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criticamedicina

Una Opinión

Tomar el poder Editorial Guidos

Para poder iniciar cualquier transformacion debemos primero de clarificar la coyuntura económica, la fuerza social de los médicos, el grado de militancia y el nivel de conciencia de los explotados.

Analizando la totalidad de estos procesos, logramos explicarnos por qué la lucha de clases adopta mayor o menor intensidad en cada circunstancia  Analizando estos procesos lograremos que toda tendencia al cambio no quede petrificada  por la impresión de crisis perpetuas y sublevaciones inagotables.

El pensamiento revolucionario nace de la ira y es la reacción contra la injusticia la que fermenta los proyectos emancipatorios. Por eso el grito sólo inaugura la posibilidad de una alternativa, no nos asegura su desenvolvimiento ni su realización.

Estos criterios analíticos objetivos no son más que instrumentos para comprender la realidad, los instrumentos que nos permiten dilucidar ciertas verdades que no surgen de la experiencia inmediata.

Finalmente diremos que una iniciativa de cambio  sin correlato reflexivo tiende a desgastar las energías críticas, porque el grito en sí mismo no alumbra una concepción renovadora ni orienta un curso anticapitalista.

Tomar el poder estatal: editorial de Guidos

Algunos médicos con su actitud pretenden cambiar el mundo sin tomar el poder, este  proyecto estratégico pareciera coincidir con el de los autonomistas. ¿Pero cómo se elude al Estado? El Estado puede ser combatido o reformado, pero nunca ignorado. Y esta ignorancia no es un problema menor. En las batallas por el poder, se juega el destino de millones de individuos. Son confrontaciones dramáticas implican grandes sacrificios. Los aciertos se premian con grandes conquistas y los fracasos se pagan con sangre, dolor y frustración.

Si el capitalismo es responsable de tantas catástrofes bélicas, padecimientos sociales y sufrimientos cotidianos es porque muchos movimientos revolucionarios renunciaron al poder. Aceptaron la continuidad del sistema burgués o delegaron el gobierno en políticos que reconstruyeron ese régimen. Eludir el manejo del Estado conduce a preservar el status quo y a consolidar las penurias de los desposeídos. Si se quiere cambiar el mundo, no basta con rechazar al Estado. Hay que buscar estrategias para extinguirlo
progresivamente al cabo de un proceso de transición socialista

La propuesta de cambiar el mundo sin tomar el poder descalifica un camino sin indicar otro. Por eso, transmite una amarga sensación de impotencia. Reivindica la insubordinación y la rebeldía, pero nunca sugiere cómo triunfar en la dura batalla contra la opresión.

La opinion de Claudio

Tus conceptos sobre la profesión, en realidad sobre los "profesionales médicos" son muy duros pero lamentablemente es una realidad. También creo que es aplicable a cualquier ámbito, a cualquier profesión. Siempre ha habido gente como la que describís, corruptos, chorros, estafadores, pero el liberalismo que comenzó con los milicos y que continuó con la decada menemista nos ha dañado demasiado. No sé si antes era mejor, si la gente era mejor, pero los referentes de otras épocas( nombraste algunos) sí eran mejores, por sus conductas, por sus ideales, por su compromiso. Y la sociedad se veía reflejada en ellos asumiendo un compromiso con lo humano que es muy escaso en estos días, en ese sentido considero que hemos descendido varios peldaños.
Como bien decís ¡ A seguir la lucha !

Tareas- editorial de Guidos

Que los médicos no hayamos destruido sino tan solo  suavizado la explotación del hombre por el hombre; que no hayamos hecho imposible, sino sólo más difícil, la opresión de pueblos e individuos, no significa que el inconformismo haya fracasado.

Que lo conseguido no haya sido todo lo que se quería significa que queda mucho por hacer, y, por tanto, que el inconformismo es necesario. Que haya habido éxitos y fracasos significa que la acción de los inconformistas no esta escrito en las estrellas o en los dogmas, que no es mas que el  resultado de la voluntad de los hombres y no está predeterminada por la historia.
La vida es, a la vez, más fácil y más difícil que en el pasado, los problemas, más angustiosos, y los medios de resolverlos, más complejos. La acción de los inconformistas  es, pues, más estimulante. Podemos mirar hacia atrás y decirnos: ¡Cuánto se ha hecho! Y creando  el porvenir podemos exclamar ¡Cuánto queda por hacer!

el placer de uno mismo por Guidos

Si queda tanto por hacer, si hay que pensar desechando mitos, fetiches, clichés e hipotecas ideológicas, si se han de buscar soluciones a problemas creados por otros , si se ha de rechazar a quienes, disfrazados de izquierda, actúan como derecha y se han de establecer normas éticas que fijen límites a lo que se puede hacer y señalen lo que no se ha de hacer, por beneficioso que parezca, y si nada de esto es cosa de “soplar y hacer botellas”  y todo entraña riesgos, incomodidades y sacrificios, entonces, ¿Por qué diablos  emprender este camino?
La respuesta es sencilla: el placer. El placer de juzgar lo que se acepta y se rechaza, de estar inconforme con lo que desagrada y de tratar de cambiar aquello que funciona mal, que humilla, oprime o explota. En fin de cuentas, el placer de ser uno mismo y no una copia de otros, de actuar por propia cuenta -junto con muchos otros-, para decidir el propio destino en la medida en que esto en cada caso y lugar es posible. El placer, en suma, de ser amo de sí mismo antes de llegar a ser amo de todo junto con todos.
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Una de las figuras que se nos presentan en el ejercicio de la medicina es la del rompecabezas. Todo rompecabezas tiene una imagen, un dibujo, un diseño, pero fragmentado, desordenado. Creo que nosotros debemos de  captar las relaciones que existen entre esos fragmentos, aproximarlos, tentar uniones, armar la imagen. El ejercicio de la medicina es entonces un rompecabezas para armar: en tanto va construyéndose presenta huecos, blancos, y en tanto es suma de partes, muestra sus fisuras.
Y es que quizás este mundo es un enigma que se resuelve en una intriga
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Ernesto Guidos

Lo siniestro- Guidos

Lo siniestro de este mundo  nos lleva también al extrañamiento de nosotros mismos. Hay  momentos en que las seguridades de las que hemos estado blindados, pierden su fuerza cuando no se desvanecen por completo. Hay momentos en que no entendemos la violencia que ocurre alrededor de nosotros o sentimos que ya no encajamos dentro de un contexto que años antes nos era familiar. No se trata de los miedos que regresan sino de la pérdida de un centro unificador que nos obligan a aceptar la esencial fragmentariedad y composición heterogénea de esta sociedad.

Día del médico: ¿ a quién me refiero?

El Día del Médico: 3 diciembre

 

Llevo 25 años de médico conociendo mucha basura.

Nunca creí que en esta profesión dedicada al Otro en problemas , tantos mediocres revestidos de soberbia existieran.

Nuestra Comunidad está poblada de perseguidores del éxito, de alumnos del capitalismo asesino y ladrón,

Alcahuetes, soplones, lameculos de los de arriba, indiferentes, egoístas, envidiosos, trepadores...

Jefes que dirigen estructuras mercantiles para acaparan los beneficios simulados tras sus discursos en las Sociedades.

Mafiosos que acumulan el trabajo de los otros y se creen invencibles e impunes.

Imbéciles sentados en los mejores asientos sociales, insensibles a la humanidad.

Repetidores y propagandistas de modelos económico- culturales imperiales.

Guardianes progresistas, encerrados en la pobreza del positivismo, aliado del Capital expropiador. " Rabanitos": rojos por fuera, blancos por dentro.

Gente que por una moneda vende a la madre.

Ladrones de buenos modales.

Incultos abrazados al mediocre discurso médico del Primer Mundo colonizador.

Gente que no mueve el culo por el Otro.

Estafadores. Corruptos: "ejemplares de la Viveza criolla"

Brillantes señores hipócritas, sucios por dentro.

Participantes en las redes mafiosas hospitalarias y sociales.

A todos esos: mi desprecio.

Como dice Serrat: " entre ellos y yo hay algo personal".

Pero:

Para los que luchan y que viven en la virtud de la solidaridad, el amor al Otro, la creatividad y la alegría.

Los rebeldes reales, los inventores de nuevos mundos y mejores seres humanos.

Los que continúan a Maimónides, Salvador Allende, al Che Guevara, Chejov y tantos desconocidos que nos representan.

Los que dan la mano al Otro.

Los que educan con el ejemplo.

Para todos esos:

Mi copa en alto y este brindis.

 

¡ A seguir y mejorar la lucha!

 

Dr. Alejandro Wajner

www.criticamedicina.blogia.com

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La palabra - Editorial

En crítica medicina no estamos para humillar a nadie. No estamos para vencer a nadie. No estamos para suplantar a nadie. Estamos para  que nos escuchen y a escucharlos. Estamos para dialogar.

Frente a los clichés, las metáforas raídas por el uso., la domesticación, el murmullo banal, el palabrerío superficial y plano- es necesario volver a plantearse una ética del lenguaje. De la humanidad se ha adueñado un singular sentimiento de desprecio por la palabra...., se ha  desvalorización el lenguaje.

Debemos amar las palabras, protegerlas, volver a darles la dimensión que les corresponde, defender la posibilidad de la reflexión, del diálogo, del encuentro con el Otro, de su reconocimiento a partir de la propia historia y de aquella que compartimos.

Cada palabra tiene el rostro de nuestra memoria, la palabra es identidad dentro y fuera de los hospitales. Por eso los autoritarismos le han tenido siempre tanto miedo a las palabras. Las prohibiciones de miles y miles de libros en America latina , el asesinato y persecución de escritores y pensadores en todas las épocas, en todos los continentes; Ovidio desterrado, Gramsci encarcelado, Rodolfo Walsh y Haroldo Conti desaparecidos, García Lorca fusilado: patéticas muestras del desprecio por la palabra.

Despreciar la palabra es no querer escuchar a los otros, es celebrar el mutismo impuesto desde arriba, es querer acallar la poesía, es arrebatarle su valor a la lengua su posibilidad de acariciar, de amar, de construir utopías, de defenderlas y cantarlas, de rescatar y transmitir nuestro pasado.