Blogia

criticamedicina

Testigos de la Masacre

Testigos de la masacre: del 73-76 a la actualidad

: del 73-76 a la actualidad

La dictadura de los asesinos ignorantes armados sirvió para producir muchos pobres y subhumanos, pocos ricos muy poderosos, el reparto de la riqueza histórica a los ávidos extranjeros, la detención del crecimiento cultural y científico, el asesinato de 30.000 jóvenes solidarios y comprometidos y el surgimiento de mafiosos criminales: empresarios, políticos, sindicales, religiosos, policiales, parásitos, corruptos y acaparadores del producto social.

Nuestra generación es testigo de la Masacre y algunos intentamos mejorar las fantasías y deseos de los caídos en multiplicidad de proyectos libertarios, amorosos y pacíficos.

Sus cuerpos transcurren en nuestra Memoria Activa.

Construyendo mejores futuros los mantenemos vivos y alegres.

Es uno de nuestros desafíos colectivos.

www.criticamedicina.blogia.com

 

De la ortoMedicina a una cual huerta

De la Ortomedicina a la Medicina como huerta: la idea de cura:¿ paradoja positivista o mediocridad narcisista médica?

© Dr. Alejandro Wajner

www.criticamedicina.blogia.com

¿ Qué significa la cura?: El triunfo de la ciencia, de las ideas y herramientas del conocimiento médico, el logro confirmatorio del poder del discurso hegemónico imperante.

Curar al Otro es desaparecer la queja, los signos y síntomas molestos, cesar el disconfort.

Situar al ser en un tiempo y espacio supuesto como normal por la dominante cultura, constituyente de sus sujetos.

Colocar la máquina biológica a punto sin desarreglos ni desbalances, adaptar a su morador a la sociedad.

La Salud sugiere un ajuste del sujeto- objeto médico a la cultura de la sociedad.

Equilibrar nuevamente al individuo a través del Poder/ saber médico.

Corregir/ enderezar/ balancear/ ajustar al organismo...

Estabilizarlo/ calmar sus tormentas biológicas/ apagar los procesos/ resetearlos.

La actual medicina exige seres sujetos a sociedades que los enferman.

No acepta procesos continuos, flujos que cambian constantemente, mutaciones que permiten y mantienen la identidad corporal.

Tampoco acontecimientos caóticos, modificables, sensibles, reflexivos de la ecología humana social ( la naturaleza humana): su contexto posibilitador.

La medicina que globaliza el saber, lo uniforma y militariza( ideas del Dr. Daniel Bistrisky: neurólogo/ filósofo), como socia del capitalismo avanzado imperial teme el desorden, la anormalidad, la incertidumbre, lo difuso, lo que escapa- huye cual nómade de su perfección, su bello discurso lujoso, cerrado, convincente, reducido a un objeto de consumo de mentes tatuadas y sensorialidades anestesiadas, sumisas y obedientes.

Todo lo que es juego, creatividad, cambio de la naturaleza humana( las enfermedades y sus padecimientos) deben abolirse para retornar a un idílico estado de bienestar.

Los humanos tenemos y usamos la queja para estar/ ser en sociedades. Es parte del lenguaje corporal, de la aparición del territorio orgánico en nuestro existir.

El dolor es lenguaje, expresión, acontecimiento de los organismos complejos, e spacios y temporalidades en cambios dialécticos, identidades que transcurren modificables- modificando.

Las quejas son maneras con las que comunicamos nuestro ser en el Mundo, el lazo que enviamos al Otro para que intervenga. El pedido de ayuda, cuidados, amor y comprensión.

Desafiemos el limitado, mediocre y unidimensional discurso médico, controlado por el poder económico/ político/ cultural.

El dolor, el malestar, la intolerancia que los cuerpos expresan deben anularse, simplificar a cero a un supuesto equilibrio, balance perfecto, estado de quietud en vez de aprender al atravesarlo, entrenando en el dolor como parte de la condición animal y sociocultural.

Seres adaptados a sociedades destructivas, agresivas, crueles, desafectas y tóxicas, contaminantes, adictivas no puede seguir siendo la misión del médico, obediente de unos supuestos sabios...del Norte.

Podemos entrenar cuerpos en la Resistencia social al Poder, a las adicciones, al autoritarismo reinante.

Los cuerpos en queja expresan la alienación social de nuestra condición humana, el malestar en la cultura que los condiciona y que el positivismo: el posibilismo técnico y su eficacia y eficiencia mercantil, ignoran.

Colaboremos como ayudantes/ entrenadores de cuerpos históricos- sujetos activos: amorosos y pacíficos, solidarios y comprometidos con los Otros.

Construyamos un nuevo discurso/ praxis de cambio.

Incorporemos lo negado, rechazado, abramos la Medicina a todos los saberes.

Aceptemos la poética de los cuerpos, las subjetividades, la cultura contextual y naveguemos en la incertidumbre y sus multiplicidades, humildemente.

Atravecemos la mediocre soberbia, que oculta nuestra ignorancia y miseria y ma quilla el exitismo médico: la persecución del dinero y poder y la gloria social.

Acerquémonos a esos cuerpos que cambian, repiten, presentan caos, desorden, nos provocan y desafían: permitamos el Encuentro.

Superemos esta orto- Medicina que pretende enderezar los cuerpos en estas sociedades enfermas por una que acepte y cultive cuerpos creativos, amorosos, cual huertas.

© Dr. Alejandro Wajner

www.criticamedicina.blogia.com

2006

 

 

 

Critica Medicina: teleraña americana de trabajadores Salud

Crítica es parte de la telaraña mundial de rebeldes.

Somos americanos, indios históricos, minorías sometidas y concientes trabajadores de la Salud como potencia corporal y esencia de la condición humana.

 

Multitudes de cuerpos resistentes al calor del poder y al frío de la agresión, violencia, condena.

 

Muchos Zatoichis, EduKadores, Braziles, 1984' s...

Multitudes y multiplicidades de luchadores, entrenados y entrenadores de artes marciales, sentidos activos, mentes preparadas, almas y espíritus resistentes al autoritarismo en todas sus formas.

 

No hay dueños, ni Amos, ni tiranos.

 

Multitudes en actividad rebelde.

 

Seres  en los caminos del virtuosismo ético.

 

  

La complejidad como proyecto

La complejidad como proyecto

En las insuficiencias cardíacas

© Dr. Alejandro Wajner

2005

¿ Cómo pasar de un enfoque mecánico del corazón a pensar desde Un ser ( cuerpo social) con su corazón en queja?

La Medicina hegemónica posee un pensamiento unidimensional de la corporalidad. La considera una Máquina, una cosa, un objeto mecánico basado en la biología, la química, física y matemáticas.

Lo separa y aísla del contexto de la vida: la cultura, las relaciones económico- sociales y políticas.

Simplifica y reduce la realidad con una narrativa centrada en los resultados y en la validez del éxito.

Trata de reflejar la verdad con paradigmas: conceptos, valores y métodos aceptados por la Comunidad científica de ese momento histórico.

Sigue separando el cuerpo sin sociedad del alma, alienando y desconociendo la subjetividad del sujeto- objeto pasivo y experimental.

Trataremos de complejizar a este ser incorporando la multidimensionalidad perdida por el positivismo científico ( socio del capitalismo).

Vamos a pensar y a atravesar al ser con su corazón en queja...con la sociedad, la cultura, las relaciones económico- sociales.

Actuar en un "sujeto entramado", como dice Denise Najmanovich nuestra epistemóloga.

Siguiendo a Guattari/ Deleuze( del Antiedipo a Mil Mesetas): construir un pensamiento itinerante, nómada, ambulante en Cardiología.

Inventar problemas: utilizar modelos problemáticos, con accidentes y singularidades.

Tratar de poner las variables en estado de variación continua.

Trabajar los acontecimientos o afectos variables, seguir las multiplicidades, el flujo de materia- contenido, trazar y conectar el espacio liso y la forma como expresión de rasgos.

Conceptos- herramientas

  1. Las condiciones de posibilidad de las insuficiencias cardíacas: tienen que ver con las redes/ conexiones, las ligaduras/ lugares de intercambio con el medio( contexto).
  2. El medio lo forma: esa estructura cardíaca enferma y este lo conforma: las relaciones perpetúan la dolencia.

  3. estrés- alienación social. O relación entre carga/ resistencia.
  4. Fenomenología compleja: disnea- fatiga- angustia y desesperación.
  5. La caída del ser ( en sí) a el proyecto( ser para sí) o de la fracción de eyección a la Calidad de vida.
  6. Las relaciones complejas y su organización en redes y conexiones necesitan intervenciones múltiples: dieta/ ejercicio/ fármacos/lo vincular- social- cultural.

Pensar en tiempo: historia viva ( potencia de cambio y transformación)/ espacio = topos o arquitectura dinámica.

  • Relación dialéctica entre malignidad y reversibilidad.
  • Entre estabilidad e inestabilidad.

Cambio y continuidad. Rigidez y variación.

Multiplicidad del Tiempo y del espacio( forma- expresión- rasgo)

Utilizar las metáforas: dispositivos guías de un proceso cognitivo- perceptual.

Por ejemplo: considerar al corazón insuficiente como un estado de vejez.

Las paradojas: sistemas de autorreferencia, dispositivos creativos/ compuertas evolutivas.

Combinación entre malignidad y reversibilidad.

Pensar " en situación" y considerar los conceptos de:

a) Cantidad

b) Cualidad- transformación- diversidad- azar- acontecimiento- singularidad.

La Medicina hegemónica o dominante tiene modos de producción, de intercambio y de validación del conocimiento y sus prácticas relacionados con una Comunidad disciplinaria ( obedecer- pertenecer- vigilar- castigar), una organización jerárquica y un discurso cientificista: una doctrina vicaria productora de fe en la salvación del progreso.

Presenta: aislamiento- lenguaje hermético- abstracciones de las variables de su contexto- protocolos narrativos separados del lugar y persona que habla y una pedagogía simplificada y reducida.

© Dr.Alejandro Wajner

2005

www.criticamedicina.blogia.com

Bibliografía consultada

 

Algunos textos "abre mates"

El juego de los vínculos. Subjetividad y redes: figuras en mutación.

Denise Najmanovich

El conocimiento como desafío posible.

Hugo Zemelman

La filosofía actual.

Dardo Scavino

Teoría y praxis.

Jurgen Habermas

 

La crisis de la medicina o la crisis de la antimedicina.

Michel Foucault

El antiedipo: capitalismo y esquizofrenia.

Mil Mesetas.

Gilles Deleuze- Felix Guattari

Seminario de Cornelius Castoriadis

Yago Franco

Dialéctica del Iluminismo.

Theodor Adorno- Max Horkheimer

 

Heart Failure

Arnold M. Katz

Historia de un infarto

Carlos Tajer

Revista SAC

Relación Amo- sabio

Alejandro Wajner

Crítica Medicina

¿Cómo pensar la insuficiencia cardíaca? en el supercourse de epidemiología 2003

www.pitt.edu/~super1/lecture/lec10711/index.htm

 

 

textos

Los actuales Estados- Nación  imposibilitados de desempeñar sus papeles
tradicionales  los ceden a las fuerzas del mercado o las dejan abiertas a la
iniciativa y a la responsabilidad individual. El resultado final es el
sentimiento generalizado de que cada uno de nosotros está por las suyas, de
que nada se gana uniendo las fuerzas y preocuparse por una buena sociedad es
una pérdida de tiempo: es el debilitamiento de la solidaridad social con la
consecuente fragilidad de los lazos humanos.

La nuestra es una sociedad crecientemente individualizada, en la cual el ser
competitivo, más que solidario y responsable, es considerado clave para el
éxito. Y dado que la felicidad de larga duración, la felicidad que crece en
el tiempo gracias a su cultivo cuidadoso y paciente, es concebible sólo en
un entorno predecible y en el que se respeten las normas, la búsqueda de
momentos felices o de éxtasis episódicos está tendiendo a reemplazarla. La
felicidad es vista como momentos, como encuentros breves, más que como un
derivado de la consistencia, la cohesión, la lealtad y el esfuerzo a largo
plazo que sostenían la mayor parte de los filósofos modernos.

En un ambiente como el actual necesitamos amigos más que en ningún otro
momento del pasado. La amistad es un tango para dos y requiere de un
compromiso firme y permanente, que nos puede atar las manos en caso de que
la situación cambie.
-----------
Antes de que fuéramos modernos, no sobraba nada: la basura era abono.
Tampoco sobraba nadie: todos tenían algo que ofrecer.
Pero llegó la modernidad, la industria que ya no reciclan ni integran, sino
que generan basura material y basura humana. Si no les sirves para producir,
eres un vago  y, junto con los enfermos y ancianos, devienes estorbo. Todos
estamos o produciendo basura o en trance de convertirnos, tarde o temprano,
en basura humana.
Hoy se fabrican automóviles para que seis meses después de salidos de
fábrica sean viejos.  Porque la lógica de la modernidad es generar
desperdicios, una lógica que culmina en la histeria de la moda y que te
obliga a tirar ropa o muebles en perfecto estado. La modernización siempre
es compulsiva, no es racional, aunque la disfracen de razonable cuando nos
la venden o nos la imponen. El capital siempre está creando un nuevo orden
moderno que sustituirá al anterior siempre anticuado. La modernización
compulsiva afianza el dominio de una minoría que decide la modernidad. Al
imponer el cambio del sistema, esta minoría deja fuera a los que no encajan
por demasiado viejos o demasiado jóvenes, o demasiado tontos o demasiado
listos...
-----------------
Los que hablan no tienen secretos. Y todos hablamos. Y al hacerlo, nos traicionamos, exhibimos nuestro corazón .Cada uno se encarniza en destruir los misterios comenzando por los nuestros . Y si encontramos a los otros es para envilecernos juntos en una carrera hacia el vacío , sea en el intercambio de ideas, en las confesiones o.......... en las intrigas. La curiosidad a provocado no solo la primera caída , sino las innumerables caídas de todos los días . La vida no solo es la impaciencia de decaer , si no de prostituir las soledades virginales del alma por el dialogo

La cultura hoy no consiste en la capacidad de aprender sino en la habilidad para olvidar. Si no olvidas rápidamente lo que sabes para aprender lo nuevo, te conviertes en redundante y estarás en la lista de despedidos del próximo expediente de crisis. Así que es mejor olvidar lo que sabes.
¿Acaso no es un estorbo para una empresa el trabajador que se empeña en hacer algo con perfección artesana? ¿No sería un engorro para una fábrica de coches que un equipo fabricara uno que durara toda la vida? ¡Si lo que quieren es vender! La calidad molesta.
Esa mentalidad de la sociedad en la que vivimos también se ha contagiado a la pareja: antes tu pareja era lo más sólido en tu existencia. Hoy el afán modernizador convierte a tu pareja en algo que también queda desfasado cada temporada. El matrimonio de por vida está anticuado y se impone un matrimonio con contrato basura.
Acá en el país llama la atención , que la situación económica a empeorado y según las encuestas mas recientes el partido político responsable de este caos, va en los primero lugares de la aceptación de la gente.
Frente a esto podríamos preguntarnos ¿Qué pasa con el sentido común? La respuesta podría ser que el sentido común no es mas que una concepción del mundo mecánicamente impuesta por uno de los muchos grupos sociales en los que todos están automáticamente involucrados desde el momento en que se despiertan. El sentido común es un producto de la historia y debe ser analizado como “parte del proceso histórico”.Existen muchos sentidos comunes y no simplemente uno. Cada estrato social tiene su propio sentido común y cada corriente de pensamiento deja atrás una sedimentación de sentido común que se cristaliza en un modo contradictorio en la conciencia popular. El poder de influencia que tiene la ideología dominante es visible en el contenido del sentido común. Por lo tanto, todos los enfoques filosóficos y sociológicos que definen al sentido común de las clases subalternas como la base del pensamiento objetivo necesitan comprender la función ideológica que cumple el sentido común en las sociedades estratificadas.
Lo que acá en El salvador refleja la actitud de la mayoría es que, el sentido común es una concepción del mundo típica de las clases subalternas en la fase negativa de su desarrollo; es decir, la fase de subordinación política y cultural con relación a los grupos dominantes y a sus ideologías.  
La sociedad productora cambió a consumidora y durante este proceso las relaciones de producción sufrieron grandes transformaciones, ahora los empleos ya no son para toda la vida, son temporales, flexibles.
La gente productora, hoy consumidora, vive individualmente su actividad para aliviar sus deseos, dejándose seducir por sensaciones desconocidas o nuevas, no hay consumo colectivo todo consumidor es solitario.
En esta comunidad de consumidores, el principio que rige es la estética, dejando atrás a la ética del trabajo, esta sociedad consumidora sólo se preocupa por estar en donde abunden las oportunidades de elegir entre varios productos, admira a la gente que tiene lo suficiente para elegir lo que desee y no lo que esté al alcance de sus posibilidades, ya no se reconoce el trabajo de la gente que ha sobresalido a pesar de vivir en condiciones precarias, sólo se aspira a tener una vida como la gente de elevados recursos, sin preocupaciones.
Ser pobre en una sociedad de consumo, es no tener acceso a una vida normal, ser pobre es ser un consumidor frustrado, incapaz de adaptarse y por tanto llevar una vida aburrida, sin libertad de elección, exigiéndole desafiar el orden y la ley para no aburrirse.
  
El medio ambiente forma parte de lo antiguo y destinado a desaparecer, a ser basura, y en la basura los humanos vivimos sujetos a relaciones sin garantías... Empezando por las laborales.
Si me haces ganar dinero o placer, te mantengo, si no, te echo y punto. La noción de compromiso, que era el eje de la confianza mutua, se ha convertido en paleolítica, porque dificulta esa modernización compulsiva. Y esa falta de compromiso genera también en la pareja y en la familia personas redundantes: gente que sobra por doquier. Todos sobramos o algún día sobraremos.
Cuando comenzó la modernidad, los problemas locales en la metrópolis causados por esos seres redundantes - el desempleado, el inválido, el alcohólico, el delincuente, la puta vieja, la mujer abandonada y sola, el loco, el desviado político...- eran resueltos de modo global: la basura humana se enviaba a las zonas marginales .
Hoy la metrópoli se ve obligada a asumir sus sobrantes humanos y a crear el Estado de bienestar para aminorar el problema y los peores barrios para acumular allí a los sobrantes de la modernidad, lejos de su vista.

Todos nacemos con una cierta dosis de pureza, la cual esta predestinada a ser corrompida en el comercio con los hombres. Incapaces de guardar nuestras manos limpias y nuestros corazones intactos nos manchamos con el contacto de sudores extraños, nos revolvemos sedientos de asco y fervientes de pestilencia en el fango unánime. Cuando soñamos con mares de agua bendita es ya demasiado tarde para zambullirnos en ellos y nuestro compromiso con los demás es demasiado profundo que nos impide ahogarnos allí. El mundo, Alejandro, a infectado nuestra soledad y las huellas de los otros sobre nosotros se hace imborrables.
Según Denis Duclos hoy en día podríamos hablar de hiperburguesía. ¿Cuál seria la diferencia entre hiperburguesía de la burguesía? Hay cuatro diferencias fundamentales: la primera la hiperburguesía no tiene patria. Se confirma lo que decía Marx : El Capital no tiene patria. Pero los capitalistas la tenían. Hoy, los capitalistas, corriendo detrás de sus capitales, han perdido tambien la patria. La nueva burguesía es una burguesía deslugarizada.
La segunda diferencia, es que la hiperburguesía ha trazado como objetivo de su existencia, la acumulación de poder en lugar de la acumulación de dinero. No se trata que a esa burguesía no le interese el dinero; por el contrario, le interesa tanto o más que a la antigua. Pero le interesa, fundamentalmente, como dinero-medio y no como dinero-fin. El dinero no es para ella un objeto de acumulación en sí, sino que un medio para la acumulación de poder, el que es ejercido de preferencia en organismos internacionales, donde como consejeros, especialistas, financistas, accionistas, e incluso políticos controlan la economía mundial más por medio de redes y relaciones, que por medio de decisiones que provenían de la estructura vertical y jerárquica de las tradicionales empresas. Se trataría de una clase que es económica y política a la vez.
La tercera diferencia. La nueva burguesía ocupa, un lugar distinto al que había ocupado la "vieja burguesía" en el proceso de producción social. El antiguo Presidente de Empresa ha cedido su lugar hegemónico a sistemas de relación pública internacional. Es decir: el poder de la "nueva clase" ya no sólo es abstracto, sino que además, anónimo y, por lo mismo, extremadamente despersonalizado.
La cuarta diferencia, es cultural: la antigua burguesía que no ocultaba su animadversión a los sectores intelectuales, manifiesta hoy una clara tendencia a "adquirir" cultura. Se trata además del cultivo de nuevos estilos de vida. La nueva burguesía, rinde cierto culto a los placeres, a la elegancia, a las ofertas turísticas, a los buenos vinos y a la gastronomía. Cuida las formas. En lugar de ser politicamente reaccionaria, tiende al cosmopolitismo y a la tolerancia. Como habita generalmente en las afueras de esas zonas de conflicto que son las ciudades, posa de multicultural y democrática; el racismo se lo deja a los "viejos capitalistas", a los sectores medios y al glorioso proletariado.
Antes de que fuéramos modernos, no sobraba nada: la basura era abono. Tampoco sobraba nadie: todos tenían algo que ofrecer.
Pero llegó la modernidad, la industria que ya no reciclan ni integran, sino que generan basura material y basura humana. Si no les sirves para producir, eres un vago y, junto con los enfermos y ancianos, devienes estorbo. Todos estamos o produciendo basura o en trance de convertirnos, tarde o temprano, en basura humana.
Hoy se fabrican automóviles para que seis meses después de salidos de fábrica sean viejos. Porque la lógica de la modernidad es generar desperdicios, una lógica que culmina en la histeria de la moda y que te obliga a tirar ropa o muebles en perfecto estado. La modernización siempre es compulsiva, no es racional, aunque la disfracen de razonable cuando nos la venden o nos la imponen. El capital siempre está creando un nuevo orden moderno que sustituirá al anterior siempre anticuado. La modernización compulsiva afianza el dominio de una minoría que decide la modernidad. Al imponer el cambio del sistema, esta minoría deja fuera a los que no encajan por demasiado viejos o demasiado jóvenes, o demasiado tontos o demasiado listos...

 
En la era de la masificación, el mundo se ha convertido en una gran pesadilla. Se levantan muros en las fronteras, se acude a la separación territorial, se blindan los conjuntos residenciales. En la era de la información se entra a la Internet, se accede al mundo por televisión, se habla por celular, pero las puertas de las casas están cerradas, las puertas de los cuartos están cerradas y la desconfianza levanta muros frente al que nos es ajeno. En este mundo acorazado crece una y otra vez el amor, con su amenaza de dependencia y su petición de libertad. La razón comienza su batalla por poseer y no ser poseída. Por eliminar todo lo que es intuición, pulsión o instinto. El tedio que anuncia la palabra “siempre” se opone al temor a la soledad que engendra la expresión “volver a intentar”.
  
En los años setenta, se hablaba de las burguesías de los llamados "países imperialistas", a diferencias de las burguesías de los países "periféricos" estas sí eran nacionales. Pero hoy, en la era de la globalización, supuesta "fase superior del imperialismo", no hay burguesías nacionales en ninguna parte del mundo. La burguesía se ha transformado, en virtud de su propia globalización, en una clase extranacional, extraterritorial, espacial, intergaláctica : global. El capital ha alcanzado su condición más abstracta posible: su globalización. Ya no obedece dictámenes nacionales ni estatales; es un capital deslugarizado. En consecuencia, la "clase" del capital, la burguesía, también ha entrado en un proceso de transformación y, las que ayer fueron impetuosas clases nacionales, también se han globalizado.
Ahora los Estados son simples ficciones, en el marco de una globalización económica que no pueden controlar y que por la cual serán controlados. Libre de todo espacio, el Capital se liberará también del tiempo y transformará a los habitantes de este planeta en multitudes de vagabundos y que no saben de donde vienen ni a donde van. El tiempo, será, de ahora en adelante, una simple noción virtual, regulada por la TV y otros medios de comunicación. Globalización lleva a la fragmentación de la realidad y sus espacios y a la consiguiente difusión del tiempo.  ¡Error!Marcador no definido.
Habiendo sido colocados en posición de testigos que ven cómo se hace el mal, pero que no hacen nada para evitarlo, ni siquiera para prevenirlo, se nos ha privado de la excusa más común para la conciencia culpable: el "yo no lo sabía". La única excusa que queda es la que se apoya en la impotencia: "haga lo que haga no servirá de nada". Es una débil excusa, pero convincente incluso para nosotros mismos. Sospechamos de que lo que hagamos o dejemos de hacer importa.
En este intercomunicado planeta dependemos unos de los otros, y lo que se hace en una parte del globo tiene un alcance muy superior a la visión e imaginación de sus actores. Somos, responsables de la situación de los demás. Lo que ocurre es que no sabemos qué significa asumir esa responsabilidad. Debemos luchar por lograr que nuestras preocupaciones e intuiciones morales reviertan en unas condiciones más decentes para la humanidad, haciendo al mundo más acogedor para la atención mutua y la solidaridad.
Estamos en una era de experimentaciones, de ensayos y error. La mayoría de las consecuencias de la globalización acelerada no han sido previstas y todavía debemos aprender las habilidades sociales necesarias para hacerles frente y dominarlas.
Una comunidad, para merecer tal nombre, debe apoyarse en la idea de que sus miembros asumen una responsabilidad compartida por cada cual. No puede haber una comunidad sin un sentido y una práctica de la responsabilidad. La capacidad de carga de los puentes se mide por la fuerza de sus pilares más débiles, la solidaridad de una comunidad se mide por el bienestar y la dignidad de sus miembros más débiles. 

solidaridad

LA ARGENTINA SOLIDARIA
Este mail no pertenece a la categoría "cadenas basura". Sólo pretende ayudar a las familias indigentes y a nuestros hermanos que se quedaron sin trabajo.
SOLIDARIDAD DE BOLSILLO

Hace ya mucho tiempo que están circulando por nuestras ciudades personas (hombres, niños, mujeres, familias enteras) que, llevando un carrito se dedican a hurgar al anochecer las bolsas de basura que se depositan en la veredas. Cada día son más, en un número directamente proporcional al aumento de la desocupación y al agravamiento de la crisis.

Estas personas, son "cirujas", esto es, una categoría de pobres que consideran MÁS DIGNO COMER DE LA BASURA QUE SALIR EN UN PROGRAMA DE TELEVISIÓN COMO "PIBES CHORROS". Que aún en su desesperación por la hambruna que aqueja a sus familias, no toman el camino del robo, del saqueo y de la muerte y creo que son los más RESPETABLES DE LA SOCIEDAD.

Ustedes saben qué cosas "guardamos" en esas bolsas: comida en estado de putrefacción, tierra llena de ácaros, aquellas cosas que, cuando no encontramos algo y sospechamos que "fue a parar a la basura", nos da asco decidirnos a buscar allí.

Pero de allí, ellos proveen su sustento y a veces, con suerte, ropa, cacharros descartados, objetos de metal para comercializar en un mercado explotador, cartones, diarios, etc.



PROPUESTA SOLIDARIA
Podemos armar nuestra propuesta haciendo
una o todas de las siguientes cosas:

1) Por alrededor de $ 2.- compramos una docena de huevos. Podemos darles una docena de huevos duros (para que no se les rompan por el camino). O bien, por un poco más de $ 1.- compramos un litro de leche (si podemos comprar cartón en vez de sachet sería más práctico para el transporte). Un paquete de galletitas, cuesta menos de $ 1.- También podrían ser fideos, polenta, verduras (cebollas, papas, batatas) pan o frutas (especialmente cítricos y bananas) que son tan necesarias para los chicos. No me atrevo a sugerir carne, pero para ellos sería glorioso). Consideren que los que tenemos el privilegio de usar internet, gastamos entre $ 20 y $ 80 en estar conectados, muchas veces para enviar pavadas que el destinatario directamente borra sin leer.
2) Si no podemos gastar más de lo que gastamos, seguramente en las casas de Uds. pasa lo mismo que en la mía, que muchos se resisten a repetir comidas. Y por ejemplo los fideos del domingo al mediodía, nadie los quiere a la noche, entonces uno los guarda en la heladera para no tirarlos, y termina tirándolos a la semana siguiente todos enmohecidos. Si los ponemos en una bolsita de nailon, que es impermeable, a lo mejor, esa noche, pueda comer parte de una familia.
3) Si no podemos comprar comida de más y somos de los que comen todo hasta el final, seguramente tendremos ropa que no usamos y que ocupa un lugar innecesario en nuestros placares. Si lo pensamos, es casi contranatura que mientras tenemos ropa en desuso, haya gente que pase frío por falta de ella.
4) En la puerta de un edificio, he visto colchones que el encargado tiraba un día de lluvia, con lo cual, se volvía inservible. Muchos cirujas duermen en el piso porque cuando llueve se les mojan las casas y todo lo que hay allí (colchones, frazadas, etc.). Si tenemos algo de eso para tirar, entreguémoselos personalmente.
5) Muchas veces utilizamos vías indirectas para donar cosas y nos quedamos con la duda de adónde fueron a parar y si fue entregado verdaderamente a quienes las necesitaban. Este es una manera "sin intermediarios", por la que vamos a tener la certeza de que nuestras cosas van a quienes realmente las necesitan.
Nuestro corazón nos puede indicar con qué otras cosas podemos ayudarlos
.
6) Algo que resulta muy importante, es el modo de entregarles estas cosas. Quizás sería muy bueno entrar en un pequeño diálogo con ellos. Preguntarles de dónde vienen, cuántos son de familia, quizás, si no es violento (porque tienen miedo de ser maltratados), sus nombres y nombrarlos al despedirnos. Es decir: éste tiene que ser un acto de AMOR, no sólo una "limosna" sino un gesto que los dignifique.
7) Si no nos animamos a entablar diálogo con ellos, dejemos anónimamente nuestra bolsita entre las bolsas de basura, con un papel pegado que indique el contenido de esa bolsa. (ACÁ HAY FIDEOS COCINADOS, ACÁ HAY HUEVOS DUROS, ACÁ HAY ROPA EN BUEN ESTADO, etc)
8) REENVIAR ESTE MAIL A TODAS NUESTRAS DIRECCIONES, PORQUE NO SIRVE PARA NADA QUE UNO O DOS AYUDEN A UNA O DOS FAMILIAS, CUANDO SON MILES LAS QUE CAMINAN POR NUESTROS DESPERDICIOS. Si cada uno nos hacemos cargo de nuestro propio "ciruja", podremos cambiar algo de esta realidad tan espantosa.
9) Si tienen direcciones de medios de comunicación envíenlas también para que ellos sugieran la idea a los que no tienen acceso a Internet. O impriman éste para ponerlo en lugares públicos y en los comercios del barrio
10) Últimamente están circulando mails que muestran niños talibanes o niños africanos. Nos duelen, nos ofenden, nos escandalizan. Hagamos algo por el niño que revuelve la basura en la puerta de nuestra casa y que pese al hambre y al frío se resiste a ser un PIBE DELINCUENTE.
Tengo claro que el principal responsable de esta situación es el Estado, quien deberá implementar las medidas necesarias para que todos consigan trabajo y ninguna familia pase hambre. Pero eso llevará tiempo... Que los que sepan y los que puedan colaboren para acortar ese tiempo.
Mientras tanto, si esta cadena funciona, todos podremos sentirnos más dignos de ser llamados personas
.

INTENTALO AUNQUE SEA UNA VEZ. SON HUMILDES, NO ATACAN, SON NUESTROS HERMANOS HAMBRIENTOS. YO LO HAGO Y TE VAS A LLEVAR ESE "GRACIAS DON" o "GRACIAS DOÑA" a tu casa para calentar tu propio corazón. Después de haberlo hecho, invitá a tus hijos a que te acompañen. Para ellos será una experiencia para toda la vida. Si lográs que este gesto sea familiar, estaremos inculcando amor y cambiando la cultura.

AL REENVIAR ESTE MAIL, ACORDATE DE BORRAR LAS DIRECCIONES ANTERIORES
PARA QUE NADIE LUCRE CON NUESTRA SOLIDARIDAD DE BOLSILLO.

¡GRACIAS POR TU SOLIDARIDAD Y LA DE TU FAMILIA!


tiempos modernos

Los actuales Estados- Nación  imposibilitados de desempeñar sus papeles tradicionales  los ceden a las fuerzas del mercado o las dejan abiertas a la iniciativa y a la responsabilidad individual. El resultado final es el sentimiento generalizado de que cada uno de nosotros está por las suyas, de que nada se gana uniendo las fuerzas y preocuparse por una buena sociedad es una pérdida de tiempo: es el debilitamiento de la solidaridad social con la consecuente fragilidad de los lazos humanos.
La nuestra es una sociedad crecientemente individualizada, en la cual el ser competitivo, más que solidario y responsable, es considerado clave para el éxito. Y dado que la felicidad de larga duración, la felicidad que crece en el tiempo gracias a su cultivo cuidadoso y paciente, es concebible sólo en un entorno predecible y en el que se respeten las normas, la búsqueda de momentos felices o de éxtasis episódicos está tendiendo a reemplazarla. La felicidad es vista como momentos, como encuentros breves, más que como un derivado de la consistencia, la cohesión, la lealtad y el esfuerzo a largo plazo que sostenían la mayor parte de los filósofos modernos.
En un ambiente como el actual necesitamos amigos más que en ningún otro momento del pasado. La amistad es un tango para dos y requiere de un compromiso firme y permanente, que nos puede atar las manos en caso de que la situación cambie.
-----------
Antes de que fuéramos modernos, no sobraba nada: la basura era abono. Tampoco sobraba nadie: todos tenían algo que ofrecer.
Pero llegó la modernidad, la industria que ya no reciclan ni integran, sino que generan basura material y basura humana. Si no les sirves para producir, eres un vago  y, junto con los enfermos y ancianos, devienes estorbo. Todos estamos o produciendo basura o en trance de convertirnos, tarde o temprano, en basura humana.
Hoy se fabrican automóviles para que seis meses después de salidos de fábrica sean viejos.  Porque la lógica de la modernidad es generar desperdicios, una lógica que culmina en la histeria de la moda y que te obliga a tirar ropa o muebles en perfecto estado. La modernización siempre es compulsiva, no es racional, aunque la disfracen de razonable cuando nos la venden o nos la imponen. El capital siempre está creando un nuevo orden moderno que sustituirá al anterior siempre anticuado. La modernización compulsiva afianza el dominio de una minoría que decide la modernidad. Al imponer el cambio del sistema, esta minoría deja fuera a los que no encajan por demasiado viejos o demasiado jóvenes, o demasiado tontos o demasiado listos...

imbeciles ilustrados de Rebelion

Imbéciles ilustrados

Carlos Alonso20 de marzo del 2004 Rebelión  http://www.rebelion.org/spain/040320imb.htm 

Dedicado a El País, por recordarme a diario que la opinión mayoritaria "de izquierdas" es una grandísima prostituta del poder económico.

¿Qué es un imbécil ilustrado?

La mayor basura intelectual, el más grande residuo de la irracionalidad. Aquél que atesora numerosos conocimientos pero es incapaz de sostener la conexión de estos con lo que acontece afuera, en la calle, más allá de su puerta y de su círculo de conocidos. El imbécil ilustrado sabe mucho acerca de nada. El imbécil ilustrado despliega un carácter dócil, frívolo y egocéntrico. El imbécil ilustrado, para que se hagan una idea, es aquella persona capaz de escribir doscientas páginas de una sola sentada sobre la "maleabilidad de las multitudes en un entorno acrítico" y luego creerse las líneas informativas de un editorial de El País o La Razón.

El imbécil ilustrado concibe su sabiduría como un yacimiento, un filón a explotar. Puesto que no quiere observar las consecuencias sociales y políticas de las opiniones que vierte, se puede considerar que el imbécil ilustrado no opina sino que es un opinador profesional. Este gusarapo insigne supedita siempre sus conocimientos a la utilidad de los mismos. Así, el objetivo de sus pensamientos está en todo caso preestablecido, preparado. Con él, siempre va el epílogo antes del análisis. El imbécil ilustrado sabe donde tiene que llegar para que su sabiduría resulte conveniente. Y sabe que se le retribuirá entonces con una sabrosa recompensa económica.

El imbécil ilustrado tiene, además, una característica peligrosa: un argumentario camaleónico que asume el color de su entorno. Cuando descubre el criterio más aceptado por la opinión pública se torna un rabioso defensor del mismo:

-Esto que defiendo, a rajatabla, señores. Sin medias tintas.

Como todo experto en camuflaje, el imbécil ilustrado mantiene el color de su entorno hasta que este cambia, circunstancia que le obliga a reemprender el proceso de camuflaje.

Converso eterno, el imbécil ilustrado es de doctrina estable y muy coherente. Me explicaré: para poder saltar al debate público el imbécil ilustrado se arrincona en una postura hermética y, desde esta, sacude zarpazos a todos los que no reconozcan la bondad intrínseca de la posición asumida. Como secuela de esta agresividad intelectual, el imbécil ilustrado se aleja cada vez más de cualquier pensamiento autocrítico. Esta "distancia de sí mismo" le impide retractarse de las opiniones vertidas, así reciba cien mil pruebas empíricas de su bochornosa equivocación. A esto me refiero cuando digo que los imbéciles ilustrados son coherentes: su pila de mierda siempre crece. Ellos ellos nunca limpian su rincón. No hay mierda, afirman. Con cada ataque que reciben, engordan su apuesta hasta que sus golpes ocasionales de razón se tornan convicciones férreas y estridentes.

Y de tan ruidosas, resultan hasta creíbles.

¿Quienes son los imbéciles ilustrados de nuestra época?

Imbéciles eruditos bien remunerados eran –y lo siguen siendo en su gran mayoría– Mario Vargas Llosa, Carlos Fuentes, Horacio Vázquez Rial, Joaquín Leguina, Fernando Sánchez Dragó, José Luis Cebrián, Gustavo Bueno y tantos otros pobladores de los medios de masas del estado español. Saber, saben un cojón. Pero ¿para quién? No, no me he equivocado, no quise preguntar "para qué" sino "para quién". Ellos saben para el que pague mejor. Al fin y al cabo, están anhelando el Apocalipsis ¿quién puede culparles por intentar enriquecerse en la espera? Si todo se va a destruir y la humanidad es una entelequia, hagámonos entonces putas de los oligarcas, qué importa. Para un imbécil ilustrado la vida es un "mientras" y el pueblo una alfombra. Y el copyleft, ya directamente, la muerte por inanición.

Más que escritores, son aspirantes al Nóbel. Eternos, reconcomidos aspirantes.

-¡Un día lo ganaré!- Se despierta sudando el célebre peruano londinense, enrojecido por el llanto.

En cuanto a medios de subsistencia, el imbécil ilustrado tiene un amplio elenco de posibilidades. La primera y más jugosa es formar parte del contingente de opinadores que los diferentes lobbies fomentan en sus respectivos medios de comunicación. Por ejemplo, si Cebrián emprende una de sus periódicas campañas contra Cuba, enseguida Vargas Llosa, Cabrera Infante, Zoe Valdés y Oswaldo Payá pasan a nómina. Disidentes S.A. (Soluciones en contrarrevolución): estamos a su servicio.

La segunda de sus oportunidades económicas es integrar la plantilla de una fundación con fines humanitarios. Poco importa que el planteamiento y la actitud de dicha corporación benéfica sean incoherentes entre sí y hasta contradictorios: por ejemplo, se puede machacar al pueblo mapuche y pertenecer a la fundación Pablo Neruda. O criticar todos los proyectos de emancipación latinoamericana y ser, a la vez, presidente de una sociedad de promoción institucional tipo "Humanismo y Democracia". Todo vale.

La tercera y quizá más efectiva forma de subsistencia es la de escritor de tendencias. Que se habla de la globalización en toda tertulia, pues a publicar un libro especulando sobre teorías ajenas: "La globalización y sus pesquisas". Que hay un conflicto armado en Irak, pues a mentir sobre los chiítas y los kurdos: "Diario de Irak". Esto puede proyectarse a cualquier moda ideológica: la sostenibilidad, la gobernabilidad, la sociedad civil, el terrorismo, etc. Adentrándose en las páginas de cualquiera de las obras de un imbécil ilustrado, uno se da cuenta que sus teorías son puro lenguaje posmoderno: en lugar de formar un cuerpo teórico sólido inventan una palabra y polemizan alrededor de su contexto, como zánganos zumbando junto a la colmena.

¿Cómo puedo reconocer a un imbécil ilustrado?

Una característica esencial de los imbéciles ilustrados es su magnífica oratoria. Demuestran todo lo que saben con discursos empachados de sinónimos. Juegan al hombre-diccionario. Se enamoran de sus palabras mientras las dicen. Cuando interrogan, las conclusiones viajan escondidas en cada pregunta, porque ninguno de sus interlocutores tiene una respuesta que no hayan oído ya. No esperan nada nuevo de sus parroquianos, ninguna sorpresa. Nada puede pillarles a contrapié; los imbéciles ilustrados tienen todas las categorías en su cerebro. Como bibliotecarios metódicos colocan cada opinión en el estante correspondiente, con una etiqueta y una ficha de cartón (para tomarla prestada y ostentarla cuando sea necesario).

Frente al cosmos, el tonto erudito se refugia en una oratoria de parapeto, una fantástica guarida; tras ella se puede pasar del nihilismo de Fukuyama a una metafísica democristiana según se aborde un tema u otro. El eje es el escepticismo, un escepticismo monolítico, infranqueable. Nihilismo, razón cínica y argumentación sofista. Gracias a ello, los imbéciles ilustrados hipnotizan por la cantidad de abstracciones que pueden evocar en apenas un charlita. Sus palabras son una espiral negra que da vueltas sobre un fondo blanco. Durante una sola de sus peroratas son cabalmente capaces de unir, en una voltereta retórica con doble tirabuzón, los conceptos "terrorismo", "globalización", "deslocalización", "milenarismo", "libertad" y "democracia". Después, caen de pie, sacan pecho y llega la ovación.

Un imbécil ilustrado no es nada sin la ovación. Vive para ella.

Estos bobos cultivados, generalmente, han sido buenos escritores en algún momento de su vida por lo que aún conservan notables dotes de redacción. Pero su letra escrita supura una grandeza cruel e inútil. Me vienen a la mente las estatuas ecuestres, tan falsas, tan "empequeñecedoras" (disculpen el invento) de quién las mira. Donde ayer había ideas hoy hay metáforas interminables. Miles de pajas estilísticas, literatura del tedio. Los párrafos de sus novelas y ensayos acostumbran a ser kilométricos. Su prosa no respira. El envoltorio de su mensaje -y quizá el mensaje mismo- es la retórica, los vocablos medievales, las referencias a la Grecia clásica (o a los primeros liberales) y los latinajos, inevitables y abundantes. Siempre los cultismos jodiendo la credibilidad del texto. Porque básicamente, quieren intimidar. "Cuánto sé y qué tonta es la gente, qué inculta" piensa el imbécil ilustrado. Pues sí, sobretodo la gente que compra los libros con los que estos eruditos se mean encima de la propia ciudadanía.

Como opera el intelectual moderno: metodología del imbécil ilustrado

Todo imbécil ilustrado está satisfecho de tener su propio método. En eso no están solos: incluso para resultar imbécil debe uno escoger un camino. Maldito albedrío.

La maquinaria de demolición es (1) el materialismo que todo imbécil ilustrado adquirió en su época (todos la han pasado) de "loco joven y comunista". Una vez se plantan frente al problema, aplican el escalpelo sobre la realidad para diseccionarla cual absceso tumefacto, con cara de asco. Cuando éste comienza a supurar una sustancia compuesta de injusticia, debilidad estructural, poder y enajenación, ellos disimulan. O colocan un parche. Que no se vea, que no luzca. "Donde no miro no duele".

En este punto recurren a la segunda parte de su método, la (2) justificación de su ignorancia voluntaria mediante una exhibición desordenada de cultura apocalíptica e ideología democristiana (enemiga del materialismo administrado en la primera fase de análisis). Y en seguida los diagnósticos oscilan entre la ofuscación teórica y la inconsistencia más elemental: "el pueblo carece de una verdadera cultura democrática", "la corrupción está instalada en las más altas esferas", "entre todos, hemos destruido la verdadera solidaridad", "el gobernante X ha sumido el país en una inestabilidad que ahuyenta a los inversores", "debemos alentar un desarrollo sostenible, compatible con el bienestar de occidente"… cualquier cosa menos admitir que nos vamos a la mierda por culpa del capitalismo aplicado salvajemente, sin mesura, sin árbitros, sin responsabilidad.

Si algo es triste en la vida académica del imbécil ilustrado es su incapacidad, física y empíricamente demostrable, para aprehender el latido de un pueblo. No tienen ni pajolera idea de cómo se respira en la calle ¿Qué conocimiento se puede extraer de un viaje en bussiness, estancia en un cinco estrellas y una serie de reuniones con lo más neoliberal de cuanta autoridad democrática existe? ¿Cómo puede alguien dilucidar los problemas inmediatos y la dimensión antropológica del hombre común cuando hace años que no pisa un barrio a conciencia? Es radicalmente imposible percibir un problema sistémico desde la planta setenta y ocho, justo antes de degustar un pato a la naranja, justo después de un baño de sales en un jacuzzi.

¿Cuales son los planteamientos políticos del imbécil ilustrado?

El imbécil ilustrado tiene una idea fija: la gestión. Sí, sí, gestión, sin más. Conciben la política sin política. Los ideales son utopías. Lo que hace falta, según el imbécil ilustrado, es "buena gestión". ¿Gestión de qué? ¿Gestión hacia donde? No lo aclaran, los imbéciles ilustrados adoran al vellocino de los procesos administrativos. Los fines, bueno, no son tan importantes. "Hay que desmitificar los fines", sostienen.

En lo político, el imbécil ilustrado relativiza cruelmente la pobreza. "Pobres, siempre los ha habido"… Ya está, concluyó análisis: dos nanosegundos de esfuerzo neuronal. Simultáneamente, por darse algo de marcha al cuerpo, el imbécil ilustrado selecciona adversarios cuya motivación intelectual es la erradicación de la miseria y, así estos enemigos estén enfrascados en una lucha total contra occidente y su imperio, el imbécil ilustrado les reprende por no respetar las instituciones democráticas y, cómo no, por rebajarse a emplear el lenguaje de la gente:

-¡Populista!-Insulta un imbécil ilustrado.

-¡Corrupto!-Añade a la verborrea otro imbécil ilustrado.

El imbécil ilustrado dice tonterías a menudo. Muy a menudo. Pero el revestimiento retórico les excusa. La grandeza de su elocuencia es como un campo de fuerza que le impide ser criticado a fondo, como un elemento aislante que impermeabiliza su estupidez. Pero concretemos: los tics argumentativos y las reacciones negativas ante problemas sociales son incontables, dilatados y de largo alcance.

El primero de sus errores de análisis –y el más profundo tal vez- es el que consiste en, como sostiene Ulrich Beck, "buscar causas biográficas a problemas sistémicos". Así, en un país en donde existe una polarización social del 5% de propietarios contra un 80% de pobreza (por ejemplo, Venezuela), ellos son capaces de diagnosticar, como causa, origen y razón de todos los males, la inoperancia de un gobierno que lleva cinco años en el poder. Y la solución es, por ejemplo, que vuelvan los socialdemócratas y/o democristianos que saquearon el país durante 40 años. ¡Allá es nada!

-Arguméntame esto Mario, que va en el dominical.- Solicita Cebrián enfrascado en su nueva campaña.

Otro error de planteamiento es atribuirle a la izquierda comportamientos de derechas cuando defiende estados que "no respetan los derechos humanos". "Eso es un doble rasero imperdonable", sostienen atribuyendo a las democracias occidentales la categoría de "defensoras de los derechos humanos". El suyo es a la sazón un doble rasero del doble rasero, cuádruple rasero entonces. Vamos a ver si logro salir de este embrollo. El imbécil ilustrado dice: "en Cuba no respetan los derechos humanos y los izquierdistas que les apoyan son unos cínicos". Bien, inicialmente tiene sentido, pero ¿no es doblemente cínico acusar a alguien de cínico siendo uno mismo un cínico crónico y recalcitrante? Es una incompatibilidad argumental flagrante ¿No es indigno cebarse en las libertades políticas de una nación pobre mientras se descuida, por poner un pequeño ejemplo, la ilegalización de partidos políticos o el cierre de periódicos en tu propio país? ¿Qué tipo de intelectual se presta a este juego? Lo adivinaron: el imbécil ilustrado.

El cuarto error (y prometo que tras éste, freno y me despido) es probablemente el más imbécil, el más suyo, vaya. Tiene que ver con la docilidad, con la sumisión. Los imbéciles ilustrados no perciben la normalidad como una ideología política. Habitualmente denuncian lo contestatario, lo crítico, como una anomalía. Sí, la "normalidad" para ellos es el punto de referencia moral: lo "normal" es lo "correcto"… ¡Cuando en realidad ambos extremos no pueden estar más alejados! Lo normal no está legitimado en sí mismo. La normalidad es únicamente lo instaurado. Las casas, la política, la familia y el trabajo tal y como los conocemos porque han existido así desde que las conocemos. La normalidad, por perpetua y por evidente, no encuentra validez en su propia existencia. Obviar esto es mandar la ética y los estudios culturales al carajo. Recientemente leí que "la ideología alcanza sus mejores resultados cuando es capaz de borrar sus propias huellas". En lo que respecta al imbécil ilustrado, el capitalismo ha borrado efectivamente sus huellas. Bajo la sombra de la "ideología de la normalidad", los intelectuales imbéciles ilustrados legitiman la barbarie capitalista por habitual, por duradera, por persistente. Son profetas de lo establecido, eso son los imbéciles ilustrados.

Esta es la vida y estas son las costumbres de los imbéciles ilustrados. Dan rabia por lo que fueron. En su día fueron útiles, comprensivos, combativos. Hoy, son una rémora. Monstruos de editorial, parásitos del poder.