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La lucha y propuestas para cambiar tanta criminalidad organizada

CULTURA SALUDABLE / EMPLEADOS SALUDABLES

 

Es importante que la organización genere políticas de salud incluidas dentro de su visión y dirección estratégica.

 

Recordemos que:

 

La salud organizacional  afecta

La salud del empleado afecta

Productividad

Ausentismo

Rentabilidad

Estrés

Desempleo

Enfermedades físicas/ mentales

Rotación del personal

Desempeño

Calidad del producto/ servicio

Actitudes

 

Muchas veces las compañías implementan programas de calidad de vida  y el personal no percibe sus beneficios, ¿Por qué?

Por que estos programas deben estar articulas con una política de recursos humanos donde el empleado tenga una satisfacción laboral, motivación, comunicación, sentido de pertenencia, compromiso, remuneración, y desarrollo. De esta manera creamos un entorno positivo, desafiante de responsabilidad y logros.

Generemos una cultura de cuidado revisando el balance trabajo-familia, direccionando los contextos y las personas.

¿Qué es el agotamiento y cual es su costo?

Otros del os factores que viven las organizaciones es el agotamiento externo (burnout), que implica un costo humano y organizacional.

Las personas tienen:

  • Menor capacidad de reacción
  • Mayor enfermedad y lesiones
  • Demasiada exigencia y poco control
  • Problemas cardiacos
  • Abuso de fármaco y otras drogas
  • Dolores lumbares
  • Algunos tipos de cáncer
  • Cansancio crónico
  • Desinterés – sentimiento de logro personal reducido. 
  • saludos, Sandro
  •  

La lucha de los enfermeros valientes

CULTURA SALUDABLE / EMPLEADOS SALUDABLES parte2

Recordemos que:

La organización Mundial de Salud indica que el estrés, la ansiedad y la depresión serán las mayores causas de discapacidad en el lugar de trabajo en los próximos veinte años.

¿Qué puede estar causando el agotamiento externo?

·         Falta de recompensa y reconocimiento

·         Conflicto de valores

·         Doble discurso y promesas no cumplidas

·         Desigualdad en la carga de trabajo y el salario

·         Problemas en la sociedad

·         Desequilibrio entre necesidades del empleo y las exigencias o necesidades de la empresa

·         Valorización de la adicción al trabajo

·         Fusiones y adquisiciones

·         Falta de seguridad laboral

·         Cambios tecnológicos – clima cultura

¿En que impacto todo lo dicho anteriormente a la organización?

·         Ausentismo

·         Menor productividad

·         Menor retención del empleado

·         Bajo moral

·         Baja calidad  de servicio al cliente interno/externo

saludos Sandro

La lucha que nos pario!

Estimadas/os amigas/os:

En el día de la fecha nos enteramos de la visita a nuestro Hospital de la Sra. Vice-Jefa de Gobierno de la CABA, a instancias de una invitación de la Legisladora porteña Diana Maffia, amiga personal de la Sra. directora Diana Galimberti.

Inmediatamente nos movilizamos para intentar comunicarle acerca de la crítica situación en la que nos encontramos.

Todos los sectores nos fuimos reuniendo y logramos una entrevista en el aula magna del Pabellón A de Clínica Medica

Mientras esperábamos el final de la recorrida de la Vice – Jefa por la guardia, maternidad, banco de huesos y

Clínica médica nos organizamos, decidimos dar un pantallazo de todas las necesidades del Hospital.

Por fin llego el momento. El aula estaba atestada de gente. Gente con muchas expectativas. Acompañados de autoridades locales con caras de asombro e incertidumbre. Al fin se llevo adelante una reunión/asamblea/conferencia de prensa ordenada y madura, en la cual, pudimos expresarnos claramente.

Bajo la batuta del Dr. Guillermo Muñiz como maestro de ceremonia o conductor, comenzó el Dr. Eduardo Knorre, como presidente de la filial de médicos municipales, desplegando su poder de síntesis y moderación, a tal punto que se olvido de decir el 99% de las cosas que queríamos que dijera y que habíamos pautado previamente.

En 2º lugar, el licenciado Alberto Trimboli por la Asociación de Profesionales del Htal. Álvarez describió el panorama de Bioquímicos, Psicólogos y demás representados haciendo hincapié en la falta de nombramientos y en las malas condiciones laborales. La falta de ascensor en kinesiología y el dilema de la instalación del mismo en medio del gimnasio, perdiendo la posibilidad de continuar con el trabajo de rehabilitación cardiovascular.

En 3º lugar Mariela, relató las penurias del personal contratado, flexibilizado y precario, manifestándole el deseo y la necesidad del histórico reclamo de pase a planta permanente.

A pedido de muchos compañeros y por la necesidad de completar el escueto panorama que había reflejado mi colega el Dr. Knorre, con mucha astucia y sentido de la oportunidad, el Dr. Guillermo Muñiz me ofrece la palabra y empiezo a relatar las distintas vicisitudes por las cuales pasamos los trabajadores del Hospital.

Debido a la enorme lista de espera de cirugía y de estudios complementarios, la falta de personal en el turno vespertino y la suspensión de intervenciones quirúrgicas, entre otras falencias, es imprescindible el nombramiento de personal. Nombramiento del personal concursado y del que se necesita para el normal funcionamiento.

Le hice referencia a un episodio ocurrido por la mañana en donde se demoro el comienzo de una cirugía por falta de ropa y cajas de instrumentación y que ante esta situación los familiares disgustados recriminaban a una residente de traumatología. O sea que además tenemos que dar la cara por dificultades que no somos responsables.

Le dije que el salario no alcanzaba y que nos obligaba a tener varios fuera del horario del Hospital, personalmente hoy tenia 3 consultorios por la tarde. Que no lo hacíamos por deporte o porque queríamos, sino porque lo necesitábamos para hacerle frente al costo de vida.

Le dije que hoy, ella recorrió el Hospital en un día hermoso y soleado pero que lamentablemente, en el año hay días lluviosos y que los padecemos pacientes, camilleros y el resto del personal que debe trasladarse de un lado para otro.

Le dije además, que en el momento que se subió al ascensor temimos por ella ya que en varias oportunidades ese mismo ascensor ha quedado parado entre un piso y otro. Que por otro lado no cumple normas de seguridad (puertas tijera) y que el hall de entrada tenia un revestimiento de madera no ignifugo, con un recordatorio de Cromagnon.

Por ultimo le dije que nadie puede elegir Obra Social y que le recordaba que entre los presentes no había ningún ñoqui.

El Dr. Pisciotano dijo que le quería pasar factura al ministro Lemus quien prometió que en 90 días resolvía el problema de los nombramientos.

También se dirigió al auditorio la Lic. Silvina González quien describió el problema de técnicos, administrativos y personal de escalafón de planta y de guardia.

El Dr. Guillermo Muñiz hizo referencia la gran cantidad de enfermedades profesionales (infarto, depresión, suicidios) y problemas sociales (divorcios) por stress y problemas laborales.

También hablo la Dra. Laura Díaz acerca de las condiciones de trabajo en el Shock Room y la guardia, la Lic. Silvia Zanardi hizo referencia a la falta de campana de extracción de oncologia y que la existente envía los vapores o aire contaminado hacia la guardería.

Bueno, detalle mas, detalle menos, al final la Vice - Jefa de Gobierno, se dirigió al público presente diciendo que iba a ser muy difícil resolver todo esto en poco tiempo, pero que veía que algunos problemas eran coyunturales y que debería ponerse una lista de prioridades.

Expreso la intención de volver a reunirnos para monitorear el listado de dificultades que anoto diligentemente en un papel.

Guillermo y yo quisimos sacarle una fecha rápidamente pero quedamos en comunicarnos a la brevedad.

Espero haber sido completo y grafico. Supongo que se puede sumar el comentario de Guillermo u otros.

Un gran abrazo a todos

Dr. Osvaldo Saleh

 

 

echen a ese profesor!

Donde no hay justicia es peligroso tener razón, ya que los imbeciles son mayoria. Quevedo

Estimados : como Profesor Universitario, de la Universidad Kennedy. Dictaba cinco asignaturas, entre ellas, Ejercicio y Administración Farmacéutica. Con mas de 50 excelentes alumnos, inquisitivos, ávidos de adquirir conocimientos, mi misión además de enseñar Legislación Farmacéutica, era explicarles como es esta actividad comercialmente, tal es así, que como trabajo practico averiguamos al azar el costo de un descongestivo nasal en gotas, droga base nafazolina, tiempo en el mercado mas de 40 años, consultado el proveedor mas importante de drogas para la industria farmacéutica, dio el costo por frasco, 0,03 centavo, precio de venta 11,25 pesos, ganancia por unidad 37500 %, por supuesto esto no tiene parangón con ninguna actividad licita, a todo esto se me invita el 5 de junio de 2007 al Anexo de la Cámara de Diputados de la Nación, donde se realizaron unas Jornadas sobre " Ética y Medicamentos " estando presentes, legisladores, funcionarios gremialistas , las Cámaras Farmacéutica que supuestamente no habían sido invitadas, pero ahí estaban en segunda fila, farmacéuticos, etc, finalizada la Jornada se podían exponer posiciones de cada uno que quisiera hablar, yo fui uno de ellos y en particular me dirigí a las Cámaras de la Industria a los que tenia a pocos metros, el drama es la accesibilidad de nuestro pueblo a los fármacos, se nos mueren compatriotas, en particular niños ,muchos de ellos muy pequeños y esta gente sin ninguna culpa gana el 37500 %, esto es un escándalo de proporciones y el Estado debe y puede solucionarlo, no puede hacerse el distraído .

La respuesta a mis palabras no se hizo esperar, no para intentar solucionar el tema sino para sacarme del medio. Me cito mi Decano Dr, Capon Filas y La Directora de Farmacia Farmaceutica Magariños, y con un discurso Kafkiano e hiriente, me sacaron la cátedra de Farmacia, días después todas las demás, no estoy arrepentido, no puedo ser cómplice de tamaño despropósito.

Como curiosidad mi ultimo sueldo, aguinaldo incluido fueron 231 Pesos.

Lo saludo cordialmente.

Profesor Universitario.

Eduardo Marcelo Cocca

e-mail : profcocca@gmail.com

produccion publica de remedios

Una verdadera pena no poder participar, y una aun mayor dado que sí lo hace -y expresará mucho de nuestro pensamiento, y la solvencia que nos tiene acostumbrad@s en cada una de sus intervenciones- nuestro caro amigo Martín Isturiz, con quien compartimos la lucha por este tema desde hace muchos, pero muchos años. Hace tres años compartimos con Marín una jornada sobre PPM en el Congreso nacional, organizada por quien era y es aun el presidente de la Comisión de Acción Social y Salud Pública, Sylvestre Begnis (y que había sido hasta hacía pocos meses Ministro de Salud de Santa Fe, y antes asesor del entonces Ministro de Salud de la Nación, GGG, un gordo obstáculo para la PPM durante toda su gestión, en el gobierno anterior a este y en el anterior a ese) y la Comisión de Salud del Senado. En ella, al final, habló GGG, y precisamente Martín tuvo oportunidad de preguntarle, en el auditorio del Honorable (?) Congreso, al entonces Ministro, por qué el Programa Remediar no adquiría los medicamentos en el sector de PPM. El gordo obstáculo respondió, molesto y amenazante, con el macartismo que lo caracteriza (heredado de su larga amistad con el "Loro" Miguel) que "esas son cuestiones ideológicas". Una de las pocas cosas que hemos compartido con GGG, claro. El problema es qué ideología.
Participarán de esta jornada gente con la que trabajamos directamente (además de Martín; Aspiazu, Della Védova, Lozano, etc) y en forma indirecta, como Daniela Hozbor, quien desarrolló el componente Pertussis -para la vacuna contra la Tos Convulsa, que debería conjugarse en la Vacuna Triple, y que aun no se ha podido producir. Las muertes de los brotes epidémicos de Coqueluche, en Neuquén, Tierra del Fuego, etc, puede asumirse que se hubieran evitado si se hubiera vacunado con ese desarrollo en lugar de la vacuna importada, con cepas francesas, de sabroso bouquet, pero inadecuadas. Y con gente con la que fue imposible trabajar, como Carlos Soratti y Gustavo Ríos. Ríos fue impuesto por GGG en el ANLIS-MALBRÁN y ha oscilado entre perseguir a los trabajadores y boicotear la PPM desde entonces. El cambio de gestión -la remoción del gordo obstáculo- ha hecho moderar al menos lo segundo, no tanto lo primero. Soratti (con una larga lucha en el pasado) nos recibió a comienzos de su gestión -más o menos la época de la Jornada que mencioné antes- donde aseguró, con cara de piedra, que iba a hacer lo posible por esta causa. Hace un año personalmente se ocupó de boicotear -con amenazas, presiones e insultos- la creación -en este caso en el punto de la realización del acto en el cual se firmaba su conformación, que se hizo en el rectorado de la Facultad de Medicina- de la Red de Producción Pública de Medicamentos (RELAP). Entre los presionados para que no participaran estuvieron personas que -casualmente o no- compartieron con él la lucha de antaño y con nosotros la actual (un puntal de esta lucha, que ahora está en otra función cardinal, le respondió "Carlos, ya no te acordás de La Calera, no?") y logró que quien era Secretario de Ciencia y Técnica del Ministerio de Educación, Eduardo del Bono, sufriera una arritmia y debiera recibir asistencia médica (parece que Carlos, de alguna cosa sí se acordaba). Esa secretaría, devenida en Ministerio, aun no nos ha aprobado un magro subsidio para nuestro próximo encuentro en la Facultad de Medicina (en el cual celebraremos el primer aniversario de la RELAP).
Con la gente que lucha nos volvemos a encontrar en la lucha.
Un saludo
Gonzalo
PD: El Estado es un ámbito de disputa.

 

Grupo de Gestión de Políticas de Estado en Ciencia y Tecnología (CyT)
Con la adhesión de más de 1.600 Personas y 89 Instituciones (ver en www.saic.org.ar , difusión, política científica, propuesta de política de Estado en CyT).
 
Más Adhesiones a la PPMV
En el curso de la semana hemos recibido 25 nuevas adhesiones de Instituciones/ Agrupaciones para impulsar la Producción Pública de Medicamentos y Vacunas (PPMV) a nivel nacional, con la finalidad de cubrir necesidades sociales básicas.
 
Esas adhesiones, sumadas a las 146 anteriores (ver gacetilla Medicamentos/ Sociedad - Adhesiones del 28-10-08), elevan a 171 las organizaciones que apoyan la PPMV.
 
Este número (mínimo) representa el pensamiento de una amplia franja social acerca de la PPMV que, por otra parte, coincide con lo enunciado en la Resolución Nº 286/2008 del Ministerio de Salud.
 
Por lo tanto, esperamos que las medidas anunciadas en esa Resolución sean implementadas con dinamismo, eficacia y perseverancia por las autoridades responsables.
 

los otros enfermeros

DECLARACION DEL XLIII CONGRESO NACIONAL
ORDINARIO DE LA FEDERACION DE ASOCIACIONES DE
TRABAJADORES DE LA SANIDAD ARGENTINA
 
SOLUCIONES REALISTAS PARA LA CRISIS DE ENFERMERIA 
 
 
El XLIII Congreso Nacional de la FATSA, ratifica la necesidad impostergable de aumentar en forma exponencial la cantidad y  capacidad del personal de enfermería para dar cumplimiento a uno de los pilares fundamentales en el desarrollo social del país, la adecuada atención de la Salud.
 
Para ello, resaltamos la importancia de coordinar los distintos esfuerzos que se realizan a nivel nacional, regional, provincial y municipal, para la formación y capacitación del Personal de Enfermería, a través de las Universidades, Institutos de Formación, Escuelas y demás Instituciones habilitadas por los Ministerios de Educación de las provincias y la Nación.
 
La escasez del personal de enfermería, en sus dos niveles, profesional y auxiliar, es una preocupación a nivel mundial y  la FATSA desde hace mas de veinte años se encuentra comprometida en la capacitación y formación, desarrollando una labor ejemplar con mas de 20.000 auxiliares de enfermería y mas de 10.000 enfermeros, egresados y matriculados en sus programas de estudio.
 
El Ministerio de Salud de la Nación ha elaborado como respuesta a esta necesidad un Plan Nacional de Desarrollo de la Enfermería, que partiendo de una preocupación compartida por grandes sectores, pierde en su formulación, la amplia legitimidad del propósito.
 
La accesibilidad a los programas de estudio, la compatibilidad con el desempeño del trabajo diario, la armonización del conocimiento teórico y practico y la utilización de todos los recursos tecnológicos disponibles, son claves en la formación del personal de enfermería.
 
Reafirmamos la necesidad de una capacitación continua y permanente, teniendo en cuenta las necesidades regionales, garantizando al mismo tiempo, la calidad en el cuidado de la salud a toda la población.
 
Rechazamos  la modificación apresurada e inconsulta de la ley que regula el ejercicio profesional de la enfermería.
 
El respeto a la sacrificada tarea desarrollada por decenas de miles de auxiliares de enfermería tanto del sector publico como en el sector privado, a lo largo y a lo ancho de nuestro país, pero fundamentalmente el convencimiento de la necesidad de mantener los niveles profesionales y auxiliares en el ejercicio de la profesión, nos imponen el rechazo a la modificación apresurada e inconsulta de la ley que regula el ejercicio profesional de la enfermería.
 
Resulta prioritario avanzar en cambio, en la reglamentación de los aspectos laborales más postergados, como la insalubridad del ejercicio de la enfermería, la carga horaria, la necesidad de licencias profilácticas y un régimen jubilatorio especial, reconociendo de este modo, la dura realidad del conjunto de los trabajadores del equipo de salud.
 
Dimensionar la magnitud de la tarea a desarrollar debe partir de un diagnostico correcto, incluyendo un  completo revelamiento de los recursos  y herremientas existentes en todo el pais.
 
Resulta necesario, incluir en el Plan, la creación de una Dirección Nacional de Enfermería, que tenga a su cargo el contralor de la matricula, ordene el ejercicio profesional de la enfermería en  sus  dos niveles y canalice las necesidades de servicios y formación.
 
Es  imprescindible abrir un debate profundo y plural, en que los trabajadores de la Sanidad, tenemos mucho para aportar.
 
Compartiendo los principios de una formación igualitaria, permanente, accesible y equitativa, reafirmamos que la dedicación exclusiva y la mayor carga horaria en los planes de estudio, deben ceder frente a programas realistas, adaptables a las distintas regiones y necesidades sociales de toda la población.
 
Garantizar la máxima calidad en los estándares de formación de enfermeros, no debe ser entendido como la sustitución de todas las instituciones educativas habilitadas, por las Universidades; sino la articulación y complementación de toda la infraestructura educativa disponible a nivel nacional, para la formación del personal de enfermería.
 
La constitución de un fondo y un presupuesto común para financiar el Plan es fundamental para el éxito del mismo, pero resulta imprescindible que todos los actores involucrados, los beneficiarios y el estado contribuyan de un modo equitativo.
 
Alcanzar los objetivos es posible, pero se debe partir de un diagnostico de situación ajustado a la realidad, del respeto a los trabajadores en actividad, del reconocimiento a la tarea de capacitación desarrollada por los distintos actores sociales e instituciones educativas y fundamentalmente a la armonización de todos los esfuerzos y recursos disponibles y en ejecución, actualmente en todo el país.
 
El amplio reconocimiento social de la necesidad de contar con personal de enfermería capacitado y suficiente, constituye el principal logro del Plan anunciado por el Ministerio de Salud, pero debemos señalar que resulta necesario e imprescindible, abrir un debate profundo y plural, en que los trabajadores de la Sanidad, tenemos mucho para aportar.
 
                                                            La Falda, Cordoba, 31 de Octubre de 2008

Movilizacion contra Macri y la mafia médica complice

Macri viene por la liquidación del hospital y la salud pública y gratuita
La política responsable de la catastrófica situación hospitalaria, sólo podrá ser derrotada por la movilización y lucha de los trabajadores de la salud de la Ciudad.

Por eso reclamamos:
Salario de ingreso a la Carrera de $4500, ajustado por inflación.
Nombramientos y cobertura de todas las vacantes de personal.
82% vital y móvil para las jubilaciones.
No al cierre, no a la compactación de hospitales.
Por la lucha de los residentes y concurrentes y sus legítimos reclamos.
No a la privatización del área de facturación de los hospitales, no a la tercerización de servicios.
Todos los insumos y el equipamiento adecuado para el pleno funcionamiento de los hospitales y centros de salud porteños.
Todos los cargos por concurso. No a las “comisiones” asesoras.
La ley de cobertura porteña es discriminatoria y es el inicio de la privatización de la atención.
Derogación del Decreto 1143 de evaluación del desempeño (Ley 471) que encubre la pérdida de la estabilidad laboral.
No a la desjerarquización y destrucción de la Salud Mental.
No a la censura. No a la persecución de los trabajadores que luchan

Plan de lucha y movilización
Todos a la Jefatura de Gobierno de la Ciudad !!!!!
Miércoles 12 de noviembre a las 11 horas

Convocan:

Asociación de Profesionales del Hospital Alvarez; Asociación de Profesionales del Hospital Gutiérrez Asociación de Profesionales del Hospital Fernández; Asociación de Profesionales del CSM Nº3 Dr. A. Ameghino; Interhospitalaria; Agrupación Delfina Marull (Maternidad Sardá); Agrupación de Enfermería 7 de Abril (Maternidad Sardá); Profesionales Autoconvocados del Hospital Gutiérrez; Autoconvocados del Hospital Gutiérrez (escalafón general); Agrupación 4 de Mayo (Talleres Protegidos); Autoconvocados Hospital R. Mejía (SUTECBA); Lista Nueva Opción (Hospital Fernández) Frente de Recuperación Gremial en la AMM; Trabajadores del Hospital Alvarez; Tribuna de Salud; FUBA; Asamblea de Ciencias Médicas – UBA; Agrupación Salud (Garrahan-Santojanni-Rivadavia); Centro de Estudiantes de Psicología UBA; Agrupación APEL Psicología UBA; Asociación Gremial Docente de Psicología; Psicólogos en Frente (lista graduados en Psicología); Asociación de Psicólogos del GCABA; AMeGES (Asociacion Metropolitana de Generalistas y Equipo de Salud); Asamblea de Médicos y Filial Alvarez de la AMM; Delegación de ATE Hospital Alvarez; Asociación de Profesionales en Formación; Asociación de Trabajadores de la Salud del Hospital Penna.

Un articulo de Gonzalo Moyano:Salud, marginación y exclusión social

Salud, marginación y exclusión social

Apuntes sobre la (in)justicia y el acceso a la salud

 

 

Dr. Gonzalo Moyano*

 

 

1.      De la marginación de necesarios eventuales a la exclusión de deshechables permanentes

 

Si un individuo produce a otro un daño físico tal, que el golpe le causa la muerte, llamamos a eso homicidio; si el autor supiera, de antemano, que el daño va a ser mortal, llamaremos a su acción asesinato premeditado. Pero si la sociedad reduce a centenares de proletarios a un estado tal, que, necesariamente, caen víctimas de una muerte prematura y antinatural, de una muerte tan violenta como la muerte por medio de la espada o de una maza; si impide a millares de individuos las condiciones necesarias para la vida, si los coloca en un estado en que no pueden vivir, si los constriñe, con el fuerte brazo de la ley, a permanecer en tal estado hasta la muerte, muerte que debe ser la consecuencia de ese estado; si esa sociedad sabe, y lo sabe muy bien, que esos millares de individuos deben caer víctimas de tales condiciones, y, sin embargo, deja que perdure tal estado de cosas, ello constituye, justamente, un asesinato premeditado, como la acción del individuo, solamente que un asesinato más oculto, más pérfido, un asesinato contra el cual nadie puede defenderse, que no lo parece, porque no se ve al autor, porque es la obra de todos y   de ninguno, porque la muerte de la víctima parece natural y porque no es tanto un pecado de acción como un pecado de omisión. Pero ello no deja de ser un asesinato premeditado.

Federico Engels. La situación de la clase obrera en Inglaterra

 

 

La cuestión de la integración y la marginación formó parte del proceso de constitución de la sociedad capitalista que –hasta ahora– nos organiza.

La promesa de progreso presidió los cambios que se fueron produciendo, por lo menos desde el siglo XVII. El centro de la transformación, claro, fue Inglaterra. En 1607, un documento oficial destinado a ser utiliza­do por los Señores del Reino planteaba en una sola frase las expectativas acerca del cambio social:

“El hombre pobre verá colmados sus deseos: la vivienda; y el gentilhombre no verá peligrar los suyos: las mejoras” .[1]

Es bastante lícito, luego de cuatro siglos, sospechar que si eso se decía, era que se estaba previendo lo contrario: así, se propuso –y se impuso– la política del alambramiento[2] de la tierra (enclosure), y bien se ha dicho que la revolución incipiente en esa época fue la de los ricos contra los pobres[3].

“Los señores y los nobles cambiaban com­pletamente el orden social y quebrantaban los viejos dere­chos y costumbres, utilizando en ocasiones la violencia y casi siempre las presiones y la intimidación. En sentido estricto, robaban su parte de los bienes comunales a los pobres y destruían las casas que éstos, gracias a la fuerza indoblegable de la costumbre, habían considerado duran­te mucho tiempo como algo que les pertenecía a ellos y a sus herederos. El tejido de la sociedad se desgarraba; las aldeas abandonadas y las casas en ruinas constituían un buen testimonio de la violencia con la que la revolución arrasaba, poniendo en peligro las defensas del país, devas­tando sus pueblos, diezmando su población, transforman­do en polvo una tierra agotada, hostigando a sus habi­tantes y transformándolos, de honestos labradores que ha­bían sido, en una turba de mendigos y ladrones.”[4]

Tal situación provocó la necesidad de considerar cómo iban a implementarse modos de cohesión social que no se llevaran por delante toda la organización colectiva. Una serie de normas conocidas como Ley de Pobres (Speenhamland[5], ley de domicilio, y otras estrategias como las workhouse, etc.), complementarias, contradictorias, opuestas, sucesivas, fueron organizando el modo en que se supone que se evitaba que los pobres fueran arrasados ya por la violencia explícita ya por el hambre o por el abanico de sometimientos que se despliegan entre una y otra, casi siempre fracasando.

Así, se ensayaron diversas estrategias, que dejaron –todas ellas– un tendal de miseria, muerte y desolación, en aras del progreso y de un futuro promisorio. Así se ofrecieron muchas vidas para construir la llamada economía de mercado.

En el corazón de la Revolución industrial del siglo XVIII se puede comprobar un perfeccionamiento casi mi­lagroso de los instrumentos de producción y a la vez una dislocación catastrófica de la vida del pueblo.

Intentaremos desentrañar cuáles fueron los factores que determinaron las formas adoptadas por esta disloca­ción tal y como se manifestó en su peor aspecto en la Ingla­terra de mediados del siglo pasado. ¿En qué consistió satanic mill, este molino del diablo, que aplastó a los hombres y los transformó en masas?...........................

En 1834, el capitalismo industrial estaba a punto de ponerse en marcha y la reforma de la legislación de pobres dio la señal de salida. La Ley de Speenhamland, que había protegido a la Inglaterra rural y por tanto a la población trabajadora en general contra la fuerza del mecanismo de mercado, corroía a la sociedad hasta la médula. En el momento de su abolición, masas enormes de trabajadores parecían más bien espectros que pueblan las noches de pesadillas que seres humanos. Pero, si los obreros estaban físicamente deshumanizados, las clases poseedoras estaban moralmente degradadas. La unidad tradicional de una sociedad cristiana dejaba paso, en el caso de los ricos, al rechazo a reconocer su responsabilidad en la situación en la que se encontraban sus semejantes. [6]

 

Incluso fue necesario que esa sociedad alumbrara un pensamiento ético y filosófico que justificara el uso de las personas para los fines materiales que se proponían. Curiosamente, el pensador más conocido que explicó la conveniencia y pertinencia del satanic mill, se llamó John Stuart Mill.

En la actualidad, el sistema ha producido un estado de cosas que guarda paralelismos pero también muestra profundas diferencias con aquel momento inicial.

 Nuevamente existe una grave crisis con la llamada “cuestión social”, pero en lugar de requerir de manera forzosa (y dependiente de las necesidades progresivas del capitalismo) el reclutamiento (y entonces la integración al sistema) de los trabajadores, ha generado una expulsión violenta de una fracción de la población, que ha pasado a ser desechable. Incluso las naciones desarrolladas contienen un sector que está por fuera del sistema (por ser pobre, por pertenecer a alguna etnia minoritaria, por ser inmigrante).

En sus comienzos el capitalismo llegó a perseguir a los trabajadores (reales o potenciales) para ser sometidos a trabajos forzosos (estar desocupado era un delito y reincidir en él se pagaba con la horca). Maurice Dobb afirma: "cuando la falta de trabajadores se agudizaba o surgía una demanda excepcional de fuerza humana de trabajo, se echaba mano a medidas especiales, como el reclutamiento forzoso de trabajadores". En esos tiempos se fijaban por ley salarios máximos y rigurosas penas a todo intento concertado de trabajadores por mejorarlos, y aun por aceptar un salario más elevado; hace obligatorio el trabajo en agricultura para toda persona sin ocupación; la Corona concede a los empresarios mineros el derecho al reclutamiento forzoso o les asigna presidiarios, que son ahorcados si se fugan; el desempleo es un delito brutalmente castigado, los vagabundos son "azotados con látigos por los agentes”, “marcado(s) en el pecho con un hierro candente” y “condenado(s) a ser esclavo(s) por dos años de cualquier persona que denunciara a ese vagabundo”, “la mendicidad era punible ... en caso de reincidencia, con la muerte” [7].

Hoy la desocupación es la norma (no la excepción), se la institucionaliza y se la utiliza políticamente, vía el clientelismo[8]. Y se la produce (como a la mendicidad), lo que no quiere decir que, a la vez, no se la castigue y se la estigmatice.

Dice Bauman: “El prefijo ‘des’ sugiere anomalía; ‘desempleo’ es un nombre para una condición manifiestamente temporal y anormal, de suerte que la enfermedad es de naturaleza ostensiblemente pasajera y curable” [9] .

Actualmente, sin embargo, asistimos a la exclusión, fase superior de la marginación: ya no se trata de un sector que se cobija en los márgenes sino de quienes han sido ubicados ya por fuera de ellos.

Debería quedar claro que, contra la idea –digamos– romántica que atribuye apenas algunos desmanes al período de la génesis del capitalismo, éste se basó en la masacre de los trabajadores ocurrida bajo el paraguas de la creación de una sociedad “más justa” (el nazismo también postulaba que las turbulencias de su instauración se justificaban en el objetivo de le plenitud que proveería el Tercer Reich, con la frase “seremos felices al llegar”[10], así como se hizo para justificar otros genocidios, incluso el argentino). El progreso que desde entonces ocurrió en ámbitos diversos, y especialmente en el cuerpo normativo de leyes y otros instrumentos jurídicos, no debe ocultar que éstos sólo se aplican cuando hay una fuerza social que obliga a hacerlo, y que hay innumerables normas no escritas (centralmente por injustas) que se aplican a rajatabla porque la fuerza social dominante encuentra un marco no jurídico que las sostiene.

 Este tiempo ilustra que el capitalismo, que no centró su dinámica en la justicia en su surgimiento, tampoco lo hará en su decadencia, y la exclusión no es una preocupación verdadera del sistema, salvo para servirse de ella.

 

2.     La Salud: De la recuperación para la producción a la atención (solo) de clientes.

El universalismo que queremos hoy es aquel que

 tenga como punto común la dignidad humana.

A partir de allí, surgen muchas diferencias que deben ser respetadas.

Tenemos el derecho de ser iguales cuando la diferencia nos inferioriza,

 y el derecho de ser diferentes cuando la igualdad nos descaracteriza.

Boaventura de Sousa Santos

Conferencia en el Foro Social Mundial

 

Basta la salud, se dice por ahí. No es, sin embargo, sencillo que baste si no se sabe qué es. Canguilhem la define como la capacidad de decidir cómo gastar la propia vida, y en ese caso, si uno tiene la capacidad de hacerlo, efectivamente, basta con ello. ¿Qué más?

Pero en cuanto a lo que “se dice”, hay algo más para agregar.

Normalmente se entiende que la salud es función privativa de la medicina (si bien es cierto que ella concede algunos lugares selectos para que otras disciplinas digan algo sobre salud), y que la medicina es una ciencia objetiva, incluso “dura”. Malentendidos hubo siempre.

La medicina moderna ha surgido acompasada con el nacimiento del capitalismo, y se ha ido convirtiendo cada vez más en agencia de éste. La organización de la medicina (la real, la que se practica, la que dirige y la que controla, la que hace sentido en la vida cotidiana) se ha realizado de un modo totalmente funcional al sistema. Se creó por necesidades de él y desarrolló sus instituciones emblemáticas al servicio de él. El hospital moderno se creó por razones vinculadas con desarrollo del sistema capitalista. Antes eran “morideros” (hasta mediados del siglo XVIII nadie salía –vivo– del hospital)[11], pero las guerras y la revolución industrial requirieron que la gente fuera reparada y sobreviviera; y que se controlara la entrada de enfermedades en los puertos, pero se permitiera el tránsito de mercancías. Los manicomios, el uso de los medicamentos, la medicalización de los procedimientos y eventos naturales –incluso el nacimiento y la muerte, y ahora cada vez más eventos y situaciones: la muerte de otros, los sinsabores de la vida, la calvicie, l@s niñ@s inquiet@s– y de las emociones han sido funcionales al modo de organizar el mundo según las leyes del mercado. Todo se medicaliza y se medica. A todo le llega la norma (lo que transforma la distancia a ella en “anormalidad”) y la pastilla (para ceñirlo a la norma)[12].

Este marco es el único adecuado en el que debe analizarse la función del sistema de salud y su relación con la medicina. Puede pensarse en el sistema el argentino, que es fragmentado y excluyente, cuyo sector (o subsector) público es el único que ha dado respuestas (a pesar de su alentado y sostenido deterioro, con pocas oscilaciones, desde 1952), sobre todo en tiempos de crisis, cuando el subsector de Obras Sociales (O. S.) no pudo y el privado no quiso, defendiendo sus utilidades, ya que no contiene otra lógica que la del lucro, y en cada discusión privilegia ese papel. El de las O. S. ha respondido a una lógica que pudo haber sido discutible (que hace que la atención de la salud dependa de la relación laboral, lo que impide al menos como se impuso en Argentina cualquier tipo de sistema integral), pero hoy es –además inviable, con la desocupación estructural, el trabajo en negro y la baja del salario. El sector público termina conteniendo aún una lógica basada en la caridad (y es así que se respalda su desfinanciamiento crónico) en disputa con otra basada en el derecho a la salud, que no termina de instalarse, y que podría ser un modo de revertir (claro que no exclusivamente) la inequidad que sostiene. Ésta se ahonda en tiempos de crisis[13], cuando por ella el Estado la desfinancia aún más, al tiempo que los otros subsectores se repliegan y –sobre todo una fracción de las clases más acomodadas –devenidas en menos acomodadas compite con los más postergados por ser asistida con los mismos recursos escasos del subsector público. El capital cultural de los primeros termina por desplazar a los segundos. Este sistema desintegrado y desfinanciado establece en su dinámica un acceso diferencial, ahondando la marginación y la exclusión.

Como comentamos más arriba, la organización social ha requerido, desde su constitución, diferentes formas de marginación, y en la actualidad ha pasado a la exclusión, su fase superior. Allí el excluido pierde toda expectativa de inclusión, debido a que ninguna función se espera de él (no es ejército de reserva, no está parado a la espera de ser superada la crisis; está afuera). Las pocas que se le pueden encomendar requieren de muy poca gente, y se lo hace en condiciones cada vez más degradantes, es decir, a condición de no cuestionar en lo más mínimo su carácter de excluido. Por otro lado, el sistema de salud, antes que nada, es histórica y estructuralmente funcional a este estado de cosas, y ha ido acompañando, en términos generales, las transformaciones del capitalismo (y acompaña la actual), en cuestiones de control social, de biopolítica y de expropiación de la salud de las personas. Si bien no es nuevo, en los últimos 15 a 20 años ha desarrollado mucho más –y se ha acentuado en el período más reciente– aspectos del negocio de la salud, con una aún más fuerte imbricación estructural con el capitalismo, la globalización, etc. Ya crea enfermedades para que los medicamentos sean usados, genera sentidos del “ser saludable” que son vendidos con dispositivos funcionales al negocio de la salud. El 80% de la masa de dinero que las empresas de la Industria Farmacéutica (IF) mueven en el mundo lo hacen entre Europa (30%) y EE.UU. (50%), por lo que es esa masa la que determina no sólo lo que se produce, sino lo que se investiga, y por ende lo que se busca y lo que se diagnostica. Todo el tiempo nacen enfermedades nuevas o se extienden los límites de las que hay, a fin de dar cabida a medicamentos cada vez más caros y cada vez más inseguros, que resuelven cada vez menos problemas de las personas [14]. Del presupuesto de la Industria Farmacéutica, más del 70% se utiliza para funciones administrativas y –sobre todo– de marketing. Del resto, buena parte de lo que se usa para investigación es sobre medicamentos ya conocidos y cuyos aspectos innovativos son escasos o nulos (por eso luego pasan a la sección marketing, para que se encuentre el modo de venderlos como novedosos, con el mínimo esfuerzo investigativo). Se calcula que solo el 1,5% de la masa de dinero que maneja la IF lo hace en descubrir drogas innovadoras. Todo esto establece que los medicamentos se basen en las personas que tienen recursos para comprarlos, y que puedan ser objetivo del marketing. Los marginados y los excluidos no pueden ni lo uno ni lo otro, por lo que ni se investiga ni se invierte en resolver sus problemas. Nueva marginación y nueva exclusión.

Pero el sistema de salud sí puede (no el que tenemos) servir para incluir, y resolver (al menos en parte, al menos proponerse resolver, al menos no sostenerlos) los problemas de toda la sociedad. Para eso debe cambiar el carácter que tiene. Su lógica debe ser la del derecho a la salud, y por ello debe organizarse en torno a un acceso universal, con características que respeten la diversidad (de etnia, de género, de clase, etc.). Su financiación debe descansar en criterios equitativos y sus fuentes deben ser las rentas generales de la sociedad. Que es la que antes produjo las inequidades y las expropiaciones. Parte fundamental de su estrategia debe ser la (mal) llamada Atención Primaria de la Salud[15] , que incluye, como parte sustancial (en especial, por la doble pertinencia de involucrar a los actores y devolverles su derecho a gestionar su salud; vg: desexpropiar), la participación social comunitaria en la toma de decisiones, así como las dimensiones económicas, sociales y ecológicas (por nombrar sólo algunas) que determinan la salud de la población.

 

3.    De la universidad a la universalidad

 

¿Qué pretendemos de la universidad y de la ciencia? Buscar y hallar instrumentos para contrarrestar la marginación y la exclusión que la sociedad produce. Para ello se requiere aceptar el desafío (que incluye considerar que la marginación y la exclusión son éticamente injustas y socialmente producidas) y la consecuencia de ello, es decir, proponerse una tarea investigativa que se ponga al servicio de estudiar las causas y las razones de estos fenómenos y los procesos involucrados, para  producir vías para la resolución de esas condiciones. Que la universidad sea espectadora de esta situación, sin comprometerse, nos parece que acerca la situación a una de complicidad. Establecer las causas y las razones y no buscarles remedio nos parece una contradicción insalvable. El camino que tenemos es la búsqueda de justicia y equidad. Y en particular, en la universidad, nos parece que es el rumbo.

 

 



* Docente e investigador de la Cátedra Libre de Salud y Derechos Humanos de la Facultad de Medicina, UBA; coordinador adjunto para el Cono Sur de la Asociación Latinoamericana de Medicina Social.

[1] Pocos años antes, las primeras invenciones, similares a las que luego posibilitaron la Revolución Industrial, terminaron con sus inventores en la horca, como lo cuenta Marx en El Capital.

[2] La política de “alambramiento” o “cercamiento” (enclosure) fue uno de los modos fundamentales de privatizar la tierra en la transición del modo de producción feudal al capitalismo. Incluyó la cooptación de campesinos que se ilusionaron con la “propiedad” de la tierra, y luego la perdieron.

[3] Polanyi, Karl. La gran transformación. Ed. La piqueta. España. 1944.

[4] Polanyi, Karl. Op. cit.

[5] La ley de Speenhamland no era una ley sino un acuerdo para brindar recursos mínimos a los potenciales trabajadores para permitirles sobrevivir, equivalentes a una hogaza de pan por día, y algo más por cada hijo. Provocó, con el tiempo, una gran desorganización social entre los trabajadores. Casi como nuestros planes Jefes y Jefas.

[6] Polanyi, Karl. Op. cit.

[7] Moyano, Fernando. ¿Movimiento obrero jurásico? Revista Alfaguara Nº 18. Accesible en http://usuarios.lycos.es/Alfagua/LUDDITAS.html

[8] Para un estudio detallado del uso de la marginalidad y la exclusión en Argentina, véase el excelente trabajo de J. Auyero, La Zona Gris. Siglo XXI. Argentina 2007.

[9] Bauman, Zygmunt. Vidas desperdiciadas. La modernidad y sus parias. Paidós. Argentina. 2006.

[10] Bauman, Zygmunt. Modernidad y Holocausto. Sequitur. Madrid. 1997.

[11] Foucault, M. “¿Crisis de la Medicina o crisis de la Antimedicina?” yLa incorporación del hospital en la tecnología moderna”, en Estrategias de Poder. Paidós 1999.

[12] Canguilhem dice también (en “La salud: concepto vulgar y cuestión filosófica”) que “no hay ciencia de la salud (sino que) es un concepto vulgar (no) trivial sino común, al alcance de todos”. Postulamos que la “elevación” de lo vulgar al estatus “científico” (lo que cuestiona lo científico de la elevación) es función de la expropiación de lo vulgar por la medicina, y esto hace a su función normatizadora y de agencia del sistema.

[13] Es interesante en este sentido el modo en el que organismos internacionales como la OPS validaron como enseñanza adquirida por el Estado, en la crisis 2001/2002, sobre el papel del sistema de salud, que “(ahora se sabe que) siempre hay lugar para un ajuste más” (véase: Zeballos, J. L. “Argentina: efectos sociosanitarios de la crisis, 2001-2003”. Publicación Nº 57. OPS. 2003. Para un análisis crítico véase: Moyano, G y Escudero, J. C. La salud en Argentina: ¿en manos de quién? Disponible en http://www.fmed.uba.ar/depto/ddhh/multisectorial/argentina.doc)

[14] Desde hace más de una década, la tercer causa de internación en EEUU (la región que usa el 50% de la masa de dinero en medicamentos y determina el rumbo de todo lo ateniente e ello) es la complicación por el uso de medicamentos. Las ventajas obtenidas en curación, salud y bienestar están siendo comprometidas cada vez más en función al carácter primordial y excluyente del medicamento como mercancía.

[15] El concepto de Primary Health Care se ha “traducido” de un modo que pierde algo del sentido original, al reducir lo primario a lo elemental (y no a lo prioritario) y designar atención en vez del mucho más abarcativo “cuidado de la salud”.