Blogia
criticamedicina

debates

Estamos en manos de las farmacéuticas

INVESTIGACIÓN / MILLONARIOS DEL MIEDO
EL CUENTO DE LA GRIPE 'A'

«Nos han tomado el pelo», sentencia un ex vicepresidente, español, de la OMS. «Queremos sacar a la luz toda esta enorme operación de intoxicación», agrega un experto alemán. Ya hay médicos de renombre investigados por posible corrupción. Todas las cifras son disparatadas. Las del enriquecimiento de algunas farmacéuticas y los millones gastados por los gobiernos en vacunas inútiles. La gran farsa de la pandemia empieza a desmoronarse
PACO REGO ( el mundo de Madrid )

No bese. No dé la mano a nadie. No meta los dedos en la pila de agua bendita para santiguarse. Huya de los que estornuden. No suba a un autobús. No viaje. Vaya con mascarillas a todas partes. No pique del plato del amigo. No utilice ropa ajena... Prepárese.

Fue la receta de supervivencia, aderezada con terror, que nos vendieron en 2009. Hemos vivido los últimos seis meses conforme a un «plan metódicamente diseñado» -dicen los expertos a Crónica- que pronosticaba escuelas cerradas, miles de empresas paralizadas por la baja de plantillas, urgencias hospitalarias colapsadas, sin oxígeno ni vacunas para todos. Desde España a las Antípodas nos retrataron un mundo venidero de calles desiertas y morgues improvisadas. Al menos 150 millones de personas, cifró alegremente la Organización Mundial de la Salud (OMS), iban a morir desde junio a diciembre del año pasado, cuatro veces más que por la gripe del 18, la mayor pandemia de la Historia mundial. Pánico puro y duro.

«Nos han tomado el pelo, empezando por la OMS y los laboratorios», dispara el internista Pedro Caba, ex vicepresidente de la Organización Mundial de la Salud, el español que más lejos ha llegado en el organismo encargado de velar por la salud mundial. «La fórmula es sencilla: crea el problema, infunde todo el temor posible y luego vende la solución. No falla».

En España los voceros de la pandemia hablaban de miles de familias mutiladas por la pérdida de algún ser querido. Nadie estaba a salvo. A día de hoy han muerto 272 personas. Excepto dos, las demás arrastraban patologías antes de contraer la gripe A. En total, muchas menos que los 3.000 ó 4.000 que cada año fallecen por la gripe estacional en España. El coste de la alarma -infundada, según advertían desde el principio varios estudios avalados por prestigiosos epidemiólogos- ha sido alto en todos los aspectos. 333 millones de euros se gastó el Gobierno de Zapatero en la compra compulsiva de vacunas y antivirales. Eso sin contar el gasto sanitario (aún sin especificar) que supuso la avalancha de consultas en hospitales y centros de salud, tanto públicos como privados.

El negocio del miedo funcionó a la perfección. Las farmacéuticas, que facturan 700.000 millones de dólares al año, casi cuatro veces el presupuesto anual de España, destinan la mayor parte de sus ingresos, el 35%, a la promoción y marketing mundial de sus productos.

Al calor de la pandemia se han vendido en España alrededor de 15 millones de mascarillas, unos 25 millones de envases de desinfectante de manos, otro tanto de guantes de látex, un número indeterminado de kits antigripe... Y se esperaba vender aún más. Pero el pánico se fue diluyendo a partir de octubre pasado. La pandemia anunciada se esfumaba. La farsa parecía servida. En todo este tiempo han muerto unas 14.000 personas en los 208 países donde el virus de la gripe está presente.

La OMS se enfrenta a una crisis de credibilidad sin precedentes. A las farmacéuticas se las acusa de promover el fiasco para enriquecerse. Prestigiosos especialistas son señalados como corruptos. Los gobiernos se resisten a explicar los motivos reales que les llevaron a gastar cientos de millones en unas vacunas y antivirales «inútiles» contra la gripe A. «Lo pagaremos muy caro», opina Caba, «y no por el dinero despilfarrado».

EL «DR. GRIPE». Wolfgang Wodarg, epidemiólogo alemán de 62 años y presidente la Comisión de Salud del Consejo de Europa, ha puesto la diana en los lobbies farmacéuticos. Los acusa de orquestar una psicosis mundial perfectamente diseñada en torno a la gripe A para enriquecerse. «En abril, cuando llegó la primera alarma de México, me sorprendieron mucho los datos que avanzó la OMS para justificar la declaración de pandemia. No había ni 1.000 enfermos y ya se hablaba de pandemia del siglo. No había nada que la justificase», se despachaba el jueves de la semana pasada en el diario francés L'Humanité. «Lo único que importaba» -continúa- «y que condujo a la formidable campaña de pánico, es que la gripe A constituía una oportunidad de oro para los laboratorios cuyos dirigentes sabían que les tocaría el premio gordo en caso de que se declarase una pandemia».

Wodarg, quien a pesar de las presiones ha abierto una investigación -«Queremos sacar a la luz todo lo que ha podido contribuir a esa enorme operación de intoxicación»-, afina aún más: «Un grupo de personas de la OMS está relacionado de manera muy estrecha con la industria farmacéutica... Sin llegar hasta la corrupción directa, que estoy seguro de que existe, los laboratorios tenían mil maneras de ejercer su influencia sobre las decisiones [de la OMS]. He podido comprobar, por ejemplo, que Klaus Stöhr, que era el jefe del departamento de epidemiología de la OMS en la época de la gripe aviar, y que por tanto preparó los planes destinados a hacer frente a una pandemia, se convirtió en un alto ejecutivo de la empresa Novartis [una de las mayores empresas de vacunas, contratadas también por España]. Y existen vínculos parecidos entre Glaxo, Baxter, etcétera, y miembros influyentes de la Organización Mundial de la Salud».

En esa nómina de elegidos por los laboratorios para presionar a la OMS y a Gobiernos con el fin de que apoyaran la declaración de pandemia y así aumentar sus ventas y beneficios estaría, según fuentes consultadas por Crónica, el hombre que detectó el virus de la gripe aviar y el de la gripe A: Albert Osterhaus, 61 años, virólogo de fama mundial y director del prestigioso departamento de Virología del Centro Médico Erasmus de la Universidad de Rotterdam (Holanda).

El Dr. Gripe, como le bautizaron sus colegas, sería una pieza clave de la ola de histeria orquestada. Presidía el Grupo Europeo de Trabajo sobre la Gripe A que asesoraba a la OMS cuando el organismo guardián de la salud mundial declaró el estado de pandemia en todo el planeta (11 de junio de 2009), a pesar de que entre los pronósticos y la realidad las cifras distaban un abismo. Por ejemplo, en Nueva Zelanda, uno de los países donde se puso más el foco, de los 18.000 muertos previstos, sólo fallecieron 17. «Y lo mismo se puede decir de Australia o Canadá. Pero nadie hizo caso de los números reales. No interesaba contar la verdad. Estaban en juego cientos de miles de millones de dólares», añade el doctor Juan Gérvas, experto en salud pública, quien ha seguido al detalle la evolución del virus H1N1.

La verdad, en el caso del asesor de la OMS, Albert Osterhaus, estaría escrita en su cuenta corriente. «Él es el nexo de una red internacional conocida como La mafia farmacéutica», según el periódico online The Market Oracle, especializado en asuntos financieros. La sospecha de que ha utilizado su influencia y prestigio científico para favorecer los intereses de laboratorios, ha calado incluso en el Parlamento holandés. De hecho, ha abierto una investigación y rastrea el origen del dinero ingresado por Osterhaus en 2009, pues las cuentas bancarias del virólogo habrían engordado sustancialmente a medida que el miedo a la pandemia se extendía.

PLAN DIABÓLICO.«Ésta es una crisis de salud pública planificada al detalle. La OMS se atrevió a modificar incluso la definición de pandemia para poder lanzar una alerta máxima mundial cuando sólo había 1.000 infectados en México. Es algo inaudito, desproporcionado e irresponsable. Un obsceno ejercicio de ruido al que han contribuido ministros de sanidad, presidentes de gobiernos, farmacéuticas, medios de comunicación y, como buque insignia de todo el tinglado, la propia OMS», denuncia Pedro Caba. «Antes la OMS la financiaban los países miembros, de acuerdo a su PIB. Cuando muchos de ellos dejaron de pagar porque no tenían dinero suficiente ni para salir ellos adelante, el organismo entró en crisis. Entonces llegaron los laboratorios cargados de dólares, en plan salvador, y poco a poco se fueron haciendo con más y más poder. ¿Qué ha pasado ahora? No hay que ser una lumbrera para deducirlo», zanja el doctor Caba.

El plan de ahora, describe a Crónica una fuente sanitaria, fue diseñado teniendo en cuenta el fiasco, en cuanto a pronóstico, de la gripe aviar, en 2005. El «ensayo planificado» de lo que vendría después. La OMS, ayudada entonces por científicos a sueldo desplegados por universidades, fundaciones, ministerios y centros de investigación de todo el mundo, intentó hacer creer a todos que la muerte estaba próxima y tenía alas. Llegó a pronosticar hasta 150 millones de fallecimientos debido a la gripe aviar. La primera gran pandemia del siglo XXI, pregonaban machaconamente.

España, como otros muchos países, entró al trapo. Se hizo con 10 millones de antivirales (el famoso Tamiflú de la farmacéutica suiza Roche, a la que luego comprarían cinco millones de dosis más para hacer frente a la gripe A). Pero sólo se usaron 6.000 dosis. El marketing del miedo había funcionado bastante bien en todo el planeta. Roche y Glaxo, productor del otro antiviral, el Relenza, subieron como la espuma en los mercados. Aunque el holocausto anunciado era una farsa. Ganaban 8.800 millones de dólares en bolsa, en 2005. Y eso que, en todo el mundo, sólo 440 personas se infectaron y 262, entre más de 6.000 millones de habitantes, murieron. No hubo ni un solo fallecimiento en España por gripe aviar. Sólo murió un pato en el País Vasco (julio de 2006). Aquella ola de histeria nos costó 63 millones de euros, a los que hay que sumar 1,8 millones para acondicionar el laboratorio del Ejército donde se custodiaba y encapsulaba una parte de los antivirales, y 3,3 millones más en publicidad. Un escándalo.

Los laboratorios aprendieron la lección. La eficacia de los antivirales mencionados estaba (y está) en entredicho por la mayoría de expertos. Pero ahora, con la gripe A ya en boca de todos, según el plan ideado, el siguiente paso consistía en explotar al límite el miedo inoculado a golpe de propaganda cuando la gripe de las aves. En juego estaba un negocio mundial estratosférico: 4.000 millones de euros sólo en vacunas, la mayor parte de los cuales fue a parar a las gigantes farmacéuticas Novartis y GlaxoSmithKline.

España, según confirmó a este suplemento el secretario general de Sanidad, José Martínez Olmos, contrató en principio la compra de 37 millones de dosis, dos por persona. «Lo que recomendó la OMS», justifica Olmos. En total, 265 millones de euros. «Hicimos un contrato con Glaxo y Novartis conforme a que si fuera suficiente una sola dosis, ellos anulaban una parte del pedido», añade. Al final se compraron 13 millones de vacunas, de las que sólo se utilizaron algo más de dos millones, por las cuales se pagaron 93 millones de euros. Ahora se busca dónde colocar el resto. Una parte de los casi 11 millones de dosis sobrantes podría ser cedida a países en desarrollo y, la otra, vendida (se negocia con Polonia) a menos de la mitad de su precio.

LA SUBASTA. Todos se han pillado los dedos. Francia, con 95 millones de vacunas, la que más. Ha empezado a vender y subastar sus excedentes (se estiman unos 80 millones). Sus primeros clientes, Qatar y Egipto, ya han comprado 2,3 millones de dosis. El Gobierno de Nicolás Sarkozy, al que ciudadanos, médicos y científicos piden también explicaciones, compite con Holanda, Reino Unido y Alemania por colocar las que le sobran en mercados como México, Bielorusia, Polonia o la República Checa. Y España, como Italia o Canadá, tampoco descarta poner a subasta parte de sus vacunas y antivirales.

FOSAS COMUNES. 60.000 muertos, 10 veces más que la común allí, calcularon en Reino Unido. Y a medida que pasaban los días, la cifra más alarmista fijaba en 700.000 los fallecidos. El Gobierno británico, en un informe elaborado, curiosamente, a principios de 2009 cuando en la calle todavía nadie hablaba de pandemia, resaltaba la necesidad de establecer fosas comunes «para hacer frente al creciente número de víctimas de la gripe porcina», y de construir depósitos de cadáveres, como medida temporal.

También se sugería que los cementerios y crematorios contratasen mano de obra extra para cubrir la creciente demanda. La locura se completaba con contenedores «inflables» con el fin de proporcionar un espacio funerario adicional. A finales de agosto de 2009, sólo había contabilizados oficialmente 44 muertes. Ésa era la realidad. El mal, sin embargo, ya estaba hecho.

SIN DEFENSAS. «¿Para qué todo este gasto?, se pregunta indignado el médico Pedro Caba. «Las vacunas sobrantes hay que tirarlas. No sirven. Lo que necesitan esos países no son vacunas inútiles, sino bocadillos de jamón». «En cifras absolutas la mortalidad ha sido menor que nunca», añade el doctor Juan Gérvas. «¿Por qué no han hecho caso a los datos? La vacuna contra la gripe estacional fue inútil en el hemisferio Sur (el nuevo virus desplazó casi por completo a todos los demás), y no existía vacuna contra la gripe A. Fue un invento.

Dice más: «Sabíamos que los antivirales tienen efectos adversos graves. ¿Por qué, entonces, tanta propaganda? Ya a primeros de julio de 2009 se publicó una primera proyección de la mortalidad por gripe A. Concluía que era menor que por la gripe estacional. Todo esto tiene que saberlo la población. Tiene que saber, por ejemplo, que muchísimas mujeres han abortado innecesariamente por los tratamientos y el pánico. Porque el miedo, hábilmente administrado, es peor que la enfermedad. Ése es el problema, el miedo».

<«DOCTRINA DEL SHOCK».O, como explica la periodista canadiense de investigación Naomi Klein, «una nueva manera de hacerse inmensamente rico a costa de la alarma global». Ésta es la idea que planea con fuerza sobre la gripe A. «Estamos en manos de las farmacéuticas», dice el doctor Antoni Trilla, jefe de Epidemiología y Medicina Preventiva del Hospital Clínico de Barcelona. «No se puede depender exclusivamente de los laboratorios. Se ha hecho mucho daño. La gente ya no se fía. ¿Qué pasará cuando haya una pandemia de verdad? Nadie se lo creará y tal vez los muertos se cuenten por millones».

Las dificultades de la union gay: matrimonio en Bs As

Los cruzados contra el matrimonio gay
Son abogados vinculados con la revista neonazi Cabildo y con los defensores de los represores de la última dictadura. Ya habían logrado interferir en casos de abortos no punibles. Y tuvieron una actuación violenta contra una muestra de León Ferrari.


Por Soledad Vallejos


Los cruzados en contra del matrimonio para personas del mismo sexo no son unos desconocidos: además de haber procedido como por ensayo y error en distintos juzgados hasta dar con uno que los ayudara a frenar la boda entre Alex Freyre y José María Di Bello, tienen una historia que los vincula con todos los temas posibles de la agenda reaccionaria de los últimos treinta años. El cierre de exposiciones impías como la retrospectiva que León Ferrari armó en 2004, las quejas ante estrenos sacrílegos como el del film El Código Da Vinci, los disturbios en charlas sobre el aborto son algunas de las más conocidas. A ellas habría que sumar, al referirse a casi todos los involucrados, la defensa de los militares represores de la última dictadura.


Ante el riesgo de un posible matrimonio entre dos varones recurrieron a argumentos más o menos en común: un orden natural en riesgo, la amenaza total a los derechos de incidencia colectiva, la necesidad esencial que todo niño y toda niña tienen de contar con padre y madre, varón y mujer. Son pocos, poquísimos. Esa conciencia los lleva a multiplicar y distribuir esfuerzos, pero llevan el método a tal grado de sistematicidad que terminan por parecer una gran familia, aun cuando entre sí no se reconozcan como tales.


El martes, dos medidas cautelares diferentes frenaron el casamiento de Freyre y Di Bello. Una de ellas, la menos mencionada, provenía de la Sala E de la Cámara Civil de la Nación, que había acogido una denuncia que la jueza María Rosa Bosio, del Juzgado Civil 92, había rechazado, compartiendo opinión con la fiscal Raquel Mercante, por improcedente. En la presentación inicial, realizada el 17 de noviembre, Pedro Javier Andereggen pidió la nulidad de la autorización que la jueza Gabriela Seijas había dado para que dos varones se casaran; argumentó que la magistrada no tenía competencia para revisar una cuestión de fondo vinculada con el Código Civil. Tras ser desestimada su causa, Andereggen, que se presentó como un interesado particular y querelló nada menos que a un expediente (algo tan inusual que suele ser improcedente), se recuperó del revés rápidamente. La Sala E de la Cámara, integrada por Juan Carlos Dupuis, Fernando Racimo y Mario Calatayud (y que tiene por secretario a Juan Manuel Leguizamón Houssay), resolvió atender su queja el mismo 1º de diciembre, y notificó rápidamente la medida cautelar al Registro Civil de Beruti y Coronel Díaz.


“Es un fallo excelente y puso las cosas en su lugar”, declaró rápidamente Andereggen a la agencia Notivida, lo cual es coherente con su trayectoria: en 2004, fue uno de los patrocinantes de la Asociación Cristo Sacerdote, que pidió a la jueza Liberatori el cierre de Retrospectiva: Obras 1954-2004, de León Ferrari, por dañar los sentimientos religiosos “de la mayoría” del pueblo argentino, y hacerlo doblemente porque las obras contaban con el amparo de una entidad estatal, como el Centro Cultural Recoleta. Para no faltar a la verdad, preciso es recordar que también patrocinaron esa causa Pablo Falabella, Francisco Roggero y Joaquín Otaegui (cuyos fantasmas, en los últimos dos casos, sobrevolaron la medida cautelar contra Freyre y Di Bello). Andere-ggen también patrocinó a Alberto Solanet (presidente de la Corporación de Abogados Católicos) el 1º de agosto de 2006, a la hora de apelar una sentencia de la Suprema Corte bonaerense del día anterior que autorizaba (innecesariamente, dado que encuadraba en lo tipificado como no punible, según reconoció el propio fallo del tribunal) el aborto terapéutico en el sonadísimo caso de LMR, la joven discapacitada mental violada por su padrastro. Como abogado de Solanet, Andereggen explicó que la Corporación procuraba evitar un “aborto u homicidio prenatal”. Por ello se presentaba en defensa de la “persona por nacer”, al considerarla “una persona carente de recursos”, y porque el estatuto 3 de la institución puntualiza que su misión es que los valores morales de “la Doctrina” y “el Magisterio” de la Iglesia, “intentando que éstos regulen las acciones de los individuos y la sociedad”. Andereggen también forma parte de la Sociedad de Abogados Penalistas, tiene un estudio declarado en Defensa al 800 y un hermano, Ignacio, tan relacionado como él.
En el caso del matrimonio por ahora frustrado, Andereggen estuvo por demás activo. El 17 de noviembre, es decir a cinco días del fallo de Seijas que autorizó el matrimonio y precisamente cuando vencía el plazo de apelación de la medida que podía emitir Mauricio Macri, el abogado comenzó a visitar las ventanillas judiciales. Ese mismo día, en el fuero Contencioso Administrativo presentó un amparo en el cual denunciaba al jefe de Gobierno por no apelar el permiso, “lo que constituye un acto de ilegalidad manifiesta, pues ello no está sujeto a oportunidad, mérito o conveniencia sino a actividad reglada”. El mismo día hizo la presentación en el Juzgado 92 (ésa es la causa que prosperó), alegando que la boda suponía un “perjuicio para el bien común”, porque “se ha fallado contra la esencia de un instituto de derecho natural (sic) como es el matrimonio”.
Una semana y un día después, el 25 de noviembre, el mismo Andereggen se presentó como patrocinante de Alejandro Taussig, representante de Pro Familia (Asociación Civil para la Promoción y Defensa de la Familia) y vocal de Red Unifam (al parecer inactiva desde mediados del año pasado), en la que también revistaban nombres del Instituto para el Matrimonio y la Familia (una suerte de think tank de la derecha más previsible, con disculpas de la expresión) de la Universidad Católica Argentina. La presentación fue realizada ante la Cámara en lo Contencioso Administrativo, según afirmaron fuentes judiciales en esos días a la agencia DyN, “con el aval del arzobispo de Buenos Aires, cardenal Jorge Bergoglio”. La demanda sostenía la incompetencia de Seijas “para entender en los casos en que personas de igual sexo pretendan unirse en matrimonio”.
La otra causa que tuvo incidencia directa en la suspensión del matrimonio entre Freyre y Di Bello fue aquella en la cual la jueza Martha Gómez Alsina dictó una medida cautelar a pedido de Sabrina Melisa Lebed y Miguel Jorge Haslop. Este diario informó hace unos días tanto sobre la escasez de antecedentes de ella como sobre la existencia de antecedentes de él (presidente de la Comisión de Jóvenes Abogados del Colegio de Abogados de Capital Federal –es decir, el que no tiene representatividad ni controla la matrícula profesional–, además de integrante de la Corporación de Abogados Católicos). En el expediente, al que Página/12 tuvo acceso, sólo esos nombres figuran como actores. Sin embargo, en distintos medios informativos ultras durante la semana se afirmó que Lebed y Haslop tenían por abogados a Francisco Ro-ggero y Joaquín Otaegui, dos abogados archiconocidos por haber patrocinado causas llenas de moralina y pasión ultrarreligiosa, como la de Ferrari. Cabe agregar que Roggero y Otaegui comparten estudio en Puerto Madero, que posiblemente sean de una generación mucho mayor a la de Haslop, cuyo nombre, o el de un homónimo, fue relevado, en 2004, durante los incidentes por la visita de la activista pro derecho al aborto Rebecca Gomperts: de acuerdo con La Nación, un “Miguel Haslop”, que brindó testimonio en calidad de “uno de los jóvenes católicos”, anduvo entreverado en los desmanes. ¿Estará teniendo lugar un cambio de guardia, un entrenamiento de las nuevas generaciones?
Mucho más modestas y hasta románticas fueron las acciones de Jorge Luis Vitale y Jorge Horacio Martínez: ambos se apersonaron en el Registro Civil de Coronel Díaz un día antes de la ceremonia para dejar asentada su oposición al enlace. Martínez se identificó como un ciudadano argentino de 58 años, viudo. Vitale, de 60, dijo ser “abogado, divorciado”, lo que decididamente no cuadra con su labor al frente del “Consultorio para abogados y legisladores católicos”, ni con su especialidad en “aplicación del derecho canónico en la legislación de un país”. Su actuación más destacada, públicamente hablando, de los últimos años, fue en mayo de 2006, a poco del estreno de El Código Da Vinci: Vitale se presentó ante la Cámara en lo Contencioso Administrativo Federal como “católico apostólico romano, afectado por la película”, que era “una agresión y un insulto a la creencia de la mayoría”. Pidió que la Justicia obligara a la distribuidora del film a aclarar que se trataba de una ficción; exactamente lo mismo reclamaba el vocero del Opus Dei local, Esteban López del Pino.
Por su parte, la Corporación de Abogados Católicos afirma haber presentado en su propio nombre (y con el patrocinio de Eduardo Sambrizzi) “recursos de nulidad y apelación” contra la sentencia de Seijas. Sustenta sus supuestos recursos en la “defensa de los ‘derechos de incidencia colectiva’ a que hace mención el segundo párrafo del art. 43” de la Constitución Nacional. Sambrizzi afirmó haber iniciado los recursos el 16 de noviembre, ante la propia Seijas, y estar dispuesto a llegar a la Corte Suprema, llegado el caso. Posiblemente el presidente de la Corporación, Eduardo A. Bieule, fundador de Abogados por la Justicia y la Concordia (agrupación habitué de las marchas de Cecilia Pando), sea insistente sobre este tema.
Otras tres causas quedaron en el camino: una, presentada el 17 de noviembre por el hiperactivo Pedro Javier Andereggen contra Mauricio Macri en el Fuero Contencioso Administrativo porteño, por haber decidido no apelar (hasta ayer no había sido resuelta); otra, iniciada ante el tribunal 9 del Contencioso porteño por un aún ignoto Ernesto Lamuedra, también “contra el Gobierno de la Ciudad sobre amparo”, que ya fue desestimada; y una última, iniciada el 19 de noviembre por la Corporación de Abogados Católicos ante la Sala I de la Cámara en lo Contencioso Administrativo, que ya fue rechazada.

Los mitos de la vida de los médicos en esta sociedad capitalista

La vida de un Médico 
1.- Generalmente trabajas hasta tarde. ¡Como las putas!
2.- Generalmente eres más productivo por la noche. ¡Como las putas!
3.- Te pagan para mantener al cliente feliz. ¡Como las putas! 
4.- Cobras por hora pero tu tiempo se extiende hasta que termines. ¡Como las putas!
5.- Si eres bueno, tienes mas trabajo. ¡Como las putas!
6. - Te recompensan por dejar satisfechos a tus clientes. Como las putas! 
7.- Es difícil tener y mantener una familia. ¡Como las putas!
8.- Tienes que estar siempre a las necesidades del cliente. ¡Como las putas!
9.- Tus amigos se distancian de ti y tú solo andas con otros iguales que tú. ¡Como las putas! 
10.- Te puedes enfermar por contagio de tus clientes ¡Como las putas!
11.- El cliente siempre quiere pagar menos y encima quiere que hagas maravillas. ¡Como las Putas!
12.- Cada día al levantarte dices "¡NO VOY A HACER  ESTO TODA MI VIDA! ¡Como las putas! 
13..- Sin conocer nada de su problema los clientes esperan que les des el consejo que necesitan ¡Como las putas!
14.- Si las cosas salen mal es siempre culpa tuya. ¡Como las putas! 
15.- Tienes que brindarle servicios gratis a tu jefe, amigos y familiares. ¡Como las putas! 
Ahora me pregunto... Realmente ¿eres Médico... o eres ?..... COMO LAS PUTAS

P.D. Mándaselo a algún amigo Médico ... lo  entenderá...
O si  va a estudiar  medicina, para que se vaya preparando.

¡Como las putas!

Matar con impunidad

De Walter Bulacio a Rubén Carballo: 2.826 pibes asesinados por la policía argentina.
Acto en Plaza de Mayo el viernes 20 de noviembre a las 18:00
 
Los portales de noticias en Internet anticipan los titulares de los diarios de mañana:
"Un adolescente de 17 años permanece internado con muerte cerebral a causa de los disturbios ocurridos antes de un recital de rock en un estadio porteño. Un grupo de jóvenes intentó ingresar sin entradas para ver el show. La policía reprimió con gases lacrimógenos y balas de goma para disolver a los manifestantes, hubo heridos y detenidos."
Esta vez fue en Vélez, tocaban Viejas Locas y el chico que está en coma en el Centro Gallego se llama Rubén Orlando Carballo.
En abril de 1991 el titular de los diarios fue el mismo. Esa vez fue en Obras, tocaban los Redondos, y el estudiante que murió una semana después, se llamaba Walter David Bulacio. También tenía 17 años.
El jefe de prensa de la policía federal, comisario Néstor Rodríguez, explicó hoy en varias radios que los pibes "se querían colar", que había "inadaptados" y que los uniformados tuvieron que emplear "la fuerza mínima necesaria para restablecer el orden".
En 1991, el argumento del comisario Miguel Ángel Espósito fue que los chicos "estaban aglomerados en la vía pública, bailaban y pretendían ingresar al estadio sin entradas". 
El comisario Rodríguez explicó bien el rol de la policía: Como brazo armado del estado, dirigido por el gobierno de turno, su función es garantizar el orden establecido, y, cuando se ve amenazado, restaurarlo por medio de la fuerza. Eso se llama control social. Con "la fuerza mínima necesaria", desde luego. Eso se llama economía de recursos.
Entre 1991 y 2009 -entre Walter y Rubén - miles de chicos fueron asesinados a golpes o con otros métodos de tortura, en la calle, en comisarías u otros lugares de detención, murieron fusilados por el gatillo fácil o desaparecieron a manos de las fuerzas de seguridad argentinas.
Policías, gendarmes, prefectos, servicios penitenciarios y vigiladores privados nos mataron 2.826 chicos desde el 10 de diciembre de 1983 hasta ayer.
Desde el 25 de mayo de 2003, el gobierno peronista de los Kirchner mató, con el gatillo fácil o la tortura, en cárceles, comisarías o institutos de menores, 1.323 chicos. Durante la presidencia de Néstor Kirchner, 928. En los dos años que lleva su esposa, 395.
En el último año, el aparato represivo estatal nos mató un pibe cada 28 horas. Más de 20 por mes. El 53% tenía menos de 25 años.
El viernes 20 de noviembre, a las 18:00, CORREPI presentará, en un acto público en Plaza de Mayo, la actualización 2009 del Archivo, informe que recopila todos los casos conocidos de personas asesinadas por el aparato represivo estatal desde 1983.
Con el protagonismo de los familiares de los chicos asesinados por el gatillo fácil y la tortura, nucleados en CORREPI, y la presencia de organizaciones de trabajadores ocupados y desocupados, estudiantiles, sociales y políticas, que han padecido la represión cotidiana a lo largo del año, mostraremos, con los datos a la vista, el alcance y extensión de las políticas represivas oficiales en todo el país.
Los esperamos.

CORREPI
Coordinadora contra la Represión Policial e Institucional
Ciudad de Buenos Aires • Argentina
correpi@fibertel.com.ar 

Carta de un abogado

Carta de un abogado a los médicos

Por suerte, esto está escrito por un abogado. Sería bueno que los responsables de las Sociedades Científicas se pusieran en contacto con él. Nos parece oportuno transcribir parte de este artículo publicado en  el Diario El Cronista, hace aproximadamente dos años, por el Dr. Marcos R. Llambias (h), (apellido muy conocido entre los abogados argentinos)

"Ha tomado estado público la pesadilla que causa desvelos, cuando no infartos, a muchos miembros de la comunidad médica. Los juicios por mala praxis se han convertido en un provechoso recurso de subsistencia para muchos abogados ávidos de litigio, conocedores de las falencias del sistema. Los títeres del arte de curar, marionetas de obras sociales, hospitales y sistemas prepagos de atención, hospitales y sistemas prepagos de atención médica trabajan donde y como pueden. Su responsabilidad social hace funcionar las instituciones y su irresponsabilidad personal los lleva a exponerse inútilmente.

El día en que ellos, verdaderos médicos por vocación, dejen de pensar tanto en el paciente, en su capacitación profesional a cualquier costo, en las instituciones para las que trabajan, y tomen conciencia de lo mucho que arriesgan en cada acto médico, ese día la atención del país se paralizará.

Porque sólo un demente alguien que ha perdido la facultad de discernir entre la bondad y la estupidez, puede aceptar la responsabilidad de barajar una vida humana cuando un sistema perverso y carente en todo sentido no le brinda la seguridad y tranquilidad necesarias para trabajar como corresponde.

Porque el médico que asume la responsabilidad en un acto quirúrgico, que se somete al estrés de desplegar su arte sobre un paciente dormido, que asume la lucha contra la enfermedad ajena, que desafía a la muerte sabiendo que no siempre triunfará y que acepta hacerlo por la vergonzosa remuneración que el sistema le asigna, ese médico no es bueno, es estúpido, es alguien que consume toda su inteligencia en el cadalso de su ofrenda personal hacia un prójimo que no le reconoce el esfuerzo. Agotada su paciencia, ya no puede ver que un error, aunque involuntario, le puede costar su patrimonio, su bienestar, su salud.
 
Este suicida altruista figura en todas las cartillas de los sistemas prepagos de atención médica. Trabaja en los hospitales nacionales, provinciales o municipales, superado por un aluvión de pacientes que envejece haciendo colas y recibe atención francamente deficitaria. Deambula por clínicas y sanatorios juntando monedas para poder subsistir. Este médico, suicida por vocación, inteligente para el prójimo y descerebrado para sí mismo, bueno y estúpido a la vez, responsable ante la sociedad e irresponsable ante su familia, es la carne del cañón, el centro del blanco de la industria de la “mala praxis”.
 
Todo abogado sabe que en este sistema perverso, tan carente de recursos, tan manoseado por inescrupulosos enriquecidos a costa de la salud, el médico es el “hilo fino” más fácil de cortar, el candidato ideal para exprimir, el ingenuo más liviano de sacudir para rescatar las monedas que llevan en lo bolsillos.Lo que pocos se han puesto a pensar, es que ,en definitiva este ensañamiento médico, que no discrimina entre idóneos e incapaces, entre buenos y malos, decentes y envilecidos comerciantes, es fundamentalmente perjudicial para el paciente. La comunidad toda empieza a sufrir las consecuencias cuando el médico capacitado, con experiencia, con reconocido prestigio entre sus colegas, empieza a “esquivar” la patología difícil, esa donde arriesga mucho y gana poco. El médico que cuida sus espaldas, discrimina por necesidad. La comunidad toda sufre esta realidad, al verse privada de la idoneidad y la experiencia de sus mejores médicos. Porque los mejores,también los más inteligentes, rápidamente ven la necesidad de dar un paso al costado para no exponerse.

Si bien es cierto que algunos médicos argentinos no están acostumbrados a responsabilizarse por sus acciones, también es cierto que la inmensa mayoría, no tendría que trabajar en las actuales circunstancias. Arriesgan mucho sin ganar nada. Porque si un cirujano tiene que afrontar un juicio por mala praxis, la demanda supera en miles de veces la remuneración de su trabajo. Una intervención $ 120 puede convertirse en un juicio de $120.000. Así las cosas, los sistemas prepagos de atención médica, circular mediante, solicitan a sus médicos fotocopia de la póliza de seguro suscrita. Ellos, al mejor estilo de Poncio Pilato, pretenden que el médico, con centavos que le asignan por su trabajo, contrate un seguro de “mala praxis”. De esta manera, los líderes de la medicina prepaga se cubren de los errores del servicio que dicen brindar.. Logran su cometido sin sacrificar un solo centavo de sus arcas.

Con los aranceles vigentes, ningún médico puede asegurarse contra “mala praxis”. Con temor a la “mala praxis”, ninguno puede trabajar como debería. El auge de este tipo de juicios no es culpa de los abogados.
Ellos, que son muchos y deben subsistir, han visto las falencias del sistema que colocan al médico en la primera línea de fuego. Como frágil fusible de una máquina sanitaria en constante corto circuito, el médico salta y se quema. Gane o pierda, con o sin justicia, con razón o sin ella,el médico debe pagar.

La sociedad parece ensañada con los encargados de velar por la salud.
Todos y cada uno debemos ser responsables de nuestros actos. Los errores deben ser asumidos y la impunidad desterrada. Estos grandes objetivos no pueden tener vigencia unilateral. La vida del paciente vale tanto como la del médico. Por el bien de todos, la legislación debe proteger tanto a uno como a otra"

Criminalizar a los niños y a los pobres

¡ALERTA FRENTE A LA NUEVA CRIMINALIZACIÓN DE LOS MOVIMIENTOS SOCIALES!


Declaraciones como las que vienen realizando los dirigentes radicales Gerardo Morales, y de la Coalición Cívica, Elisa Carrió, identificando a los movimientos piqueteros con la violencia, son absolutamente funcionales a las políticas que desde los sectores más reaccionarios y conservadores de la sociedad claman por mayor represión a la protesta social, en nombre de la "seguridad" de los propietarios, y del castigo a los desposeídos.
Diarios como Clarín, La Nación, y los medios de comunicación a ellos asociados, se han unido rápidamente a una campaña de difusión y magnificación de estas posiciones.

Quienes aquí firmamos esta declaración, no tenemos ninguna relación con el gobierno nacional. Somos críticos de sus políticas, fundamentalmente en lo que estas tienen de compromiso con las trasnacionales de la minería, del agronegocio, de la energía; e incluso en terrenos como el de las libertades democráticas  y los derechos humanos.
En el marco de los debates de los movimientos populares, hemos polemizado muchas veces con posiciones o metodologías utilizadas por uno u otro movimiento piquetero, ligado o no al gobierno kirchnerista.

Sin embargo, hemos aprendido de la experiencia argentina, que cada vez que comienza a agitarse el "fantasma" de la "violencia" por parte de cierta dirigencia del sistema, lo que se abre es el camino para castigar a los sectores más vulnerables de la sociedad y a sus organizaciones. Así sucedió antes de los asesinatos en General Mosconi, o previo al crimen de Kosteki y Santillán, o el asesinato de Carlos Fuentealba. Si vamos atrás en la historia, recordaremos las declaraciones de Ricardo Balbín sobre la "guerrilla febril", que crearon el clima para la escalada golpista.

En la actualidad, la criminalización de los movimientos sociales, es una acción que parte de la identificación de la lucha por los derechos sociales, con el delito; estigmatizando a los movimientos populares que ejercen el derecho a luchar por sus derechos, y transformando toda protesta en causa penal. De esta manera, se traslada la política social al ámbito judicial. Por este camino, desde mediados de los noventa hasta el día de hoy, miles de luchadores y luchadoras populares en nuestro país han sido judicializados, hecho que constituye un gigantesco chantaje sobre las posibilidades de resistencia a las políticas de hambre, exclusión, y precarización de las condiciones de trabajo y de vida hoy vigentes.

Quienes impulsan estas políticas de criminalización de los movimientos populares, están atacando los derechos humanos, y amenazan en consecuencia al conjunto de las organizaciones sociales, pretendiendo  retrotraer los espacios ganados en dicho proceso  resistencia. Rechazamos enérgicamente este nuevo avance en la criminalización de los movimientos sociales, y los intentos de promover una mayor fragmentación y vulnerabilidad de los sectores populares, frente a la iniciativa unificada de la derecha ruralista y conservadora, y de sus representantes políticos y mediáticos.

 

Primeras firmas: Claudia Korol, Maristella Svampa, Norma Giarracca, Roberto Gargarella

www.maristellasvampa.net

enfermeria y manipulacion de los medios

 

Nota en Perfil.com ltapia@perfil.com.ar
http://agrupacion21.blogspot.com/2009/10/nota-en-perfilcom.html

Transcribimos Artìculo de Perfil.com sobre Enfermería. En color Rojo, los comentarios pertinentes a las afirmaciones de la Sra. Lorena Tapia Garzón.
Con un juego de numeros se pretende desdibujar la realidad y afirmar que la solucion a los problemas de la Crisis de falta de Enfermeros esta en la aulas.

 

En el país, hay menos de un enfermero por médico
Por Lorena Tapia Garzón (*) | 21.10.2009 | 08:43
http://www.perfil.com/contenidos/2009/10/08/noticia_0018.html

Hace un año el Gobierno promovió el Plan de Desarrollo de la Enfermería pero faltan 90.000 profesionales.

¡¡Lo que faltan, son 90.000 vacantes!!
El problema no es educativo, sino laboral.
En la Argentina, hay mas de 20.000 enfermeras/os sin trabajo, que se dedican a otra cosa. Si se generan las vacantes con sueldos y condiciones de trabajo atractivas, van a venir enfermeras/os del resto de Latinoamérica y no va a ser necesario becar a nadie.

En medio de las epidemias, pandemias y demás problemáticas de la salud que se evidenciaron en los últimos tiempos, el sistema sanitario sufre un grave problema: la falta de enfermeros. Mientras los organismos internacionales hablan de la necesidad de que haya al menos tres enfermeros por médico, la relación en la Argentina es casi inversa: no sólo hay menos de un enfermero por médico, sino que el déficit del personal de enfermería alcanza a 90.000 profesionales.

Los datos son alarmantes y siguen siendo los mismos a poco más de un año de que el gobierno de Cristina Fernández envió al Congreso un proyecto para implementar un Plan Nacional de Desarrollo de la Enfermería, con la idea de formar a 45.000 nuevos profesionales. Un proyecto que desde hace meses tiene media sanción en Diputados. Y ahí quedó, en suspenso.

Incorrecto: no esta en suspenso. Esta siendo trabajado en las distintas comisiones del Senado. En este sentido, la Senadora Haide Giri esta realizando una corruptela parlamentaria, ya que intenta darle dictamen desde la Comisión de Salud sin hacer reunión al respecto, redacto el despacho y lo hizo firmar por los senadores, necesita 8 firmas y solo consiguió 7, así y todo lo envió a las otras comisiones. Un disparate!

Cabe consignar, que hay otro proyecto de ley, el de la Senadora Rosa Díaz, que Propone una Política de Estado para Enfermería y es mucho mas superador que el del Ejecutivo.

Asimismo, en la Cámara de Diputados, hay 2 proyectos presentados para la Ratificación de Convenio 149 de la OIT sobre las Condiciones de Vida y Trabajo de las Enfermeras.


Los motivos son, precisamente, la falta de incentivos para una carrera con altos índices de deserción, los bajos salarios por horas largas de trabajo, la falta de reconocimiento profesional y de insalubridad. Esto llevó a que cada vez haya menos enfermeros y que los que hay tengan una edad promedio de 50 años, por lo que dentro de cinco años, el 40% se jubilará, según estimó la Asociación Civil de Actividades Médicas Integradas (ACAMI).

El Proyecto del Ejecutivo, solo plantea la formación de Enfermeros. No contempla ninguna medida para subsanar los motivos enunciados en este párrafo. Por lo tanto, no constituye una superación del problema.
 
Si bien no hay datos oficiales actualizados, el Ministerio de Salud informó a Perfil.com que, de acuerdo a un cruce de datos realizados en 2007 –con números del censo de 2001 y una encuesta de 2005-, hay en el país un total de 0,67 enfermeros por médico. Si se tiene en cuenta que por año egresan en promedio 5.000 médicos contra 1.000 enfermeros (según estadísticas de la UBA), las proyecciones a 2008 dan un promedio de 0,53 enfermeros por médico (ver infografía de Perfil.com).
 
Esta información, como bien se dice al comienzo del párrafo, es sin datos oficiales. Es simplemente, un juego de Números.

“Sólo en el sector público de la Ciudad de Buenos Aires, hay un enfermero cada dos médicos, mientras unos 6.000 cargos están sin cubrir en los 33 hospitales con los que cuenta la Ciudad”, aseguró a Perfil.com Vilma Ripoll, Licenciada en Enfermería, referente del MST y congresal nacional de la Federación de la Sanidad (FATSA).

Es interesante que reaparezca Vilma Ripoll tratando el tema de Enfermería. Aunque sea en una nota periodística, ya que en las reuniones y actividades del sector no participa.

Según ACAMI, en la provincia de Buenos Aires faltan 4.000 enfermeros para cubrir 60 hospitales que, anualmente, reciben entre 10 y 12 millones de consultas. Dos de los distritos que, paradójicamente, son los más densamente poblados del país.

Ripoll aportó otro dato llamativo: en el país hay sólo 2,2 enfermeros cada 1.000 habitantes, una cifra muy baja en comparación con países que tienen una similar cantidad de habitantes que la Argentina (alrededor de 40 millones): España tiene 6 enfermeros cada 1.000 habitantes y Portugal 4 cada 1.000.

Estos datos son solo estimaciones. No hubo ningún censo de enfermería en Argentina.

El quid de la cuestión. “La precarización laboral, que implica bajos salarios, porcentajes de salario en negro que van desde el 30 al 50 por ciento; la mala distribución del personal, la falta de reconocimiento profesional (en la Ciudad, están en categoría de profesionales que no son de la salud); la falta de políticas para hacer atractiva a la carrera...”, enumera, largamente, Ripoll.

El Plan de Desarrollo de Enfermería lanzado hace 1 año por el Gobierno, no contempla la solución a ninguno de estos problemas.

Solo se ocupa de formar enfermeros. No les garantiza el puesto de trabajo, por lo que es precarizador. No garantiza Trabajo Decente.

En efecto, y quizás por todas estas razones, la carrera no es del todo atractiva. En total, tienen un 67% de deserción de estudiantes en todo el país, según datos de 2008 de universidades nacionales y de la Asociación de Escuelas Universitarias de Enfermería de la República Argentina (AEUERA). Además, el 85% de los que eligen esta profesión son mujeres. Y peor aún, la mayoría de ellas son, con bajísimos salarios, jefas de hogar.

Para Alfredo Buzzi, decano de la Facultad de Medicina de la UBA, donde se estudia la carrera de enfermería como terciario y como licenciatura, siempre existió una gran diferencia entre médicos y enfermeros recibidos. Pero, asegura ante la consulta de Perfil.com, que la tendencia se está revirtiendo. “Desde el año pasado hay incentivos con becas para los estudiantes de enfermería, para que no abandonen la carrera, promulgadas tanto por el Gobierno Nacional como el de la Ciudad”, aseguró Buzzi y señala que “de las seis carreras que dependen de la Facultad de Medicina, Enfermería es la que más creció en los últimos años”.

Para ver la infografía de Perfil.com sobre la proporción de enfermeros por médico en cada provincia hacer click aquí.

El Poder del Grupo Clarin y la complicidad de los politicos de turno

El silencio de los culpables


Fotos: Télam
18-10-2009 /  Durante décadas el Grupo Clarín utilizó sus medios y su poder de presión para mantener en las sombras la verdadera identidad de los hijos de Ernestina Herrera de Noble, adoptados de manera irregular en 1976, mientras Clarín apoyaba a la dictadura.
Por Daniel Cecchini
dcecchini@miradasalsur.com

La causa que investiga la presunta apropiación, en 1976, de dos hijos de desaparecidos por parte de la directora del Grupo Clarín, Ernestina Herrera de Noble, avanza a paso de hormiga. Cuando no queda paralizada. La semana pasada, el careo entre el CEO del monopolio, Héctor Magnetto, y el periodista José Ignacio López, autor del libro El hombre de Clarín, no aportó ningún nuevo elemento. Su objetivo era aclarar dichos contradictorios sobre el conocimiento y/o la participación que Magnetto podría haber tenido en el proceso que culminó con la inscripción irregular de Marcela y Felipe Noble Herrera como hijos adoptivos de la viuda del fundador del diario. Este resultado se debió, dicen cerca de la querella, a que el juez Conrado Bergesio no permitió que se le hicieran preguntas clave al CEO del multimedios Clarín (ver recuadro).
La noticia sobre el careo –realizado la misma semana que el Senado aprobó la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual que terminará con el monopolio radial y televisivo del Grupo Clarín– no fue publicada por ningún diario de alcance nacional. La cobertura fue también nula en radio y en televisión. Este silencio no es novedoso ni extraño, sino apenas un eslabón más de una prolongada y exitosa estrategia de Clarín para que el tema no sea tratado (no exista) en los medios del Grupo –que obviamente le responden– ni por otros que no le pertenecen pero lo temen. Una estrategia cuya eficacia, quizás, esté a punto de terminar, pero que durante décadas no ha reparado en utilizar cualquier arma para conseguir su único objetivo: el silencio.
Mejor prevenir que curar. En abril de 1998 –cuando uno de los temas recurrentes entre los periodistas argentinos era la inminente salida del diario Perfil–, el director de una consultora especializada en la capacitación de ejecutivos de empresas para el contacto con el periodismo en situaciones críticas recibió una sorprendente llamada del gerente de Comunicaciones Externas de Clarín, Ramiro Costa.
–Necesito que prepares un curso para algunos directivos del Grupo –dijo el hombre después de los saludos de rigor–.
–No entiendo. Ustedes son gente de medios, tienen medios propios –fue la respuesta del estupefacto consultor–.
–No es para nuestros periodistas… mejor hablemos personalmente.
Días después el consultor participó de una reunión en el cuarto piso del edificio del diario, en la calle Tacuarí. Además de Costa lo esperaban su segundo, Martín Etchevers, y el gerente de noticias de Canal 13 y TN, Carlos De Elía. Después de explicar las características generales del curso, que incluía un training intensivo para enfrentar airosamente el asalto de los movileros, preguntas poco cómodas en conferencias de prensa, y duras entrevistas radiales y televisivas, el consultor agregó:
–Lo mejor es preparar un caso definido, así el entrenamiento se hace sobre una crisis posible para la empresa. Algo que pueda pasarles.
–De acuerdo. En unos días te contestamos –le respondió Costa–.
Una semana más tarde, un periodista que solía colaborar con la consultora fue convocado a una breve reunión con el directivo de Clarín en el cuarto piso del edificio de la calle Tacuarí.
–Todavía no decidimos si vamos a tomar el curso –dijo el hombre del Grupo–, pero me gustaría que avanzáramos en la preparación del caso.
–¿De qué se trata? –preguntó el periodista, que por entonces trabajaba en el diario Crónica–.
–Como primer paso tendrías que escribir una nota de tapa al estilo de Noticias, de esas bien fuertes, con toda la información que puedas encontrar. Una nota de tapa contra Clarín.
–Sí, pero dame un tema concreto… –insistió el periodista–.
La respuesta lo dejó helado:
–Tenés que escribir sobre los hijos de la señora de Noble.
El periodista nunca escribió la nota en cuestión.
La elección de Noticias (de una “nota al estilo de Noticias”) no era caprichosa. El anuncio de la salida del diario Perfil había tensado al máximo las relaciones entre Clarín y la empresa periodística de la familia Fontevecchia, tradicionalmente dedicada a la publicación de revistas y que nunca antes había incursionado en el mercado con un diario. Por esos mismos días, el CEO de Clarín, Héctor Magnetto, había mantenido una reunión tan dura cuanto reservada con Jorge Fontevecchia en un hotel céntrico de Buenos Aires. Las palabras que allí cruzaron fueron publicadas hace dos semanas en Miradas al Sur:
–Vengo a aconsejarle que no se meta en el mercado de los diarios– disparó el hombre de Clarín.
–Me tengo que meter en el mercado de los diarios porque ustedes se metieron en el de las revistas –le contestó el director de Perfil, refiriéndose a la remozada edición de Viva, la revista dominical que se vendía los domingos con el diario Clarín.
El diálogo era una virtual declaración de guerra y los estrategas de Clarín sabían muy bien cuál era el punto más débil de las defensas de su propio Grupo, aquel que Editorial Perfil podía llegar a atacar para causarles el peor daño: el origen de Felipe y Marcela, los hijos que la directora de la corporación, Ernestina Herrera de Noble, había adoptado durante la última dictadura. Más precisamente, en 1976.
La guerra fue corta. El diario Perfil, aparecido el 9 de mayo de 1998, duró menos de tres meses en la calle. Hoy, después de mucho tiempo y como todo el mundo sabe, circula como semanario doble, los sábados y los domingos. De diario ni hablar.
Kelly por López Foresi (o viceversa). El Grupo conocía bien su punto –política, judicial y éticamente– más vulnerable y tenía experiencia en defenderlo sin reparar en las armas. Desde hacía muchos años.
El jueves 2 de mayo de 1991 en la quinta de Olivos el presidente Carlos Saúl Menem y el secretario general de la Presidencia, Eduardo Bauzá, recibieron a la directora de Clarín, Ernestina Herrera de Noble, y al CEO del Grupo, Héctor Magnetto, para compartir un almuerzo en el que ambas partes tenían algo importante que negociar.
El riojano estaba molesto. Se quejaba de una  “campaña de desprestigio” del diario, centrada en denuncias de corrupción en el gobierno, pero más que nada le molestaban las encendidas críticas (fundamentalmente contra los indultos y la decisión de enviar tropas argentinas al Golfo Pérsico) que la periodista Liliana López Foresi le venía haciendo desde Revista 13, su programa en Canal 13, la tele emisora que desde el año anterior estaba en manos del Grupo Clarín. Menem quería que terminaran.
Del otro lado de la mesa, la viuda de Noble y su acompañante tampoco las tenían todas consigo. Los preocupaba un anuncio que Guillermo Patricio Kelly –ex miembro de la Alianza Libertadora Nacionalista, pseudoperiodista, operador a favor del mejor postor, pero también receptor de buena información– repetía sistemáticamente en Sin Concesiones, su programa de Canal 7. “Voy a contarles de dónde vienen los hijos de las ‘señoras nobles’”, venía diciendo. Un periodista del diario con fluidos contactos con el entorno más íntimo del presidente les había aportado, además, un dato: que las amenazas de Kelly eran una operación de Menem para forzar una negociación sobre la manera en que lo trataban algunos medios y periodistas del Grupo.
En otras palabras, era cuestión de entenderse.
A los postres, la viuda, madre adoptiva y directora fue al grano:
–Que se calle Kelly –le dijo a Menem.
El presidente sonrió e hizo una pausa antes de contestar:
–Que se calle Liliana.
Ese mismo día, apenas unas horas después, el radical César Jaroslavsky, casualmente invitado a Revista 13, le dijo fuera del aire a López Foresi: “Ese almuerzo te va a costar la cabeza”.
Guillermo Patricio Kelly no volvió a hablar de los hijos de la viuda de Noble en Canal 7. Liliana López Foresi fue restringida a la lectura de noticias (sin opinar sobre ellas) en la medianoche. Ocho meses después la dejaron sin aire en el 13.
Nada personal, diría Brando en su mejor papel.
De eso no se habla. El 12 de enero de 2003, en una carta abierta publicada en Clarín, Ernestina Herrera de Noble se refirió al origen de Marcela y Felipe: “… muchas veces he hablado con mis hijos sobre la posibilidad de que ellos y sus padres hayan sido víctimas de la represión ilegal”, escribió. Fue su primera y única declaración pública sobre el tema en más de 25 años de democracia. Y la hizo porque no tenía alternativa: un mes antes, el 17 de diciembre de 2002, el juez federal de San Isidro Roberto Marquevich la había detenido por los delitos de “falsificación de documentos públicos, inserción de datos falsos y uso de documento público falso”, durante los trámites de adopción de sus dos hijos. La directora del Grupo Clarín pasó tres días detenida en la División de Delitos Complejos de la Policía Federal, en Cavia 1350, en Palermo, y luego beneficiada con la detención domiciliaria. Con llamativa celeridad, quince días después la Sala II de la Cámara Federal de San Martín ordenó su excarcelación, pero ya nada sería igual: el caso había tomado estado público.
El juez Marquevich pagó cara la audacia de poner en evidencia a la dueña del monopolio mediático más grande de la Argentina. El Consejo de la Magistratura lo suspendió el 11 de diciembre de 2003 y dos años después fue procesado por el delito de “haber obrado en forma ilegítima” cuando detuvo a la viuda de Noble. “Fue una presión del Grupo Clarín sobre el Consejo de la Magistratura. El encargado de visitar a varios consejeros fue (el director de Relaciones Institucionales de Clarín), Jorge Rendo. De esta manera, la causa pasó a manos de otro juez que dilató las cosas. Desde el arresto de Ernestina ordenado por Marquevich hasta hoy nada se avanzó. Las pruebas de ADN están paralizadas”, dijo a Miradas al Sur Pablo Llonto, autor de La noble Ernestina y abogado de los Lanoscou, una de las posibles familias biológicas de Marcela Noble Herrera.
Los motivos para realizar las pruebas de ADN son sobrados. De acuerdo con la denuncia de Abuelas de Plaza de Mayo y los resultados de la investigación que llevó adelante Marquevich, las adopciones de Felipe y Marcela estuvieron plagadas de irregularidades:
1) Ernestina Herrera de Noble declaró que dos personas habían visto que una beba (Marcela) había sido dejada en la puerta de su casa el 2 de mayo de 1976, pero esas dos personas la desmintieron.
2) También dijo que una de esas personas (Yolanda Echagüe de Aragón) era su vecina cuando en realidad no vivía en esa localidad, y que la otra (Roberto García) era el “cuidador de una finca vecina”, pero se comprobó que era su chofer personal.
3) La persona que se identificó como Carmen Luisa Delta y que supuestamente concurrió al Tribunal de Menores con la intención de “entregar a su hijo (Felipe) en adopción”, brindó un nombre y un número de documento (correspondiente a una persona de sexo masculino) que no eran los suyos. Además, nadie intentó corroborar que efectivamente fuera la madre de la criatura.
4) La viuda de Noble dijo que vivía en San Isidro, dando un domicilio distinto al que efectivamente tenía, en Avenida del Libertador 3752, en la Capital Federal. Esta cuestión invalida la competencia del tribunal que intervino en el trámite de adopción.
5) Se omitió el sistema de turnos para que la guarda del niño (Felipe) quedara radicada en el mismo tribunal que la de la niña (Marcela).
6) Se inscribió a ambos niños con el mismo apellido (Noble Herrera), de acuerdo con una legislación (los artículos 45 del decreto ley 8.204 y 76 de la ley 5.725) que había sido derogada desde siete años antes.
Las investigaciones realizadas por la Asociación Abuelas de Plaza de Mayo determinan que la familia biológica de la niña inscripta como Marcela Noble Herrera podría encontrarse entre 12 grupos de familiares de víctimas del terrorismo de Estado, mientras que la del niño inscripto como Felipe Noble Herrera podría encontrarse entre otros 18. Para descubrir la verdad (y permitir que los dos hijos adoptivos de la directora de Clarín conozcan sus identidades) sólo es necesario realizar una prueba de ADN en el Banco Nacional de Datos Genéticos. “Cada vez aparecen más elementos que indican la apropiación. Queremos el examen de ADN para que se les diga la verdad a los chicos y para que se impute a los responsables – dijo Llonto a Miradas al Sur–. Magnetto y Noble saben de dónde trajeron esos chicos.”
Así las cosas, la causa está lejos de avanzar. Por estos días, la estrategia de los abogados de la viuda de Noble apunta a limitar análisis comparativos de ADN a dos familias (Lanoscou-Miranda y García-Gualdero, que iniciaron querellas individuales) con las que, suponen, los niños anotados como Felipe y Marcela Noble Herrera no tendrían lazos biológicos. “Como es muy difícil que los chicos sean hijos de aquellos desaparecidos, la idea es cerrar la causa con el pretexto de que las pruebas se efectuaron y fueron negativas” explicó a Miradas al Sur Alan Iud, abogado de Abuelas de Plaza de Mayo. La entidad, en cambio, pide comparar las muestras con las de 30 familias posibles.
Quizás en un futuro próximo, sin monopolios mediáticos que obligan a silencios cómplices o temerosos, pueda llegarse a la verdad.
Informe: Graciela Pérez