodegradabilidad y la inocuidad del producto

El Roundup conociô un éxito muy rapido y no solamente en el mundo de los campesinos que saludaba su eficacia sino tambiên con los jardineros aficionados, seducidos por la reputaciôn de biodegradabilidad y la inocuidad del producto.

En efecto, se puede leer en los envases de Roundup ditruibidos en supermercados que “al utilizar según el metodo de empleo, el Roundup no presenta riesgos por el hombre, los animales y el ambiente”. Ademas muchos deben recordar el famoso anuncio publicitario donde un perro cubria una planta de Roundup con el fin de desenterrar un hueso para comêrselo con toda seguridad, sin preocuparse de los eventuales residuos tôxicos en su comida.

Este comercial induce la inocuidad del herbicida. La firma ha sido ya condenada en 1996 por la Oficina de la Represión de los Fraudes del Estado de Nueva York por publicidad falsa. Una decisiôn que debîa de alertar a las autoridades europeas al momento del lanzamiento de la campaña de Monsanto en 2000, pero sus comerciales falsos han sido difundidos en toda la Union Europea.

Por los mismos motivos de engaño, Monsanto ha sido condenado por un tribunal francês en un juicio dado el 26 de enero de 2007. Este juicio nos revela la verdadera naturaleza del roundup y el fraude cometido por Monsanto sobre la biodegradabilidad de su producto. En efecto, el tribunal juzgô que : “el uso combinado (en las etiquetas y embalajes de los productos herbicidas para jardines de aficionados de marca “Roundup” usados como prevenciôn), de los terminos y expresiones “biodegradables”, “deja el suelo limpio”, “respeta el ambiente”, “eficiencia y seguridad por el ambiente”, […], puede falsamente hacer creer al consumidor de la inocuidad total e imediata de dichos productos, luego de una degradaciôn biolôgica râpida despues de su uso, cuando el glifosato constituye la sustancia quimica activa, a la cual se agregô un surfactante, el amino polioxietileno. Este ûltimo presenta una ecotoxicidad manifesta y no se degrada râpidamente en la naturaleza, según estudios efectuados por el propio grupo Monsanto; ya que un nivel de degradaciôn biolôgica de 2% solamente puede ser obtenido despuês de 28 dias.”

Es asî como se clarifica la verdadera naturaleza del producto, un herbicida potente y tôxico que se degrada lentamente en el suelo. 

Monsanto sigue su política de propaganda duradera.

Monsanto, el líder de las biotecnologías, invirtió nada menos de 700 millones de dólares por año en la investigación y el desarrollo, o sea el equivalente de 10% de sus ganancias. La multinacional firmó en 2007 con la alemana BASF un acuerdo con el fin de compartir durante 5 años un programa de 1.5 mil millones de dólares sobre las tecnologías anti-estrés, pero siguiendo la capitalización de su producto estrella: el herbicida integral Round Up. Tengamos en cuenta que con el fin de evitar la dispersión de sus esfuerzos de investigación, el semillero privilegie cuatro cultivos principales: el maíz, las oleaginosas, la soya y las verduras. Monsanto trabaja en primer lugar sobre la transgénesis, tecnología que controla mejor que nadie.

Tratandose de genómica, el gigante americano es tan poderoso que sus concurrentes están muy seguido obligados a comprarle los datos de sus marcadores genéticos. Que Monsanto juegue sobre la fibra rastreadora del desarrollo duradero es bastante extraño, cuando se conoce el pasado bastante pesado de este “pulpo genético”. Monsanto desarrolla así su estrategia agresiva en un diluvio de alegatos éticos focalizándose en los “agrocombustibles”. Así apuesta sobre plantas de maíz que produzca más etanol y lo aprovecha para defender sus virtudes tecnológicas. Su último hallazgo? El calentamiento global, que le ha permitido efectuar investigaciones sobre una variedad de maíz resistentes a la sequia. Una lección? Si los fundamentalistas del mercado libre han podido vanagloriarse respecto a la competencia “pura y perfecta”, ello es gracias a su posición monopolizadora en que Monsanto llega –Shumpeter no hubiera desmentido- a sacar los fondos necesarios para innovar. Si es bueno o malo, eso es otra pregunta que dejaremos a los moralistas.

Fuente: Les Echos del 3 de julio de 2007: Gresea, 6 de julio de 2007 

El Compromiso Monsanto

 

"Con el avance de las semillas modificadas genéticamente se talaron bosques, se expulsó a campesinos de sus tierras, se descuidó la soberanía alimentaria, se abandonaron variedades tradicionales, etc. El agricultor, poco a poco, se fue enganchando a un paquete tecnológico. También a un modelo agrícola basado en la exportación, sustentado en el libre mercado y gobernado por intermediarios, latifundistas y transnacionales de diferente pelaje."

Gruñidos en el desierto.

“Hemos conseguido mejores semillas y mejores opciones para los agricultores en países desarrollados y en vías de desarrollo -para ayudarles a cosechar más alimentos, a utilizar menos pesticidas y a mejorar sus oportunidades económicas.”

Hugh Grant, presidente de Monsanto

 

“ Contribuir a la mejora del nivel de vida de los agricultores. La compañía ayudará a mejorar el nivel de vida de los agricultores, incluyendo cinco millones de personas de familias de agricultores con pocos recursos en 2020.”

“El tercer elemento del compromiso de Monsanto es mejorar la vida de los agricultores, incluyendo tanto a los pequeños agricultores como a los agricultores con pocos recursos. Parte de este compromiso es ofrecer productos que incrementan la productividad y reducen los gastos necesarios para combatir los insectos, malas hierbas y otros problemas que afectan a los cultivos.”

Extracto del Compromiso de Monsanto para aumentar la productividad. Junio de 2008.

Se abre el telón.

Al parecer, Monsanto, la transnacional química y biotecnológica, está comprometida con el bienestar del agricultor, su economía y su estilo de vida. Desde hace años, la industria y su comparsa ha venido argumentando y defendiendo que con la transgenia la situación económica del agricultor iba a mejorar notablemente, con todo lo que ello conlleva: mejora en la alimentación, acceso a educación, reducción de la pobreza, etc.

La propaganda inicial fue más allá, cuando advertía sin tapujo alguno, que los transgénicos eran un instrumento necesario para reducir el hambre en el mundo. Por momentos, los principios y los valores de ciertas multinacionales químicas, se parecían más a los de una ONG que a los de aquellas que fabricaron el DBCP, los PCB’s o el agente naranja.

No hace mucho, sacaban pecho ante las supuestas bondades económicas de los transgénicos. Claro, sin tener en cuenta que el negocio lo hacían unos pocos y que dicha tecnología favorecía la desestructuración del tejido productivo y social. Bajo este prisma reduccionista y cortoplacista, se cometieron autenticas aberraciones. Por ejemplo, Argentina sembró de soja (mayoritariamente transgénica) más de la mitad de su superficie cultivable. Con el avance de las semillas modificadas genéticamente se talaron bosques, se incrementó el uso de químicos, se expulsó a campesinos de sus tierras, se descuidó la soberanía alimentaria en favor de la agroexportación, se abandonaron variedades tradicionales, etc. El agricultor, poco a poco, se fue enganchando a un paquete tecnológico. También a un modelo agrícola basado en la exportación, sustentado en el libre mercado y gobernado por intermediarios, latifundistas y transnacionales de diferente pelaje.

En 2008 estalló la crisis económica global, pero el campo ya estaba en regresión mucho antes. A pesar de la crisis y la fuerte recesión en la venta de insumos químicos, el año 2008 se caracterizó por una espectacular subida en el precio de éstos. Se atribuyó a diversidad de factores: el incremento del valor del petróleo, la movilidad del dólar, la crisis en USA, etc. No obstante, algunos datos sugieren otro tipo de causas mucho más terrenales y empresariales.

En febrero de 2008, Monsanto pronosticaba para dicho año un incremento en el beneficio bruto por la venta de Roundup que oscilaría los 1300 y 1400 millones de dólares, “…respaldado por el aumento de los volúmenes y los precios a nivel mundial.”

Claramente la transnacional preveía, que por lo menos una parte del aumento en sus ganancias, derivaría de la subida en los precios de venta del producto. Este dato se consolida al analizar un informe financiero editado el 2 de abril de este año, sobre las ventas, precios y beneficios brutos del Roundup y otros herbicidas a base de glifosato.

Si ya desde mediados de 2008 el precio del petróleo empezó a disminuir ¿Por qué siguió  aumentando el precio de glifosato durante este año, incluso con una reducción en la venta del volumen? En sus negocios a nivel más general, la misma transnacional manifiesta que tiene previsto duplicar su beneficio bruto, de 4.200 millones de dólares en 2007 a 9.750 en 2012. Toda una exhibición de equilibrismo comercial, durante unos años, en los que se vivió una crisis en los precios de los alimentos, una crisis energética y una crisis económica global. Todo ello, adobado con una crisis estructural de la agricultura a pequeña escala, marcada por una clara reducción -en algunos casos claudicante- de los márgenes de ganancia ¿Queda más o menos ilustrado quién sale ganando con la amplificación del precio de los agroquímicos?

Las crisis a fin de cuentas, no las acaban sufriendo todos. Lo que para unos es una bacanal financiera, para otros es una vuelta de tuerca más. Los agroquímicos podrían suponer aproximadamente el 25% de los costes totales del agricultor (dependiendo claro está del tipo de cultivo). Por eso un incremento abultado repercute negativamente en la maltrecha economía agrícola. En España y según datos de la Coordinadora de Organizaciones Agrarias y Ganaderas (COAG), la Unión de Consumidores de España (UCE) y la Confederación Española de organizaciones de amas de casa consumidores y usuarios (CEACCU), el incremento en los precios de fertilizantes supuso un sobre coste de más de 700 millones de euros en 2008 ( “Alimentación, una cuestión de estado”) En el país del “milagro agrícola”, Argentina, este año los márgenes de ganancia de algunos cultivos se podrían reducir drásticamente, en parte por este aumento del precio de los insumos.

Como se decía, en el campo se junta el hambre con las ganas de comer. Los costes suben por una parte y los ingresos se comprimen por la otra. Según datos de la Unió de Llauradors i Ramaders, la mandarina en el País Valenciano se pagó esta temporada a 0,14 euros/kilo, cuando el mínimo aconsejable para sufragar costes era de 0,24 (MESTRE, J: “Los cítricos siguen en números rojos”, en Levante, 9 de febrero de 2009) . Según el Índice de Precios en Origen y Destino de los Alimentos, que confecciona la COAG, la UCE y la CEACCU, los agricultores en España percibieron aproximadamente el 20% de lo que el consumidor paga por un determinado producto. Esto supone un auténtico abuso que sitúa a la agricultura en el corredor de la muerte.

Al igual que sucede con la distribución de los alimentos, que cada vez está más concentrada, el monopolio de ciertas empresas que fabrican y venden agroquímicos les confiere una posición privilegiada para establecer los precios. En países como México, la desnacionalización de la industria petrolera supuso el fin en la elaboración de fertilizantes baratos. Ahora, miles de agricultores los tienen que comprar más caros a empresas multinacionales. Los transgénicos en este contexto, generan más dependencia a estos productos químicos y por lo tanto más beneficios para Monsanto y compañía.

A groso modo, se están haciendo realidad los presagios maquiavélicos que la izquierda social viene denunciando desde hace años. La globalización neoliberal, con la ayuda de ciertas tecnologías, ha concentrando la tierra, los insumos, las semillas, el comercio, la distribución y la venta de alimentos, cada vez en menos manos. Eso, para algunos, significa competitividad. Para la inmensa mayoría, el final.

En España, el gobierno seudo izquierdista de Rodríguez Zapatero, está siendo partícipe en la defenestración de la agricultura tradicional y en la proliferación del negocio transgénico y químico. Para apreciar la ceguera -por no decir ebriedad o complicidad- del Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino (MARN), revisen con atención estás dos notas recientes:

1- El 3 de abril, el MARN hizo público un informe en el que NO creía necesarias reformas urgentes para mejorar el margen de ganancia de los citricultores españoles. Es decir, el hecho de que éstos vendan su producción más barata que hace dos décadas, y en muchos casos, por debajo de los precios de coste, no es alarmante para la administraciónhttp://www.agroinformacion.com/noticias/5/citricos/16263/se-critica-al-gobierno-por-concluir-que-no-urge-mejorar-la-renta-del-citricultor.aspx]. Como ya quedó claro, los “planes de salvamento” con sus estratosféricas sumas de dinero público, se los llevan los de siempre.

2- El 8 de abril, el ministerio que debería velar por el medio ambiente y la agricultura, editó un manual de buenas prácticas agrícolas en la aplicación de fitosanitarios, en el que se reconoce que “…los productos fitosanitarios son imprescindibles, ya que constituyen la base de la defensa de las cosechas frente a las plagas y hacen rentable la producción de alimentos de calidad. De esta forma, la guía explica que prescindir del empleo de los herbicidas daría lugar a unas pérdidas de producción entre el 20 y 30% como valor medios, pudiendo llegarse a valores de hasta el 75%. Otro tanto puede decirse de los insecticidas y de los fungicidas, gracias a los cuales se asegura que al consumidor llegan unos alimentos de calidad, exentos de microorganismo que puedan ser peligrosos para su salud.”

Para el MARN, lo rentable en la producción de alimentos es alienarse a unos insumos que en pocos meses se encarecieron brutalmente, ahogando todavía más al pobre campesino. Lo que para las organizaciones agrarias y de consumidores es un lastre, para “nuestros representantes” es una oportunidad de negocio. Lo que para “nuestros representantes” no es problema alguno (abuso en el precio de compra), para las organizaciones sociales es el auténtico lastre ¿Quién comanda el MARN? ¿Hugh Grant? ¿O tal vez la Duquesa de Alba?

El asunto de la mejora productiva por unidad de superficie no va relacionado directamente a la rentabilidad, ya que simplemente no soluciona el problema troncal: el esquelético precio que recibe el agricultor en el campo. Es más, una mayor producción de un cultivo x en una determinada región, puede acabar derrumbando los precios. De hecho, los citricultores valencianos, desde hace años vienen exigiendo medidas a las diferentes administraciones para que detengan el cultivo de nuevos plantíos que saturan el mercado y micronizan los precios.

Sin duda alguna, la agricultura ecológica es en si, el mejor argumento para contrarrestar los panfletos de los burócratas del MARN, en cuanto a rentabilidad y calidad. Porque también para combatir a los microorganismos existen otros métodos diferentes a unos productos químicos, que pueden resultar muy peligrosos.

Por este apoyo silencioso y encubierto al mayor genocidio laboral, social y cultural que se está produciendo en España, por el vergonzoso honor de ser el único país de Europa que cultiva a gran escala transgénicos y por defender los intereses de terratenientes y transnacionales, decenas de organizaciones sociales se manifestarán el próximo 18 de abril en Zaragoza, exigiendo el cambio en una política agraria que convierte el país en el cortijo de unos pocos. (Más información: http://noquierotransgenicos.wordpress.com/)

Por último pardiez y antes de que se olvide, dejar claro que los compromisos sociales de Monsanto y los de otras corporaciones, sólo son polvo cósmico. Como se ha visto, entre sus objetivosno está precisamente “ayudar a mejorar el nivel de vida de los agricultores…” ni “…ayudar a cosechar más alimentos, a utilizar menos pesticidas y a mejorar sus oportunidades económicas.”. Estos dicharachos no son más que marketing comercial, que hoy en día, a casi nadie engañan.

Fuente: El Parque de las Hamacas 
 

Un punto de vista sobre… Monsanto se compromete a aumentar sus beneficios

 

En la actual crisis mundial, están por supuesto también sufriendo los productores de uno de los elementos esenciales -junto al aire respirable y el agua potable- para la sobrevivencia de la humanidad: los alimentos. Vicent Boix nos propone un análisis de una de las formas en que se está sofocando cada vez más la producción, y los productores de alimentos, forma explícitamente prevista por el fabricante de agroquímicos Monsanto.

En 2008 estalló la crisis económica global. Sin embargo, la agricultura ya estaba en regresión mucho antes. A pesar de la crisis y la fuerte recesión en la venta de insumos químicos, el año 2008 se caracterizó por una espectacular subida en el precio de éstos. Se atribuyó a diversidad de factores: el incremento del valor del petróleo, la movilidad del dólar, la crisis en USA, etc. No obstante, algunos datos sugieren otro tipo de causas mucho más terrenales y empresariales.

En plena crisis, Monsanto se compromete a producir mayores beneficios En febrero de 2008, Monsanto pronosticaba para dicho año un incremento en el beneficio bruto por la venta de Roundup que oscilaría los 1300 y 1400 millones de dólares, “…respaldado por el aumento de los volúmenes y los precios a nivel mundial.”

Claramente la transnacional preveía, que por lo menos una parte del aumento en sus ganancias, derivaría de la subida en los precios de venta del producto. Este dato se consolida al analizar un informe financiero editado el 2 de abril de este año, sobre las ventas, precios y beneficios brutos del Roundup y otros herbicidas a base de glifosato:

Si ya desde mediados de 2008 el precio del petróleo empezó a disminuir ¿Por qué siguió aumentando el precio de glifosato durante este año, incluso con una reducción en la venta del volumen? En sus negocios a nivel más general, la misma transnacional manifiesta que tiene previsto duplicar su beneficio bruto, de 4.200 millones de dólares en 2007 a 9.750 en 2012. [1] Toda una exhibición de equilibrismo comercial, durante unos años, en los que se vivió una crisis en los precios de los alimentos, una crisis energética y una crisis económica global. Todo ello, adobado con una crisis estructural de la agricultura a pequeña escala, marcada por una clara reducción -en algunos casos claudicante- de los márgenes de ganancia ¿Queda más o menos ilustrado quién sale ganando con la amplificación del precio de los agroquímicos?

En el campo se junta el hambre con las ganas de comer Las crisis a fin de cuentas, no las acaban sufriendo todos. Lo que para unos es una bacanal financiera, para otros es una vuelta de tuerca más. Los agroquímicos podrían suponer aproximadamente el 25% de los costes totales del agricultor (dependiendo claro está del tipo de http://www.alliance21.org/2003/article3399.htmlcultivo). Por eso un incremento abultado repercute negativamente en la maltrecha economía agrícola. En España y según datos de la Coordinadora de Organizaciones Agrarias y Ganaderas (COAG), la Unión de Consumidores de España (UCE) y la Confederación Española de organizaciones de amas de casa consumidores y usuarios (CEACCU), el incremento en los precios de fertilizantes supuso un sobre coste de más de 700 millones de euros en 2008. En el país del “milagro agrícola”, Argentina, este año los márgenes de ganancia de algunos cultivos se podrían reducir drásticamente, en parte por este aumento del precio de los insumos. Como se decía, en el campo se junta el hambre con las ganas de comer. Los costes suben por una parte y los ingresos se comprimen por la otra. Según datos de la Unió de Llauradors i Ramaders, la mandarina en el País Valenciano se pagó esta temporada a 0,14 euros/kilo, cuando el mínimo aconsejable para sufragar costes era de 0,24. Según el Índice de Precios en Origen y Destino de los Alimentos, que confecciona la COAG, la UCE y la CEACCU, los agricultores en España percibieron aproximadamente el 20% de lo que el consumidor paga por un determinado producto. Esto supone un auténtico abuso que sitúa a la agricultura en el corredor de la muerte.

Todo cada vez más concentrado en menos manos

 

Al igual que sucede con la distribución de los alimentos, que cada vez está más concentrada, el monopolio de ciertas empresas que fabrican y venden agroquímicos les confiere una posición privilegiada para establecer los precios. En países como México, la desnacionalización de la industria petrolera supuso el fin en la elaboración de fertilizantes baratos. Ahora, miles de agricultores los tienen que comprar más caros a empresas multinacionales. Los transgénicos en este contexto, generan más dependencia a estos productos químicos y por lo tanto más beneficios para Monsanto y compaña.

A groso modo, se están haciendo realidad los presagios maquiavélicos que la izquierda social viene denunciando desde hace años. La globalización neoliberal, con la ayuda de ciertas tecnologías, ha concentrado la tierra, los insumos, las semillas, el comercio, la distribución y la venta de alimentos, cada vez en menos manos. Eso, para algunos, significa competitividad. Para la inmensa mayoría, el final.

Fuente : Alliance 21, Septiembre de 2009 

[1] Cecil K. drinker and others, “The Problem of Posible Systemic Effects From Certain Chlorinated Hydrocarbons, ” THE JOURNAL OF INDUSTRILA HIGIENE AND TOXIOLOGY Vol. 19 (September, 1937)

La propaganda de Monsanto descifrada.

La historia de Monsanto esta manchada de numerosos escándalos que remontan a la época en la cual era solamente una empresa de productos químicos. La disimulación de la toxicidad de los PCB y de la dioxina o también del Agente Naranja a finales de los años 70 son los ejemplos. Mas recientemente, la firma fue condenada dos veces en los Estados Unidos y en Francia por publicidad engañosa sobre su producto estrella el Roundup, lo que marca una continuidad de las técnicas de desinformación que han demostrado en el pasado su eficiencia.

Al empezar a desarrollar sus actividades con las biotecnologías y el agro alimenticio, Monsanto entendió rápidamente que le era primordial quitarse la imagen perjudicial de “contaminador”, esto con el fin de ganar de nuevo la confianza de los consumidores. En abril 1995, Monsanto contrata a Robert Shapiro a la cabeza del grupo (donde se quedara hasta 2001), con la misión de operar la transición que permitiría a la empresa volverse líder en el mercado de las semillas. Por eso, un extenso proceso de fusión-adquisición es puesto en marcha, contemplando readquirir los principales proveedores de semillas del mundo, colocando así hoy en día a Monsanto como el segundo mundial después de Pionneer.

Robert Shapiro, reputado por su carisma y su fuerza de convicción, será rápidamente nombrado el “evangelista en jefe de la biotecnología”, el “hacedor de imagen” o también “el guru de Monsanto” por la prensa americana. Más allá de sus objetivos comerciales, su misión era clara: Que se acepten las biotecnologías por la opinión publica y revolucionar la imagen de Monsanto... El desea un “nuevo Monsanto” para “salvar el mundo” con un nuevo slogan comercial: “comida, salud y esperanza”.

Así, Robert Shapiro galvaniza a sus tropas y a los consumidores prometiéndoles plantas, fabricando plásticos biodegradables, maíces que produzcan anticuerpos contra el cáncer, aceites de colza o de soya que protejan contra las enfermedades cardiovasculares, categorías de OGM conocidas bajo el nombre de “alicamentes”. Sin embargo, hoy en día todavía, estos “alicamentes” están en el estadio experimental y los que han sido probados no convencen.Nombramos por ejemplo el “arroz dorado”, genéticamente modificado para producir beta-caroteno (vitamina A), cuyas cualidades nutricionales dejan dubitativos a los expertos. En efecto, para ingerir una dosis cotidiana suficiente de vitamina A, un niño tendría que cumplir la hazaña gigantesca de ingerir 3,7kg de arroz dorado por día, cuando dos zanahorias, un mango y un plato de arroz normal bastan. Estos “alicamentos” son solamente la “zanahoria” movida por los productores de OGM para imponer sus semillas transgénicas, cubriendo sus veleidades mercantiles de un púdico velo para que se vean como benefactores de la humanidad.

Más allá de esta propaganda humanista y ecolôgica, existe toda una estrategia comercial y de marketing que se esta lanzando por Monsanto, llamado al interno “biotech acceptance”. Se trata de una conquista comercial, mezclando aceptación y sumisión de los consumidores de los OGM por una inundación de los mercados. Los casos de Brasil o de Paraguay son buenos ejemplos porque los OGM estaban ya en el mercado antes de su aceptación legal (liga con el artîculo Brasil). Nombramos otra vez el caso de los Estados Unidos donde no es legalmente necesario etiquetar los productos que contienen los OGM, impidiendo así a los consumidores de escoger libremente su alimentación.

Esta estrategia de aceptación pasa también por la propaganda televisiva. Un artículo de “Le Monde Diplomatique” de 2001 explica que en los Estados Unidos, los spots televisivos son directamente comprados por el órgano de propaganda de las empresas del sector. le Council for Biotechnology Informacion. Monsanto es confundatora de este organismo que centraliza las informaciones relativas a los “beneficios de las Biotecnologîas”. Mr Tom Helscher, director de los programas de Biotechnology Acceptance ejemplifica bien a Monsanto, en Creve-Coeur (Missouri) [1]: “la televisión es una herramienta poderosa para hacer aceptar las Biotecnologîas. Entonces chequen los spots publicitarios, háganles ver a su familia y sus amigos”.

Queda que en la Unión Europea, gracias a sus consumidores más atentos, la comercialización agresiva de Monsanto y la imposición de los OGM no son aceptadas. Esta vigilancia ciudadana empuja a Monsanto a utilizar todas las palancas que dispone vía su red de personalidades públicas. Desde numerosos años, la firma supo establecer una red internacional constituida de responsables políticos y de científicos influyentes para sostener sus acciones. Estas personalidades públicas sostienen abiertamente las nuevas biotecnologías y buscan convencer su público a los beneficios de los OGM.

Además, en su estrategia global, Monsanto también intenta convencer a los jóvenes, “los consumidores y los responsables del mañana”, organizando por ejemplo, concursos en las escuelas de Irlanda como Biotechnology Challenge 2000, los trofeos de este concurso serán distribuidos por Mr. Byrne, el comisario Europeo encargado de la protección de la salud de los consumidores.

Por fin, la propaganda de Monsanto intenta muchas veces a satanizar a sus opositores mâs feroces, como los grupos ecologistas, presentándolos como “ludistas” y reaccionarios herméticos al progreso. Para concluir, no olvidemos que la vigilancia ciudadana y la libertad de expresión permanecen como dos valores seguros para dejar el debate abierto y democrático. 
 
 
 
 
 
 

La propaganda de Monsanto, la época de Robert Shapiro el «gourou de los OMG

 

Robert Shapiro ha llegado a la cabeza de Monsanto en abril de 1995 y se quedarâ hasta enero de 2001. Llamado “el evangelista en jefe de la biotecnología”, el “Fabricante de Imagen” o también el “Gurû de Monsanto”, por la prensa de América del norte, este antiguo abogado nacido en Nueva York presenta una característica que lo diferencia de sus predecesores: es demócrata y reputado cercano a la administración de Bill Clinton. En 1996, la empresa de Saint Louis contribuye generosamente a la campaña por la reelección del presidente Clinton, el cual diera un homenaje a Monsanto en su discurso sobre el Estado de la Unión, el 4 de febrero de 1997. Aunque los partidos políticos se alternan en la Casa Blanca, los métodos de Monsanto siguen siendo los mismos.

Robert Shapiro es reputado por ser un personaje carismático con una fuerza de convicción plena capaz de hacer dudar a sus adversarios mas encarnizados.

Robert Shapiro ha sido primero reclutado en 1979 como director jurídico por la empresa farmacéutica Searle dirigida por Donald Rumsfeld, el mismo que servirá durante la administración de Bush. En 1985, Monsanto compra Searle, que se vuelve la división farmacéutica de la empresa y Shapiro entra en el grupo. En 1990, es nombrado director de la división agrícola encargada del asunto Posilac, la hormona de crecimiento bovina que Monsanto estâ a punto de lanzar al mercado.

Cuando toma la cabeza de Monsanto en 1995, emprende una campaña de relaciones públicas, o mas bien “una revolución cultural” como la llama, con el fin de levantar la fama de la empresa, que sale de varios escándalos y trae los asuntos turbios del Agente Naranja y de la dioxina.

Durante seis años, M. Shapiro darâ  a los medios de comunicaciôn su gran letanîa sobre el futuro radiante de un planeta salvado por los OMG los cuales podrían parar el hambre en el mundo y disminuir la contaminación. Quiere un “nuevo Monsanto” que va “salvar el mundo” y cuyo nuevo eslogan comercial es “comida, salud y esperanza”. Así Robert Shapiro galvaniza a sus tropas y los consumidores prometiêndoles plantas fabricadoras de plásticos biodegradables, maíces dando anticuerpos contra el cáncer, aceites de colza o de soya protegiendo de las enfermedades cardiovasculares…etc., una categoría de OMG bautizada como “alicamentos”. Sin embargo estos “alicamentos” quedan en fase experimental y los que han sido probados dejan escepticismo, como el “arroz dorado”.

Robert Shapiro quedara en los anales del Business (comercio) internacional como el que habrá conseguido en los años 90, llevar a Monsanto del estatuto del gigante de la química al de operador dominante en el mercado de las semillas, comprando a precio de oro a la mayorîa de su competencia.

Cometerâ luego un paso en falso en 1998 cuando quiso comprar la firma Delta and Pine, cuando esta ûltima acababa de registrar un gene capaz de producir una toxina esterilizante para las plantas de los cuales sus semillas no podrían ser resembradas.

Esta técnica de esterilización conocida bajo en nombre de “gene terminador” ha sido una verdadera bomba en la industria de los OMG porque amenazaba directamente la seguridad alimenticia del planeta rompiendo la cadena de reproducción de las plantas.

En caso de diseminación y de cruce del gene terminador con plantas naturales, eso significaba el fin de la especie tocada. El gene fue prohibido para ensayos y de su cultivo por un moratorio de la ONU en 1998. Esta operación desacredita a Shapiro y sus discursos mesiánicos sobre el rescate del planeta.

[1] “Investigación sobre una estrategia de comunicación, Como Monsanto vende los OGM”, Articulo de Agnes Sinai, Le Monde Diplomatique, julio 2001.

Monsanto y las grandes empresas semilleras patentan los genes de adaptación al cambio climático.

Monsanto, primer productor mundial de semillas transgénicas, publicó el 4 de junio de 2008, en Saint-Louis (Estados Unidos), “un compromiso en tres puntos”: la empresa se compromete a “duplicar la productividad del maíz, de la soja y del algodón en 2030 en comparación con el 2000”, y “a desarrollar semillas que reducirán en un tercio los recursos requeridos “en agua y abono, y ayudar a “mejorar la vida de los campesinos, de los cuales 5 millones son los más pobres, en 2020”. Interviniendo mientras se llevaba en Roma la conferencia de la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura) sobre la crisis alimentaria, el planteamiento contempla convencer que los OGM son la solución para afrontar este problema y el cambio climático.

Pero para los investigadores independientes de ETC Group (Action Group on Erosion, Technology and Concentration), con base en Ottawa (Canadá), el planteamiento de estas grandes empresas semilleros pretende primero asegurarse de posiciones comerciales ventajosas. En un informe publicado en mayo (www.etcgroup.org), ETC Group revela que Monsanto, Bayer, BASF, Syngenta y otras empresas han depositados 532 patentes sobre secuencias genéticas favoreciendo la adaptación al cambio climático. Monsanto y BASF, detentan entre ellas dos, 49% de los grupos de patentes referidas. Estas dos empresas habían anunciado, en marzo de 2007, una asociación de 1.5 mil millones de dólares para desarrollar plantas resistentes a condiciones climáticas nefastas- “probablemente el más grande acuerdo privado de investigación nunca antes registrado” según ETC Group.

Este último da detalles de los proyectos de las principales empresas que propusieron a partir de 2010 plantas supuestamente adaptadas a la sequía. Las compañas buscan implicar a los grandes organismos de investigación pública en su planeamiento, como Cimmyt (Centro Internacional de Mejoramiento del Maíz y del Trigo) o el CGIAR (Grupo Consultativo Internacional de Investigación Agrícola). Un programa para desarrollar OGM en África ha sido así lanzado por el Cimmyt con un apoyo de 47 millones de dólares de la Fundación de Bill y Melinda Gates. Porqué éstas solicitudes de patentes por las multinacionales de los semilleros son criticados por el ETC Group? Por una parte porque corren el riesgo de distraer los recursos necesarios a una investigación agronómica más cercana a las necesidades de los pequeños campesinos. Según ETC Group, la investigación biotecnológica prolonga el modelo agro-industrial cuando la comunidad agrónoma afirma que la prioridad para afrontar a las crisis es el apoyo a la agricultura alimentaria y a los pequeños campesinos. Eso ha sido claramente expresado en un informe de la ONU elaborado por la comunidad científica y publicado en abril. ETC Group citó también varios ejemplos donde la investigación agronómica clásica llega a elaborar arroces adaptados a condiciones de sequia severa.

Por otra parte, el depósito de patentes sobre los genes de familias de plantas, podría tornar difícil el acceso a los bancos de semillas a los organismos públicos de investigación así como a los grupos de pequeños campesinos: “Si la compañías multinacionales controlan los genes-llaves de la resistencia a la sequia en los cultivos transgénicos (…), los investigadores públicos podrían ser acusados de violar las reglas de propiedad de genes patentados’, se preocupa el informe. En fin, los expertos destacan que la creación de plantas OGM resistentes a la sequía levanta numerosos problemas científicos que están lejos de haber sido resueltos. Así, según un fenómeno biológico llamado pleiotropia, el gene introducido podría incluir otras características de la planta además de su única capacidad a resistir a la falta de agua.

La presión para imponer soluciones transgénicas ha sido observada en otro frente, durante la Conferencia sobre la biodiversidad que se llevó a cabo a Bonn el 30 de mayo. Frente a la oposición de Estados Unidos y de Brasil, los países africanos no han podido obtener la moratoria temporal que deseaban respecto a la difusión de árboles transgénicos, el tiempo de analizar el efecto que podría tener sobre los ecosistemas. Los arboles OGM podrían producir …unos agro carburantes a base de celulosa.

Fuente: Le monde del 09.06.08, Hervé  Kempf

La infiltración de la administración

 

Su red en las administraciones es una de las mejores armas utilizadas por Monsanto, no solamente en sus estrategias de control de la información, sino también en la gestión de las situaciones de crisis. Monsanto se beneficia de numerosos apoyos en los senos de diversas agencias oficiales de Washington, gracias al sistema del “pantouflaje”, igualmente conocido como “sillas musicales” o “revolving doors”. Este termino de “pantouflaje” es usado para describir la carrera de algunas personas que intercambian un puesto de regulador publico (funcionarios o expertos) para alcanzar un puesto en el seno del sector privado, en el âmbito que se encargaban en la esfera publica y viceversa.

Este fenómeno coloca innegablemente un problema de conflicto de intereses y de parcialidad en el ejercicio de las funciones del regulador, sobre todo si êste obtiene el seguro tácito de un futuro puesto generosamente remunerado en intercambio de su cooperación con el sector privado.

Monsanto posee aliados altamente ubicados en el seno de la “Agencia de Protecciôn del Medio Ambiente (EPA), de la Food and Drug Administration (FDA) o del Ministerio de la Agricultura (USDA). El fenómeno de las sillas musicales entre las empresas y las oficinas de Washington es particularmente preocupante y no es un fenómeno nuevo. Parece ser una estrategia muy bien planificada por Monsanto. En efecto, Monsanto ha desarrollado estas prácticas a partir de los años 80, durante las administraciones republicanas de Ronald Reagan y de George Bush, sin dejar de lado a los demócratas. Así, Michael Kantor, jefe de campaña de Bill Clinton, fue un personaje influyente en el medio de las biotecnologías cuando era Secretario de Estado de Comercio por el campo demócrata. Después del mandato de Clinton, se volverá miembro del Consejo de Administración de Monsanto.

Hoy en DIA, George W. Bush perpetúa esta tradición de lazos cercanos entre agrobusiness y administración. Richard Crower ha sido nombrado en diciembre de 2005 como Jefe de las Negociaciones por el Comercio Agrîcola (Trade Representative Chief Agricultural Negociator). Pero, durante los tres años precedentes a su nominación, tenia el puesto de dirección de un grupo de lobbying agrícola llamado The American Seed Trade Association, representando los grandes grupos agro-industriales de América del norte. De 1994 a 1999, era vice-presidente de DEKALB Genetics Corporation, una corporación agrícola especializada en la agricultura transgênica, comprada despuês por el grupo Monsanto. Tambiên, de 1989 a 1992, era subsecretario en el Ministerio de la Agricultura USDA. Otro caso elocuente es el de Donald Rumsfeld, ex miembro del comité director de Searle Pharmacy, empresa que ha sido comprada por Monsanto para volverse su fílial farmacéutica.

Estos últimos veinte años, los casos de sillas giratorias entre la FDA y Monsanto son particularmente inquietantes, sobre todo cuando se trata de homologación de tecnologías radicalmente nuevas como las hormonas transgénicas o los organismos genéticamente modificados. 

Infiltración de las administraciones en Argentina.

EL PAIS › EL ESCANDALOSO EXPEDIENTE DE LA SOJA TRANSGENICA

Verano del ’96

La soja transgénica se autorizó  en sólo 81 días del verano de 1996. De 136 folios del expediente, 108 son de Monsanto, en inglés y sin traducción. Solá  invocó un dictamen jurídico que aún no se había firmado. Amenazas al investigador de los efectos del glifosato sobre los embriones. Otro estudio sostiene que su fumigación exterminó a los predadores naturales del mosquito vector del dengue. Según D’Elía, en presencia de Buzzi intentaron sobornarlo para bajar las retenciones.

Por Horacio Verbitsky

El expediente administrativo que fundamentó  la autorización firmada en 1996 por Felipe Solá para introducir en la Argentina la soja transgénica de Monsanto resistente al herbicida glifosato tiene apenas 136 folios, de los cuales 108 pertenecen a informes presentados por la misma multinacional estadounidense. Ese trabajo está en inglés y en el apuro por llegar a una decisión predeterminada, la Secretaría de Agricultura ni siquiera dispuso su traducción al castellano. Se titula “Safety, Compositional, and Nutricional Aspects of Glyphosayte-tolerant Soybeans” y ocupa del folio 2 al 110 del expediente. Solá se apresuró a firmar la autorización apenas 81 días después de iniciado el expediente, el 25 de marzo de 1996, el mismo día en que los organismos técnicos plantearon serias dudas acerca de sus efectos sobre la salud y solicitaron informes sobre el estado de las autorizaciones en Europa. La resolución de Solá dice que intervino la Dirección General de Asuntos Jurídicos del Ministerio de Economía. Pero ese dictamen jurídico recién se firmó tres días después, el 28 de marzo. ¿Quién dijo que en verano decae la laboriosidad oficial?

Tiempo record

 

El subsecretario de Alimentos Félix Manuel Cirio informa el 3 de enero de 1996 al presidente del Instituto Argentino de Sanidad y Calidad Vegetal (Iascav), Carlos Lehmacher, que le envía los documentos que Monsanto presentó a la Administración de Alimentos y Drogas (FDA) en Estados Unidos, “para que inicie las tareas de análisis y evaluación de dicho material en lo concerniente a Bioseguridad para consumo humano y/o animal”. No hay en el expediente tal análisis ni evaluación, sólo requerimientos de información, que Monsanto no respondió. Sin embargo el 12 de enero el Iascav comunicó a Monsanto que consideraba la posible introducción en el mercado de la soja resistente al glifosato (folio 111). El 26 de enero, el Director de Calidad Vegetal del Iascav, ingeniero agrónomo Juan Carlos Batista agregó en otra nota a Monsanto que sería importante conocer la contestación de la empresa a las observaciones de la agencia estadounidense de drogas y alimentos, FDA (folio 113). Ante la falta de respuesta, Batista insistió el 9 de febrero: “De persistir interés por la prosecución del trámite, agradeceré nos remita lo solicitado” (folio 115). No era falta de interés sino de preocupación por el procedimiento administrativo que estaba asegurado en la más alta instancia. De allí el expediente salta al 25 de marzo con la firma de la resolución 167 de Solá, quien no necesitó ni tres meses para llegar a una decisión trascendente para la economía y la salud pública.

“Efectos no deseados”

 

El apuro se intensificó en los últimos días: se violaron los procedimientos administrativos vigentes, se dejaron sin respuesta serios cuestionamientos de instancias técnicas y no se realizaron los análisis solicitados. El 25 de marzo, el Coordinador del Area de Productos Agroindustriales del Iascav, Ingeniero Agrónomo Julio Pedro Eliseix, dirigió la nota PRAI 113/96 a su colega director de Calidad Vegetal del Iascav, Juan Carlos Batista. Le comunicó que antes de seguir con la evaluación del producto presentado por Monsanto era necesario establecer ciertos criterios de evaluación para organismos modificados genéticamente (OMG), en términos de Identidad y Nutrición y acerca de la “aparición de efectos no deseados”, como “alergenicidad, cancerogénesis y otras toxicidades”. También recomendó que la empresa garantizara “un correcto rastreo y recupero de la mercadería”, para poder rastrearla y recuperarla en caso de problemas. El mismo día, Batista pidió informes sobre la posibilidad de que Europa declarara la inocuidad de la soja transgénica como alimento y autorizara su importación. Estos pasos quedaron sin respuesta ya que ese mismo día Solá autorizó en apenas 24 líneas que constan en el folio 135 del expediente, “la producción y comercialización de la semilla y de los productos y subproductos derivados de ésta, provenientes de la soja tolerante al herbicida glifosato”. Pero la Dirección de Asuntos Jurídicos del Ministerio de Economía recién dictaminó que Solá tenía facultades para suscribir ese acto administrativo el 28 de marzo, pese a lo cual el expediente le asignó dolosamente el folio 134. Es decir que el entonces secretario de Agricultura, Pesca y Alimentación concedió la autorización tres días antes de contar con el visto bueno de su asesor jurídico y sin esperar respuesta a las observaciones de peligro de sus técnicos. También después de la firma de Solá, el mismo 28 de marzo, la presidente del Instituto Nacional de Semillas, Adelaida Harries, informa que la soja resistente al glifosato cumple con los requisitos de inscripción en el Registro Nacional de la Propiedad de Cultivares. En el folio 140 del expediente consta un documento que debería haberlo iniciado. Una semana después de concedida la autorización, el ingeniero Batista envía al presidente del Iascav un escrito sin membrete, firma ni identificación del autor titulado “Organismos modificados genéticamente. Consideraciones para su Evaluación”. Dice que influirán en la calidad de vida de las próximas generaciones y que “este avance en caminos aún desconocidos, obliga a que sean desandados con prudencia”. Sus productos “deberían ser pasibles de estudios que garanticen no sólo los aspectos de impacto medioambientales y nutricionales sino, fundamentalmente, los referentes a seguridad e inocuidad”. Entre esos estudios menciona “absorción, distribución y biotransformación de sustancias químicas ‘in vivo’ o ‘in vitro’, ensayos experimentales de toxicidad en animales, de corto, mediano y/o largo plazo”, nada de lo cual se hizo aquí. Estas gravísimas irregularidades deberían acarrear la nulidad de la resolución como acto lícito, arrojan tardía luz acerca del vicio de origen de la mayor transformación económico-social y política producida en el país en las últimas décadas y explican que Solá sea uno de los portavoces del bloque agrario que ahora intenta subordinar a sus intereses al conjunto de la sociedad argentina.

Solá invocó el 25 de marzo un dictamen jurídico que por entonces no existía. Recién se firmó tres días después. 
 

Amenazas a un científico

 

Algunos de esos estudios recién se están haciendo ahora. Según el que realizó el investigador Andrés Carrasco, reproducido aquí hace dos semanas por el periodista Darío Aranda, el glifosato en dosis muy inferiores a las que se emplean en la agricultura produce gravísimas alteraciones embrionarias. El doctor en medicina Carrasco, de 63 años, trabaja desde hace casi treinta en desarrollo embrionario, fue presidente del Conicet y es Subsecretario De Innovación Científica y Tecnológica del Ministerio de Defensa. Realizó el experimento en su laboratorio de embriología molecular, con sede en el Instituto de Biología Celular y Neurociencias de la Facultad de Medicina, en la Universidad Nacional de Buenos Aires. La difusión de su estudio dio lugar a virulentas reacciones del lobby agromediático. Comenzó con una nota en Clarín de Matías Longoni, uno de los principales colaboradores del ex director del INTA y lobbysta sojero Héctor Huergo en el suplemento Clarín Rural, quien lo descalificó como “un supuesto estudio científico”. Siguió con una nota en La Nación, sobre un “estudio de supuesta validez científica”. Clarín está asociado con La Nación en la feria anual Expoagro, en torno de la cual se realizan cada año negocios por no menos de 300 millones de dólares vinculados con los productos transgénicos y sus encadenamientos económicos. A mediados de esta semana Carrasco fue víctima de un acto intimidatorio en la propia Facultad de Medicina, donde cuatro hombres llegaron hasta su laboratorio e increparon a una colaboradora de Carrasco. Dos de ellos, que parecían “muy nerviosos y exaltados”, se presentaron como miembros de la Cámara de la Industria de Fertilizantes y Agroquímicos y se negaron a dar sus nombres. Los otros dos dijeron ser abogado y escribano. En ausencia de Carrasco interrogaron a la investigadora y exigieron ver “los informes, los experimentos”, para lo que carecían de cualquier título. Dejaron una tarjeta del estudio Basílico, Santurio & Andrada a nombre del abogado Alejandro Felipe Noël. El decano de la Facultad de Medicina se solidarizó con Carrasco y le ofreció el asesoramiento del área jurídica de la facultad. Cuando desde la facultad llamaron al estudio para verificar la existencia del abogado recibieron la respuesta de que no estaba. Carrasco no oculta su indignación por la presencia amenazante de estas personas, que “no tienen derecho a hacer interrogatorios en un ámbito académico. Trataron de convertir en delito la difusión de mi trabajo, con una virulencia y agresividad enormes”. Por la noche encontró en el contestador de su teléfono insultos a “este señor que no quiere mostrar el informe”. Carrasco explica: “Si yo sé algo no me voy a callar la boca. En todo caso pongo en juego mi prestigio entre mis pares. Si lo que digo es falso, yo resultaré perjudicado, si es verdad, compartamos los beneficios de saber”. El 16 de abril esa cámara (Ciafa) y la de Sanidad Agropecuaria y Fertilizantes (Casafe) dijeron en una declaración conjunta que para el Senasa el principio activo glifosato en su uso normal está dentro del grupo de activos de menor riesgo toxicológico y se lo utiliza con éxito en todo el mundo. Aprobado por los organismos de protección ambiental de Estados Unidos y Europa, se comercializa en más de 140 países. Agregan que no presenta efectos nocivos sobre la fauna, la microfauna ni la salud humana, ni tiene efectos inaceptables para el ambiente.

Todos nos beneficiamos

 

El dirigente de la Federación de Tierra y Vivienda Luis D’Elía dijo a este diario que durante una reunión propiciada por el presidente de la Federación Agraria, Eduardo Buzzi, Huergo le sugirió que recibiría beneficios económicos si colaboraba con la reducción de las retenciones a la exportación de la soja de laboratorio. El diálogo ocurrió en noviembre de 2007, cuando el gobierno del ex presidente Néstor Kirchner elevó la alícuota del 27 al 35 por ciento, es decir varios meses antes de que la presidente CFK y el ministro de Economía Martín Loustau implantaran las retenciones móviles. D’Elía dice que el encuentro se produjo cuando él había renunciado a la Comisión Nacional de Tierras y su relación con el gobierno nacional parecía quebrada, a raíz de sus declaraciones sobre el conflicto en Medio Oriente. Buzzi, con quien en 2001 había formado parte del Frente Nacional contra la Pobreza (Frenapo), le pidió que lo acompañara a una entrevista en los estudios de Canal Rural, con el ingeniero Huergo, y luego los tres fueron a desayunar. Buzzi le dijo que Huergo era “un fenómeno” y que podía ayudarlos a financiar toda la actividad a favor de las reivindicaciones de la Federación. Esos reclamos que D’Elía apoyaba, contra la concentración y la extranjerización de la tierra y a favor de una nueva ley de arrendamientos, no aparecieron en la conversación. “Me fui dando cuenta de que el punto principal que planteaban era la rebaja de las retenciones a la soja. Querían el apoyo de los movimientos sociales para eso”, dice D’Elía. Agrega que Huergo le guiñó un ojo mientras le decía: “Hay que defender la soja y con la soja tenemos que ganar todos, ¿me entiende?”. D’Elía concluye: “creyeron que como estaba mal con el gobierno me sumaría. Pero conmigo se equivocaron”.

La soja y el dengue

 

Un trabajo reciente del ingeniero agrónomo Alberto Lapolla vincula la epidemia de dengue con la sojización. Desde hace años se advierte una invasión de mosquitos de las especies Aedes y Culex en lugares del país y épocas del año inhabituales, como la pampa húmeda mucho más allá del verano. En 2008, la invasión se extendió hasta mayo, pese al descenso de la temperatura. Ya en 2007 y 2008 hubo casos de fiebre amarilla en Bolivia, Paraguay, Brasil y el Norte argentino, que entonces se adjudicaron a viajeros, porque es confortable pensar que el mal siempre viene de afuera. Con la epidemia de dengue de este año se hizo evidente que la invasión incluía al temible Aedes aegypti, vector de la fiebre amarilla y el dengue. El estudio de Lapolla señala la equivalencia del mapa de la invasión mosquitera con el de la República Unida de la Soja, según la definición de la multinacional Syngenta: Bolivia, Paraguay, Argentina, Brasil y Uruguay, donde el poroto transgénico de Monsanto se fumiga con el herbicida glifosato, y sus compañeros de ruta, 2-4-D, Atrazina, Endosulfán, Paraquat, Diquat y Clorpirifós. Todos los venenos mencionados “matan peces y anfibios, sapos, ranas, escuerzos, etc., es decir los predadores naturales de los mosquitos, de los que se alimentan tanto en su estado larval como de adultos”. Esto se comprueba en “la casi desaparición de la población de anfibios en la pradera pampeana y en sus cursos de agua principales, ríos, arroyos, lagunas y bosques en galería, así como el elevado número de peces que aparecen muertos o con deformaciones físicas y graves afectaciones en su capacidad reproductiva”, como han informado reiterados estudios e investigaciones. A esto debe sumarse la deforestación en las áreas boscosas y de monte del Noreste y el Noroeste, que destruyó su equilibrio ambiental, “liquidando el refugio y hábitat natural de otros predadores de los mosquitos, lo cual permite el aumento descontrolado de su población”. Hace dos semanas visitó la Argentina la periodista francesa Marie-Monique Robin para la presentación de su libro El mundo según Monsanto, recién traducido al castellano. La ministra de Salud Graciela Ocaña la invitó a conversar, pero no pudo asistir a la cita porque fue llamada desde la presidencia por la irrupción de la epidemia de dengue. En su lugar, la audiencia se realizó con el secretario de Determinantes de la Salud y Relaciones Sanitarias, Licenciado Alberto Hernández. “Fue muy simpático y amable, pero no tenía la menor idea del tema. Al punto que me preguntó por qué había tantas fumigaciones”, fue el azorado comentario de la investigadora.

El ingeniero agrónomo Felipe Solá  hizo el estudio de campo para la investigación de mercado del Roundup, el denominado herbicida total de Monsanto. En 1996, como secretario de Agricultura de Menem y Cavallo, autorizó la introducción de la soja transgénica resistente a ese poderoso veneno. En esta entrevista, el ex funcionario defiende su actuación y critica la política posterior a su renuncia

El ex secretario de agricultura Felipe Solá, quien en 1996 autorizó la introducción de la soja transgénica resistente al glifosato, había realizado antes el estudio de campo para Monsanto en una investigación de mercado sobre el Roundup, la marca de la transnacional estadounidense para el glifosato. Así lo explicó el propio Solá, en la entrevista que se publica aquí. También confirmó el rol decisivo del ingeniero Héctor Huergo en la introducción de los cultivos industriales, el pesticida de Monsanto y los biocombustibles, que Solá engloba con algún pudor como “incorporación masiva de tecnología”.

El nombre de Solá no figura en el estudio, que comprendió viajes suyos a varias provincias, porque, según dijo, fue un colaborador part-time del ingeniero agrónomo Marcelo Regúnaga, quien sí puso su firma en el trabajo. También dijo que no tuvo contactos posteriores con Monsanto y que no le ofrecieron sobornos para su autorización. La lectura del expediente administrativo, consumado en apenas 81 días y antes de que se firmara el dictamen jurídico, con 136 desordenados folios, de los cuales 108 corresponden a un trabajo de Monsanto sobre su producto, que ni siquiera fue traducido al castellano, justifican la pregunta al responsable. Consultado para esta nota, Regúnaga confirmó la participación de Solá en el estudio, cuyo propósito era estimar cuánto podía crecer la demanda de herbicidas, entre ellos el Roundup, que no era el único que comercializaba Monsanto. Solá, que era ayudante en la cátedra de Administración Rural de Regúnaga, colaboró en la consultoría y viajó a Tucumán para entrevistar a productores de caña de azúcar. En la región pampeana el cuestionario se presentaba a productores de maíz y soja, que aún no era el cultivo principal. Según Regúnaga fue un pequeño estudio técnico exploratorio que se realizó en pocas semanas, cuando Monsanto era una empresa más orientada a los químicos en general que al agro y no existían los transgénicos. Los herbicidas se usaban para combatir ciertas malezas permanentes, muy difíciles de controlar, como el sorgo de alepo y el gramón. El impacto del glifosato era bajísimo y no se podía estimar todavía la magnitud de uso que tendría en los noventa, agregó. En 1989, cuando el presidente Carlos Menem le encomendó la Secretaría de Agricultura y Pesca, Solá designó a Regúnaga como su principal colaborador. Regúnaga es un entusiasta defensor del producto de Monsanto, de lo que se informará en otra nota.

Solá dice que no se arrepiente de nada de lo actuado y cuestiona la política seguida por el gobierno del ex presidente Néstor Kirchner y de CFK, o su ausencia, y plantea un debate sobre la introducción de los cultivos transgénicos y la forma en que se manejaron, cuando él ya había dejado su cargo.

El discurso moderno

 

–¿Por qué el ingeniero Héctor Huergo (creador y columnista de Clarín Rural) estuvo sólo unos meses al frente del INTA?

Felipe Solá: –Huergo estuvo en el INTA entre febrero y noviembre de 1994. Era conocida su vocación por la incorporación masiva de tecnología. El venía sosteniendo que el modelo sostenido durante el gobierno de Alfonsín, con retenciones y tipos de cambios diferenciales, había condenado al campo al atraso tecnológico, y que el INTA y otros organismos técnicos sólo desarrollaban técnicas de aguante. La Argentina no fertilizaba, el uso de herbicidas e insecticidas se limitaba al de algunos productos clásicos, y los modernos (menos agresivos) eran carísimos porque se pagaban con un dólar que costaba el doble que el dólar al cual el campo vendía. Huergo pensaba que la convertibilidad, a pesar de los graves problemas de adaptación que generaba para los pequeños y medianos productores, sobre todo para los pequeños, era una clara oportunidad para acortar la brecha tecnológica con el mundo agrícola desarrollado. Y acusaba al INTA de atraso en adaptarse a esa circunstancia. Estuvo en el INTA hasta que, según dijo, fracasaron sus esfuerzos por introducir un discurso moderno, privilegiando el sendero de la intensificación por sobre todas las cosas, dado el atraso y la falta de productividad que se advertían. Se peleó siempre con el Consejo Directivo integrado por las entidades del campo y otros y no tuvo mucha cintura (sostenía que su tiempo era veloz y el del Consejo Directivo de una cadencia diferente). Quiso al final incorporar una planta de biodiesel donada por un organismo francés y no consiguió la aprobación del directorio y se fue comunicándome su disgusto por esta situación. Lo dejé ir porque me daba cuenta de que más allá de los ímpetus tecnológicos que yo aprobaba, su manejo era imposible en una institución que es prácticamente mixta en su conducción aunque sea del Estado.

–¿Por qué en el expediente de autorización de la soja transgénica resistente al glifosato no figura ninguno de los estudios que pidieron los técnicos?

Felipe Solá: –En el expediente figuran los estudios que correspondían según la normativa vigente para la aprobación de temas transgénicos en la Secretaría de Agricultura en dicha época. El principal elemento de sostén técnico para esa aprobación fue, por supuesto, el trabajo de la Comisión Nacional Asesora de Biotecnología Agropecuaria (Conabia), prestigiada hoy y siempre, desde que se formó, en el año 1991, que fue impecable. Además, la empresa Nidera, que es la que había pedido que se estudiara la posibilidad de liberar la soja RR o transgénica resistente al herbicida total (no la empresa Monsanto, que fue la que la creó), presentaba trabajos de campo desde 1991 en la Secretaría de Agricultura y durante esos cinco años había estado siendo controlada por los técnicos del INTA. Es decir que hubo un largo tiempo de estudio del impacto que tenía en el medioambiente vegetal y animal, y sobre las posibilidades de problemas con la salud humana, antes de mi aprobación. No conozco otros técnicos que figuren en el expediente y, de ser así, yo me ajusté a la normativa vigente, que es la que me dictaba acudir a la Conabia.

Los estudios no realizados

 

–¿Por qué firmó la autorización el mismo día en que los técnicos pedían estudios de corto, mediano y largo plazo?

Felipe Solá: –La respuesta es parecida a la de la pregunta anterior. Yo no sé si el mismo día alguien pidió otra cosa, y no sé qué técnicos. Yo cumplí con mi obligación, no falté a ninguna de las obligaciones que tenía en cuanto a tomar recaudos para la aprobación de la soja transgénica. Si había algún técnico que estaba en desacuerdo, supongo que no aparece en el expediente y, si apareciera, eso no le quita absoluta legalidad y legitimidad a mi medida. Por otra parte, el tiempo transcurrido desde el momento en que se liberó esa soja hasta ahora, indica claramente que el uso racional del herbicida glifosato dentro de los límites que marcan las leyes no ha generado problemas con los humanos, salvo en aquellos casos en que operando sobre campos de soja pegados a algún lugar poblado se incumplió con la normativa sobre fumigaciones que dice que tiene que haber por lo menos dos kilómetros de distancia. Han afectado a alguna población de la misma manera en que nos puede afectar el insecticida Off si lo tomamos en una taza de té o si nos lo echamos en los ojos, porque tienen normativas de uso. La agricultura usaba antes fosforados y clorados como insecticidas y se prohibieron. El glifosato es de muy baja toxicidad y mucho más en relación a éstos.

–¿Por qué, de 136 folios del expediente, 108 son de Monsanto?

Felipe Solá: –Monsanto tenía gran cantidad de investigaciones en el mundo hechas por la creación del gen RR, con ingeniería genética, y muchísimos estudios publicados con veracidad científica, abiertos al mundo de la ciencia y la tecnología para ser consultados y/o discutidos. Por eso, el aporte requerido por la Conabia es básicamente el aporte hecho por Monsanto, aunque no el único. Todos esos estudios fueron analizados por la Conabia y es lógico que quien creó el gen tuviera más elementos para aportar. Por eso, hay más páginas de Monsanto, supongo, porque no he tenido el expediente a la vista desde hace trece años. No lo he pedido, no lo he mirado, pero sí recuerdo y he reconstruido con algunos cómo fue este tema.

–¿Por qué esas páginas no fueron traducidas al español?

Felipe Solá: –Porque el inglés es el idioma científico y técnico, y porque nadie que pueda estar en condiciones de analizar algo como por ejemplo los efectos positivos o negativos de la soja transgénica, no domina el inglés. Ese expediente podía ser mirado el día de mañana por científicos o técnicos y ése era el idioma aceptado mundialmente. Aun los estudios científicos escritos en otro idioma de origen siempre son traducidos al inglés y entonces no había ninguna legislación argentina que nos obligara a traducirlos al español y tampoco creo yo que sea un problema en ninguna investigación a esta altura encontrarse con un texto en inglés

. –¿Por qué el dictamen jurídico tiene fecha posterior en tres días a la autorización, pero en el expediente figura en una foja anterior?

Felipe Solá: –No lo sé, no lo recuerdo, yo estaba absolutamente habilitado, con entidad, y era absolutamente apto para tomar la medida. Por lo tanto, la cuestión del dictamen jurídico que debe preceder obviamente en la fecha, como corresponde, a mi resolución, no es para mí el problema a dilucidar en este momento. Eso está claro.

La relación con Monsanto

 

–¿Cuáles fueron sus relaciones previas y posteriores con Monsanto?

Felipe Solá: –Como secretario de Agricultura, no he tenido con Monsanto relaciones especiales o que yo recuerde. No recuerdo ni el nombre de su presidente, ni la cara de Monsanto. Solamente pueden haber estado en reuniones de cámaras de las empresas, entre las cuales estaba Monsanto, pero durante mis largos años como secretario no tuve relación directa con Monsanto, ni a través de alguien, nunca. En el año 1981 hice un trabajo con el ingeniero Regúnaga en el que a mí me tocó la parte de campo. Era el estudio de mercado para el Roundup, lo que me llevó a viajar a algunas provincias, pero no firmé porque siempre fui un colaborador part-time para un trabajo que sí firmó Regúnaga. Era para Monsanto. Nunca más los vi después a los de Monsanto. Al decir después digo que alguien, en un momento dado, se reunió conmigo y con Regúnaga en 1981 a los efectos de requerir alguna pregunta sobre el trabajo, pero era un técnico del nivel más bajo. Después de la salida de la Secretaría de Agricultura tampoco he tenido la más mínima relación con Monsanto.

–¿Conoce casos nacionales o internacionales donde Monsanto ofreció sobornos?

–La gente que tiene un pensamiento globalifóbico, y dentro de ese pensamiento introduce la cuestión ecológica, le atribuye a la ingeniería genética una responsabilidad importante en algunas cuestiones, cosa que para mí en el caso de la soja no está para nada probado. Creo que no hay estudios sobre el tema de la posibilidad de que el Roundup sea un problema en sí mismo. Lo que está en discusión son los efectos sociales que pudo haber tenido la enorme difusión de la soja transgénica y de la agricultura sojera desde 1997 en adelante, que explica prácticamente todo el crecimiento de la agricultura argentina, que pasa de seis millones de toneladas en el año 1998, cuando yo me fui, a 97 millones de toneladas en el año 2008. Ante la pregunta concreta de los sobornos, no puedo saberlo, no lo sé. Es evidente que la cuestión ha tenido un impacto tal que, en términos conspirativos, se pueda pensar ahora que ha sido todo la culminación de un gran negocio. Yo creo que no fue así en el caso de la Argentina.

–¿Le ofrecieron pagarle por la autorización? En tal caso, ¿cuánto y qué contestó?

Felipe Solá: –Por supuesto que no. Es más, como secretario de Agricultura no firmé ninguna resolución, de ningún tema, por la cual me ofrecieran pagarme plata, o sobornos o lo que fuera. Salvo en el caso de temas vinculados con el Senasa, cuando este organismo tenía una función doble, porque además de hacerse cargo de la responsabilidad del estado sanitario de las industrias frigoríficas, también debía verificar si los matarifes estaban al día con los impuestos, con el IVA concretamente. En ese caso, hubo alguna sugerencia indirecta, que dio lugar a problemas, líos, que yo transmití por la prensa y que terminaron en varios casos con denuncias penales. Y yo recibí algunos “aprietes” bastante lamentables, pero que no consiguieron torcer nuestra política.

Nada de qué  arrepentirse

 

–¿Algo más?

Felipe Solá: –Quisiera agregar algunas cosas. En primer lugar, no me arrepiento de lo conseguido, porque se trata en el fondo de investigar el impacto de la expansión del área sembrada con soja de 1997 a hoy. Creo que la soja transgénica permitió avanzar sobre estos cultivos, sobre otras actividades rurales y sobre regiones no pampeanas. Al permitir eso, ha producido seguramente cambios muy fuertes desde el punto de vista social y económico y en las formas de vida agraria, en algunos casos. Yo decidí que ingresara el gran cultivo en circunstancias muy especiales, el uno a uno hacía difícil ser un pequeño productor, el agricultor pudo aprovechar la innovación para subsistir, primero, y para crecer, después. La Argentina tuvo a mano una tecnología al mismo tiempo que Estados Unidos y la aplicó con enorme éxito porque ya venía siendo pionera en la siembra directa de sus cultivos. El avance no se hizo contra el suelo, sino respetando su estructura física y su actividad biológica por la misma siembra directa. Los resultados positivos fueron espectaculares y ocurrieron después de que me fuera de la Secretaría. Las distorsiones sociales y económicas también ocurrieron después, pero debo recalcar que en diez años no ha habido política agrícola ninguna, como no fuera dejar que cada uno sembrara lo que quisiera sin prever ni el monocultivo, que genera el problema sobre la fertilidad y no sobre la estructura física de los suelos, ni el reemplazo de actividades más intensivas en mano de obra rural y más tradicionales en cuanto al arraigo poblacional, en especial en las economías regionales. Me refiero a políticas de premios y castigos según el tipo de cultivo. Creció la oferta de mano de obra en las clases trabajadoras y medias de las ciudades rurales porque hubo mayor volumen producido, exportado consumido, pero bajó la oferta de mano de obra en el campo propiamente dicha. Resulta muy importante leer lo que el INTA, bajo la dirección del actual secretario de Agricultura, ha historiado mejor que nadie. Me refiero a “Diez años de organismos genéticamente modificados en la agricultura argentina”, de Eugenio Cap y Eduardo Trigo. También es muy importante leer lo que (el ministro) Lino Barañao opina del trabajo de la Conabia en estos temas. Finalmente, debo recordar también que el maíz RR, el maíz transgénico, fue aprobado por la Secretaría de Agricultura durante el gobierno del presidente Néstor Kirchner, de la misma manera que está aprobado en decenas de países junto con la soja, entre ellos Brasil. Por lo tanto, este descubrimiento de que la soja es la causante de todos los males ahora no parece haber sido algo consciente en la Secretaría de Agricultura en años anteriores, como tampoco en otra área de gobierno. Lo ocurrido es demasiado importante y transformador como para dejarlo como una conspiración antiargentina o como un simple hecho de corrupción como sugieren las preguntas. Las próximas elecciones no pueden servir de excusa para descubrir ahora quién es quién. Me refiero a mí. Con mis errores, yo soy el mismo de ayer y volvería a firmar como en 1996 la fenomenal ampliación de la economía del interior del país que se dio. Eso sí, si me hubiera quedado en la Secretaría de Agricultura, hubiera tenido una política agrícola, es decir, hubiera estudiado año tras año, junto con los productores, qué convenía sembrar, y para eso sirven las retenciones y hasta incluso algunos premios posibles a cada cultivo. Hubiera balanceado la agricultura argentina, de forma tal que no se sojizara. Con los errores recientes del año pasado, el gobierno ha sojizado aún más la agricultura. Eso es todo lo que tengo que decir, y agradezco ser consultado.

Entrevista con Regúnaga: Mercedes González.

Página 12, Internet, 10-5-09

 

Monsanto, el agente naranja y las guerras estadounidenses

Raoul Marc Jennar

Mondialisation.ca

Traducido para Rebelión por Felisa Sastre

 

Las tecnologías letales no son algo nuevo en Monsanto. Con otras seis firmas estadounidenses, esta empresa ha fabricado una de las más terribles armas químicas: el agente naranja.

Vidas destrozadas

 

Lien, Hong y Nga son tres vietnamitas que nunca pronunciarán sus nombres, tampoco sus hermanos Hung y Manh. Los cinco nacieron entre 1971 y 1985 y los cinco son sordomudos de nacimiento y tienen defienciencias mentales. Long, su madre, y But, su padre, fueron combatientes durante la guerra. Ella desactivaba minas y él formaba parte de una unidad regular. Los dos estuvieron expuestos a los herbicidas lanzados por la aviación estadounidense.

En el hospital Tu Du de la ciudad de Ho Chi Minh, desde 1980 el 30 % de los recién nacidos sufren malformaciones: brazos o piernas atrofiadas, paladares partidos, espina bífida, niños con síndrome de Down. Diecisiete años después de que acabaran los lanzamientos de herbicidas, las sustancias tóxicas se encuentran todavía en las frutas y verduras cultivadas en suelos atiborrados de la dioxina fabricada por Monsanto. Una segunda generación nacida después de la guerra es víctima de las armas químicas utilizadas por los estadounidenses. “Los que nacen no son bebés sino monstruos”, se indigna el Dr. Le Diem tras haber ayudado a nacer a un niño cuyos órganos genitales emergen del rostro.

El capitán Tom Nesbitt pilotaba uno de los helicópteros Bell Huey de la 114 compañía de asalto con base en Vihn Long, en el delta del Mekong. A principios de 1971, salió en misión para pulverizar de herbicidas la selva de U Minh. Cuando daba la vuelta, después de cada pasada, centenares de gotitas penetraban en el interior del aparato. Nesbitt, como sus compañeros, no llevaba ningún tipo de protección. Veinte años después, sufre problemas físicos y psicológicos. Su médico le ha desaconsejado firmemente que tenga hijos porque podrían tener graves discapacidades. Muchos soldados, expuestos como él, han sufrido graves trastornos desde entonces. Muchos han muerto tras el fin de la guerra.

El agente naranja

Durante la segunda guerra mundial, mientras que las fuerzas estadounidenses rechazaban con dificultad al ejército japonés, se barajó la idea de matar de hambre a Japón destruyendo sus cosechas de arroz por medio de un potente herbicida. El Gobierno financió las investigaciones que desembocaron en una combinación de dos herbicidas: el 2,4-D y el 2,4,5-T. Una combinación que pasará al historia con el nombre de agente naranja. A partir de la fabricación del segundo herbicida, que constituye el 48 por ciento de la composición de este defoliante, apareció un producto derivado: el TCDD, más conocido con el nombre de “dioxina”. Según los fabricantes, esta “impureza” no puede eliminarse. Cuanto mayor es la cantidad de herbicida 2,4,5-T en la composición del defoliante, mayor es la tasa de dioxina.

El agente naranja se probó en un atolón del Pacífico y su nocividad fue tal que el presidente Roosevelt decidió renunciar a él y prohibió al ejército estadounidense su utilización. Sus sucesores no tuvieron los mismos escrúpulos y el presidente Eisenhower autorizó en 1959 que se pusiese a punto la tecnología aérea que hiciese posible la fumigación del herbicida.

A principios de los años sesenta, Monsanto y otras seis empresas estadounidenses (Dow Chemicals, Diamond Shamrock Corporation, Hercules Inc, Uniroyal Inc., T-H Agricultural & Nutrition Company y Thomson Chemical Corporation) producen herbicidas que contienen TCDD mientras las investigaciones médicas establecen de forma incuestionable su triple efecto: provoca cáncer, causa malformaciones congénitas en el feto y origina modificaciones genéticas.

Durante la segunda guerra de Indochina

 

El 30 de noviembre de 1961, el presidente Kennedy dio luz verde para las operaciones aéreas encaminadas a la deforestación de la selva vietnamita. Meses después, firmó la orden de utilizar los mismos medios para destruir las cosechas agrícolas. La operación “Ranch Hand” se puso en marcha y el 12 de enero de 1962 un bimotor Hércules C-123 despegó para la primera misión de la mayor guerra química jamás llevada a cabo en la historia de la humanidad.

Por primera vez, la destrucción del medio ambiente se convirtió en objetivo de guerra: había que evitar que la selva y los matorrales ocultaran al adversario, sus escondites y sus desplazamientos. Había que destruir las cosechas de las que se alimentaba la población mal controlada y provocar la huida de los campesinos de los campos en los que se había infiltrado la guerrilla.

Durante diez años, la aviación estadounidense lanzó 72 millones de litros de herbicidas, de los que 41.635.000 eran de agente naranja, sobre una superficie que totalizaba en los tres países afectados cerca de 2 millones de hectáreas de bosques y arrozales, un 34 % de los cuales fue fumigado en más de una ocasión y al menos el 12 % lo fue tres veces. Los territorios marcados como objetivo se extendían a lo largo de los 1.600 km. de la carretera Ho Chi Minh en Laos y Camboya; en la zona que va desde el delta del Mekong hasta la península de Camau; en Vietnam del Sur; en la región que bordea Camboya y Laos, en la zona especial bautizada como Rung Sat que controla todos los ríos que van a Saigón y sobre la zona desmilitarizada al sur del paralelo 17 que marca la frontera entre los dos Vietnam.

Balance humano

 

Es imposible cuantificarlo de manera precisa. Decenas de millares de civiles quedaron expuestos a los herbicidas así como miles de combatientes vietnamitas y estadounidenses.

En Vietnam los índices de concentración de dioxina detectada en adultos, así como en los niños nacidos después de la guerra, es anormalmente elevada en las regiones donde se lanzó el agente naranja.

Mientras que en el resto del sur de Asia la frecuencia del choriocarcinoma- una variante del cáncer de útero-es de 1-2 por mil, en Vietnam del Sur es del 6 por ciento.

Tras la guerra, miles de soldados estadounidenses, australianos, coreanos, neozelandeses que habían prestado servicio en Vietnam han tenido y todavía sufren enfermedades de la piel, tumores, diferentes formas de la enfermedad de Hodgkins, cáncer de pulmón, de tráquea y de próstata. El índice de niños con malformaciones físicas o mentales cuyos padres habían estado en Vietnam es anormalmente alto. La muerte súbita entre bebés de soldados expuestos al agente naranja es cuatro veces más frecuente que entre los otros lactantes. La tasa de mortalidad prematura es mucho más elevada entre los veteranos de Vietnam que estuvieron expuestos a los herbicidas que entre otros ex combatientes.

No existe razón alguna para pensar que estos problemas detectados con facilidad en los países ricos no se hayan producido de la misma manera en los tres países indochinos víctimas del agente naranja.

El balance ecológico provocado sólo por los herbicidas (a los que habrían de añadirse los daños provocados por los bombardeos, y en particular los producidos por el NAPALM) es el siguiente:

· 43 % de los suelos cultivados envenenados

· 60 % de las plantaciones de caucho destruidas.

· 44 % de los bosques arrasados

· 36 % de los manglares destruidos y se necesitará más de cien años para recuperarlos.

· En Vietnam del Sur,30 años después, 6.250 km2 son incultivables.

· En Camboya, 150.000 has. de bosques y plantaciones de caucho quedaron destruidos.

· En Laos, se destruyeron 160.000 has. de bosque.

· Contaminación masiva de las aguas (en 1995, un río del centro de Vietnam contenía una tasa de dioxina mil veces más elevada que un río canadiense de una zona industrial) y de los suelos agrícolas que han provocado el envenenamiento durante decenios del conjunto de la cadena alimentaria.

Durante esos mismos años sesenta, asimismo se lanzaron 75.700 litros de agente naranja sobre la zona desmilitarizada que bordea la frontera entre las dos Coreas.

Uno de los mayores crímenes contra la humanidad
 

En el desarrollo de la Primera Guerra Mundial, se emplearon una treintena de agentes químicos, entre ellos los gases utilizados por las tropas alemanas en abril de 1915 en la región de Ypres (Bélgica). Los riesgos que corrían los soldados de los dos bandos y de sus poblaciones civiles por el uso de armas semejantes incitaron a los gobiernos a adoptar lo que se plasmó en el “Protocolo de Ginebra de 1925”.

Éste prohibía el uso de sustancias sólidas, líquidas o gaseosas susceptibles de provocar un efecto tóxico sobre las plantas, los animales y los seres humanos. El Protocolo prohíbe además la utilización como arma de guerra de cualquier sustancias cuyos efectos sean desconocidos. El herbicida empleado con fines militares entra en la categoría de armas químicas.

El Protocolo de 1925 formaba parte del derecho internacional en vigor relativo a las armas químicas cuando se inició la intervención estadounidense en Vietnam. Al autorizar la utilización del agente naranja para destruir bosques y arrozales. El presidente de Estados Unidos lo violó de forma deliberada.

El agente naranja como los demás herbicidas que contienen TCDD provoca malformaciones psíquicas y /o mentales en el recién nacido, y en los adultos disfunciones físicas y / o mentales que pueden llevar a la muerte. Se trata de un arma química de una nocividad extrema.

Por haber fabricado un herbicida con un fuerte contenido en dioxina, y por haberlo utilizado de forma masiva como arma química, siete firmas estadounidenses-entre ellas Monsanto- y el Gobierno de Estados Unidos comparten la responsabilidad de uno de los más graves crímenes contra la humanidad. Un crimen que todavía hoy tiene consecuencias. Un crimen que hoy todavía permanece impune.

Fuentes:

· Cecil B. Curie, Residual Dioxin in Vietnam, Charlottesville, University of Virginia, The Sixties Project, 1992.

· Croix Rouge du Vietnam- Fonds des victimes de l’agent orange, Hanoi, 1999.

· Hutchinson Encyclopedia, Chemical Warfare, Washington DC, Helicon Publishing, 1999 .

· Institute of Medecine, Veterans and Agent Orange, Washington DC, National Academy Press, 1999.

· Pepall Jennifer, Comment reboiser le Vietnam?, Québec, CRDI Explore, Centre de Recherches pour le Développement International, 1995.

· Solomon Kane & Franck Altobelli, Les nouvelles générations sacrifiées de la guerre américaine au Vietnam, Bruxelles, De Morgen, 27 novembre 1998.

US Department of Veterans Affairs, Agent Orange and related issues, Washington DC, 1997.

William A. Buckingham Jr, Ph.D., Operation Ranch Hand. Herbicides in Southeast Asia, 1961-1971. Washington DC, US Government

Raoul Marc Jennar es investigador del URFIG/ Fundación Copernic. 
Enlace original: 
http://mondialisation.ca/index.php?context=viewArticle&code=MAR20051201&articleId=1379

 

 

20/11/2009 20:31 Autor: criticamedicina. Enlace permanente. Tema: Ecologia No hay comentarios. Comentar.

pueblosarg.indymedia.org

TENDENCIAS. NO MAS DISCURSOS CORRECTOS
Los señores de la tierra cierran filas
El 11 de noviembre dos proyectos que plantean la prórroga de la ley 26.160 obtuvieron media sanción, uno en Diputados y el otro en el Senado. La norma sigue levantando polvo en algunas provincias. En Neuquén el Ejecutivo puso reparos a su aplicación. Allí dirigentes del oficialismo y la oposición explicitaron su alianza con empresarios y hacendados para defender la "propiedad privada". En Tucumán, a un mes del asesinato de Javier Chocobar, la tensión no se disipa. La Justicia local dictó la prisión preventiva contra Darío Amín y el ex policía Luis Gómez.

 Media sanción a la prórroga de la ley 26.160       Prisión preventiva para Amín y Gómez
 Sectores políticos enfrentan a la Confederación Mapuche       Más noticias

19/11/2009 21:21 Autor: criticamedicina. Enlace permanente. Tema: Ecologia No hay comentarios. Comentar.

GRR vs Congreso Forestal Mundial

Frente al Congreso Forestal Mundial (CFM) nos hemos convocado desde el GRR, en defensa  del monte, del bosque y de la selva. Nos hemos convocado para tomar conciencia de las nuevas amenazas y volcarlas en el papel. Nos hemos reunido asimismo para evaluar nuestros actuales ecosistemas devastados o en estado de extremo peligro y para reflexionar en relación a la profundización de la carrera extractiva a escala mundial que también especula con nuestro territorio. Esta vez, se nos  propone la forestación industrial en gran escala, un proyecto comercial que no dudamos en visualizar como una firme continuidad de las peores prácticas y agresiones a la Naturaleza y a las poblaciones, que hemos sufrido hasta el momento. Aún más todavía, pensamos que los agronegocios forestales nos proponen monocultivos, tanto o más peligrosos que los de soja.

 

En las relaciones neocoloniales que las Corporaciones Transnacionales y el capitalismo globalizado establecen con nuestros países, intentan reemplazar los valores de la vida por ecuaciones contables. De esa manera, se imponen criterios de crecimiento y de escala, donde se rinde culto a las tecnologías y al progreso, extraviándose totalmente, junto a toda promesa de justicia, el objetivo de procurar el buen vivir de nuestros pueblos. El resultado político de estas sumisiones de las dirigencias a los criterios del poder globalizado y a las nuevas dependencias nacionales, son la generalizada pérdida de identidad y una extendida infelicidad, además de una gigantesca deuda ecológica que hipoteca el ambiente que nos rodea y compromete la suerte de las próximas generaciones…

 

Frente al CFM[1] y a su publicidad engañosa respaldada por los más altos funcionarios de la Nación, reafirmamos, que los bosques y montes nativos biodiversos, son la base de la vida sobre el Planeta y que las plantaciones de árboles no son “bosques”, tal como nos lo dicen, sino que son meros monocultivos de árboles[2] . Los bosques contienen siempre fauna y flora en su seno, pero además son el hábitat natural de campesinos criollos y de pueblos originarios. Sería imposible imaginar el monte, el bosque o la selva sin la presencia de un hombre con arraigo y con una cultura adaptada a las circunstancias del hábitat y con modelos productivos en una escala local. No ocurre lo mismo con los monocultivos de árboles, no importa de qué especie sean. Frente a ellos la vida retrocede, se repliega, lo humano se ausenta y la biodiversidad desaparece. En el monocultivo de árboles, la monotonía de la plantación se nos impone sobre la fiesta de la diversidad en la Naturaleza.  Desde estas perspectivas, hablar de recuperar un bosque es mucho más que plantar árboles, cualquier árbol, y en cualquier lugar. En este sentido nos parece penosa y engañosa la ceremonia de respaldo al CFM realizada por la Ministra de Defensa Nilda Garré con algunos soldados plantando un arbolito en un predio militar, y reiteramos que aquí no se trata de plantar árboles, sino del desembarco de los agronegocios forestales sobre las tierras de la sojización. Rechazamos asimismo, el anunciado uso de tierras administradas por las Fuerzas Armadas[3] para el mismo fin. En cambio, proponemos que den ejemplos de defensa de la biodiversidad y de la soberanía alimentaria, empezando por su entorno directo.

 

En esta etapa de post globalización, de mercados certificados y supuestas sociedades del conocimiento, los espacios dedicados a los maquillajes verdes y las complicidades de variados colores, parecieran ser la nueva regla. En especial, las grandes ONG han devenido gradualmente cómplices de las nuevas políticas diseñadas desde la Responsabilidad Social Empresarial y la Responsabilidad Social Corporativa. Ellas son servidas por un ambientalismo[4] dispuesto a encubrir los nuevos mecanismos del dominio internacional e impedir la toma de conciencia por parte de las poblaciones. En nuestros países, donde la idea de Soberanía parece haber sido borrada de los discursos y de las agendas políticas, existe sin embargo un amplio espacio para instalar temas como los de la soberanía biotecnológica. Se trata en definitiva, de los derechos que reclaman nuestras dirigencias asociadas a las Corporaciones, de disponer de los royalties y patentamientos correspondientes a las nuevas producciones científicas realizadas por encargo y bajo estrategias de ciencia e investigación empresarial, con la finalidad de replicar sobre otros países, el mismo modelo de contaminación y de saqueo que se viene imponiendo en la Argentina.

 

Tanto nosotros, como GRR, cuanto las redes de organizaciones afines que propiciamos se organicen en defensa del monte, del bosque y de la selva, deberíamos avanzar en el plano del pensamiento para indagar los mecanismos de estos nuevos coloniajes transnacionales, poner en descubierto las nuevas ecuaciones de la subordinación internacional, de sus inaceptables divisiones del trabajo, y develar los mecanismos ideológicos que nos impiden comprender qué es lo que nos sucede. Deberíamos ser capaces de enfrentar y anticipar a los equipos multidisciplinarios de las empresas que van cooptando los discursos, apropiándose y resignificando los conceptos con los que nos manejábamos hasta ayer. Sus usinas de pensamiento no descansan, y han logrado cambiar los desarrollos sustentables ya cooptados a sus discursos, por los de “mecanismos de desarrollos limpios” que equivalen, en definitiva, a una trampa similar. Lo mismo, cuando argumentan que los bosques nativos prístinos ya no existen, que se los puede categorizar ahora, como montes degradados, y que esto les da derecho a las empresas para continuar con el desmonte. Una vez más, se ponen con sus disposiciones por encima de la Naturaleza y en lugar de remediar o recuperar, se proponen tan sólo continuar con la devastación. Pero nosotros, por encima de torpes o engañosos argumentos, disponemos de la tremenda fuerza de la realidad y de la necesidad de recuperar los ecosistemas, verdades que nacen en esa encarnadura atormentada de América Latina, sometida a las reglas impiadosas de la contaminación y del saqueo, a la vez que a nuestra voluntad de sobrevivir.

 

Frente a los discursos mentirosos debemos redefinir, muy especialmente, el concepto de  sustentabilidad, y debemos hacerlo desde la ecología y recordando los cambios climáticos consecuencia de los procesos de contaminación que provoca el Capitalismo globalizado. Si no somos capaces de precisar que la sustentabilidad es siempre ecológica y que debemos separarla absolutamente del concepto de rentabilidad, seremos como tantos otros, que se extravían en discursos que exaltan lo meramente social o las presuntas sustentabilidades económicas y sociales. Estos últimos discursos más tienen que ver con los criterios de rentabilidad y dominio tecnocrático que nos han colocado en la actual situación de extremo riesgo en que vivimos, y en la actualidad, devienen obsoletos y poco tienen que ver con la lucha de los Pueblos por sobrevivir. Esos discursos son perfectamente funcionales a los sistemas de explotación impuestos.

 

Los más grandes pensadores siempre colocaron en el hombre sus preocupaciones, en cómo afrontar sus desvaríos, sus problemas, su infelicidad o su ignorancia. Hoy el imperio de la ciencia empresarial  ahoga la Naturaleza y prescinde del hombre. La pregunta que nos hacemos es: ¿quiénes son los que deciden, quiénes son los prescindibles? El primer mundo lo decide, de hecho…Ellos están generando este modelo de dominación y de negocios, no son co-habitantes del mundo, sino que deciden a gran escala qué es lo que va a ocurrir con el mundo... En un planeta globalizado y regido por las reglas férreas del consumismo, de la industria bélica y de los sistemas extractivos, los que menos consumen, serán inevitablemente los prescindibles, los nuevos condenados de la Tierra...

 

La Revolución Bio y Nano tecnológica que ahora se nos vende, es la continuación directa de la “Revolución Verde” que aplicó en la agricultura los criterios bélicos, los insumos tóxicos y la mecanización derivadas de las dos grandes guerras mundiales. Esa presunta Revolución verde y su continuación biotecnológica, ha generado hambre, desarraigo e inenarrable miseria en un mundo arrastrado a  un proceso de graves y crecientes cambios climáticos y catástrofes ecológicas. Las últimas informaciones refieren a que la cantidad de hambrientos superaron el millar de millones de personas. Y el proceso de expulsión de poblaciones campesinas de sus territorios, continúa acelerándose, y con esos procesos aumenta de modo catastrófico la inseguridad alimentaria. En plena era de agotamiento de los recursos fósiles, es dable suponer que la finalización de la fabulosa fuente de energías que significó  y aún significa el petróleo para la humanidad,  provocará colapsos difíciles de prever, y que este modelo impuesto de territorios vaciados de sus poblaciones y de enormes megalópolis rodeadas de inmensos conurbanos de miseria y hacinamiento, puede significar una trampa espantosa para una parte importante de la población del planeta, condenada irremisiblemente en estas condiciones, a su desaparición física.

 

Nuestra experiencia es que a lo largo de los últimos años la Argentina ha desarrollado desde las empresas o desde camarillas enquistadas en los aparatos funcionariales, decisivas Políticas de Estado. Sin embargo, el conocimiento de esas políticas son reservadas tan solo a los entendidos, ni siquiera muchos de los dirigentes encargados de hacerlas cumplir, las conocen, o son conscientes de sus implicancias. Los gobiernos de la Argentina, sometidos a los nuevos dominios corporativos, no pueden transparentar los objetivos que se dan sus dirigencias cómplices, no pueden asumir los fines subalternos que los comprometen y que poco tienen que ver con sus discursos políticos públicos. Aún más todavía,  los políticos electos no sólo no dan cuenta a sus bases lo que hacen, sino que ni siquiera permiten que aquellos que los votan en las barriadas populares, conozcan cuáles son las funciones que desarrollan como diputados o como senadores o en cuáles Comisiones lo hacen. En vez de estudiar las múltiples consecuencias, el análisis complejo es sustituido por estudios de impacto ambiental manejados con astucia administrativa, pero irresponsables desde lo social y desde lo ecológico. Similar a los mecanismos de un golpe militar, un sistema de secreto y complicidades, desvirtúa sistemáticamente a la Democracia y permite mantener una vida política controlada y de penumbras en la información necesaria a la interpretación de los hechos, una vida política de baja intensidad de participación en la que, enormes zonas del conocimiento son invisibilizadas o persistentemente silenciadas. Esta forma de la política es un modo de privatización de la política. Es la asfixia tecnocrática que ahoga la vida pública. En el caso del reciente Congreso Forestal Mundial ocurrió exactamente eso. Se reunieron cerca de cinco mil personas de diversos países del mundo, sin que los medios argentinos publicaran sino poquísimas líneas al respecto, y pese al enorme respaldo recibido de las más altas autoridades del Gobierno, el más grande enclave de agronegocios forestales no fue motivo de análisis –y menos aun críticos- por parte de la prensa política. Los medios optaron por las simplificaciones que caracterizan a las relaciones públicas.

 

En el caso de la próxima Cumbre de las Naciones Unidas en Dinamarca para tratar los protocolos frente al Cambio Climático, ocurre exactamente lo mismo. Las instrucciones públicas del Ministerio de Agricultura a la Cancillería suelen ser suficientemente anodinas y abstractas, tales como las de recomendar una mayor seguridad alimentaria en el mundo, mediante mecanismos de eficiencia productiva, a la vez que asegurar el libre comercio sin mayores impedimentos. Se trata de enmascarar el plan maestro de los intereses corporativos, que consiste en propiciar transgénicos, proponer la siembra directa para el mercado de los bonos de carbono y continuar con el respaldo irrestricto de la Argentina a la Organización Mundial de Comercio.

 

Nosotros como GRR, apostamos a la pequeña escala, según evidencias favorables, logradas en diferentes partes del mundo y también, por nuestras propias experiencias. Estamos ciertos que solo pequeñas escalas tienen posibilidades de subsistir en un mundo en estado de catástrofe,  y además, ser sustentables. Resulta por otra parte evidente que las pequeñas comunidades autosustentables difieren en su capacidad de resiliencia de los grandes conglomerados de gente, dependientes tanto de la energía como de la provisión de alimentos desde zonas alejadas. Proponemos producciones locales y consumo local. Desde esa perspectiva, la única mitigación posible y real, es la de terminar con la dependencia de los grandes mercados y de las grandes distancias.

 

Mientras tanto, y pese a la evidencia incontrastable de cómo crece el hambre en el mundo y en la propia Argentina, el prolongado circo entre el gobierno y la Mesa de Enlace ha concluido con un final feliz para el sistema impuesto. En la procesión a Luján, todos los protagonistas fraternizaron de manera hipócrita. Esos acuerdos han dado frutos en un nuevo Ministerio ostensiblemente gobernado por los hombres de las empresas granarias y de la agroexportación. Resulta decisivo para el sistema establecido en la Argentina, que la imagen y los discursos políticos encubran el modelo de agronegocios corporativo basado en los sistemas extractivos y de producción de commodities, agrocombustibles y ahora árboles implantados. En ese encubrimiento y en esos simulacros, reside la posibilidad de continuar sirviendo como punta de lanza a las empresas transnacionales en el plano internacional, a la vez que operando como progresistas en el plano interior. Develar esta aparente esquizofrenia que oculta las nuevas sumisiones consentidas por una dirigencia renegada de su tierra y sus orígenes, es parte importante de la lucha que nos hemos propuesto, para recuperar un Proyecto Nacional, en una Argentina con Soberanía Alimentaria y Justicia Social.

 

GRR Grupo de Reflexión Rural

Primero de Noviembre de 2009

www.grr.org.ar



[1] El XIII Congreso Forestal Mundial se desarrolló en la ciudad de Buenos Aires del 18 al 23 de octubre. Si bien el foro no tiene funciones ejecutivas, sus recomendaciones son tomadas en cuenta por gobiernos y organizaciones internacionales en la formulación de sus políticas sobre medio ambiente y forestación.  Cabe destacar que por primera vez este congreso incluyó una ronda de negocios. Allí participaron  205 empresas de los cinco continentes y se concretaron negocios por 36 millones de dólares. 

[2] Con el fin de incentivar la actividad forestal, la Cámara de Diputados aprobó la prórroga por diez años de la ley 25.080 de Inversiones para Bosques Cultivados.  La prórroga, sancionada en noviembre del 2008, tuvo el apoyo de Carlos Cheppi desde la secretaria de AGPyA y fue impulsada por los senadores Urquía, Capitanich y otros quienes presentaron el proyecto de ley. 

[3] Más información sobre el plan Forestal del Bicentenario del Comando de Remonta y Veterinaria en  http://www.remonta.mil.ar/content/boletin.htm

 

[4] Como ejemplo podemos citar la iniciativa de conformar la Asociación FSC en la Argentina, que prevé transformarse en la certificadora nacional con aval del Forest Stewardship Council (FSC). Coordinada por Emiliano Ezcurra (ex Greenpeace), la asociación promueve un sistema de certificación forestal en base a estándares internacionales. Se trataría de una etiqueta “verde”, como la soja “responsable”, avalada por organizaciones supuestamente ambientalistas. 

05/11/2009 23:36 Autor: criticamedicina. Enlace permanente. Tema: Ecologia No hay comentarios. Comentar.

Áreas (des)protegidas: el avance de la frontera extractivista

Áreas (des)protegidas: el avance de la frontera extractivista

En el último tiempo se evidencia un avance paulatino, pero sostenido, de la frontera productiva sobre Áreas Naturales Protegidas (ANP). La desafección de la reserva provincial Pizarro, en Salta, para el desmonte y cultivo de soja; los proyectos mineros Pascua Lama y Veladero, en San Juan, con sus previsibles impactos sobre la Reserva de Biosfera de San Guillermo; y la exploración y explotación de hidrocarburos en inmediaciones o dentro de los parques nacionales Calilegua (Jujuy) y Nahuel Huapi (Río Negro), son sólo algunos ejemplos. Este avance se enmarca en la lógica de expandir la producción y mantener los márgenes de ganancia del capital global, cuyas consecuencias comprometen la supervivencia de numerosas comunidades.

La deliberada “primarización” -exportación de materias primas- sufrida por la economía argentina ha convertido al país en un territorio susceptible de saqueo y contaminación. Este proceso ha sido potenciado y agudizado por la provincialización de los “recursos naturales” operada con la reforma constitucional de 1994 -cuyo “federalismo” estimuló la asociación y connivencia de empresas multinacionales con élites locales- y las crecientes necesidades fiscales de las provincias -en buena medida propiciadas por el desguace y la descentralización de funciones que desde antaño eran atribución exclusiva del Estado Nacional (por ejemplo, garantizar salud y educación). Leer más.


Últimas notas del OPS
- ¿Contra el Cambio Climático con soluciones de mercado?
- Asamblea Inter-Redes//Declaración de Quito
- Volviendo a Clases: Pluspetrol va a tu escuela
- Picún Leufú: la provincia sólo sabe de derechos… petroleros
- Viaje a Plottier, un yacimiento poblado

--
 Observatorio Petrolero Sur - OPS
observatoriopetrolerosur@gmail.com
http://opsur.wordpress.com/

_______________________________________________
ObservatorioPetroleroSur

22/10/2009 23:44 Autor: criticamedicina. Enlace permanente. Tema: Ecologia No hay comentarios. Comentar.

Javier Rodriguez Prado

 

Comenta Gonza:

He participado de diferentes eventos con JRP, incluso algunos que organizamos en la Cátedra a la que pertenezco. El último fin de semana estuvimos en el evento de Coopi, en Carlos Paz; y el sábado estaremos en el Foro Social de Salud y Ambiente (que ocurrirá viernes 23 y sábado 24) en la mesa, precisamente, sobre ambiente. Las investigaciones de JRP son minuciosas, pero además su análisis, conclusiones y propuestas para resolver los problemas de ese sector, son de una seriedad impresionante. Hay gente que puede pensar que a uno se le ocurre oponerse específicamente a determinadas cuestiones de puro jodido -se me ha acusado de 'sectario', ' vernáculo', 'gorila', un amigo entrañable asume que tengo un tumor cerebral que me hace perpetrar conductas irracionales, también se ha dicho (horror!!) que soy ¡de izquierda! (¡virgen santa! Dios no permita!), y hasta de uruguayo (tas loco, vo?). Lo que escasea es plantear argumentos por los cuales uno no debería oponerse con toda la energía posible a proyectos depredarores, imperialistas, destructores, creadores de enfermedades y que comprometen seriamente -y cada vez más- nuestro futuro (un texto 'radical' en el buen sentido, de hace ya algunos años, se titulaba justamente "Nuestro futuro robado").
Un saludo
Gonzalo (persona física)
PD: JRP plantea un concepto (que ignoro si es de él o ha sido tomado por él) que opone al de "recursos naturales" el de "bienes comunes". Y esto no es un simple cambio de nombres. Se relaciona con que se asume que este tipo de materiales nos pertenecen a todos, pero también discute lo de 'recursos' como un elemento para ser 'usado' sin más. Sería interesante que nos replanteáramos el futuro antes que desaparezca (también). Un amigo entrañable me planteaba con enorme razón, ya hace un tiempo, que el 'socialismo real' (que quien sabe si fue socialismo, es claro que fue 'real') nunca -y no poco tiene que ver con su fracaso; fue indicador de lo mezquino que se fue en la diferenciación del capitalismo, de su tenencia a imitar formas y procesos- se planteó con seriedad los problemas de ambiente, y puso por encima el 'supuesto' desarrollo, una de las características que más condicionó la proyección del estalinismo, desde 1930, pasando por la Guerra Civil española, su alianza fugaz (digamos) con el nazismo, buena parte de su papel en la guerra fría, su rol respecto de la campaña del Che en Bolivia, y su tolerancia (digamos) a Videla. Todo esto es así (según la humilde opinión opinable de esta persona física que opina y que tiene el 'poder' de opinar y poco más que eso, y a veces ni eso; el resto -respecto del poder- son fantasías de impotentes). Pero si el 'socialismo real' cometió esa falta de lesa humanidad, no parece que sea cuestión de tolerársela al capitalismo, aun declamando estar siendo administrado por un 'gobierno popular'.
_______________________________________________________________________________________________________________________

 

Javier Rodríguez Pardo, ambientalista y líder de la protesta contra el avance minero
Confesiones de un anti-Barrick

http://www.criticadigital.com/impresa/index.php?secc=nota&nid=32629


Nació en España, pero se radicó en la Argentina, donde se dedicó al periodismo y fundó el cine Lorca. Pero a fines de los años ochenta cambió de rumbo, se mudó a la Patagonia y se involucró en la lucha por el medio ambiente. Impulsó el Frente Antinuclear Chubut, militó contra las operaciones de Meridian Gold en la ciudad de Esquel y ahora acaba de lanzar Vienen por el oro, vienen por todo, un libro en el que describe con detalles el entramado de política, corrupción, contaminación y poder que respira a la sombra del poder minero. Por qué peligran los glaciares.

 


Cuando al ambientalista de tiempo completo Javier Rodríguez Pardo –autor de un libro inquietante de reciente aparición y título contundente, Vienen por el oro, vienen por todo– se le explica que Barrick Gold, la multinacional señalada de estar detrás del veto a la ley de glaciares, dice oficialmente que no opera sobre masas de hielo de la cordillera en la Argentina, el hombre se adelanta: “Bueno, si quieres, empiezo por contarte cuáles destruyó”. Después enumera: “Hay por lo menos 300 glaciares de roca que corren peligro debido al accionar de esta compañía. Otro glaciar, el Conconta, en San Juan, lo dinamitó para construir un camino de acceso al yacimiento Veladero y así podría seguir. Ahora, ¿quieres saber más? Barrick opera dentro del radio de una reserva de biosfera, pero eso no le impide seguir avanzando”.

En el año 2003, cuando la minera canadiense Meridian Gold desembarcó en Esquel para explotar el yacimiento El Desquite, Pardo se erigió como uno de los referentes del movimiento de vecinos que se opuso a la avanzada corporativa bajo el argumento de que la extracción de oro a cielo abierto, cianuro mediante, convertiría a la Patagonia en un campo estéril. Esa movilización logró que el gobierno del Chubut decretara la prohibición por tres años de la actividad en la provincia y funcionó además como el modelo que copiaron los asambleístas de Gualeguaychú para enfrentar a Botnia años más tarde. Ahora Pardo tiene a Barrick en la cabeza y no se lo ve con intenciones de dejar de pensar en ella, por lo menos, mientras no se restituya la normativa que vetó Cristina en noviembre del año pasado y que dejó a los hielos nacionales desprotegidos como un cubito afuera del refrigerador.

Pardo, a quien los directivos de Barrick definieron varias veces como un “terrorista”, viene escribiendo y relatando la historia del saqueo minero desde hace tiempo. Su libro flamante abunda en detalles sobre el origen de las empresas que operan en el país y la manera en que contaminan el ambiente. Será una especie de biblia para la batalla contra el avance minero y también un material de consulta indispensable para entender qué hacen los grandes grupos económicos mundiales con los recursos naturales. “La misma Barrick, que operó en las sombras para vetar la ley de glaciares –dice–, comenzó como una empresa petrolera. En sus orígenes aparecen traficantes de armas y hombres de negocios y por supuesto más tarde la familia Bush. Hoy opera en los cinco continentes y en todos ha tenido conflictos con la licencia social, es decir, con la gente”.

Las investigaciones de Pardo sobre Barrick vienen acompañadas por documentos y testimonios directos de ex empleados de la minera. Para el hombre es ley: conseguir la prueba antes de hacer la denuncia y evitar caer en el lugar común de muchos ambientalistas, que terminan pronunciando llamamientos vacíos. “Pero hay mucho a la vista –dice Pardo–. Veamos algunas cosas: cuando el gobernador de San Juan, José Luis Gioja, hizo el cruce de los Andes, al igual que San Martín, llevaba una campera de Barrick. El equipo de fútbol San Martín de San Juan tiene a Barrick como patrocinador en la camiseta. Barrick llega con dinero a las comunidades. ¿Cómo? Ofrece plata a las juntas de seguridad, en Chile. Ofrece máquinas a la campesinos de Jáchal o El Rodeo, en San Juan. Les da máquinas agrícolas en comodato a cambio de complacencia y, si algo pasa, se las quita”.

–¿Y cómo llega al Congreso?

–Barrick no escapa a la lógica de las corporaciones. Y, por supuesto, cuenta con lobbistas en todos los niveles. Pero los principales son ángel Mazza y José Luis Gioja. La influencia de esta gente es muy grande. Prácticamente todos los diputados de la Comisión de Minería tienen vínculos comerciales con la empresas mineras. Todos ellos, en algún momento, aparecen como socios o con vínculos de algún tipo.

Los vínculos de la familia Gioja con Barrick también son visibles. Según las investigaciones de Pardo, Gioja tiene una empresa de insumos mineros llamada Ventonita Santa Fe. “Esta firma está dirigida por el senador César Gioja, hermano del gobernador. Pero te cuento por qué nosotros tenemos probado el vínculo de Barrick con esta empresa. Ellos mismos destacaron en su página web que los principales clientes eran Barrick y Techint. Cuando nosotros lo denunciamos, ellos borraron la web, pero tenemos ante escribano público certificada el acta donde se ve lo que decía la página”.

Barrick llegó a la Argentina a principios de los años noventa para lanzar el proyecto Pascua Lama, un proyecto binacional compartido con Chile, pero antes que eso, la más monstruosa explotación de oro y cobre del mundo, a cinco mil metros de altura y sobre la superficie de por lo menos tres glaciares, el Toro 1, Toro 2 y Esperanza, todos del lado chileno. “Esto es lo que desemboca en la ley de glaciares y el posterior veto. El glaciar Guanaco, que es donde Barrick dice que trasladará con palas mecánicas el hielo de Toro 1, Toro 2 y Esperanza, lo comparten la Argentina y Chile. Por lo tanto, decir que no operan sobre glaciares cuando ellos reconocen que sí es tildarnos de idiotas a todos”, explica Pardo.

Pardo va y viene en el tiempo. Recorre la historia de Barrick, enumera a sus directores y menciona a sus ex empleados. Es capaz de hurgar en su memoria, trazar un inventario sobre los dominios de Barrick y escupir una denuncia tras otra. Buena parte de las investigaciones de Pardo están basadas en testimonios recogidos directamente de ex operarios de la compañía. El caso más paradigmático, a su entender, es el de Fredy Espejo, un ex empleado argentino que fue enviado a Chile para capacitarse y de vuelta en San Juan fue pasando por diferentes etapas del proceso industrial minero hasta que le asignaron la responsabilidad del cuidado ambiental en la alta cordillera. Espejo tenía la obligación de cuidar el ambiente, mientras la Barrick exploraba el futuro yacimiento Veladero. Cuando esas obras terminaron –cuenta Pardo, que le contó Espejo–, recibió la orden de levantar el campamento. “Entonces –sigue Pardo– él pretendía bajar todo el campamento al pueblo. Desarmarlo, juntar los residuos y bajar. Pero la orden fue enterrar todo como quien esconde la mugre debajo de la alfombra a cuatro mil metros de altura. Espejo también denunció un caso de animales que murieron por ingerir roedores exterminados con veneno. También habla de la desaparición de una Vega. El énfasis de Espejo en hacer bien su trabajo le terminó jugando en contra y el hombre fue echado”.

–Barrick dice que hace minería responsable. ¿Qué quiere decir eso?

–La minería es la peor de las industrias. ¿Cómo obtienen el subproducto de la explotación? Con un método perverso que consiste en volar montañas y luego aplicar la sopa química.

–¿Qué es la sopa química?

–Es el reactivo que se le echa a la roca que contiene el mineral, cianuro de sodio y otros reactivos químicos. También se utiliza ácido sulfúrico, cuando se busca cobre. Hay distintos métodos. Cuando Barrick desembarcó por estos minerales a principios de los noventa, por ejemplo, lo primero que hizo fue perforar gran parte del cerro Filo Federico, en la frontera, para hacer un túnel de 4,6 kilómetros que comunica Chile con la Argentina. Mientras tanto, sus operadores hacían los lobbies necesarios para lograr el Tratado Binacional que les permitió finalmente operar en una zona franca. Barrick consigue ese tratado sin presentar los informes de impacto ambiental que le permitieran hacer eso.

–O sea que Barrick no cumplió con los requisitos indispensables para operar.

–Barrick no cumplió con ninguna etapa de nada. Hacen bonitos folletos, pero no cumplen con nada y reconocen que al proyecto Pascua Lama le seguirán otros en Jujuy, Salta, Catamarca, Neuquén y Veladero, que ya se está explotando en San Juan. Ellos tienen los glaciares contados, como no los tenemos nosotros. Pero mire, en un informe que Barrick encarga a una consultora canadiense se cuenta que los glaciares Toro 1, Toro 2 y Esperanza han disminuido el 70 por ciento desde que la empresa opera en Chile. Barrick argumentó que todo se debe al cambio climático.

–Entonces, en la Argentina sí opera sobre glaciares.

–Cuando ellos dicen que no hay glaciares nos tratan de estúpidos. Yo te podría mostrar fotos de cateos de Barrick sobre superficies glaciares que parecen un queso gruyère. En el camino que conduce a Veladero hay un glaciar que se llama Conconta o glaciar de Vallejos, al que destrozaron sólo para construir los caminos de 35 metros de ancho por donde deben pasar los camiones. En esa zona de operaciones de la minera tenemos denunciados por glaciólogos más de 300 glaciares de roca que recién ahora están investigando. Pero contra la forma de hacer negocios de ellos hay poco que hacer.

–¿Cuál es esa forma?

–El soborno.

Pascua Lama, el yacimiento de la polémica

A principios de mayo de 2009, la Barrick Gold puso en marcha Pascua Lama, primer emprendimiento minero binacional del mundo, compartido entre la Argentina y Chile. Con una inversión de u$s 3.000 millones, la empresa estima que producirá entre 750 mil y 800 mil onzas de oro y 35 millones de onzas de plata por año a un costo de caja de entre u$s 200/250 por onza.

La construcción del proyecto, que tendrá una vida útil de 25 años, terminará a fines de 2012. La producción comenzará en 2013.

Cuando funcione en pleno, utilizará un millón de litros de agua por hora en una zona semidesértica, detonará 45 mil toneladas de roca por día y tendrá un dique de cola (basurero químico) de 420 hectáreas y 200 metros de profundidad. Es, sin duda, el proyecto más polémico de las centenas de emprendimientos mineros que afloraron en el país como consecuencia de los enormes beneficios legales e impositivos que ofrece la Argentina a las multinacionales de la industria minera. “Será un desastre, peor que cinco plantas de celulosa juntas”, grafican los ambientalistas de San Juan.

Veladero, a su vez, está ubicado a 320 kilómetros al noroeste de la capital sanjuanina y a unos 4.850 metros de altura. Comenzó a gestarse en 1994 y sólo un año después se inició la etapa de exploración. Pero los procesos fueron lentos: recién luego de la devaluación, la Barrick presentó un informe de impacto ambiental. Una vez aprobado, empezó a levantar las instalaciones. En octubre de 2005, Veladero inició la extracción de oro y plata. Utiliza el sistema de explotación a cielo abierto con utilización de cianuro, tiene una vida útil de 17 años y planea extraer trece millones de onzas de oro. El ex ultramenemista, ex duhaldista y ahora kirchnerista gobernador de San Juan, José Luis Gioja, es uno de sus máximos defensores. Al mismo tiempo, una empresa de su familia (productora de cal) es una de las principales proveedoras del yacimiento.

Además de Pascua Lama y Veladero, en San Guillermo existen otros emprendimientos mineros en etapa de prospección. La reserva sanjuanina es el sitio de mayor concentración de poblaciones de vicuña de nuestro país y forma parte, desde 1981, de la Red de Reservas de Biosfera de la Unesco. Fue creada para la protección y conservación de la importante biodiversidad alojada en ese territorio. Pero no se trata sólo de proteger a la vicuña: según el Observatorio Latinoamericano de Conflictos Ambientales, el arsénico y los metales pesados utilizados por la industria minera “contaminarán tarde o temprano el agua de la región” utilizada para el trabajo rural y el consumo humano.

El imperio del oro

Barrick Gold Corporation es la multinacional minera dedicada a la extracción de oro más grande del mundo, con sede en la ciudad canadiense de Toronto. Mantiene más de 27 minas operativas en Estados Unidos, Canadá, Australia, Perú, Chile, Argentina y Tanzania.

Hasta 1993, Barrick sólo tenía operaciones en Norteamérica, pero ese mismo año la compañía decidió instalarse en América Latina. Así, la empresa llegó a Perú en 1993 y un año más tarde, a través de la compra de Lac Minerals, se instaló en Chile con la mina El Indio y el entonces proyecto Nevada, que más tarde pasó a llamarse Pascua Lama.

En 2001, Barrick se fusionó con Homestake, lo que marca la llegada de la empresa a la Argentina y la adquisición de Veladero, en la provincia de San Juan. Más allá de las actuales operaciones y proyectos, Sudamérica es un área estratégica para el crecimiento futuro de la empresa.

__._,_.___

22/10/2009 23:34 Autor: criticamedicina. Enlace permanente. Tema: Ecologia No hay comentarios. Comentar.

medicos que denuncian y luchan: desde Chile Juan Gervas: el salmon

El Mirador
EL MIRADOR (DE JUAN GÉRVAS): ISA

http://www.actasanitaria.com/actasanitaria/frontend/desarrollo_noticia.jsp?idCanal=23&idContenido=15116

Juan Gérvas Madrid 05/10/2009 La ISA, siglas de la 'anemia infecciosa del salmón', que está provocando estragos en la industria salmonera de Chile, lleva a Juan Gérvas a conclusiones más próximas, como lo que está sucediendo con la gripe A, o con lo ocurrido con la gripe aviar o con el mal de las 'vacas locas'.

El archipiélago de Chiloé está a unos mil doscientos kilómetros al sur de Santiago de Chile y a unos noventa de Puerto Mott. El clima es suave y lluvioso (caen 2.500 mm de lluvia anualmente), lo que convierte al paisaje de llanuras y colinas en una maravilla de verdes, con bosques llenos de helechos y musgos en los que destacan las iglesias tradicionales hechas en madera y en los que viven el diminuto caballo chilote y el minúsculo pudú (el ciervo más pequeño del mundo). La costa de la región tiene lagos y estuarios y forma una especie de mar interior con aporte de agua por las mareas. La Isla Grande de Chiloé está separada del continente por el Canal de Chacao, que cruza un ferry en media hora, aproximadamente. La Isla Grande tiene unos 180 km de largo por 50 de ancho, y fue conquistada por Diego Hurtado de Mendoza en 1540. Por su paisaje, los españoles le dieron el nombre de Nueva Galicia, pero ha persistido la voz huilliche que significa "lugar de chilles" (una gaviota). La ciudad de Castro es una de las más antiguas de Chile, fundada en 1567; en ella se conservan los típicos palafitos, recuerdo de un paraíso perdido de la artesanía (fibras, madera y lana). Chiloé ignoró la independencia de las naciones de Sudamérica y fue la última posesión española, hasta 1826. Los chilotas son conocidos por su afabilidad y eran pequeños productores agrícolas, ganaderos, pescadores y mariscadores hasta hace quince años. Ahora son básicamente obreros por cuenta ajena, de multinacionales salmoneras.

El salmón chileno

El viaje en LAN-Chile suele evocar olor a pescado, pues en muchos casos la carga es básicamente salmón para exportación. En quince años la acuicultura en Chile, en el archipiélago de Chiloé y en el entorno de Puerto Mott (y por la expansión, incluso hasta el Estrecho de Magallanes), ha ido creciendo un 15% anual, lo que ha multiplicado por 13 la inversión. Con ello Chile se ha convertido en la segunda potencia mundial del salmón, tras Noruega, y es capaz de exportar anualmente casi medio millón de toneladas. La exportación de salmón sigue en importancia a la del cobre y celulosa. La acuicultura del salmón en Chile es la más productiva del mundo, por la riqueza y fertilidad del área marina de las Islas de Chiloé. En la actualidad hay unas 5.000 hectáreas de mar dedicadas a la acuicultura del salmón, concentradas en apenas 300 kilómetros, con 600 centros de cultivo y unos 120 millones de salmones. Trabajan en este sector 50.000 personas, aproximadamente, y el 70% son mujeres (el 90% en las plantas de procesamiento). El trabajo es peligroso en lo que se refiere al de los buzos, y los accidentes son frecuentes. En el proceso productivo se emplean grandes cantidades de fungicidas, plaguicidas y antibióticos. En 2008 se calcula que se emplearon 0,07 gramos de antibiótico por tonelada de salmón en Noruega y 560 gramos en Chile (el 40% quinolonas). Se añaden los problemas ambientales, tipo escape de los salmones (especie europea invasora), del orden del millón anual, aprovechamiento excesivo de la pesca de sardinas, jureles y otros peces para hacer pienso para los salmones y la contaminación y ocupación del mar en competencia con otras actividades, como la pesca artesanal tradicional y el turismo. Por cierto, los salmones que se escapan no se pueden pescar pues siguen siendo "propiedad" de la industria; además, la sobre-explotación para hacer pienso deja a los pescadores artesanales sin sustento.

Aumento del precio del salmón

En lo que va de año, el precio del salmón noruego en origen ha subido de 2,81 a 4,34 euros. Por consecuencia, las acciones de la mayor empresa salmonera del mundo, la noruega Marine Harvest, han subido el 270%. También han subido las acciones de otra empresa nórdica dedicada a la producción de alimento para salmones y truchas, Cermaq.

El aumento del precio del salmón noruego se debe a la caída de la producción del salmón chileno, en un 75%. La muerte de los salmones en Chile se debe a la enorme incidencia de la anemia infecciosa del salmón, ISA (de infectious salmon anemia). La anemia infecciosa del salmón la produce un virus, probablemente traído de Europa, de Noruega, donde la ISA fue un problema grave en los ochenta y noventa del pasado siglo. La ISA apareció por primera vez en Chile en 2007, y probablemente su diseminación ha tenido que ver con la plaga de piojos de mar (cáligus). Los piojos de mar han aprovechado las condiciones extremas de concentración de millones de salmones para crecer incontroladamente, y para hacerse resistentes a los diversos plaguicidas (empleados imprudentemente en cantidades crecientes y sin control). Los piojos pican y destrozan la piel de los salmones y eso facilita la diseminación de la ISA. Ésta se combatió en Noruega con el sacrificio de los animales, las cuarentenas y la limpieza, pero todo fue más fácil allí, por la menor concentración de explotaciones. En Chile se ha emprendido una campaña manual de vacunación uno a uno de los salmones, además de trasladar las jaulas más al sur, a aguas más frías y por ahora no contaminadas. Pero se calcula que la producción tardará cinco años en recuperarse, y ha habido hasta 20.000 despidos entre los trabajadores del sector. Las empresas han tenido que enfrentarse a deudas millonarias (en torno a los 1.500 millones de euros) y, para renegociar la deuda, el Estado de Chile les ha transformado las concesiones, haciéndolas a perpetuidad e hipotecables. De hecho, pues, ha privatizado el mar en contra de los intereses nacionales.

¿Quién toma las decisiones?

El virus que causa la anemia infecciosa del salmón afecta especialmente a los endotelios vasculares lo que provoca hemorragias profusas. Es un virus RNA, de la familia de los orthomyxoviridae, del género isavirus. Es decir, es un virus gripal, del tipo que provoca la gripe en humanos, cerdos y aves, pero por ahora nunca ha producido el menor daño en la salud ni de trabajadores ni de consumidores.

En todo caso, la historia de la anemia infecciosa del salmón tiene puntos en común con los problemas que padecemos por los excesos de la industria ganadera, tipo "vacas locas", gripe aviar y gripe A (gripe porcina). Sobre todo, demuestra que los gobiernos no son libres, que no toman con independencia las decisiones que afectan a su soberanía y al bienestar de las poblaciones a las que representan. La gestión de la gripe A es un buen ejemplo, con ritmos y alarmas marcadas por agentes no identificados públicamente, con protocolos, medicamentos, vacunas, mascarillas, jabones, respiradores, campañas y anuncios que generan millones de euros de beneficio y poca salud (si alguna).

Juan Gérvas es Médico General Rural y promotor del Equipo CESCA

14/10/2009 06:38 Autor: criticamedicina. Enlace permanente. Tema: Ecologia No hay comentarios. Comentar.

la manipulacion genetica de la vida y la comida por las Corporaciones

En algún sentido complementario a lo antes enviado, las razones de las causas de las enfermedades están en el modo en que se produce. Es decir, en el modo capitalista de producción. Las soluciones que el capitalismo propone son modos de producción (y de investigación sobre ello, y de validación de conocimiento) capitalista de medicamentos y vacunas. La sopa capitalista que producen nos alimenta y nos enferma (cuando no llega a nosotrxs alimenta la desnutrición, cuando llega alimenta la obesidad y otros trastornos, y de otro modo nos enferma de la vaca loca, la gripe porcina y la aviar) y cuando dicen que quieren curarnos, nos tratan con medicamentos truchos o que no sirven (aun los 'auténticos') que nos obligan a 'comprar' (y a veces nos obligan a comprar y encima nos los encajan diciendo que son gratis, como con el Remediar, donde también se distribuyeron, además, medicamentos truchos, a sabiendas del Ministro de ese entonces, GGG).

Si no entendemos lo que tenemos que cambiar, estaremos fritos por varios lados. O cocinados en la sopa del calentamiento global.
Un saludo
Gonzalo
___________________________________________________________________________________________________________________
la-jornada4trans.png


Cerdos climáticos
Silvia Ribeiro*
http://www.jornada.unam.mx/2009/10/10/index.php?section=economia&article=027a1eco

Mientras el planeta se sigue calentando y el caos climático aumenta, las negociaciones sobre el tema en Naciones Unidas van de mal en peor. Reunidos a principios de octubre en Bangkok, Tailandia, para discusiones preparatorias de la decimoquinta Conferencia de las Partes de la Convención Marco sobre Cambio Climático de Naciones Unidas (que sesionará en Copenhague en diciembre), el ambiente no puede estar más tenso ni más caliente, en todo sentido.

Un ejemplo de lo perverso que pueden ser las propuestas en este ámbito: la mitad de los proyectos que México ostenta en la Convención de Cambio Climático como “desarrollo limpio” y “solución” para mitigar los gases de efecto invernadero son ¡granjas de cría industrial de cerdos! Aunque parezca ciencia ficción, una de ellas es Granjas Carroll de México, famosa en el mundo por haber creado en sus pestilentes fábricas de cerdos el virus de la gripe porcina. Las aguas, el suelo y el aire alrededor de sus instalaciones están grave e impunemente contaminados, los campesinos y pobladores de la zona viven enfermos y cuando protestan por sus derechos, los reprimen y llevan a juicio. Pero en Naciones Unidas, Granjas Carroll, con espaldarazo oficial, se presenta como “solución ambiental”. ¿Cómo es posible una situación tan grotesca?

Una de las peores trampas que acompañaron el establecimiento del Protocolo de Kyoto (parte de la Convención de Cambio Climático), es que los gobiernos aceptaron que en lugar de reducir efectivamente las emisiones de gases de efecto invernadero en fuente, los países del norte y empresas que más los producen pueden pagar a otros (que tengan menos emisiones) para seguir contaminando, sea a través de fondos manejados por gobiernos, o a través de mercados privados de carbono. Esto no mejora el cambio climático, pero ha dado lugar a nuevas fuentes de negocios y especulación financiera con mercados primarios y secundarios de bonos de carbono. Peor aún, los llamados “sumideros de carbono”, con los que las empresas compran su derecho a contaminar, son pingües negocios para las mismas u otras grandes trasnacionales, como es el caso de las extensas plantaciones de monocultivos de árboles, con enormes impactos ambientales y sociales.

Una forma de este perverso mercado es el llamado “Mecanismo de Desarrollo Limpio (MDL)”, que existe dentro de la Convención de Cambio Climático. Se basa en compensar a las empresas por “evitar” la hipotética emisión futura de más gases de efecto invernadero. La mayoría de los proyectos dentro del MDL favorecen a empresas tremendamente contaminantes y dañinas al medio ambiente, porque la compensación se da en comparación a lo más sucio que sería la producción sin el proyecto presentado. Esta contabilidad no contempla lo realmente necesario: que este tipo de producción debe desaparecer. Existen opciones realmente “limpias” y sustentables, en este caso, la producción agrícola y pecuaria campesina, descentralizada y de pequeña escala.

El proyecto MDL de Granjas Carroll es un emprendimiento conjunto de ésta (propiedad de la trasnacional Smithfield, la mayor productora gobal de cerdos, pero se presenta como contraparte de México), Cargill Internacional SA, desde su sede en Suiza, y Ecosecurities Ltd del Reino Unido. La última es una empresa trasnacional de transacciones con bonos y créditos de carbono.

La actitividad del proyecto es la “recuperación de metano” (un importante gas de efecto invernadero), alegando que se producirá biogás para generar electricidad, con parte del metano que se emite en las inmensas y contaminantes lagunas de excrementos de cerdos. El proyecto es mínimo en relación con las emisiones y múltiples otros impactos de Granjas Carroll, y justifica la producción industrial, ya que para captar la cantidad de gas alegada, los animales deben estar concentrados, y el excremento líquido. Los gases emitidos por el excremento de ganado, si no estuvieran confinados y en enormes cantidades, serían muchísimo menores o neutrales, porque la materia fecal de animales en campo abierto, se seca y es absorbida en forma natural en el suelo, sirviendo además como fertilizante que favorece el crecimiento de pastura que absorbe y retiene carbono.

Por el contrario, la lógica de Granjas Carroll y los otras empresas de cría industrial de animales es que se les debe pagar por manejar el problema que ellos mismos causan.

¿Alguien cree que así se podrá enfrentar el cambio climático? Los gobiernos tampoco. Algunos, como Bolivia y otros del ALBA, plantean que la situación es demasiado grave y no tolera más farsas. Exigen reducción drástica de emisiones y el reconocimiento de la “deuda climática” histórica de las trasnacionales y países del Norte. Pero los países de Norte y muchos del Sur, como México, siguen discutiendo mecanismos de mercado y hasta quieren aumentarlos, incluyendo dentro de un próximo protocolo la agricultura industrial en totalidad, no sólo la pecuaria. Así, los devastadores monocultivos transgénicos, como la soya en los países del sur de América Latina, podrían ser subsidiados por este mecanismo de desarrollo tan sucio.

Aunque la lucha es desigual, muchas organizaciones de la sociedad civil y movimientos sociales están denunciando la situación y se preparan para manifestarse de muchas formas, en paralelo a la Cumbre de Copenhague. La consigna que los reúne es ¡Justicia climática ya!

*Investigadora del Grupo ETC

14/10/2009 06:26 Autor: criticamedicina. Enlace permanente. Tema: Ecologia No hay comentarios. Comentar.

Control del clima con fines militares


http://www.biodiversidadla.org/content/view/full/52377

Desde hace unos años han recrudecido las notas que señalan algo tenebroso alrededor del proyecto HAARP, un engendro de los militares estaodunidenses para el control del clima con fines militares. Para algunos científicos un uso desconsiderado de ondas electromagnéticas, incluidas en los proyectos HAARP, podría incluir cataclismos ambientales.

Desde hace unos años han recrudecido las notas que señalan algo tenebroso alrededor del proyecto HAARP, un engendro de los militares estaodunidenses para el control del clima con fines militares.

Las notas de quienes se han tomado el trabajo de recopilar elementos sobre el proyecto High-Frequency Active Aural Research (Programa de investigación activa de alta frecuencia de la aurora), que es a su vez parte del programa estratégico mayor, Guerra de las Estrellas, apuntan todas ellas a “preocupaciones”, indicios, atisbos, de semejante estrategia, que, faltos de pruebas de alguna concreción, se limitan a hacer un diagnóstico preocupante y a la vez quieren evitar presentar cargos que, sin verificación a la vista, puedan convertirse en flancos débiles a cualquier reacción. Por infundio, calumnia, etcétera.

“Nuestro” estimado Michel Chossudovsky (1) en un trabajo de 2005 ubica el origen de tales proyectos en 1992.(2) Otro estudioso del tema, Nick Begich,(3) en coaturía con Jeane Manning, en cambio, rastrea orígenes de estos planes en la década del 50, algo en lo que coincide el grupo-e <formarse> en otra presentación reciente.(4)

Públicamente, como aclaran Begich y Manning en su trabajo, HAARP “da la impresión que se trata de un proyecto académico con el objetivo de modificar la ionosfera para mejorar la calidad de nuestras comunicaciones. Sin embargo, diversos documentos de origen militar expresan más claramente que el objetivo de HAARP es aprender a “explotar la ionosfera al servicio de los propósitos del Ministerio de Defensa[sic]”.

Lo cierto es que la Universidad Fairbanks, de Alaska, está empeñada en investigaciones de manipulación atmosférica sin precedentes desde los estallidos de las bombas atómicas.

Se estima que este programa, tan celosamente custodiado por los militares estadounidenses les permitiría proveerse de un tomógrafo cubriendo todo el planeta con el cual verificar a quien lo instrumente si hay o no proliferación nuclear, por ejemplo. Asimismo se podría rastrear aviones volando a muy bajo nivel o cruceros misilísticos, superando así las viejas formas de detección. El manejo de HAARP según sus titulares también habilitaría asegurar mejores y más amplias comunicaciones en áreas extremadamente extensas.

Pero ésas son las “actividades legales” o “a la vista” del proyecto. Para algunos científicos un uso desconsiderado de ondas electromagnéticas, incluidas en los proyectos HAARP, podría incluir cataclismos ambientales.

Antecedentes no faltan. Precisamente en vísperas de lo que cambió el estilo político del planeta con la “guerra al terrorismo” inaugurada en el WTC, el Weekly Telegraph en su edición (semanal) que salió el 5 de setiembre de 2001, reveló “un experimento que se había mantenido oculto en Inglaterra en 1952, y que luego de casi medio siglo salía a luz gracias a la puesta a disposición del público de información del estado hasta entonces confidencial”.

Un aguacero cayó entonces en una pequeña población del sur inglés, Lynmouth, “matando a 35 personas en una sola noche”. El artículo remata: “puede no haber sido un desastre natural”.

Los documentos oficiales hasta entonces confidenciales han permitido conocer planes de la RAF [Fuerza Aérea militar británica] para “precipitar precipitaciones” valga la cacofonía. Algo que las autoridades habían estado negando reiteradamente, pese a atisbos presentados por diferentes ex-miembros de la RAF.

El Ministerio de Defensa británico sostuvo tras lo publicado en el 2001 que no se pudo tratar de una tormenta inducida, y por lo tanto rehuyó toda responsabilidad por los 35 muertos, puesto que los estudios para modificar el clima no empezaron hasta 1954. En resumen: por un esguince cronológico de dos años, el gobierno excusaba toda responsabilidad pública, estatal... Dos años con el paso de las décadas parece una minucia, un esquive poco digno. Para remate, la BBC, al poner a luz los documentos antes secretos reveló que el Archivo Nacional británico se refería a experimentación e inducción climática… entre 1949 y 1955, lo cual es totalmente coherente con el comienzo de la Guerra Fría, pasada la cortísima primavera de posguerra. Tan enmarcados en la Guerra Fría estaban tales planes que en ellos se puede leer que la inducción de lluvias torrenciales estaba pensada “para entorpecer la marcha del enemigo” y ”para incrementar el cauce de los ríos e impedir su franqueo al enemigo” (programa radial de fines de agosto de 2001, BBC Radio 4, cit. p. Weekly Telegraph, ibíd.).

Para terminar con los esquives de responsabilidad institucional, el mismo artículo nos recuerda que a su vez el Science Monitor atribuye los primeros experimentos para desencadenar lluvia a la década de los ’40 en EE.UU. bajo el nombre “Project Cirrus”, conducido por General Electric y encabezado por Irving Langmuir, premio Nobel en Química del año 1932, un especialista en el estudio de las nubes, en la creación de aparatos de descarga de electrones, bombas de vacío, soldadura de hidrógeno atómico y en la producción artificial de lluvia…

Pero no se trata sólo de investigar cuán lejos se ha llegado con el proyecto HAARP, y desde cuánto tiempo se ha estado trabajando en ello. Se trata de ver la mentalidad dominante en las capas militares que procuraron adueñarse del planeta en 1945, que tuvieron un cierto eclipse, por empate al menos aparente de fuerzas con el bloque soviético durante la Guerra Fría, y que a partir de los ’90 otra vez se han sentido los amos indiscutidos, excluyentes.

En un período geopolíticamente similar a éste que estamos viviendo, de unipolaridad, que va de mediados de los 40 hasta comienzos de los ’50 (en 1952 la URSS detona su primera bomba de hidrógeno y se acaba la primacía que creían haber cosechado los estadounidenses para un largo período...), el mundo, igual que ahora, estaba pletórico de candidatos a confrontar con la hegemonía norteamericana. En aquel entonces, todavía “calientes” los planteos racistas (aunque erradicados del vocabulario, junto con la caída ignominiosa del nazismo), los militares se dedicaron a buscar armas étnicas, por ejemplo.

De esa época son precisamente el Proyecto Cirrus y la Operación Cumulus.

La necedad y el racismo fueron tan consustanciales al militarismo estadounidense, que había entrevisto con la segunda posguerra el principio de su universalización, que gastaron millones en procurar rastraer virus o bacterias que dañaran a las razas “negra” o “amarilla” dejando indemnes a los blanquitos. Uno de esos proyectos se denominó “Who, me?” e imaginaba encontrar sustancias que vertidas al aire (en un aeropuerto, por ejemplo) hicieran que un chino o un jap despidieran un olor apestoso que por supuesto, presuponían, no iba a desprenderse de los cuerpos blancos. El proyecto, con cierta lógica, aunque también afortunadamente, no encontró las ansiadas sustancias, pero da cuenta de la mentalidad de los dueños del poder, mentalidad que por cierto perdura por encima, o debajo, de coyunturas políticas o cambios epocales. Salió a luz cuando algunos de los experimentos militares terminaron con la vida de algún civil de los rociados en espacios públicos con sustancias de experimentación y sin aviso, es decir usando a su población como cobayos.(5) Cuando los papeles confidenciales de aquella época salieron a luz, en la década de los ’80, se tuvo un panorama de la amplitud de las técnicas militares puestas al servicio de la preponderancia estadounidense.

También la soberbia caracterizó la estrategia militar norteamericana.

La ingeniería genética, por ejemplo, fue entrevista como la posibilidad inagotable de producir agentes patógenos irresistibles, mediante modificaciones genéticas que los hicieran irreconocibles a las defensas biológicas naturales, tradicionales o adquiridas mediante medicamentos. Hay frases que dan el sentido de esa aspiración al poder absoluto: “La ingeniería genética empuja el potencial de crear patógenos nuevos hasta el infinito”; “La barrera moral para la guerra biológica ha sido franqueada”, la primera pertenece a un “informe” del Depto. de Defensa [sic] de EE.UU., en general más conocidos, vaya uno a saber por qué, por sus funciones ofensivas, y la segunda, una escaramuza ética del director de la CIA de los ’80, suponemos que etólogo William Webster…

Los proyectos étnicos, así como los bioquímicos pertenecen exactamente a la misma época que el Proyecto Cirrus y la Operación Cumulus que hemos espigado.

Y es a la luz del modus operandi, sistémico, de los mandos militares estadounidenses que tenemos que juzgar la posibilidad, la probabilidad, la certeza de estrategias de dominio climático, de poder militar a través de modificaciones climáticas.

Integrar entonces los datos fraccionados que se conocen, como los que presentamos sucintamente, con esta estrategia o cosmovisión con aspiraciones al dominio planetario que ha caracterizado a la élite de EE.UU. y que, de alguna manera, ha tenido éxito en llevarla a cabo. Con las armas sofisticadas que estamos repasando, con las más tradicionales de los bombardeos o sencillamente con el poder cultural que han sabido diseminar en el mundo entero, al punto que hoy en día podemos hablar, mal que nos pese, de una americanization de, en mayor o menor medida, todas las sociedades humanas.

El antídoto está en nosotros. Conciencia, resistencia, forja de otros vínculos. No aceptar que un país sea doblegado mediante el clima. Como tampoco deberíamos aceptar que fuera doblegado por hambre o enfermedades, como el sur sahariano, o por los bombardeos, “convencionales” o nucleares. Perdimos con Irak. No deberíamos perder con Irán. El universo de los agresores debería ser conmovido por nuestra reacción: no se puede agredir impunemente y proseguir “como si nada”, la “vida cotidiana”. La de ellos, y la nuestra. www.ecoportal.net

Luis E. Sabini Fernández es Docente de la Cátedra Libre de Derechos Humanos, Facultad de Filosofìa y Letras de la Universidad de Buenos Aires, periodista y editor de la revista Futuros.

Notas

(1) “Falsedades globales: como el BM y el PNUD distorsionan las nociones de pobreza planetaria”, futuros, no 2, invierno 2001.

(2) “La nueva «arma de destrucción masiva», manipulación del clima con fines militares”, Global Research, Canadá.

(3) “The Military Pandora’s Box”, www.haarp.net.

(4) <formarse.conspiraciones.proy.

HAARP> .

(5) Esa muerte fue investigada por los deudos que con su persistencia dieron con los autores involuntarios pero efectivos del homicidio. Véase Luis E. Sabini Fernández, “Coyotes y cobayos”, El Porteño, no 95, noviembre 1989, Vicki Haddock, “Test-Tube Warfare”, San Francisco Chronicle, San Fco., 5 y 6 de octubre de 1989.

Fuente: Ecoportal
14/10/2009 06:24 Autor: criticamedicina. Enlace permanente. Tema: Ecologia No hay comentarios. Comentar.

La criminalizacion de los pueblos originarios: el ejemplo de Tucuman ( gobernador Alperovich)


 

CONTRAPUNTO | Prensa Alternativa
Agradecemos la difusión de esta información. En caso de reproducción total o parcial, agradecemos citar la fuente
 www.prensacontrapunto.com.arredaccioncontrapunto@gmail.com
13 de Octubre de 2009 | Tucumán | Argentina  


PUEBLOS ORIGINARIOS | EXIGEN LA APLICACIÓN DE LA LEY 26160
Un muerto y 4 heridos de bala, el saldo del ataque de terratenientes contra una comunidad indígena
Desde hace casi un mes, la comunidad Chuschagasta permanece en la ruta exigiendo el reconocimiento de sus tierras. En la tarde de ayer, un reconocido terrateniente de la zona, de apellido Amín, llegó al lugar junto a otros dos hombres. Sacaron fotos del lugar y se declararon los auténticos dueños. Ante el rechazo de las más de 20 personas que se encontraban allí –entre mujeres, niños y gente mayor-, el terrateniente y sus secuaces sacaron sus armas de fuego y dispararon. Javier Chocobar murió como consecuencia de un disparo en el abdomen; otros cuatro comuneros fueron heridos de bala. Aunque todos están fuera de peligro, dos se encuentran en el Centro de Salud y esperan para ser operados. CONTRAPUNTO. 

+
Urgente: asesinaron a miembro de la Comunidad Indígena de Chuschagasta

POR FAVOR DIFUNDIR
CONTRAPUNTO |
  Prensa Alternativa
Si usted no desea recibir más información sobre este servicio, envíe un mail a redaccioncontrapunto@gmail.com

APARICION CON VIDA YA! DE JULIO LOPEZ
14/10/2009 06:12 Autor: criticamedicina. Enlace permanente. Tema: Ecologia No hay comentarios. Comentar.

La lucha de los mapuches contra el poder estatal y las Corporaciones

nes, 12 de octubre de 2009

En la última década, los mapuches recuperaron más de 230 mil hectáreas de territorios ancestrales

Volver a la tierra

El pueblo mapuche lleva adelante una política de reivindicació n tan silenciada como histórica. Sujeto a la ley, comenzó a recuperar territorio ancestral. Al conmemorarse el 12 de octubre, los casos, los testimonios y las batallas de las comunidades.

/fotos/20091012/notas/na03fo01.jpg
Por Darío Aranda

Wiñomüleiñ ta iñ mapu meu significa en idioma mapuche “territorios recuperados”. Es un anhelo, una práctica reivindicatoria y, sobre todo, un derecho de los pueblos originarios a volver a parcelas que les fueron arrebatadas. Sólo en la última década, y luego de agotar la instancia administrativa y judicial, el pueblo mapuche recuperó 233 mil hectáreas –once veces la superficie de la Ciudad de Buenos Aires–, lo que implicó volver a tierras ancestrales. Respaldados por tratados internacionales, que tienen rango superior a las leyes locales, la recuperación implica mucho más que hectáreas, instala una concepción diferente de la tierra, que interpela el concepto de propiedad individual en busca de rentabilidad y lo suplanta por un espacio de ocupación colectivo, “territorio ancestral”, imprescindible para el desarrollo como pueblo originario. “Nuestra visión choca de frente con los intereses del capital, que pretende apropiación del territorio, y con los gobiernos, que permiten, facilitan e instrumentan las nuevas formas del despojo”, explican desde el Consejo Asesor Indígena (CAI), organización de base de las comunidades indígenas de Río Negro.

Lucinda Quintupuray tenía 79 años. Toda su vida permaneció en el mismo lugar, paraje Cuesta del Ternero, a 30 kilómetros de El Bolsón, tierras preciadas por negociantes inmobiliarios. Fue encontrada con dos disparos. Nada robaron, sólo la asesinaron. Un año después, Victoriano Quintupuray, hijo de Lucinda y heredero de las 2500 hectáreas fue encontrado ahogado. La policía lo caratuló como “accidente”. Era agosto de 1994 y comenzaba una larga batalla administrativa por el territorio ancestral. La Comunidad Quintupuray de un lado, el gobierno de Río Negro y operadores inmobiliarios del otro. Luego de quince años de reclamo administrativo y judicial, el 5 de mayo de 2008, la Comunidad Quintupuray recuperó el territorio: ingresó a las parcelas, construyó una vivienda y comenzó a utilizar el territorio.
“El gobierno provincial no sólo no toma en cuenta el crimen impune sino que avanza en completar el despojo, desconociendo nuestra existencia”, explicó la Comunidad el día que volvió a su lugar.
El Consejo Asesor Indígena (CAI) acompañó a la comunidad y apuntó a la Dirección de Tierras y al Consejo de Desarrollo de Comunidad Indígenas (Codeci), dependientes del Gobierno. “Sus actuaciones son funcionales a quienes quieren apropiarse de nuestro territorio. No sólo defenderemos nuestros derechos colectivos sino que seguiremos avanzando en la recuperación de nuestro territorio”, afirmó el CAI, que en la última década acompañó a comunidades mapuches en la recuperación de 160 mil hectáreas.
El presidente del Codeci, Florentino Huircapan, deslindó responsabilidades en las acusaciones, pero aseguró apoyar las recuperaciones como “un acto de justicia”. También aceptó que el Estado provincial está en deuda con los pueblos indígenas y reconoció que ninguna de las 126 comunidades de Río Negro cuenta con título comunitario.
El CAI es una de las organizaciones referentes de la lucha indígena. Su conformación se remonta a mediados de la década del ’80, cuando a fuerza de movilizaciones y debates lograron una legislación provincial de avanzada (Ley 2287). Dos de los puntos más novedosos eran la expropiación de tierras para entregar a las comunidades y la investigación histórica del despojo territorial, con la posterior restitución.
Luego de diez años de insistir por vía administrativa, con exiguos resultados y marañas burocráticas, en 1997 una trawün (asamblea) en Ingeniero Jacobacci decidió avanzar con recuperaciones territoriales. “Durante años se creyó que el Estado devolvería la tierra despojada. Pero se dio por agotada la etapa administrativa, el poder político no tiene voluntad alguna de cumplir la ley, el Estado no tiene voluntad de devolver lo que sacó”, explicó Chacho Liempe, del CAI.
Duplicaron las acciones directas y fueron blanco de jueces corruptos, funcionarios con doble discurso y policías de gatillo fácil. A cada atropello sobrevenía un avance en los campos, en la Línea Sur (el inhóspito desierto provincial) o en la cordillera, hectáreas recuperadas de manos de grandes propietarios, Estados (provincial y nacional) y empresas forestales. Nunca afectaron metros de tierra de puesteros, campesinos o pequeños productores.
Entre 1987 y 1989 realizaron reafirmaciones territoriales de más de 30 mil hectáreas. En 2000 se produjo la primera recuperación, de la Comunidad Casiano-Epumer, 8000 hectáreas que había usurpado un empresario y terrateniente local. La Justicia negó durante siete años el derecho a esas parcelas, pero la Corte Suprema de la Nación certificó que la comunidad había cumplido todos los pasos administrativos, confirmó que la provincia no respondió al reclamo e instó al Juzgado de Bariloche a ocuparse del caso.
Entre 2002 y 2005 se avanzó sobre otras 30 mil hectáreas. Hasta mayo pasado, y con una veintena de casos, el pueblo mapuche de Río Negro lleva recuperadas 160 mil hectáreas. La mayor parte en cercanías de Ingeniero Jacobacci, Maquinchao y El Bolsón.
Caso paradigmático es la comunidad José Manuel Pichún, a quince kilómetros de El Bolsón. A pesar de habitar el mismo lugar desde fines del siglo XIX, el Estado provincial (a través de la Dirección de Bosques) ingresó a territorio ancestral en 1987, alambró y sembró monocultivo de pinos en 250 hectáreas comunitarias. Le sucedieron decenas de reclamos administrativos sin respuesta. En mayo último, cuando un integrante de la comunidad extraía leña, fue denunciado por “robo” en su propia tierra.
“Ante esta situación, y cansados de soportar tanto atropello e injusticia, la comunidad Pichún decidió reafirmar la posesión que usurpa la empresa forestal”, explicó en un comunicado el 18 de junio pasado. Se negaron a retirar sus animales y comenzaron la construcción de una vivienda en el corazón del pinar. Y fueron por más: exigieron que la estatal Empresa Forestal Rionegrina (Emforsa) se retire definitivamente.
El Estado, contradiciendo toda la normativa vigente (incluida la misma Constitución provincial), solicitó el desalojo de los ocupantes tradicionales.
La Confederación Mapuche de Neuquén tiene casi cuatro décadas de historia, es protagonista de la resistencia y los avances en la región. Aunque en la actualidad los mayores conflictos se producen por intentos de desalojos y criminalizació n, lleva recuperadas 73 mil hectáreas, principalmente en el departamento de Aluminé, y gran parte son campos de invernada y veranada. En 1995 comenzaron con la mayor acción de recuperación, en el predio Pulmarí, departamento de Aluminé, 350 kilómetros de la capital provincial. Un cementerio indígena y arte ancestral en piedras confirman la preexistencia indígena. Fueron apropiados por el Estado luego de la Campaña al Desierto, expropiados por el primer gobierno peronista y, una de las mayores estancias, transferida al Ejército.
La Corporación Interestadual Pulmarí (CIP) había sido creada en 1987 con el objetivo de administrar de forma sustentable 112 mil hectáreas, con una gradual restitución al pueblo mapuche. Pero la Confederación Mapuche comenzó a denunciar que la CIP funcionaba como “un quiosco inmobiliario” , donde había entrega de tierras a “amigos del poder”. Luego de reiteradas denuncias y reclamos, comenzaron con las recuperaciones. En catorce años recuperaron 70 mil hectáreas, incluidas diez mil que son reclamadas por el Ejército. Nueve comunidades, 900 familias, 3500 personas que ya recuperaron territorio ancestral.
“El concepto de recuperación se complementa con el de restitución, que es el acto legal de reconocimiento que esperamos sobre esas recuperaciones. Para afirmar que esas tierras las ocupamos como acto de estricta legitimidad histórica, ante la pasividad política y jurídica, y ante la amenaza inminente de pasar a manos de los especuladores de la zona”, advierte Jorge Nahuel, de la Confederación Mapuche.
Hace dos meses, el CAI tomó la iniciativa en el frente judicial. En un hecho inédito, planteó una demanda colectiva contra el Estado. “Demandamos judicialmente al Estado de Río Negro para que disponga el reconocimiento total y definitivo de las fracciones del territorio tradicional que ocupamos. A la vez, para que conforme la comisión investigadora de los despojos y robos de tierras, y restituya los espacios”, señalaron once comunidades mapuches.
En base a la Constitución Provincial y la legislación internacional, el objetivo de fondo de la demanda contra el Estado de Río Negro es que se declare la nulidad de todos los actos administrativos “que blanquearon el despojo” de las tierras tradicionalmente ocupadas por las comunidades. La línea argumental de la denuncia es extrapolable a los demás pueblos originarios: “El robo de tierras fue y es una práctica extendida contra el pueblo mapuche. El mecanismo de despojo y omisión que lleva adelante el Estado es en perjuicio de las comunidades y en beneficio de terceros, incluido el propio Estado”.
© 2000-2009 www.pagina12. com.ar  |  República Argentina  |  Todos los Derechos Reservados
14/10/2009 06:10 Autor: criticamedicina. Enlace permanente. Tema: Ecologia No hay comentarios. Comentar.

Agrotoxicos en el estomago

Dos temas relacionados, y que muestran no solo donde estamos (en Argentina, en Brasil y en el mundo....) sino para donde vamos. Y quiém está interesadx y quien no (o mejor, quien está interesadx en cuestiones contra la vida y la superviviencia del mundo).

Hay una, varias, decenas, miles de cosas que este gobierno pueden ser o no buenas. Que me las indiquen y que discutamos sobre ella puede ser o no interesante. Lo que uno trata es de marcar las que no solo son indiscutiblemente MALAS, no solo que las siguen haciendo, sino que requiere INDEFECTIBLEMENTE (en buena medida precisamente por eso) que hagamos algo. Y si ese algo es CONTRA este gobierno es precisamente por ese motivo: porque el gobierno se pone del lado contrario a la vida y el futuro. Y la gente. El resto vemos.
Un saludo
Gonzalo (persona física)
______________________________________________________________________________________________________________________

7 Octubre 2009
AGROTÓXICOS EN SU ESTÓMAGO
http://red-latina-sin-fronteras.lacoctelera.net/post/2009/10/07/agrot-xicos-su-est-mago
por João Pedro Stedile

Los portavoces de la gran propiedad y de las empresas trasnacionales están muy bien pagados para poder defender, hablar y escribir, todos los días, que en Brasil ya no hay más problemas agrarios. Por fin, la gran propiedad está produciendo mucho más y teniendo más beneficios. Por tanto, el latifundio ya no es un problema para la sociedad brasileña. ¿Será verdad?

Tampoco voy a abordar el tema de la injusticia social de la concentración de la propiedad de la tierra, que hace que apenas un 2%, o sea, 50.000 terratenientes, sean dueños de la mitad de toda nuestra naturaleza, mientras que tenemos 4 millones de familias sin derecho a ella.

Voy a hablar de las consecuencias para usted que habita en la ciudad, de la adopción del modelo agrícola del agro negocio. El agro negocio es la producción en gran escala, en monocultivos, empleando muchos agrotóxicos y maquinaria. Usan venenos para eliminar las otras plantas y no contratar mano de obra. Con ello, destruyen la biodiversidad, alteran el clima y expulsan cada vez más familias de trabajadores rurales.

En la cosecha pasada, las empresas transnacionales, y son pocas (Basf, Bayer, Monsanto, Du Pont, Sygenta, Bungue, Shell química...), celebraron que Brasil se transformó en el mayor consumidor mundial de venenos agrícolas. ¡Fueron vertidos 713 millones de toneladas! Una media de 3.700 kilos por cada brasileño. Estos venenos son de origen químico y permanecen en la naturaleza. Degradan el suelo. Contaminan las aguas. Y sobre todo se acumulan en los alimentos. Los cultivos que más usan venenos son: caña de azúcar, soja, arroz, maíz, tabaco, tomate, patata, uva, fresas y hortalizas. Todo esto dejará residuos en su estómago. Y en su organismo afectan a las células y algún día pueden transformarse en cáncer.

Pregunten a los científicos de nuestro Instituto Nacional del Cáncer, centro de referencia de la investigación nacional, ¿cuál es el principal origen del cáncer después del tabaco?

La Anvisa (Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria) denunció que existen en el mercado más de veinte productos agrícolas no recomendables para la salud humana. Pero nadie coloca un aviso en los rótulos de los alimentos, ni los retira de las estanterías. Antiguamente era permitido que la soja y el aceite de soja tuviesen apenas 0,2 mg/kg de residuos del veneno glifosato, para no afectar a la salud. De repente, la Anvisa autorizó que los productos derivados de la soja pudiesen tener hasta 10,0 mg/kg de glifosato, 50 veces más. Ello ocurrió ciertamente por presión de la Monsanto, pues el residuo del glofosato aumentó con la soja transgénica de su propiedad.

Eso mismo está aconteciendo ahora con los derivados del maíz. Después que fue aprobado el cultivo de maíz transgénico, lo que aumenta el uso de venenos, quieren ampliar la posibilidad de residuos del 0,1 mg/kg permitido actualmente para 1,0 mg/kg.

Existen otros muchos ejemplos de las consecuencias de los agrotóxicos. El doctor Vanderley Pignati, investigador de la UFMT (Universidad Federal de Mato Groso), reveló en sus pesquisas que en los municipios que tienen gran producción de soja y uso intensivo de venenos los índices de abortos y malformaciones de fetos son cuatro veces mayores que la media del Estado.

Nosotros hemos defendido que es preciso valorizar la agricultura familiar, campesina, que es la única que puede producir sin venenos y de manera diversificada. El agro negocio, para tener escala y grandes beneficios, solo consigue producir con venenos y expulsando a los trabajadores para las ciudades.

Y usted paga la cuenta, con el aumento del éxodo rural, de las "favelas" y con el aumento de la incidencia del veneno en su alimento.

Por eso defender la agricultura familiar y la reforma agraria, que es una forma de producir alimentos sanos, es una cuestión nacional, de toda la sociedad. No es más un problema de los sin tierra. Y es por eso que cada vez que el MST y Vía Campesina se movilizan contra el agro negocio, las empresas transnacionales, sus vehículos de comunicación y sus diputados y senadores, nos atacan tanto. Porque están en disputa dos modelos de producción. Está en disputa a qué intereses debe de atender la producción agrícola: ¿tan solo el beneficio o la salud y el bienestar de la población?

Los ricos saben de lo que estamos hablando y tratan de consumir apenas productos orgánicos. Y usted precisa decidirse. ¿De qué lado está?

_______________________________________________________________________________________________________________________


Argentina: Que el negocio no tape el bosque
http://red-latina-sin-fronteras.lacoctelera.net/post/2009/10/07/argentina-el-negocio-tape-bosque

(Por Raquel Schrott y Ezequiel Miodownik para la Agencia de Noticias Biodiversidadla)
(Biodiversidad.org , 6 de octubre 2009)

Recientemente, en un comunicado conjunto, tanto el Movimiento Campesino de Córdoba (MCC), como los trabajadores de la Administración de Parques Nacionales (APN) agremiados en ATE (Asociación de Trabajadores del Estado), denunciaron la permanente «devastación de miles y miles de hectáreas de bosques nativos y pastizales».

Causada por incendios y desmontes que lejos están de ser el resultado de un eventual accidente, y que, sin embargo -afirmaron-, son consecuencia de «una política sistemática de destrucción» del ambiente en «beneficio de unos pocos». Los agronegocios y los emprendimientos inmobiliarios fueron los principales sindicados de estas prácticas de especulación con la tierra.[1]

Las organizaciones aseguraron que mientras el proyecto de ley de ordenamiento territorial de los bosques nativos de Córdoba se encuentra «parado» en la secretaría de Ambiente por las «presiones» que ejercen grupos corporativos, los incendios se siguen sucediendo allí donde cada uno de estos empresarios tiene puesta su mirada; territorios que luego «milagrosamente aparecen sembrados de soja», o bien, convertidos en «countries» destinados a satisfacer a exclusivos sectores de «alto poder adquisitivo».

Asimismo, los campesinos y trabajadores de la APN remarcaron que el gobierno provincial solo «escucha a algunos sectores (...) que poco interés muestran por el ambiente», excepto el de seguir ahorrando costos y concretar sus negocios.

«No es casual», para las organizaciones, la falta de un ordenamiento territorial y de decisión política para evitar mayores perjuicios a la biodiversidad, por lo que la elevación a la legislatura local del proyecto de ley de ordenamiento fue considerada «urgente» para que se establezcan las pautas adecuadas para el manejo del monte y los pastizales.

Finalmente, como «organizaciones de la sociedad civil», reclamaron ser parte de una investigación que de con «el origen de los incendios» y con aquellos funcionarios de las secretarías de Agricultura y Ambiente que pudieran ser «responsables».

Pasada una semana de estas denuncias, la Agencia de Noticias Biodiversidadla mantuvo un diálogo paralelo con Horacio Britos, ingeniero agrónomo del MCC, y con Gustavo Peyroti, licenciado en trabajo social y delegado de ATE Parques Nacionales. Dos miradas para visualizar las relaciones de poder que se ciernen sobre los montes cordobeses, hacer una aproximación a la situación forestal en Argentina y reconocer algunos de los conflictos territoriales que surgen por la defensa del bosque herido.

- Sancionada la Ley de Presupuestos Mínimos de Protección Ambiental de los Bosques Nativos (2007), ¿cuáles eran los pasos que se tenían que cumplir en una provincia como Córdoba?

Horacio.- De manera orgánica a la reglamentación que propuso el gobierno de la provincia, convocamos la comisión (Comisión de Ordenamiento Territorial de Bosques Nativos de Córdoba - COTBN). La comisión nombró su presidente, sus autoridades; es una comisión multisectorial con participación del gobierno. Se elaboró el proyecto de ley con una metodología donde participamos las organizaciones sociales y todas las regiones afectadas.

Lo más importante es que la provincia participó con sus delegados en conjunto con un montón de organizaciones sociales, ONG, organizaciones de la producción. Se hicieron 7 talleres en el interior de la provincia y se hizo una audiencia final de presentación. En la audiencia se recibieron todos los aportes finales, se hizo una marcha en la ciudad de Córdoba y hubo un informe en la comisión de Asuntos Ecológicos de la legislatura.

Al final, se terminó el proyecto borrador y se lo presentó a la secretaría de Ambiente. Después, tuvimos una reunión para afinar algunas críticas que había hecho el secretario Costa (Raúl Costa, secretario de Ambiente). Estamos esperando que finalmente la secretaría y el gobernador pongan el OK a este proyecto, de manera que entre a trámite parlamentario.

- ¿Todo este proceso está vinculado al ordenamiento territorial previsto por la nueva ley de bosques?

Horacio.- Exacto. Tiene que ver con como Córdoba se va acogiendo a la reglamentación nacional de la ley de presupuestos mínimos, que llegó un año tarde. La provincia incluso recibiría los recursos necesarios para implementar la ley. El proceso empezó en la comisión y la ley se presentó casi dos años más tarde. Hubo toda una presión, unas idas y vueltas de muchas provincias que no se acogieron a la ley, no elaboraron la reglamentación o hicieron como Córdoba, que la presentó tarde.

Gustavo.- A partir de la sanción de la ley nacional de bosque nativo, cada provincia está obligada a realizar su ordenamiento territorial. ¿Qué es el ordenamiento territorial? Es una metodología que con diferentes variables, trata de ubicar las actividades en función de la protección del bosque. Pasado junio de 2008, la secretaría de Ambiente de la provincia no llama a efectuar ese ordenamiento en forma participativa.

A partir de julio, el movimiento campesino junto con Parques Nacionales y la Universidad Nacional de Córdoba realizan un foro. Con una participación de 200 personas se genera todo un movimiento acerca de la ley. La ley nacional prevé tres figuras de protección: las zonas rojas, las zonas amarillas y las zonas verdes.

Las zonas rojas son zonas intocables, no se pueden desmontar al igual que las zonas amarillas; la diferencia es que en las amarillas se permiten actividades de uso ganadero y agricultura a pequeña escala, pero sin modificar la función esencial del bosque nativo; y las zonas verdes, son consideradas de escaso valor de conservación y se pueden desmontar previo un plan de manejo. Generalmente, las leyes nacen del gobierno hacia la ciudadanía; aquí fue al revés.

Durante 8 meses de trabajo se redactó la ley, la que da el sustento jurídico a esos mapas que se realizaron de protección del bosque nativo. En la audiencia pública fueron alrededor de 900 personas, un hito en todas las provincias argentinas. Si me preguntás qué es lo que sucede hoy, lamentablemente, a cuatro meses de haber presentado esa ley la secretaría aún no la ha elevado a la legislatura.

- ¿Es decir que hoy este proyecto está frenado en la secretaría de Ambiente?

Gustavo.- Sí, ese es el término concreto, está frenado. Frenado a pesar de que la secretaría formó parte de esta comisión y discutió el tema de los mapas con esta comisión. Siempre quisimos que esta secretaría tome parte en este proyecto, darle la mayor institucionalidad posible. Podríamos haber entregado este proyecto por mesa de entrada en la legislatura, pero no, quisimos siempre que esta ley entrara por secretaría.

Lamentablemente hoy está frenado, no por una cuestión de que no hay voluntad, sino por los intereses corporativos que están dando vueltas, realmente, de la Mesa de Enlace (Sociedad Rural Argentina, Confederaciones Rurales Argentina, Federación Agraria Argentina y CONINAGRO), excepto la Federación Agraria.

La CRA y la Sociedad Rural de Córdoba han siempre intentado deslegitimar este espacio, a tal punto que generaron toda una cuestión mediática durante estos meses de trabajo, considerándonos conservacionistas, antidesarrollistas y antiproductivistas, olvidando y negando que uno de los mayores motores de la economía regional son las familias campesinas.

- En este lapso de tiempo, ¿qué pasó con el monte nativo?

Horacio.- Lo que pasó acá, por ejemplo, sobre todo con una de las organizaciones vinculadas a la Mesa de Enlace, como la CRA, es que se manifestaron abiertamente en contra, deslegitimando todo el trabajo que se hizo, y operaron a través de sus contactos con el secretario y el ministro de Agricultura, frenando continuamente este proceso. De hecho, en todo lo que se hizo con la comisión, no se puso un peso de la provincia.

Habrán habido dos mil o tres mil pesos de una actividad, pero muy poco dinero. Todo el gasto, el software con el que se hicieron los mapas, lo pusieron miembros de la comisión; todo el trabajo metodológico, las innumerables reuniones que hemos tenido han sido ad honórem. La provincia no ha hecho nada por facilitar este proceso. No ha hecho nada en absoluto; lo que ha hecho, lo ha hecho a regañadientes y con quejas.



Gustavo.- Córdoba es una de las provincias que tiene mayor índice de desmonte en toda la Argentina, uno de los más altos del mundo. Esto lo dice la Universidad Nacional de Córdoba en su figura máxima de rigor científico, más allá de los fundamentos sociales que son claves y evidentes. Córdoba ha deforestado en sus últimos 20 años el 60% del bosque nativo.

A Córdoba le queda solamente el 5% de bosque en buen estado de conservación, y en estado de degradación, conjuntamente con el anterior, le queda casi el 9%. La FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación), este organismo de la alimentación de las Naciones Unidas, considera que en todo país que tenga una masa forestal reducida a menos del 10% peligra, en forma evidente, su capacidad de sobrevivencia.

En términos didácticos es esto: Córdoba tiene el 9,3%, está en el límite, tiene serio riesgo, no solo de que el bosque se reproduzca a sí mismo, sino su capacidad de generar alimentos. Esta claro que es una disputa política por un modelo de desarrollo. En Córdoba hemos tenido un modelo de desarrollo que ha devastado los recursos naturales; la frontera agrícola ha devastado nuestro bosque nativo y con ello ha llevado a la pobreza, aún más, a las familias campesinas.

Por otro lado, en las Sierras Chicas, tenemos un modelo de desarrollo inmobiliario que ha afectado las cuencas hidrográficas en forma alarmante. En ciudades como Villa Carlos Paz, Villa General Belgrano, Santa Rosa de Calamuchita, quizás ese esparcimiento que el turista tiene lleva a olvidar el grave deterioro ambiental que significa el desarrollo inmobiliario.

Las cuencas están agotadas por este desarrollo inmobiliario sobre las laderas, y la ley de bosques tiende a frenar este desarrollo. Imagínate la cantidad de presiones y corporaciones que están dando vueltas en referencia a esta ley.

- Ustedes vienen denunciando que paralelamente a esta situación los incendios y desmontes continuaron.

Horacio.- Lo que planteamos es que en estos dos años se ha dejado que este lobbie avance, no solamente en los pasillos, sino en el campo, aprovechando a desmontar todo lo que se puede. Lo que nos llama poderosamente la atención es esta cuestión de los incendios, que se dan en zonas críticas, incluso zonas que están vinculadas a la posición fuerte que han tenido las sociedades rurales locales con la ley, como lo es en Río Cuarto, al sur de la provincia, donde han habido algunos incendios intensos.

Ellos están operando y hay una fuerte intencionalidad, digámoslo así, de obstruir este proceso a través de las conexiones que ellos tienen. Oh casualidad, la semana pasada también se convocaron a algunos grupos de las universidades a presionar a los decanos, a los rectores, que ya habían avalado a los equipos técnicos que trabajan en la comisión.

Hicieron una movida de prensa planteando que la universidad debería tener una postura «ni productivista, ni ambientalista», desconociendo a todos los equipos que trabajaron de la universidad en este proceso. Hay presiones, fuertes presiones de estos grupos de interés, vinculados a la sociedad rural y que están vinculados posiblemente a los agronegocios de los sojeros.

Gustavo.- Cuando se sanciona la ley en 2007, expresamente prohíbe los desmontes. En Córdoba había autorizaciones de desmontes que no se habían efectuado, autorizaciones del año 2006. La gente que no había efectuado esas autorizaciones empieza a realizar los desmontes. La provincia, por presiones de la universidad, del movimiento campesino y otras organizaciones dice: «Las autorizaciones que no se hicieron en tal época, no se realizan».

Es decir, no se pueden realizar desmontes. Algunos grandes empresarios seguramente vinculados al agronegocio y al negocio inmobiliario encontraron una forma: tratar de generar permisividad en el manejo de la ley del fuego, una ley que prohíbe expresamente la utilización del fuego en el cambio del uso del suelo. Si bien la ley no lo hace expresamente, lo que hace es decir «usted puede quemar por este sector, este sector, y este sector, en determinadas épocas».

Una semana antes de que Córdoba fuera afectada en casi 40 mil hectáreas por incendios, hay una reunión entre la Sociedad Rural y la CRA de Córdoba con la secretaría de Ambiente, pidiéndole excepciones a esa ley. La secretaría dice que lo va a estudiar, nosotros decimos «ni se les ocurra hacer eso», y a la semana se desatan los incendios en las mismas zonas donde se habían pedido esas autorizaciones.

Por si fuera poco, el proyecto de ley presentado por la Comisión de Ordenamiento Territorial de la provincia de Córdoba expresamente prohíbe el uso del fuego como manejo para el desmonte, y va más allá, dice que en cualquier bosque nativo que haya sido afectado por el fuego no se permitirá el cambio de uso del suelo. Yo no puedo incendiar y hacer soja después, o maíz, no puedo incendiar y hacer un country.

- ¿Han podido constatar alguna de estas maniobras con los desmontes?

Gustavo.- La gente ya no le cree a la secretaría de Ambiente, la gente llama a Bomberos para que vayan a apagar el incendio, y a nosotros, como técnicos por un lado, y como COTBN. En la universidad la gente plantea denuncias; hemos ido como comisión a lugares donde se estaba desmontando para realizar countries que no están autorizados. Esto lo corroboramos, estaba el cartel de futuro country y el desmonte; está más que claro.

- ¿Cuáles son los actores que intervienen en la Comisión de Ordenamiento Territorial?

Horacio.- Somos muy diversos, por ejemplo, participamos con organizaciones que están netamente en la lucha ambiental, han habido organizaciones que trabajan en la «remediación», reforestación, de la universidad, distintos grupos de investigación relacionados con bosque nativo; está la Federación Agraria, con los que hemos tenido fuertes diferencias y enfrentamientos, pero la juventud de Federación Agraria está participando con una postura muy constructiva; y estamos los movimientos que tenemos como eje la lucha por la tierra.

Los sectores son muy amplios. Habían grupos del gobierno provincial que han estado acompañando este proceso sin problema y en una construcción de una propuesta positiva, que prevalezca el cuidado y la conservación del bosque, pero que también de pautas para la producción, para el mejoramiento de las economías regionales. La ley es básicamente de conservación; ha sido un debate muy interesante.

Gustavo.- En un territorio siempre hay diversas miradas, es necesario abordarlas, consensuarlas, discutirlas y llegar a un acuerdo, pero con un objetivo: la protección del bosque nativo. Hemos podido sacar un proyecto de ley que conforma a todas las miradas, obviamente no a todas, no precisamente a los que se autoexcluyeron desde el inicio de esta discusión, que fueron la gente de la Mesa de Enlace excepto la Federación Agraria. Desde el inicio ningunearon todo espacio colectivo de discusión de esta ley.

- ¿Cómo es la articulación que tienen Uds., entre el movimiento campesino y los trabajadores de Parques Nacionales en ATE?

Horacio.- A nivel nacional tenemos muy buena relación con los muchachos, y acá localmente hemos trabajado codo a codo. Hemos hecho reuniones en las oficinas de ellos; excelente relación. Estamos tratando de avanzar en algunos proyectos en el territorio, por ejemplo, el Movimiento Nacional (Campesino Indígena) tiene algunos proyectos que está trabajando con los cumpas de ATE Parques Nacionales. Tenemos relación con los guardaparques locales que también han estado movilizando, y hemos estado trabajando juntos en la ley de bosques.

Gustavo.- El Estado en lo institucional tiene sus límites. Venimos articulando proyectos con algunas organizaciones que integran el movimiento campesino desde lo institucional: programas, proyectos de forma conjunta con Parques Nacionales, porque consideramos que el movimiento campesino es una organización territorial y el concepto de territorio es fundamental en el tema del bosque nativo.

Implica que aquellas organizaciones que conviven y viven en el territorio son las más adecuadas para ejecutar proyectos institucionales o de financiamiento. Venimos trabajando en esa línea, con las organizaciones territoriales, en diferentes parques nacionales del país, y particularmente en Córdoba y San Luis. Desde el gremio de ATE Parques Nacionales entendemos que la política de conservación es una discusión ideológica, por eso compartimos un marco ideológico-político en esa discusión con el movimiento campesino.

- ¿Algo para agregar?

Horacio.- Se está gestando en Buenos Aires una actividad alternativa al Congreso Forestal Mundial[2]; Argentina está donándose a los agronegocios forestales y no se qué va a pasar con esto de las papeleras. Esto ya viene de antes, nos parece que todos los compañeros, los amigos de Buenos Aires, tienen que sumarse a las movilizaciones que probablemente haya en contra de estos espacios de agronegocios.

Nosotros vamos a estar con el MNCI en movilización, del 15 al 16 (de octubre), y el 17 vamos a participar en las actividades paralelas al congreso forestal; así que invitamos a todos a que se sumen a las acciones.

Gustavo.- Esto no se diferencia entre los grandes encuentros de promoción minera que se realizan con aportes de las grandes mineras en Argentina, responden al mismo modelo de desarrollo. Argentina se ha convertido en exportador de materias primas como nunca antes había ocurrido. Uno se puede poner como exportador, pero desde la autonomía; Argentina se ha puesto desde la esclavitud.

Este congreso viene a legitimar eso. Nosotros hemos planteado un contraforo que es «desarrollo forestal», pero con autonomía campesina, autonomía de las familias, de los territorios, donde los territorios decidan su forma de producción.

»»Notas:

[1] Trabajadores de Parques Nacionales y Movimiento Campesino de Córdoba. «Los incendios en Córdoba no son "accidentes" o "descuidos"», 21 de septiembre 2009.

[2] El XIII Congreso Forestal Mundial se desarrollará en la ciudad de Buenos Aires entre el 18 y el 23 de octubre. Organizado por la FAO y el gobierno de la República Argentina tiene por objetivo «diagnosticar la situación general de los bosques y el sector forestal, (...) adaptar las políticas y estimular la concienciación entre los grupos involucrados e interesados en el sector». Su lema será «Desarrollo forestal, equilibrio Vital». ( http://www.cfm2009.org )•

08/10/2009 06:18 Autor: criticamedicina. Enlace permanente. Tema: Ecologia No hay comentarios. Comentar.

Ecologia desde el Sur: territorio entregado a las Corporaciones

Volviendo a Clases: Pluspetrol va a tu escuela

En el informe “Viaje a Plottier, un yacimiento poblado” recorrimos los establecimientos educativos urbanos que en los últimos años quedaron en ‘la boca del pozo’. Guiados por Alicia Ferrari, de la Asociación Ambientalista Rincón Limay, y el docente Norberto Calducci, visitamos diferentes escuelas de la localidad. En aquella oportunidad se refirieron a las estrategias de Responsabilidad Social de la Empresa (RSE) aplicadas por la empresa Pluspetrol, en esta nota nos sumergimos en “Volviendo a clases”, la acción comunitaria de salud financiada por la petrolera.

“Cuando Pluspetrol logra la concesión sabe que de alguna forma tendrá que remediar el daño que producirán las perforaciones -sabían que iban a tener muchos pozos porque es uno de los yacimientos más grandes que últimamente se consignaron”, planteó Gricelda Mattio, secretaria de la Asociación Ambientalista Rincón Limay. “A lo largo de toda esa zona hay muchísimas escuelas, sobre todo primarias, con gran matrícula y ellos ponen en práctica un programa con asistencia odontológica, oftalmológica y pediátrica; su eje era detección de problemas visuales y odontológicos, valoración nutricional y control de vacunación”, sostuvo en relación a la acción comunitaria Volviendo a Clases. Leer nota.



Últimas notas del OPS
- Picún Leufú: la provincia sólo sabe de derechos… petroleros
- Viaje a Plottier, un yacimiento poblado
- Panorama Rionegrino: Hidrocarburos
- RSE, maquillaje petrolero en Patagonia
- El lobby empresarial y su eco mediático

--
 Observatorio Petrolero Sur - OPS
observatoriopetrolerosur@gmail.com
http://opsur.wordpress.com/

08/10/2009 06:06 Autor: criticamedicina. Enlace permanente. Tema: Ecologia No hay comentarios. Comentar.

Carta desde Tilcara, Argentina

NOS QUEDAMOS SIN TILCARA¡¡¡

 

 

 

Es de no creer... Parece que en otros países ya ha sucedido, cuando a un monumento o un lugar ¡¡¡ se lo declara  'PATRIMONIO DE LA HUMANIDAD'!!!

Quebrada de Humahuaca -Jujuy. Declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO .

  

  

Todos los que puedan escuchar
Esto nos llega de Tilcara.- Por favor,reenvíenlo a todas las direcciones de mail que puedan, para hacer el suficiente barullo que quite la impunidad que las distancias y el olvido dan a todo estos salteadores y 'colonizadores'.-

'Estimados Amigos de Red Latina Sin Fronteras:
Mi nombre es Luis Fernando Cabrera, soy tilcareño y estoy muy preocupado por lo que nos está pasando. Desde que se declaró Patrimonio de la Humanidad,Tilcara está sometida a este despojo de tierra, ya nada es como antes.

En estos últimos días aparecieron Gringos, con papeles de compra y venta de Tierras, están usurpando lugares que siempre nos pertenecieron, aduciendo que son de ellos, sacando a gente humilde sin piedad, son tierras con historia, con más de 500 años que fueron nuestras.

Hoy todos extraños están ocupando Tilcara, construyendo hoteles, la inseguridad está creciendo, ya no podemos salir a la calle,  no podemos dejar las puertas abiertas, como siempre lo hacíamos....

Gente que vivió toda su vida sembrando, criando ovejas, hoy está siendo desalojada por gringos con plata que con un papel de Compra y Venta falso, nos quieren quitar lo poco que nos pertenece. Los Tilcareños necesitamos ayuda, que se  investigue todo esto, ya no aguantamos más, queremos que se vaya toda esta gente extraña. Les pido encarecidamente y con el corazón humilde que  tenemos, nos ayuden. Nosotros no podemos hacer nada contra este aparato más poderoso que nuestra simpleza de ser tilcareños.

Estos son algunos de los datos graves y preocupantes:

Sabina Gregorio, Albina Gregorio, Leonarda Gregorio de Alfarcito, Terrazas  de Cultivo legada por los incas, están siendo despojadas por la Familia Alvarez Prado (Terratenientes).


Calle Sorpresa de Tilcara Familia Flores Olmos, despojada por Alvarez Prado, después de 85 Años de Mantener una Tierra.


Comunidad Aborigen de Villa Florida están siendo despojados por Zambrano (Gente Extraña).


Comunidad del Huasamayo ya fueron despojadas varias familias y hoy nos quitan la Cancha de Fútbol donde juegan 600 deportistas del pueblo.
Club Atlético Terry despojado de una tierra para el deporte por personas desconocidas que compraron en esta semana estas tierras quien sabe a quien y el 9 de mayo fueron alambradas  y cercadas.


Barrio Usina, Familias enteras que están siendo despojadas de sus tierras por terceros.

Todos estos vienen con papeles de la ciudad. ¿Qué podemos hacer? Ya no hay justicia para nosotros. ¿Qué  pasará mañana en Tilcara? Toda esta gente nos maltrata con palabras  tales como: Coyas, Negros sucios, etc. Palabras irreproducibles.
Gracias por Difundir esta grave preocupación.
Un Abrazo enorme y un sincero saludo desde Tilcara - Jujuy - Argentina.'
 
El saber nos da la opción de elegir entre seguir inmerso en un sistema macabro o hacer algo para modificarlo. Tenemos la gracia de compartir el mismo territorio con estas personas afectadas, personas que tienen para dar y enseñarnos muchas cosas... cuidémoslas por el bien de todos...

  

Vivimos durante miles de años bajo los árboles, haciendo el amor bajo las estrellas que estos cientos de años de alienación no van a apagar nuestra esencia. 

04/09/2009 00:18 Autor: criticamedicina. Enlace permanente. Tema: Ecologia No hay comentarios. Comentar.

Ecologia combativa

Grupo ETC
Boletín de Prensa
1 de setiembre de 2009
www.etcgroup.org


FICCIONES CIENTÍFICAS:
LA SOCIEDAD REAL DEL REINO UNIDO PUBLICA
UN IMPORTANTE REPORTE SOBRE GEOINGENIERÍA;
PROHIBIR LOS EXPERIMENTOS EN EL MUNDO REAL, DICE EL GRUPO ETC


La institución científica más antigua del mundo, la Sociedad Real del Reino Unido, publica hoy un muy esperado reporte sobre geoingeniería. Muchos prevén que el reporte, redactado por un panel dominado por entusiastas de la geoingeniería, recomendará que el gobierno apoye más investigaciones y quizá hasta experimentos en el mundo real con estas nuevas y polémicas tecnologías que intencionalmente manipulan el clima de la tierra en gran escala con el objetivo de disminuir los efectos del cambio climático.
 
“La geoingeniería es una mala idea y desafortunadamente puede transformar el libro de Lord Rees de fantasía a memoria”, dice Diana Bronson, investigadora de la organización internacional de vigilancia de la tecnología Grupo ETC, refiriéndose al libro del presidente de la Sociedad Real de 2004, Nuestro último siglo, que sugiere que es posible que los humanos no vivan hasta el final del siglo XXI.
 
La geoingeniería puede referirse a la inyección de sulfato en la estratósfera y el blanqueamiento de nubes para desviar los rayos solares de la tierra, la fertilización de los mares con nanopartículas de hierro para tratar de aumentar su capacidad de acumulación de carbono, la modificación intencional de los patrones climáticos globales, entre otras técnicas.
 
“La Sociedad Real puede aparentar precaución en su reporte pero, de hecho, cuando se trata de la geoingeniería, una luz amarilla puede rápidamente volverse verde. Para que tenga un efecto en el clima, cualquier esquema de geoingeniería tendría que ser masivo —las partículas de sulfato o el blanqueamiento de las nubes tendrían que desviar mucha luz solar y la fertilización oceánica tendría que abarcar inmensas áreas de mar. Ni los modelos de computación más cuidadosos podrán predecir qué va a suceder si un experimento se amplía a gran escala fuera del laboratorio”, afirma Bronson. “Si los gobiernos creen que existe un remedio tecnológico para el dilema del cambio climático que los deje libres de responsabilidad en las próximas negociaciones sobre cambio climático en Copenhague, estarán desperdiciando valioso tiempo y dinero en riesgosas fantasías, pasando por alto efectos secundarios potencialmente devastadores para el planeta y desviando la atención de la necesidad urgente de reducir las emisiones de carbono en la fuente.”
 
Un nuevo reporte especial del Grupo ETC, “El nuevo clima del Emperador: la geoingeniería como cuento de hadas del siglo XXI”, cuestiona las narrativas comúnmente usadas por el cabildeo de la geoingeniería para promover su agenda. “Al contrario de lo que afirman los geoingenieros, éste es un desperdicio de tiempo altamente costoso”, dice Bronson. El reporte de ETC convoca a una discusión internacional amplia y concluye que “cualquier esfuerzo por realizar experimentos en el mundo real con estas tecnologías es geopiratería y debe prohibirse.”
 
El reporte del Grupo ETC “El nuevo clima del Emperador: la geoingeniería como cuento de hadas del siglo XXI”, se puede descargar en http://www.etcgroup.org/es/materiales/publicaciones.html?pub_id=765
 
 
Para más información:
 
Diana Bronson (Montreal, Canada) diana@etcgroup.org
Tel: +1 514 273 6661; cel: +1 514 629 9236
Kathy Jo Wetter (Durham, NC, EU) kjo@etcgroup.org
Tel: +1 919 688 7302
Silvia Ribeiro (México, DF) silvia@etcgroup.org
Tel: +52 55 5563 2664
Molly Kane (Ottawa, Canadá) molly@etcgroup.org
Tel: +1 613 241 2267, extensión 26; cel: +1 613 797-6421
 

 

 

 

03/09/2009 22:46 Autor: criticamedicina. Enlace permanente. Tema: Ecologia No hay comentarios. Comentar.

Argentina : pais laboratorio de las Corporaciones

o alcanza con la soja que ahora tenemos colza. No estoy al tanto de si es un cultivo más noble o tan depredador como la soja. Lo que sí puede afirmarse es que si se usa glifosato (que es lo que es el Roundup) como con la soja e incluso para desmalezar en cualquier terreno, estamos bastante jodidos. Como puede verse (o no, la verdad es que parece que hay que aclarar a cada momento que lo que uno emite son opiniones que intentan alertar a quien tenga la sensibildad de ver que por este camino nos están dejando sin futuro, como reza un célebre libro de hace unos años) la disputa del 'campo' y el 'gobierno' no es por la vida (no es por el futuro) sino por la bolsa. El futuro ya fue rifado. Si no hacemos nada.... Se podrá uno ilusionar con lo que se ha conocido como "progresismo", pero sin futuro no hay progresismo que valga

Un saludo
Gonzalo
____________________________________________________________________________________________________________________________________
agemed.jpg
Acuerdo de Monsanto y Bayer por la colza

 logo_monsanto_01.gif
 
01/09/09



Las compañías Monsanto y Bayer acordaron el uso de licencias cruzadas de las características genéticas de tolerancia a herbicidas en colza para la comercialización de sus respectivas marcas de semillas.

De esta manera Monsanto autoriza a Bayer el uso de su producto Roudup Ready y la firma alemana cede los derechos de uso del Liberty Link.

Este acuerdo global entre los investigadores de biotecnología forma parte de una carrera de las empresas por potenciar el producto que ofrecen a sus clientes. Ya son varios los entendimientos alcanzados entre las principales compañías del sector agrícola.

En el caso de la Argentina, la colza es un cultivo relativamente nuevo, que está comenzando a ocupar estaciones entre las variables de siembra de invierno. Este año, con un trigo muy poco sembrado, es más común ver los campos con el amarillo fuerte de la colza.

02/09/2009 10:40 Autor: criticamedicina. Enlace permanente. Tema: Ecologia No hay comentarios. Comentar.

Encuentro Ecologico combativo: GRR y UAC

¡¡¡EL 12 Y 13 DE SEPTIEMBRE, TODOS A SAN LORENZO !!!

 

¿Por qué?

 

Porqué en San Lorenzo, a minutos de Rosario, se halla el puerto de aguas profundas que en la actualidad se lo denomina Complejo Portuario San Lorenzo-Puerto General San Martín.

Para los movimientos sociales que se expresan en los colectivos Paren de Fumigar y Unión de Asambleas Ciudadanas (UAC), el complejo es la versión emblemática de las vías del saqueo. Embarques y muelles privados, acopian  y exportan millones de toneladas de cereales, mayormente de soja, como es sabido, pero también de aceites, combustibles, hidrocarburos, compuestos químicos y petroquímicos.

Porque en los últimos años, un ramal ferroviario comunica a Mina Alumbrera con el complejo portuario y de ese modo el concentrado de cobre, despojado de las montañas catamarqueñas, atraviesa el país de oeste a este rumbo a los mercados previstos por el complejo minero. Tres formaciones de trenes que se destacan por su color azul completan el saqueo minero.  Por el complejo portuario de San Lorenzo y Puerto San Martín sale el 40% del total exportado por nuestro país en granos, subproductos oleaginosos y minerales; miles de camiones y vagones descargan en el río Paraná a escasos kilómetros del Atlántico, con un gran impacto social y ambiental en las comunicades de la zona.

La Fiscalía General Federal de Tucumán sostiene que la minera, las autoridades del puerto y la Administración Federal de Ingresos Públicos (Afip) |deberán ser indagados por contrabando documental de Mina Alumbrera; esto es, la minera oculta los reales volúmenes de mineral que embarca y no declara gran parte de otros más valiosos que el mineral de cobre manifestado en los papeles, son minerales críticos y estratégicos traficados de manera clandestina. Con los cereales ocurre otro tanto.

Porqué por el puerto de San Lorenzo salen la soja y la minería metalífera en gran escala, dos cruciales estigmas letales concebidos por y para el saqueo mediante la contaminación y destrucción de nuestros pueblos y territorios.

Porqué por San Lorenzo se nos van los suelos, se nos fueron los bosques desaparecidos, se van las montañas pulverizadas y envenenadas con ácidos, arsénico y cianuro. San Lorenzo es la puerta de salida de la Patria Sojera, es el epicentro del modelo colonial de las sojas transgénicas.

 

Se invita  por tanto a todos los compañeros de la Campaña Paren de Fumigar y al conjunto de la Unión de Asambleas Ciudadanas (UAC) a participar y concentrarse  el 12 y 13 de septiembre  a partir de las 9.00 en la escuela 218 ubicada en avenida San Martín al 700 e/ San Luis y Moreno, de la localidad de San Lorenzo. Con una gran marcha denunciaremos el despojo y el daño ambiental. También será un momento de decisiones trascendentes. Por la noche, a partir de las 22.30 se realizará un festival artístico en el mismo lugar, con figuras relevantes como Rubén Patagonia, Raly Barrionuevo y muchos otros.

ESPERAMOS QUE PUEDAN PARTICIPAR E INTERVENIR TODOS LOS INTEGRANTES DE LA CAMAPAÑA PAREN DE FUMIGAR DE LA PROVINCIA DE SANTA FE. Para ello comuníquense y establezcan contacto con el correo al pie de la presente.

Campaña Paren de Fumigar – Unión de Asambleas Ciudadanas (UAC)

 

DETALLES DE LA CONVOCATORIA EN SAN LORENZO

Necesitamos que los compañeros que viajen a San Lorenzo se anoten por este medio electrónico  a <encuentrosanlorenzo@gmail.com>, para ir reservando ubicación conforme a sus necesidades, requerimientos, y disponibilidad.

ES NECESARIO AVISAR YA MISMO QUIENES  SON LOS QUE VIAJARAN A SAN LORENZO y DEBEN REGISTRARSE.

           

Para garantizar una correcta organización seguir el siguiente detalle:

a)      El lugar: SAN LORENZO  a 31 kilómetros de Rosario.
Escuela 218 L. N. Alem, calle San Martín al 800 (entre San Luis y Moreno).

b)      Medios de Locomoción de Rosario a San Lorenzo: Colectivos de Línea varios: 35/9 Expreso a Puerto General San Martín, a Serodino, Andino, etc.
¿Como hacer? 
Desde la terminal de ómnibus de Rosario, cruzar la calle 
y allí mismo en Santa Fe y San Nicolás, tomar el primer micro a San Lorenzo. Son por lo general colectivos amarillos con carteles que anuncian destinos a Puerto General San Martín, a Serodino o Andino, etc. Pasa por todas estas localidades y van por ruta 11 (Granadero Baigorria, Capitán Bermúdez, Fray Luis Beltrán y SAN LORENZO).
FRECUENCIA: Cada 
5 minutos. Cuesta $ 3. Tiempo hasta San Lorenzo: 1 hora.
BAJAR en Av. San Martín al 700. La escuela es toda la cuadra.

 

ALOJAMIENTO   EN SAN LORENZO 

CONVENTO SAN CARLOS : Avenida del Combate y Av. San Martín altura al 1500 o sea a 9 cuadras de la escuela 218 LUGAR DE REUNION DEL ENCUENTRO (se utilizará una parte de la estructura que antiguamente era ocupada por seminaristas que cursaban sus estudios en dicho lugar, actualmente adaptado para alojamiento, en perfectas condiciones de higiene, con mobiliario  en buenas condiciones pero muy sencillo) . El convento es la historia viva de la epopeya sanmartiniana. Será un lujo habitar sus instalaciones y cuidarlas.
CAMAS TOTAL  110…..todas de una plaza, ubicadas de  la siguiente forma: 
Las habitaciones poseen tres (3) camas cada una( amueblada con una cama cucheta y una cama de una plaza).
Una habitación de 5 camas individuales (una plaza)
Una habitación de 10 camas individuales (una plaza)
CADA CAMA TIENE  colchón, almohada y  2 frazadas.
Del TOTAL DE 110 CAMAS………………  50 TIENE juego de SABANAS completo
Para las restantes 
60 plazas……………………Traer sábanas de una plaza.

BAÑOS:  HAY 3 PABELLONES…
Cada Pabellón posee 6  baños con inodoro, bidet, duchas, lavatorio, agua fría y caliente.
COSTO: camas con sabanas $ 30
Camas sin sábanas  $ 25
Sin servicio de toallas

DESAYUNO en la escuela punto de reunión, al igual que los almuerzos y la cena. 

Segundo lugar para descansar,  SALON CERRADO

Se dispone de un salón, con 20 colchones sin forrar o sea de goma espuma, que se colocan en el piso y cada persona puede optar por USAR SU BOLSA DE DORMIR O SU JUEGO DE SABANAS ( este salón no tiene pabellón de baños pero si se puede ingresar a baños de los otros  pabellones  que están aproximadamente a 10 metros de distancia).

Tercer lugar:  DE SER NECESARIO SE PUEDE HABILITAR

Consiste de dos salones cerrados con CALEFACCION, donde se puede dormir en bolsas o colchonetas, capacidad 10 personas en cada salón, ( estos al igual que el anterior no tienen pabellón de baños con ducha, si tiene acceso a los otros pabellones antes citados y están a igual distancia )  

TOTAL  PLAZAS ENTRE CAMAS Y SALONES DE ACAMPE: 150 PERSONAS 

CARPAS:

(NO OLVIDAR QUE AYUDARÁ MUCHO -PARA CONTAR CON MAS DISPONIBILIDAD- QUE LOS COMPAÑEROS QUE HABITUALMENTE UTILIZAN CARPAS Y BOLSA DE DORMIR,  LAS LLEVEN A SAN LORENZO PORQUE FACILITARA LA COSA, PENSANDO EN QUE DE ESE MODO AMPLIAREMOS  LOS RECURSOS PARA QUE PUEDAPERNOCTAR MAS GENTE.

Dentro del mismo predio del encuentro, separado por un patio abierto, hay lugar para colocar CARPAS…..depende del tamaño de las mismas con prudente separación 30 carpas, estas tienen acceso directo a 3 baños de hombres y 3 de damas (sin ducha) y otros dos baños 1 de damas y 2 de caballeros ( sin ducha)  siempre se tiene acceso a las duchas de los baños internos, es cuestión de coordinar y dar tiempo a que los termo tanques repongan el agua. 

COSTOS: $ 5 por cada persona, así opte por dormir en salones o por dormir en carpa. 

SEGURIDAD: hay una persona de seguridad que estará desde las 9 h. a las 22 h. en forma permanente, al que se puede recurrir para ser guiado dentro del predio  o por todo lo que se necesite, portará teléfono celular para conectarse con el resto del grupo reunido en la escuela o por cualquier necesidad que le surja a algún alojado.

Durante la noche habrá otra persona cumpliendo las mismas tareas

Hoteles: 

HOTEL LOS ALAMOS : calidad superior queda  a la salida de San Lorenzo ( 5 minutos de auto) hay servicio taxi ( $ 5 el viaje) o traslado en los mismos micros usados para viajar. Ver:   www.losalamoshotel.com.ar

PLAZAS…………………40

Habitación simple……….$ 120

Habitación doble………….$ 140 

Habitación triple………$ 230 

Habitación cuádruplo $ 260 

POR CONTRATO DE MAS DE 5 HABITACIONES LOS PRECIOS BAJAN. Con desayuno y estacionamiento, LOS MICROS AHÍ TAMBIEN TIENE LUGAR  sin techo pero con seguridad. Es necesario que se haga con tiempo para buscar descuentos por cantidad.

CLUB MUNICIPAL: Se halla a 9 cuadras de la escuela de reunión. Lugar aproximado para 30 carpas, sanitarios, con duchas solo AGUA FRIA. Se recurriría al mismo de vernos superados en alternativas anteriores. Tiene portero, el precio por persona es $ 10 (el lugar es muy modesto).  

Tenemos lugares de alternativa a medida que se vayan superando las disponibilidades que anunciamos. Para ello habilitaríamos lugares en la propia escuela y en el piso de los salones del convento. (Únicamente por necesidad). Se requiere estricto cuidado de las instalaciones y guardar el debido silencio pensando en quienes ya están descansando, pues el convento posee galerías, claustros en forma de arcadas que lo convierten en muy sonoro.
Alojarse en el convento es participar de una reliquia histórica a la que comúnmente no se accede.

COMIDAS: Cada concurrente debería llevar plato, vaso y cubiertos a fin de abaratar costos de la comida. La idea es poder proveer de comida a un costo mínimo e insignificante.
Pondremos a disposición de los compañeros elementos para higienizar sus pertenencias.

                OTRAS ALTERNATIVAS EN CUANTO A HOTELERIA

En la localidad de Puerto General San martín: HOTEL ALMIRANTE (a 70 cuadras de la escuela punto de reunión y encuentro). Alrededor de 30 plazas.
Habitación doble 155 pesos, triple 180 y cuádruple 195. Con desayuno y cochera. Hay que reservar con tiempo.

IMPORTANTE:

En Capilla Santa Catalina en la localidad de Capitán Bermúdez (a 15 Km. del encuentro), las autoridades religiosas del lugar nos ofrecen gratuitamente un salón cómodo para bolsas de dormir, con calefacción, baños y duchas  con agua caliente y fría.
Es sin costo alguno (sólo la colaboración que cada uno disponga, si puede).
Lo tenemos en cuenta en caso de necesidad.

ACTIVIDADES

1.-El primer día sábado hasta las 11 de la mañana, mesas ubicadas en la escuela registrarán a los participantes a medida que vayan llegando.

2.-Habrá una bienvenida por parte de los compañeros de SAN LORENZO y de los colectivos Paren de Fumigar y UAC.

3.-El sábado se llevará a cabo la marcha por el centro de San Lorenzo. Las organizaciones que convocan y que adhieren al encuentro llevarán  carteles alusivos a la contaminación, destrucción territorial y saqueo y contra las vías del saqueo cuyo paradigma es el Puerto de General San Martín, en San Lorenzo.

4.-El sábado a la noche se llevará a cabo el festival musical con la intervención de conjuntos de reconocida popularidad y se confraternizará con la población sanlorencista, invitada al encuentro.

El domingo prosiguen las jornadas con plenarios de los colectivos PAREN DE FUMIGAR y UNION DE ASAMBLEAS CIUDADANAS (UAC).

La convocatoria es amplia y pensada para recibir a una cantidad superior a la prevista por cualquiera de los dos colectivos que organizan. Creemos que habrá gran concurrencia y por esa razón es imprescindible que los compañeros vayan haciendo llegar su inscripción a: encuentrosanlorenzo@gmail.com.

 

Campaña Paren de Fumigar y Unión de Asambleas Ciudadanas (UAC)

02/09/2009 10:38 Autor: criticamedicina. Enlace permanente. Tema: Ecologia No hay comentarios. Comentar.

El Modelo Sojero ( las nuevas venas abiertas de America del Sur) y la colaboracion de la Iglesia Argentina

Domingo, 23 de agosto de 2009

Santos fideicomisos

Por Horacio Verbitsky

El presidente de la Comisión Justicia y Paz del Episcopado, ex presidente de Cáritas y principal experto de la Iglesia Católica en lucha contra la pobreza, Eduardo Luis Serantes, es uno de los mayores empresarios sojeros del país, especializado en fondos de inversión, fideicomisos financieros y pools de siembra, y un aguerrido luchador contra las retenciones. De acuerdo con la doctrina social de la Iglesia, la acción en el mundo corresponde a los laicos y no a los prelados, que sólo asesoran para orientar esa acción con la luz de los Evangelios. El asesor que ilumina a Serantes es el obispo de San Isidro Alcides Jorge Pedro Casaretto, que además preside la Comisión de Pastoral Social, que equivale al ministerio político del Episcopado. Cáritas, Justicia y Paz y la Pastoral Social pidieron a la Asamblea Plenaria de obispos que sesionó esta semana “alguna propuesta que apunte a proteger los derechos universales de la niñez”. Para la nueva plenaria de noviembre, Casaretto y Serantes deben llevar una propuesta concreta. A principios de siglo ambos promovieron un programa llamado “Soja solidaria” por el que las grandes empresas donaban granos y con ellos se fabricaban hamburguesas para alimentar a los chicos pobres de los colegios. “Soja solidaria” se implementó como alternativa al aumento de las retenciones que planteaba el ministro de Economía Roberto Lavagna. La soja argentina es exclusivamente transgénica. Se exporta a China y la India, que la utilizan como forraje, y sólo se destina al mercado local el 5 por ciento de la producción, cuyas aplicaciones predominantes son industriales. El currículum oficial de Serantes dice que es director de Cazenave y asociados, una empresa de agronegocios creada en 1978, durante la gestión como ministro de Economía de José Alfredo Martínez de Hoz. Además de director, Serantes es uno de sus tres accionistas, junto con Luis M. González Victorica y Santiago M. Casares. Entre sus directivos está Juan Luis Catuogno, quien presidió la Cámara de Fondos de Inversión Directa en Actividades Productivas. La empresa de Serantes actuó hasta 2006 como gerente de fondos de inversión directa y desde entonces como organizador y administrador de fideicomisos financieros para la siembra en campos de terceros, la producción y comercialización de los productos agrícolas obtenidos, el Fideiagro 2009 y el FAID 2011, por 10 y 15 millones de dólares. El fiduciario del primero es el HSBC Bank Argentina y en el segundo el Banco Galicia. Los valores fiduciarios y certificados de participación son suscriptos por oferta pública supervisada por la Comisión Nacional de Valores. Cazenave y asociados es propietaria de uno de los mayores portales de negocios, Agrositio.com, que opera un canal especializado de televisión, un departamento de búsquedas de personal que tiene entre sus clientes a Molinos, El Tejar, Biogénesis, Acíndar, Cargill, Dupont, Dow, Pilagá. Intermedia en la compra-venta de campos en la pampa húmeda; participa en el remate de ganado y la venta de granos, agroquímicos e insumos on-line; publica avisos clasificados de maquinaria. Hace un año, poco antes de que el Congreso se pronunciara sobre la resolución 125, el socio de Serantes, González Victorica, polemizó con la presidente CFK sobre la rentabilidad de los pools de siembra, que estimó era tres veces menor de lo afirmado en un mensaje presidencial. Agregó que “cada mil hectáreas pagamos 950.000 pesos entre todos los impuestos”, lo cual le parecía más que suficiente.

23/08/2009 07:14 Autor: criticamedicina. Enlace permanente. Tema: Ecologia No hay comentarios. Comentar.

El modelo sojero de las Corporaciones Multinacionales experimenta con America del Sur

Trece años de soja en Argentina: las consecuencias inevitables de un modelo genocida y ecocidi

 

 

Fuente: SODEPAZ     Por: GRAIN

 

La amplia experiencia adquirida en Argentina después de trece años de imposición del cultivo de soja transgénica resistente al glifosato dan la oportunidad al resto del mundo de aprender la lección y no repetir los errores ni permitir las imposiciones que hicieron posible que Argentina se convirtiera en apenas una década en una “republiqueta sojera”.

 

En 1996 y de manera absolutamente solapada y antidemocrática se permitió la introducción de la soja transgénica de Monsanto en nuestros campos. Sin estudios de impacto ambiental independientes, sin ningún tipo de consulta pública, sin ninguna discusión parlamentaria ni legislación que la avale. Una simple disposición de la Secretaría de Agricultura creó en 1991 la Comisión Nacional Asesora de Biotecnología Agropecuaria (Conabia) que a partir de allí y con amplia participación de las corporaciones “asesoró” a la secretaría sobre la aprobación de OGM.

Ahora, mes con mes, vivimos en Argentina la emergencia de un nuevo problema socioambiental debido a la invasión territorial producida por la imposición del monocultivo de soja transgénica de mano de Monsanto y de un puñado de terratenientes y asociaciones empresariales de siembra.

Los impactos de las fumigaciones, el desmonte, el desplazamiento de campesinos, la falta de alimentos, las inundaciones y sequías, las nuevas enfermedades, son moneda corriente en las noticias pero solamente desde algunos medios alternativos aparece relacionada con la “sojización”.

Todo esto viene de la mano de la instalación de una visión fragmentada de los problemas en que se ocultan las causas profundas de los mismos para analizarlos o mostrarlos, muchas veces de manera sensacionalista, pero siempre aislados y producidos casi como “fenómenos naturales”.

Por eso lo primero y fundamental es recuperar la mirada integral de la problemática. Únicamente mirando y analizando la totalidad y la complejidad de la situación se podrá llegar a alguna conclusión útil para avanzar en alguna dirección y salir de la rueda destructiva en la que el modelo de agronegocio-soja-transgénicos nos ha metido.

Después de trece años de expansión del cultivo de la soja transgénica en Argentina las consecuencias socioambientales son una verdadera catástrofe. Presentamos un breve repaso por los datos concretos que hablan de la tragedia de la soja en el Cono Sur.

En Argentina se sembrarán en la próxima temporada 18 millones de hectáreas de soja transgénica bajo la técnica de siembra directa.

Esta superficie representa más del 50% de la superficie agrícola del país.

Prácticamente 100% de la soja que se cultivará es soja transgénica resistente al herbicida glifosato (SOJA RR).

La SOJA RR es propiedad de Monsanto, la mayor empresa semillera del mundo y también creadora del glifosato, el herbicida que se debe utilizar para sembrar la SOJA RR. Monsanto controla 90% de las semillas transgénicas que se comercializan a nivel mundial.

Monsanto declaró que las ganancias generales aumentaron un 44% en 2007 con respecto al año anterior y un 120% en el 2008 en relación con el 2007.

Este año se aplicarán más de 200 millones de litros de glifosato sobre toda la superficie cultivada con soja en Argentina mientras en el año 1996 se utilizaban 13 millones 900 mil litros.

El producto comercial cuyo principio activo es el glifosato (Roundup) contiene además una serie de coadyuvantes que aumentan notablemente su toxicidad, fundamentalmente el surfactante poea (polioxietil amina) cuya toxicidad aguda es 3 a 5 veces mayor que la del glifosato.

Por supuesto que este uso intensivo de glifosato ya ha provocado el surgimiento de muchísimas malezas resistentes al glifosato. Algunas de las ya informadas son: Hybanthus parviflorus (Violetilla), Parietaria debilis (Yerba Fresca), Viola arvensis (Violeta Silvestre), Petunia axillaris (Petunia), Verbena litoralis (Verbena), Commelina erecta (Flor de Santa Lucía), Convulvulus arvensis (Correhuela), Ipomoea purpurea (Bejuco), Iresine difusa (Iresine) y recientemente el Sorghum halepense (Sorgo de alepo) que por ser una maleza muy difícil de controlar ha despertado gran alarma.

Luego de pasar más de una década negando el surgimiento de malezas resistentes, Monsanto a través de su vicepresidente admitió este hecho y propuso una solución: reemplazar a toda la soja resistente al glifosato por una nueva soja resistente a un nuevo herbicida: el dicamba —de hecho aún más tóxico que el glifosato.

Además se utilizarán otros herbicidas y agrotóxicos para controlar malezas y plagas del monocultivo de soja ya que la siembra directa requiere de la aplicación de otros herbicidas antes de la siembra de la soja: entre 20 y 25 millones de litros de 2-4-D, otros seis millones de litros de atrazina y unos seis millones de litros de endosulfán.

Esta lluvia de agrotóxicos produce tremendos impactos sobre la salud de la población, animales domésticos, cultivos alimenticios y contamina suelos, cursos de agua y el aire en toda la extensión del cultivo de soja. Suman cientos los casos denunciados por distintas organizaciones e investigadores en los cuales está perfectamente documentado el impacto de los agrotóxicos en las comunidades y sus producciones.

La difusión pública de estas denuncias ha llevado a que recientemente la Asociación Argentina de Abogados Ambientalistas solicitara a la Corte Suprema de Justicia de la Nación la prohibición de la fumigación con glifosato.

Este avance desenfrenado de la soja se ha producido a pesar de que según recientes investigaciones de la Universidad de Kansas la soja rr produce entre un 6 y un 10% menos que la soja convencional.

El monocultivo de soja repetido año tras años en los campos produce una intensa degradación de los suelos con una pérdida de entre 19 y 30 toneladas de suelo en función del manejo, la pendiente del suelo o el clima.

Cada cosecha de soja extrae año a año miles de toneladas de nutrientes de nuestro suelo que se exportan. Sólo como ejemplo podemos citar que cada año se van con la soja un millón de toneladas de nitrógeno y 160 mil toneladas de fósforo.

También cada cosecha de soja que se exporta se lleva unos 42500 millones de metros cúbicos de agua cada año (datos de la temporada 2004/2005) correspondiendo 28190 millones a la pampa húmeda.

Cada año se deforestan en Argentina más de 200 mil hectáreas de monte nativo por el avance de la frontera agrícola debido fundamentalmente a la expansión del monocultivo de soja.

Considerando que cada 500 hectáreas de soja requieren de un trabajador rural es evidente la expulsión de trabajadores rurales y campesinos de los territorios donde se cultiva.

Los grandes productores sojeros están obteniendo ganancias extraordinarias. El Grupo Los Grobo que declara cultivar 150 mil hectáreas en Argentina y en todo el Cono Sur (Paraguay, Brasil y Uruguay) apuesta a controlar 750 mil hectáreas.

El modelo sojero produce una enorme concentración de la tierra en pocas manos ya sea por la adquisición de la tierra por grandes productores o por su arrendamiento por los “Pooles de Siembra”. Como consecuencia en los últimos 10 años se han perdido más del 20% de los establecimientos productivos.

La obvia consecuencia de esta concentración es que ha disminuido de manera dramática la producción de alimentos básicos para nuestro pueblo. Por citar sólo un ejemplo: el número de explotaciones lácteas disminuyó 50 por ciento entre 1988 y 2003, pasando de 30 mil a 15 mil.

En el caso del algodón su producción disminuyó en un 40% en la provincia de Chaco y un 78% en la provincia de Formosa como consecuencia del avance de la soja.

Miles de campesinos son expulsados violentamente de sus tierras para imponer este modelo y son criminalizados por resistir los desalojos y el avance de la soja. El Mocase-vc y el Movimiento Nacional Campesino Indígena permanentemente denuncian la persecución de campesinos del movimiento a causa de resistir la expulsión de sus tierras en forma violenta para imponer el cultivo de soja.

Finalmente es fundamental tener presente que la introducción de la soja transgénica en Argentina fue el mecanismo elegido por Monsanto para inundar de transgénicos el Cono Sur ya que fue desde Argentina desde donde se comercializó de manera ilegal la soja transgénica a Brasil, Paraguay y Bolivia (países en los que el cultivo de los transgénicos estaba prohibido), inundando estos países de transgénicos e imponiendo así, a partir de la contaminación, la República Unida de la Soja que poco tiempo después publicitaba Syngenta.

¿Quién gobierna la República Unida de la Soja?

Los tibios intentos de las frágiles democracias latinoamericanas por poner algún límite al poder económico dominante generado por dos décadas de globalización y neoliberalización económica han encontrado en los últimos meses un topetazo contundente en la perversa alianza de grandes terratenientes con las corporaciones del agronegocio que están actuando de manera brutal en todos los países del Cono Sur.

No se trata aquí de hacer un juicio sobre los gobiernos democráticos de la región, ni de evaluar su capacidad de transformación de la realidad o su compromiso con los pueblos latinoamericanos. Dejamos esto para los pueblos que desde sus propios procesos van respondiendo y creando espacios para responder y construir nuevas realidades.

Sin embargo creemos que no es posible pasar por alto algunos hechos, unos notoriamente públicos y otros que apenas ocupan algunas columnas en los medios; todos aparentemente desconectados entre sí pero profundamente ligados en una raíz común que es la de someter a los pueblos, controlar su agricultura y su alimentación ocupando y destruyendo sus territorios.

Un hilo común atraviesa todas estas noticias y se fortalece como metáfora aleccionadora de las pretensiones de estos sectores: la soja [soya] transgénica y su invasión de territorios en el Cono Sur intenta ser, de hecho, la “República Unida de la Soja”.

Así, el lock-out patronal de los terratenientes sojeros de la Argentina que ocurrió en 2008 mostró la senda de lo que luego en Bolivia se convirtió en una feroz agresión cargada de odio, desprecio por la vida humana y racismo contra los pueblos originarios.

Allí aparece en escena como uno de los principales dirigentes de la “Media Luna” el presidente del Comité Cívico pro Santa Cruz, Branco Marinkovic, que “casualmente” resulta ser uno de los grandes productores de soja de la región.

En los días de pleno recambio democrático que llenó de esperanzas al pueblo paraguayo, el país se vio también brutalmente conmocionado por la represión contra campesinos que incluso llevó a la muerte al campesino Bienvenido Melgarejo y con los grandes terratenientes anunciando que van a recurrir a las armas para defender sus latifundios.

En Uruguay y en medio de suaves presiones gubernamentales para establecer restricciones sobre el incremento de las áreas para el cultivo de soja con la creación de un Plan de Producción Agrícola también los grandes sojeros hicieron oír su voz y sembraron de amenazas los grandes medios.

Desde sus autoridades, Brasil ya se rindió a los transgénicos y ha convertido a la ctnBio en una puerta de aprobación automática de todo los que las corporaciones desean.

Uruguay levantó la moratoria a la aprobación de nuevos transgénicos y abrió así las puertas para el ingreso de las “nuevas” mercancías transgénicas de Monsanto. No es casual que la soja transgénica aparezca en muchas noticias: es simplemente un instrumento del control corporativo de la agricultura y el control territorial que llega de la mano de las agroempresas y sus patrones, los grandes productores y las corporaciones transnacionales.

Por supuesto que cada uno de estos actores tiene mecanismos de acción diferenciados: las corporaciones permanecen silenciosas y hacen sus negocios mientras invierten enormes sumas en publicidad en los medios masivos de comunicación de manera de tenerlos siempre a su favor y que nunca se publiquen en ellos los cuestionamientos públicos que reciben. También son quienes logran los apoyos de Estados Unidos en aquellos casos en que se necesita la intervención política directa o bajo las sombras.

En cambio, los grandes productores sojeros son los que hacen el trabajo sucio con distinto grado de brutalidad, pero siempre brutalmente demuestran su desprecio por la vida y la dignidad humana para consagrarse al único dios que conocen: el Dios Dinero. Entonces ellos sí pueden cortar rutas, desabastecer ciudades, asesinar campesinos o dividir un país.

La República Unida de la Soja permanece con sus murallas altas y su reino de especulación y muerte en el poder. Puede ser que detrás de la caída del muro financiero del capitalismo global también empiecen a caer las murallas de esta República. Los pueblos están listos para seguir haciéndose cargo de sus vidas y su alimentación

 

 

23/08/2009 06:48 Autor: criticamedicina. Enlace permanente. Tema: Ecologia No hay comentarios. Comentar.

Un comentario de un cibernauta

En primer término, debo aclarar que no soy médica: soy Licenciada en Periodismo.Sin embargo, los cuatro años de la carrera de Medicina que cursé, me han dejado múltiples enseñanzas que a menudo traigo a colación como periodista.En este contexto, me permito -modestamente- disentir con el doctor Breihl. Es absolutamente cierto que las abominables multinacionales de la industria farmacéutica lucran, engañan y enferman a la población y cuanto más pobre ésta ¡mejor! Sin embargo,no coincido en lo que afirma respecto de que el hacinamiento en los criaderos de cerdos de Veracruz (allí, parece, se "acunó" al conejillo de Indias, al calor de una multinacional)haya posibilitado la mutación y generado el sub tipo de Gripe A H1N1. Si éste está constituido genéticamente por partículas de virus de gripes: aviar, porcina y humana ¿cómo se puede pensar que "semejante" mutación haya sido posible y "saltado" al humano como una pulga de nuestro querido perro o gato? ¿Conocerá el doctor el experimento que se realizó en la ciudad argentina de Azul, en la provincia de Buenos Aires, en el año 1986? El mismo -brevemente- se llevó a cabo en el Centro Panamericano de Zoonosis(CEPANZO)de dicha localidad,con absoluta impunidad,falta de precauciones y violando la soberanía argentina:con esto ya estoy adelantando que hubo una "mano negra" foránea. Las vacas de este Centro, fueron inoculadas con un virus de recombinación a partir del de la rabia y la viruela.Los peones (sin saberlo,"como corresponde"),manipulaban y ordeñaban a las vacas y llevaban la leche a sus hogares,comercializándose el excedente en la pequeña ciudad.El laboratorio responsable de tamaña tropelía fue el norteamericano Wistar de Filadelfia. Y como allí trabajaba un biólogo argentino, el doctor Mauricio Seigelchifer, al enterarse,rápidamente denunció lo que estaba ocurriendo.¿Cómo siguió la historia? El joven profesional fue despedido por el director del "prestigioso" templo del Saber, Hilary Koprowski.El escándalo político duró poco en el país más austral del mundo, mi país. Los animales fueron sacrificados, cerrado el CEPANZO y cuentan los lugareños que pudieron verse por aquellas épocas "gran cantidad de soldados norteamericanos" en el lugar. Años después,una "rara" virosis atacó a pobladores de la zona,sin que los médicos pudieran determinar qué patología era.Pero no pocos "malintencionados" trajeron a su memoria aquel experimento. A esta altura de mis divagaciones ¿qué duda puede caber acerca de los maquiavélicos experimentos "escondidos" entre las paredes de los laboratorios,utilizados además (investíguese durante la guerra de Vietnam)como armas biológicas? ¿Qué duda puede caber acerca de su espíritu malthusiano y quiénes serán descartados de este planeta o más precisamente del Mundo de los Vivos? Para pensarlo...
Susana
14/08/2009 08:58 Autor: criticamedicina. Enlace permanente. Tema: Ecologia No hay comentarios. Comentar.

La amenaza transgenica: Monsanto dueño de los alimentos

Monsanto amenaza plantíos del orbe, alertan

 

La trasnacional “contamina” cultivos con transgénicos y luego cobra regalías, documentan

 

Arturo Cruz Bárcenas

http://www.jornada.unam.mx/2009/07/11/index.php?section=ciencias&article=a32n1cie

 

Policías genéticos de la trasnacional estadounidense Monsanto recorren el mundo para detectar si en algún cultivo se usan sus semillas y, con el argumento de que es su patente, exigen regalías. Marie-Monique Robin, quien se halla de visita en el país para promover su libro El mundo según Monsanto: de la dioxina a los OGM. Una multinacional que les desea lo mejor, expresó en entrevista con La Jornada:

 

“Estamos en una guerra de información, pues Monsanto –trasnacional líder en la producción de organismos genéticamente modificados (OGM), la cual comercializa 90 por ciento de sus productos– gasta mucho dinero para desinformar de manera sistemática.”

 

Hoy se proyectará a las 11 de la mañana, en la Cineteca Nacional, el documental El mundo según Monsanto, que trata sobre esta empresa fundada en 1901, en Missouri, la cual, según se expone en la obra, “ha acumulado infinidad de procesos penales debido a la toxicidad de sus productos, aunque hoy se presente como una empresa de ciencias de la vida, reconvertida a las virtudes del desarrollo sostenible”.

 

Robin tardó tres años en descubrir las aristas de este gigante de los transgénicos. El resultado de ese periodo de viajes, entrevistas y documentos es inquietante. “Nos encontramos con un libro esencial para entender cómo opera esta corporación –que tiene 17 mil 500 empleados, presencia en más de 46 países y es la principal productora de semillas del mundo– y cómo ha conseguido, con la complicidad de gobiernos y legislaciones permisivas, dominar el mercado mundial de la alimentación.”

 

Marie-Monique es periodista, documentalista y directora de cine. Autora de varios libros, ha rodado más de 50 reportajes en todo el mundo.

 

–¿Son dañinos para el ser humano los alimentos transgénicos?

 

–Ésa es una pregunta fundamental, pero el problema es que no podemos dar respuestas definitivas. En tres años de investigación descubrí que los transgénicos no han sido evaluados seriamente.

 

“En 1992, la Administración de Alimentos y Fármacos (FDA, por sus siglas en inglés) publicó un texto fundamental, porque todo el mundo lo tomó en cuenta, ya que dice que los transgéncos son equivalentes a las plantas convencionales.

 

“Éste es el llamado principio de equivalencia sustancial. Por ejemplo, se afirma que el maíz PT transgénico es equivalente a un maíz convencional y, por eso, no hace falta hacer estudios. Hallé que este principio no tiene ninguna base científica y que más bien fue una decisión política de la Casa Blanca, en aquel momento dirigida por Ronald Reagan y George Bush, y luego por éste y Dan Quayle, una administración republicana cuyo lema era la desregulación y que quería poner en el mercado, lo antes posible, los productos transgénicos, lo cual, obviamente, convenía a Monsanto.

 

“Para lograr eso había que acabar con todos los ensayos y estudios de toxicidad, que tardan dos años y cuestan mucho dinero. Por eso se publicó ese texto en 1992, en la FDA. Es interesante hacer notar quién lo redactó. Entrevisté a esa persona. Se llama Michael Taylor, quien fue abogado de Monsanto. Después entró en la FDA como número dos. Luego volvió a Monsanto como vicepresidente. Ése es el sistema de las puertas giratorias.

 

“En mi libro doy como 100 ejemplos de personas de Monsanto que pasaron a la administración estadunidese y después regresaron a Monsanto, etcétera. Es decir, primero fue el texto básico de la regulación, o mejor dicho, de la no regulación.

 

“Segundo, entrevisté a James Marensky, entonces jefe del departamento de biotecnología en la FDA, y reconoció que este principio de la equivalencia sustancial no tenía ninguna base científica. Era una decisión política de la Casa Blanca.”

Para tener tal base se requieren estudios, y “en 1992, cuando publicaron ese texto, no había ningún transgénico disponible. Monsanto aún estaba trabajando en el primero, que se puso en el mercado tres años después, en 1995: la soya transgénica.

 

“Cuando se propuso este principio de equivalencia sustancial, científicos de la FDA se opusieron, porque, dijeron, desconocían si un transgénico era dañino.

 

“Había que hacer estudios, porque puede ser que la manipulación genética traiga riesgos importantes para la salud humana. Pero todos fueron callados.

 

“Hoy día, la situación es la siguiente: todos los transgénicos que están cultivados en el mundo no fueron evaluados seriamente, porque en 1992 se decidió en Estados Unidos que no había necesidad de hacerlo.

 

“En estos momentos, España es el único país donde hay cultivos transgénicos. Todos los demás países de Europa, como Francia, Alemania, Luxemburgo, Austria, Grecia y Hungría, han prohibido, hasta hoy, esos cultivos, bajo el llamado principio de precaución, porque, argumentan, no conocen las consecuencias de esos transgénicos para la salud o para el medio ambiente.”

 

Las imágenes que sobrevienen ante lo que expone remiten a una película de ciencia ficción, de terror, o a una intriga, un thriller.

 

“Los únicos estudios que se han llevado a cabo son los hechos por Monsanto, que son de tres meses, los cuales se realizaron con ratas que fueron alimentadas con transgénicos. Ahora bien, el ser humano puede comerse un transgénico y no pasa nada al día siguiente, pero en 30 años, o menos o más, no sabemos. Eso es lo que llamamos una toxicidad crónica.

 

“Para evaluar la posible toxicidad crónica de transgénicos se necesitan estudios de 12 años, y ¡nunca se han hecho!”

 

Pero estudios serios de dos años, realizados en Escocia e Italia, mostraron daños en órganos de ratas. Los científicos que desarrollaron tal investigación perdieron su trabajo.

 

Advirtió que en 1997 Monsanto introdujo en Canadá una canola transgénica, y a siete años de eso “la contaminación es total; es decir, no hay ninguna canola orgánica ni convencional.”

 

Otro tema es el de las patentes. Monsanto puede, con sus abogados, patentar ciertas semillas, y en un plazo de cinco años demandar pago de regalías. “Dice: este gen me pertenece.” Ese es el riesgo para México, donde Monsanto ya ha intentado “contaminar” el frijol amarillo.

 

Cuenta con los llamados “policías genéticos”, que andan por el mundo detectando cultivos transgénicos que generen regalías, pago de derechos vía patentes, a Monsanto.

 

Algunos científicos que han trabajado para Monsanto y que han renunciado al percatarse de los fines de la multinacional, han tenido que dedicarse a otras actividades.

 

Marie-Monique Robin dijo que cada palabra de su libro está cuidada para evitar demandas legales de la poderosa empresa.

 

Aconsejó que los ciudadanos mexicanos deben exigir que en los empaques de los alimentos se diga si son transgénicos.

 

Un punto difícil es el de la corrupción.

 

Robin documenta dos casos, uno en Canadá, de hace una década, en el que Monsanto intentó poner en el mercado una hormona de crecimiento transgénica.

 

“Fue prohibida (...) En México, me han dicho, se vende.” El otro caso fue en Indonesia.

 

__._,_.___
16/07/2009 22:36 Autor: criticamedicina. Enlace permanente. Tema: Ecologia No hay comentarios. Comentar.

La toxicidad del modelo sojero y la complicidad del Estado Argentino: SENASA y CyT

Domingo, 21 de Junio de 2009

ENTREVISTA A GILLES-ERIC SERALINI, REFERENTE EUROPEO EN EL ESTUDIO DE AGROTOXICOS

“El glifosato estimula la muerte de las células de embriones humanos”

Confirmó los efectos letales del herbicida en células humanas de embriones, placenta y cordón umbilical. Alertó sobre las consecuencias sanitarias y ambientales, y exigió la realización de estudios públicos sobre transgénicos y agrotóxicos. Cuando dio a conocer sus investigaciones, recibió críticas y desacreditaciones.

Por Darío Aranda
http://www.pagina12.com.ar/fotos/20090621/notas/na23fo00.jpg

Gilles-Eric Seralini es especialista en biología molecular, docente de la Universidad de Caen (Francia) y director del Comité de Investigación e Información sobre Ingeniería Genética (Criigen). Y se ha transformado en un dolor de cabeza para las empresas de agronegocios y los defensores a ultranza de los OGM (Organismos Genéticamente Modificados –transgénicos–). En 2005 descubrió que algunas células de la placenta humana son muy sensibles al herbicida Roundup (de la compañía Monsanto), incluso en dosis muy inferiores a las utilizadas en agricultura. A pesar de su frondoso currículum, fue duramente cuestionado por las empresas del sector, descalificado por los medios de comunicación y acusado de “militante verde”, entendido como fundamentalismo ecológico. Pero en diciembre pasado volvió a la carga; la revista científica Investigación Química en Toxicología (Chemical Research in Toxicology) publicó su nuevo estudio, en el que constató que el Roundup es letal para las células humanas. Según el trabajo, dosis muy por debajo de las utilizadas en campos de soja provocan la muerte celular en pocas horas. “Aun en dosis diluidas mil veces, los herbicidas Roundup estimulan la muerte de las células de embriones humanos, lo que podría provocar malformaciones, abortos, problemas hormonales, genitales o de reproducción, además de distintos tipos de cánceres”, afirmó Seralini a Página/12 desde su laboratorio en Francia. Sus investigaciones forman parte de la bibliografía a la que hace referencia el Comité Nacional de Etica en la Ciencia en su recomendación para crear una comisión de expertos que analice los riesgos del uso del glifosato.

El investigador había decidido estudiar los efectos del herbicida sobre la placenta humana después de que un relevamiento epidemiológico de la Universidad de Carleton (Canadá), realizado en la provincia de Ontario, vinculara la exposición al glifosato (ingrediente base del Roundup) con el riesgo de abortos espontáneos y partos prematuros. Mediante pruebas de laboratorio, en 2005, Seralini confirmó que en dosis muy bajas el Roundup provoca efectos tóxicos en células placentarias humanas y en células de embriones. El estudio, publicado en la revista Environmental Health Perspectives, precisó que el herbicida mata una gran proporción de esas células después de sólo dieciocho horas de exposición a concentraciones menores que las utilizadas en el uso agrícola.

Señalaba que ese hecho podría explicar los abortos y nacimientos prematuros experimentados por trabajadoras rurales. También resaltaba que en soluciones entre 10 mil y 100 mil veces más diluidas que las del producto comercial ya no mataba las células, pero bloqueaba su producción de hormonas sexuales, lo que podría provocar en fetos dificultades en el desarrollo de huesos y el sistema reproductivo. Alertaba sobre la posibilidad de que el herbicida sea perturbador endocrino y, por sobre todo, instaba a la realización de nuevos estudios. Sólo obtuvo la campaña de desprestigio.

En 2007 difundió nuevos avances. “Hemos trabajado en células de recién nacidos con dosis del producto cien mil veces inferiores a las que cualquier jardinero común está en contacto. El Roundup programa la muerte de las células en pocas horas”, había declarado Seralini a la agencia de noticias AFP. Resaltaba que “los riesgos son sobre todo para las mujeres embarazadas, pero no sólo para ellas”.

En diciembre último, la revista norteamericana Investigación Química en Toxicología (de la American Chemical Society –Sociedad Química Americana–) le otorgó a Seralini once páginas para difundir su trabajo, ya finalizado. Focalizó en células humanas de cordón umbilical, embrionarias y de la placenta. La totalidad de las células murieron dentro de las 24 horas de exposición a las variedades de Roundup. “Se estudió el mecanismo de acción celular frente a cuatro formulaciones diferentes de Roundup (Express, Bioforce o Extra, Gran Travaux y Gran Travaux Plus). Los resultados muestran que los cuatro herbicidas Roundup, y el glifosato puro, causan muerte celular. Confirmado por la morfología de las células después del tratamiento se determina que, incluso a las más bajas concentraciones, causa importante muerte celular”, denuncia en la publicación, que precisa que aun con dosis hasta diez mil veces inferiores a las usadas en agricultura el Roundup provoca daño en membranas celulares y muerte celular. También confirmó el efecto destructivo del glifosato puro, que en dosis 500 veces menores a las usadas en los campos induce a la muerte celular.

Gilles-Eric Seralini tiene 49 años, nació en Argelia, vive en Caen, investiga la toxicidad de variedades transgénicas y herbicidas, es consultor de la Unión Europea en OGM y es director del Consejo Científico del Comité de Investigación e Información sobre Ingeniería Genética (Criigen). “He publicado tres artículos en revistas científicas norteamericanas de ámbito internacional, junto con investigadores que hacían su doctorado en mi laboratorio, sobre la toxicidad de los herbicidas de la familia del Roundup sobre células humanas de embriones, así como de placenta, y sobre células frescas de cordones umbilicales, las cuales llevaron a los mismos resultados, aunque fueran diluidas hasta cien mil veces. Confirmamos que los herbicidas Roundup estimulan el suicidio de las células humanas. Me especializo en los efectos de los OGM y sabemos que el cáncer, las enfermedades hormonales, nerviosas y reproductivas tienen relación con los agentes químicos de los OGM. Además, estos herbicidas perturban la producción de hormonas sexuales, por lo cual son perturbadores endocrinos”, afirma Seralini.

“El glifosato es menos tóxico para las ratas que la sal de mesa ingerida en gran cantidad”, señalaba hace una década la publicidad de Monsanto, citada en la extensa investigación periodística El Mundo según Monsanto, de Marie-Monique Robin. En el capítulo cuatro, llamado “Una vasta operación de intoxicación”, Seralini es contundente: “El Roundup es un asesino de embriones”. Hecho confirmado con la finalización de sus ensayos, en diciembre de 2008.

La contundencia y difusión del trabajo provocaron que la compañía de agrotóxicos más poderosa del mundo rompiera su silencio –a pesar de que su política empresarial es no responder estudios o artículos que no le sean favorables–. Mediante un comunicado, y ante la agencia de noticias AFP, Monsanto Francia volvió a deslegitimar al científico. “Los trabajos efectuados regularmente por Seralini sobre Roundup constituyen un desvío sistemático del uso normal del producto con el fin de denigrarlo, a pesar de que se ha demostrado su seguridad sanitaria desde hace 35 años en el mundo.”

La antigüedad del producto en el mercado es el mismo argumento utilizado en la Argentina por los defensores del modelo de agronegocios. Las organizaciones ambientalistas remarcan que esa defensa tiene su propio callejón sin salida. El PCB (químico usado en transformadores eléctricos y producido, entre otros, por Monsanto) también se utilizó durante décadas. Recibió cientos de denuncias y se lo vinculó con cuadros médicos graves, pero las empresas continuaban defendiendo su uso basado en la antigüedad del producto. Hasta que la presión social obligó a los Estados a realizar estudios y, con los resultados obtenidos, se prohibió su uso. “Con el glifosato pasará lo mismo”, retrucan las organizaciones.

–Luego de una investigación en la Argentina del doctor Andrés Carrasco, en la que confirmó el efecto devastador en embriones anfibios, las empresas del sector reaccionaron con intimidaciones, amenazas y presiones. ¿Le suena familiar?

–Sí, y mucho. Con mis investigaciones las empresas también reaccionaron muy mal. En lugar de criticar a los investigadores, una gran empresa responsable que no tiene ninguna capacitación en toxicología tendría que ponerse en duda e investigar. En diciembre de 2008, cuando se publicó nuestro último artículo, el Departamento de Comunicación de Monsanto dijo que estábamos desviando el herbicida de su función, ya que no fue hecho para actuar sobre células humanas. Este argumento es estúpido, no merece otro calificativo. Es muy sorprendente que una multinacional tan importante admitiera, con ese argumento, que no conduce ensayos de su herbicida con dosis bajas sobre células humanas antes de ponerlo en el mercado. Se debiera prohibir el producto nada más que por ese reconocimiento corporativo.

–¿Cuál fue el papel de los medios de comunicación en sus descubrimientos?

–Diarios y televisiones han hablado de nuestros estudios, dan cuenta de que el mundo está deteriorándose a causa de estos contaminantes y que muchas enfermedades desencadenadas por productos químicos ya se ven también en los animales y reducen dramáticamente la biodiversidad. Pero también hay que tener presente que el lobby de las empresas es muy fuerte, hacen llegar a los medios de comunicación informaciones contradictorias que finalmente desinforman a la opinión pública e influyen en gobiernos.

En 1974, Monsanto había sido autorizada a comercializar el herbicida Roundup, “que pasaría a convertirse en el herbicida más vendido del mundo”, se ufana la publicidad de la empresa. En 1981 la compañía se estableció como líder en investigación biotecnología, pero recién en 1995 fue aprobada una decena de sus productos modificados genéticamente, entre ellos la “Soja RR (Roundup Ready)”, resistente al glifosato. Monsanto promocionaba el Roundup como “un herbicida seguro y de uso general en cualquier lugar, desde céspedes y huertos hasta grandes bosques de coníferas”. También sostenía que el herbicida era biodegradable. Pero en enero de 2007 fue condenada por el tribunal francés de Lyon a pagar multas por el delito de “publicidad engañosa”. Los estudios de Seralini fueron utilizados como prueba, junto a otras investigaciones. La Justicia de Francia hizo eje en la falsa propiedad biodegradable del agrotóxico y hasta dio un paso más: afirmó que el Roundup “puede permanecer de forma duradera en el suelo e incluso extenderse a las aguas subterráneas”.

Frente a la campaña de desprestigio, Seralini recibió el apoyo de la Procuración General de Nueva York (que había ganado otro juicio contra Monsanto, también por publicidad engañosa). La revista científica Environmental Health Perspectives publicó un editorial para destacar sus descubrimientos y la revista Chemical Research in Toxicology propuso publicar el esquema completo del modo de acción toxicológico. “Monsanto siempre entregó estudios ridículos sobre el glifosato solo, mientras el Roundup es una mezcla mucho más tóxica que el glifosato solo. El mundo científico lo sabe, pero muchos prefieren no ver o atacar los descubrimientos. Sin embargo, la empresa sostenía que era inocuo. Hemos confirmado que los residuos de Roundup representan los principales contaminantes de las aguas de los ríos o de superficie. Por otro lado, recibimos apoyo de parte de investigadores que encontraron efectos similares, explicando así abortos naturales y desastres en las faunas autóctonas”, explica Seralini.

Con un mercado concentrado y una facturación sideral, la industria transgénica es denunciada por su poder de incidencia con quienes deben controlarla. Hasta la Agencia de Protección Ambiental (EPA) de Estados Unidos (el ámbito de control competente) es acusada de haber cedido a sus presiones. En agosto de 2006, líderes sindicales de la EPA acusaron a las autoridades del organismo de ceder ante la presión política y permitir el uso de químicos perjudiciales. “Se corren graves riesgos en fetos, embarazadas, niños y ancianos”, denunciaban. La EPA había omitido estudios científicos que contradecían los patrocinados por la industria de los pesticidas. “La dirección de la EPA prioriza la industria de la agricultura y los pesticidas antes que nuestra responsabilidad para proteger la salud de nuestros ciudadanos”, finalizaba el comunicado.

Seralini remarca el poder económico de las agroquímicas y recuerda que las ocho mayores compañías farmacéuticas son las ocho mayores compañías de pesticidas y de OGM, entre las que Monsanto tiene un papel protagónico. Por eso reclama la realización urgente de test sobre animales de laboratorio durante dos años, como –según explica– sucede con los medicamentos en Europa. “Hay un ingrediente político y económico en el tema, claramente, donde las compañías están detrás”, denuncia. Se reconoce un obsesivo del trabajo, advierte que desde hace una década analiza a diario todos los informes europeos y estadounidenses de controles sanitarios de OGM. Y no duda: “Los únicos que hacen test son las propias compañías, porque son ensayos carísimos. Las empresas y los gobiernos no dejan ver esos trabajos. Esos estudios debieran ser realizados por universidades públicas y debieran ser públicos”.

“Llevo 25 años trabajando sobre las perturbaciones de los genes, de las células y de los animales provocadas por medicamentos y contaminantes. Advertimos el peligro existente y proponemos estudios públicos. Pero en lugar de profundizar estudios y reconocernos como científicos nos quieren restar importancia académica llamándonos ‘militante ambientalista’. Tenemos claro que el ataque proviene de empresas que, si se hacen los estudios, deberán retirar sus productos del mercado”, denuncia Seralini, que en la actualidad advierte sobre el efecto sanitario no ya de los agrotóxicos, sino de los alimentos transgénicos y sus derivados. Recuerda que con el maíz transgénico (también tratado con Roundup) se alimentan los animales que luego come la población (pollos, vacas, conejos y cerdos) y explica que todos los productos que contienen azúcar de maíz (salsas, caramelos, chocolates y gaseosas, entre otros) deben ser objeto de urgentes estudios.

“Llevamos años trabajando sobre la toxicidad de los principales contaminantes. Hemos confirmado que el Roundup es también el principal contaminante de los OGM alimentarios, como la soja o el maíz transgénico, lo que puede conllevar a un problema de intoxicación de los alimentos a largo plazo.” La afirmación de Seralini va en sintonía con las denuncias de centenares de organizaciones sociales, urbanas y rurales, y movimientos internacionales como la Vía Campesina (colectivo internacional de campesinos, indígenas, sin tierra y trabajadores agrícolas), que exigen alimentos sanos.

21/06/2009 08:21 Autor: criticamedicina. Enlace permanente. Tema: Ecologia No hay comentarios. Comentar.

Agronegocios y Salud publica: Luis Zurita

Creo que los agroquimicos utilizados en los cultivos van a ser la causal de muchas enfermedades que como la poblacion por falta de medios economicos no puede saber si su higado o riñones o pulmones han sido afectado por estos quimicos, y todo por falencias del estado o por algunos favores de algunos funcionarios a cambio de algo. Pregunto.? dentro de pocos no seremos un poco mas de 30000 desaparecidos o mas. Hay que parar con todo esto, que los señores agricultores aprendan al control de plagas con sustancias degradables y no contaminantes con riezgo para la salud humana y medio ambiente.hagamos algo antes que el daño sea irreversible y sin vuelta atras.-

10/06/2009 07:59 Autor: criticamedicina. Enlace permanente. Tema: Ecologia No hay comentarios. Comentar.

Las Corporaciones y los juicios

Miércoles, 10 de Junio de 2009

Quince millones de dólares para archivar una causa de DD.HH. en Nigeria

Shell paga y evita el juicio

Durante nueve años, los familiares de las víctimas presentaron ante una corte federal neoyorquina pruebas de cómo la petrolera holandesa financió y organizó grupos de soldados nigerianos para reprimir protestas indígenas.

http://www.pagina12.com.ar/fotos/20090610/notas/na22fo01.jpg
La compañía holandesa acordó pagar para resolver el caso de una acusación en su contra.

Shell aceptó pagar 15 millones y medio de dólares para evitar un juicio por violaciones a los derechos humanos en el principal país productor de crudo de Africa, Nigeria. Durante los últimos nueve años, los familiares de las víctimas presentaron ante una corte federal neoyorquina pruebas de cómo la petrolera holandesa financió y organizó grupos de soldados nigerianos para reprimir las protestas de las comunidades indígenas del delta del Níger. Sin embargo, el batallón de abogados de la petrolera de la corona de Holanda logró retrasar el inicio de un juicio. “Si hubiésemos ido a juicio y lo hubiésemos ganado, los demandantes padecerían años de apelaciones. Por lo menos las familias serán compensadas por los abusos a los derechos humanos que sufrieron”, explicó Paul Hoffman, uno de los abogados querellantes.

En el año 2000, Ken Saro-Wiwa se acercó con otros compañeros a una corte federal de Nueva York. Hacía cinco años la dictadura nigeriana que gobernaba entonces había ahorcado a su padre, Saro-Wiwa, y a otros cinco militantes ambientalistas después de inventar un juicio por el supuesto asesinato de cuatro dirigentes políticos. Los militares se habían negado a escuchar los reclamos de Ken Saro-Wiwa y, a pesar de sus esperanzas, lo mismo sucedió con el nuevo gobierno democrático que asumió en 1999. Frustrado, el hijo de uno de los fundadores del movimiento ambientalista del delta del Níger cruzó el océano y probó suerte en Estados Unidos.

Utilizando una vieja ley, aprobada en el siglo XVIII para juzgar piratas, una corte federal de la gran manzana aceptó el caso. Además de involucrar a la subsidiaria de Shell en Nigeria en el fraudulento juicio contra los seis ambientalistas, los familiares de las víctimas denunciaron que la petrolera holandesa armó, dio apoyo logístico y hasta dirigió algunas redadas del ejército nigeriano contra las manifestaciones de las comunidades locales.

Según contó en los últimos años Ken Saro-Wiwa, en el delta del Níger, el sudoeste nigeriano donde se concentran sus reservas petroleras, Shell es amo y señor. La empresa holandesa controla un poco más de la mitad del negocio del crudo en el país, mientras que el resto se lo reparten dos competidoras norteamericanas, Exxon Mobil y Chevron Texaco. Los más de un millón de barriles diarios que extrae en el país africano representan el 10 por ciento de su producción mundial.

Por eso cuando el padre de Ken Saro-Wiwa y sus compañeros se unieron en el primer frente ambientalista y denunciaron los derrames sistemáticos y la contaminación del aire y la tierra producida por la quema de los gases en los pozos petroleras, Shell vio peligrar uno de sus bastiones. La represión que terminó con el ahorcamiento público de los seis líderes del movimiento ecologista logró acallar por un tiempo esas reivindicaciones. Como una olla a vapor, la pobreza, las enfermedades y las ansias de poder del gobierno local explotaron cuando la llegada de la democracia en 1999 no trajo consigo justicia, trabajo y una participación de los ingresos petroleros. Durante la última década los atentados y secuestros a empresarios e ingenieros extranjeros se volvieron moneda corriente, al punto de que en 2007 Shell levantó campamento en la zona oeste del delta, la más conflictiva. Perdieron medio millón de barriles diarios durante más de un año, hasta que negociaron con las comunidades indígenas más puestos de trabajo, inversiones en infraestructura, educación y salud.

El lunes en Nueva York hicieron una concesión similar, 15 millones de dólares –más o menos lo que le cuesta el alquiler anual de un carguero para exportar crudo desde Nigeria– a cambio de limpiar su nombre. “Aunque la empresa no tomó parte en la violencia ocurrida, sí reconoce que los demandantes y otras personas sufrieron”, concluyó uno de los directores de Shell que siguieron el caso, Malcolm Brinded.

Pero aunque para la corona holandesa el acuerdo significa una vuelta de página, para los familiares de las víctimas fue apenas un primer antecedente. “Al menos reconocieron que sus acciones la perseguirán en cualquier parte del mundo”, destacó Ken Saro-Wiwa.

10/06/2009 07:35 Autor: criticamedicina. Enlace permanente. Tema: Ecologia No hay comentarios. Comentar.

Calentamiento global: responsabilidad de la Industria del 1ª Mundo

Grupo ETC
Boletín de prensa
1 de junio de 2009
www.etcgroup.org


Pintura blanca y carbón vegetal: ¿soluciones al calentamiento planetario?
Ingenieros del clima buscan remedios tecnológicos
mientras avanzan las negociaciones globales

La semana pasada, el secretario de energía de Estados Unidos, Steven Chu, pronunció un discurso que puede interpretarse como una provocación para averiguar cómo anda el ánimo internacional en el controvertido tema de la geoingeniería. [1] “Necesitamos una afirmación inequívoca de la Casa Blanca en el sentido de que el gobierno de Estados Unidos no está dando luz verde a la geoingeniería mientras se prepara la reunión de Copenhague”, advirtió Pat Mooney, director ejecutivo del Grupo ETC, organización de la sociedad civil que monitorea las nuevas tecnologías, con sede en Ottawa. La Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC) se reunirá en Dinamarca en diciembre, mientras sus organismos subsidiarios tienen sesiones preparatorias esta semana y la próxima en Bonn, Alemania. “Si bien parece algo bueno abrir nuevas fuentes de empleo para los pintores de todo el planeta, blanquear los techos masivamente puede ser la delgada frontera hacia una tecnología que parece inocua pero que abre la puerta a esquemas de geoingeniería más riesgosos,” según Pat Mooney.[2] La geoingeniería se refiere a la manipulación en gran escala del ambiente de la Tierra, supuestamente para contrarrestar los efectos del cambio climático.
 
Esta semana, la geoingeniería podría ser el tema caliente tras bambalinas —si no lo es en las sesiones abiertas, mientras los gobiernos se sientan a negociar el plan climático post Kyoto en Bonn. La elaboración de reglas para la manipulación planetaria de la biosfera, mediante tecnologías riesgosas y no probadas, es mucho más controvertida de lo que sugiere la pintura blanca. Ya ahora el borrador de los textos de las negociaciones para Copenhague está lleno de referencias a la “mejora tecnológica” y la “cooperación del sector privado”. Los defensores de los remedios tecnológicos están ansiosos por obtener respaldo político y financiero para realizar pruebas en el mundo real, incluso antes de que se tomen decisiones cruciales sobre la vigilancia de las tecnologías.
 
“Los participantes en las negociaciones del cambio climático deben estar concientes de que se colocarán en una pendiente resbalosa si le abren la puerta a la geoingeniería. Una vez que los gobiernos opten por un remedio tecnológico para salir del atolladero del cambio climático será muy difícil volver a enfocar la atención y los recursos en la necesidad de cortar las emisiones en los países ricos”, asegura Diana Bronson del Grupo ETC. “Los políticos deben estar muy ansiosos para decir que encontraron una solución tecnológica que nos permitirá seguir manejando nuestros automóviles y consumir la comida ‘barata’ producida con la agricultura industrial, fuertemente subsidiada. Pero esas tecnologías no se han examinado exhaustivamente, no hay mecanismos de gobierno para vigilarlas y el público no tiene acceso a la información que se requiere para distinguir entre la ciencia y el disfraz verde ambientalista (en este caso, blanco).”
 
El cabildeo corporativo y científico a favor de la geoingeniería se fortaleció el año pasado. Avanzó libre a cuenta del creciente —y legítimo— sentimiento de urgencia por lo inadecuadas que han sido las respuestas multilaterales a la crisis del clima. Desafortunadamente, la toma de decisiones multilateral democrática corre el riesgo de ser usurpada por quienes quieren obtener  ganancias con la especulación de los remedios tecnológicos.  
 
Tenemos el caso del biochar o carbón vegetal. La muy influyente International Biochar Initiative (iniciativa internacional para el biochar), que busca financiamiento a través del Mecanismo de Desarrollo Limpio, es un híbrido de los académicos y la industria. El biochar, que esencialmente es  carbón resultado de la quema de materia vegetal en bajas condiciones de oxigenación, se está promoviendo como una nueva forma de capturar carbono en los suelos. De hecho, los textos borrador de las negociaciones para la conferencia sobre Cambio Climático en Copenhague en diciembre ya incluyen el apoyo al biochar.[3] “Incluso si el biochar captura efectivamente el carbono, lo que no queda claro, para mitigar el cambio climático necesitaríamos vastas cantidades de madera y materia vegetal, una demanda que amenaza la biodiversidad que queda sobre la tierra así como a las comunidades que viven en las llamadas tierras marginales”, argumenta Almuth Ernsting de Biofuelwatch.[4] El biochar, como otras formas de carbón negro, de hecho contribuye al calentamiento cuando se esparce por el aire. En una prueba de campo reciente en Quebec, el 30% del polvo de biochar se esparció durante su transporte y se dispersó sobre los campos, depositándose en los suelos.[5] El caso del biochar no se ha pensado a profundidad.”
 
“La geoingeniería puede propiciar la ejecución de acciones unilaterales con impactos impredecibles, por lo cual los grupos de la so sociedad civil necesitan exigir respuestas claras de sus gobiernos. Agricultores campesinos, pueblos indígenas, países y comunidades que serán los más golpeados por la crisis del clima, tienen el derecho absoluto de participar en la toma de decisiones sobre qué tecnologías son financiadas y desplegadas”, afirma Pat Mooney del Grupo ETC. “Ante la ausencia de procesos democráticos básicos y debate multilateral, la geoingeniería no es nada menos que un tipo de geopiratería.”
Para mayor información:
 
Diana Bronson (Montreal, Canadá) diana@etcgroup.org
Tel: +1 514 273 6661 Cell: +1 514 629 9236
 
Pat Mooney (Ottawa, Canadá) etc@etcgroup.org
Tel: +1 613 241 2267 Cell: +1 613 240 0045
 
Rachel Smolker, Biofuelwatch (Estados Unidos) rsmolker@riseup.net
Tel : +1 802 482 2848    Cell: +1 802 735-7794
 
Almuth Ernsting, Biofuelwatch (REino Unido) almuthbernstinguk@yahoo.co.uk
0044-1224-324797 Celular (en Bonn): 00 44-7931-636337
 

NOTAS:
 [1] Steven Chu habló en el Simposio de los Premios Nobel del 26 al 28 de mayo de 2009, en el Palacio de St. James en Londres.
 
[2] Pintar de blanco las superficies cae en una categoría de tecnologías de geoingeniería conocidas como manejo de la radiación solar, SRM por sus siglas en inglés, que busca disminuir los efectos del cambio climático al reducir la cantidad de luz solar que llega a la tierra, ya sea bloqueándola o reflejándola de regreso al espacio. Las tecnologías SRM buscan mitigar los efectos del calentamiento global sin reducir los gases de invernadero en la atmósfera —tratando los síntomas en vez de las causas. Otras técnicas de geoingeniería que involucran el manejo de la radiación solar, y que son más audaces, incluyen blanqueamiento de nubes, persianas espaciales, sulfatos en la atmósfera, espejos también espaciales y árboles genéticamente modificados con hojas ultra brillantes.  
 
[3] El párrafo 134 del borrador, sobre las acciones de las corporaciones en el largo plazo, dice: “…debe considerarse el papel de los suelos en la captura de carbono, incluyendo el uso del biochar y el mejoramiento de los sumideros de carbono en las zonas áridas.” Disponible en internet: http://unfccc.int/documentation/documents/advanced_search/items/3594.php?rec=j&priref=600005243#beg
 
[4] http://www.biofuelwatch.org.uk/
 
[5] BlueLeaf: Solutions for the Environment, Preliminary Evaluation of  
Biochar in a Commercial Farming Operation in Canada, 2009, p 8.  (Soluciones para el ambiente, evaluación preliminar de una operación comercial de cultivo de biochar en Canadá, 2009). En internet: http://www.blue-leaf.ca/main-en/report_a3.php

06/06/2009 09:48 Autor: criticamedicina. Enlace permanente. Tema: Ecologia No hay comentarios. Comentar.

Las luchas campesinas contra Corporaciones

Grupo ETC
Boletín de prensa
5 de junio 2009
www.etcgroup.org
 

¿Avanza la FAO hacia un
compromiso real con los campesinos?
 
TUNEZ, 5 de junio de 2009— Después de cuatro días de difíciles negociaciones entre 121 gobiernos en la reunión del Tratado de la FAO sobre Recursos Fitogenéticos para la Alimentación y la Agricultura que tuvo lugar en Túnez, representantes de la sociedad civil derrotaron el intento de Canadá por bloquear las negociaciones que favorecen a los agricultores. A media noche del jueves, Brasil leyó ante una cansada plenaria una resolución sobre los derechos de los agricultores que cambió por alivio y entusiasmo la tensión prevaleciente entre los delegados.
 
Después de las negociaciones en los corredores, donde Europa, América Latina y África enfrontaron los esfuerzos de Canadá por descarrilar el mandato a ejercer los Derechos de los Agricultores, los gobiernos acordaron en
 
·       Impulsar a los países miembro a que revisen todas las medidas que afectan los derechos de los agricultores y remuevan cualquier barrera que evite que guarden, intercambien o vendan semillas;
·       Involucrarlos de lleno en talleres nacionales o regionales sobre sus derechos e informar sobre los resultados de ello en la próxima reunión del tratado de semillas, que ocurrirá en 18 meses.
 
La resolución de la plenaria rompió con las prácticas convencionales en la ONU al llamar al total involucramiento de las organizaciones de agricultores en cada aspecto del Tratado. Angola, Brasil, Ecuador, Holanda, Noruega y Suiza merecen reconocimiento especial por colocar en primer lugar el papel crucial de los campesinos en la conservación y mejoramiento de los recursos genéticos de las plantas. El campesino hondureño Don Luís Pacheco resumió la importancia del Tratado: “conservar nuestras variedades, nuestra diversidad, es esencial para que podamos ajustar la agricultura ante la amenaza del cambio climático. Si no nos ponemos de acuerdo en esta reunión para que el sistema que protege las semillas en el mundo funcione, la próxima reunión que se hará en Copenhague sobre cambio climático, al fin de este año, no servirá para nada.”
 
Como lo expresó Wilhemina Pelegrina, directora ejecutiva de SEARICE —organización de la sociedad civil que durante mucho tiempo se ha dedicado a la defensa de los derechos de los agricultores, y que ha seguido de cerca las negociaciones— “aunque se quedó corta en compromisos firmes y depende del financiamiento, la resolución adoptada es un gran paso hacia adelante en las décadas de lucha por el reconocimiento y la instrumentación de los derechos de los agricultores en la FAO.”
 
Durante esta tercera reunión del organismo gobernante del Tratado fueron cruciales en el fortalecimiento del compromiso con los derechos de los agricultores las varias intervenciones de representantes de organizaciones, como los de Vía Campesina, la organización más grande de campesinos en el mundo. Sus voceros no solo enfatizaron el papel central que algunos agricultores en pequeña escala juegan en la conservación de la biodiversidad agrícola, sino que también hicieron propuestas concretas sobre los derechos y el apoyo que requieren agricultores, comunidades rurales, organizaciones de pueblos indígenas y pastores. No es menor, dentro de esos derechos, el acceso a los materiales de los bancos de genes nacionales e internacionales y el derecho al apoyo financiero para la conservación de la biodiversidad en las parcelas.
 
“No hicimos todo lo que era necesario en esta reunión, pero al menos ahora tenemos la oportunidad de comenzar a revisar la legislación que ha sido tan dañina para los derechos de los campesinos en muchos países. Los delegados de Canadá hicieron jugarretas y repetidamente intentaron obstruir todo el proceso”, acusó Pat Mooney, Director Ejecutivo del Grupo ETC. “Por suerte, el proceso multilateral y la presión de la sociedad civil los pusieron en orden.”
 
También nos concierne que el Tratado de la FAO sobre Recursos Fitogenéticos pone el énfasis en la soberanía nacional por encima de la conservación de los recursos genéticos y los derechos de los agricultores. Las leyes nacionales de semillas pueden, por ejemplo, evitar que los agricultores conserven, intercambien y vendan sus semillas. Como expresó en la plenaria Jorge Stanley, miembro de una organización panameña de jóvenes indígenas y vocero del Comité Internacional de Planeación para la Soberanía Alimentaria:  “Ni siquiera el ‘consentimiento’ y el