Blogia
criticamedicina

colaboraciones

Catedra libre salud y DDHH Medicina UBA

Comunicado de la Cátedra Libre de Salud y DDHH de la Facultad de Medicina sobre la provocación del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires:
 
La Cátedra de Salud y Derechos Humanos de la Facultad de Medicina de la UBA expresa su solidaridad con el juez Andrés Gallardo, juez que honra su cargo al ponerlo al servicio de la protección de los derechos humanos de las personas de la Ciudad de Buenos Aires.
Exhortamos a las autoridades del Gobierno de la Ciudad a que en lugar de distraer esfuerzos en un juicio político a un funcionario que cumple con su deber, los dediquen a construir las políticas de salud, vivienda, trabajo y educación que requiere la población.
Se espera de las autoridades que no interfieran en la labor de la Justicia sino que se pongan a su disposición en la que debería ser una tarea común para una efectiva vigencia de los derechos humanos fundamentales.
 
Cátedra Libre de Salud y DDHH
Facultad de Medicina
UBA

 

__._,_.___

Texto abremates de Jose Escudero

Esta presentación tuvo lugar en la sala Borges de la Biblioteca Nacional el 11 de junio del 2007.  El evento estuvo organizado por el Foro Ciudadano de Participación por la Justicia y Derechos Humanos ) FOCO ).

Situación sanitaria en la cuenca del Reconquista

José Carlos Escudero

Médico sanitarista y sociólogo, profesor de Universidad Nacional de Luján y Universidad Nacional de La Plata

     Yo voy a hablar más de un marco social general , una de cuyas consecuencias es que el Reconquista sea uno de los miles de ejemplos de ríos contaminados en países tercermundistas, donde la sociedad civil es mas débil, donde el capitalismo se da el lujo de ser excepcionalmente depredador y donde la clase política es mas corrupta. Yo sigo muy de cerca lo que dice Eduardo Basualdo sobre el transformismo de la clase política en la Argentina, que es una caracterización  muy buena de como los grandes partidos políticos en nuestro país en los años Noventa se repartieron migajas de  la torta nacional a expensas de sus principios y de las necesidades de sus votantes.

      En la Argentina, en este momento se mueren por día innecesariamente 20 chicos menores de un año. Esto sería un Cromañón cada 15 días, pero la diferencia con los muertos de Cromanón es que estos eran muy salientes porque eran principalmente adolescentes  y  de clase media. En cambio, estos  menores de un año se mueren en absoluto silencio ,  porque sus padres no tienen ningún peso político: son pobres , indigentes, marginales.

      Argentina produce nueve veces más calorías alimentarias que las que necesita comer su población. Sin embargo, tenemos  una alta prevalencia de desnutrición, porque exportamos energía alimentaria que va a forrajes que se dan en feed lots a animales de países del primer mundo, cuyos dueños pueden darse el lujo de comprar esas calorías en el mercado argentino. Parece una imbecilidad el hecho de que Argentina exporte un alimento del que está privando a su población más pobre, pero no es una imbecilidad, es lógica capitalista de ganancia aplicada a un mercado globalizado de alimentos.

      Yo trato de no usar definiciones psicológicas, psicologizar todo  es un viejo argumento de la derecha. Yo sigo el viejo ejemplo de la revolución francesa: existe derecha y existe izquierda. La derecha siempre trata de hacer prevalecer la explicación psicológica individual , y no la explicación socio- histórica -política de por qué pasa lo que pasa. Lo que pasa con los alimentos parece estúpido, pero no lo es; es la lógica capitalista. Porque el valor agregado de la venta del animal alimentado con forraje argentino y luego sacrificado, es mucho mayor que el de los granos que el chico argentino desnutrido no puede comer.

      Si los chicos pobres argentinos comieran alimentos balanceados de la misma calidad de la que se da a los animales en los feed lots , o los que les da la clase media  o alta argentina a sus perros y gatos, los chicos argentinos estarían mejor nutridos., no se morirían, como hoy, de desnutrición.

      Leo  ecología y pienso que hay un discurso bastante “ yogurt de bajas calorías “ en esta área.” Somos todos hermanos y vamos abrazados hacia el poniente sonriente, y ahí entra todo el mundo, mientras tanto tratemos que los pinguinos no se empetroleen. “.Si uno hace un análisis del discurso de cada organización ecológica, ahí la cosa se pone entretenida por la gran heterogeneidad de los diagnósticos y de las propuestas. Porque yo pienso que toda ecología es política, y si uno habla de ecología, tiene que hablar de poder y de las fuerzas que permiten que algunas partes de la sociedad civil se lleven la parte del león ,mientras otras se contaminan selectivamente . En el caso argentino, la venta del forraje causa entre otras cosas que  los chicos sean desnutridos, y que muchos se mueran. Y los que sobreviven van a ser petisitos y gordos; la estatura baja es indicadora de pobreza y desnutrición. .

      Voy a intentar dar ejemplos concretos de cómo funciona esto de ecología, política y poder , hechos que tienen que ser individualizados. Primer ejemplo, autos particulares. En el mundo hay 700 millones de autos, esto sería uno cada diez personas. Argentina este año vendió 550 mil autos particulares nuevos, y está pronosticado que para el 2010 va a vender 1 millón de autos particulares nuevos por año.Aquí existe una decisión política concreta, que es que en Argentina se prioriza el auto particular y no el transporte colectivo. Se ve el carácter de lujo primermundista de las 4 x 4 y el carácter tercermundista del tren. En Argentina, no existen límites por fuera y arriba del Mercado para la proliferación de autos particulares.

      Los factores de poder que favorecen la política actual están vinculados a Repsol, que vende combustible, al lobby oligopólico  que vende cemento para las autopistas, a los constructores de estas, al lobby automotor y al lobby de los peajes. Entonces se genera un estímulo para la venta de autos, que son absolutamente contaminantes. En este momento, la mitad de los autos que se venden en Estados Unidos son 4 x 4. Uno puede decir, la gente es imbécil, pero el lobby de producción de 4 x 4 es muy poderoso , para el las subjetividades explicadas por la categoría “imbécil” cuentan solamente en cuanto esta puede ser manipulada y estimulada por los Medios Y si uno es capitalista fabricante de autos , gana más plata vendiendo una 4 x 4 que si vende un auto mas pequeño/ liviano/ menos contaminante..

      Segundo ejemplo, el cáncer. Queda claro que un altísimo componente de los cánceres son de génesis ambiental.. ¿Cómo se mueve la American Cancer Society, que es la asociación norteamericana que lucha “denodadamente” contra el cáncer? Esta organización junta plata de todos lados, y gasta plata en terapéutica y diagnóstico. En la terapéutica incluye cosas tan caras como medicamentos  anticancerosos. Entonces, trabaja con todo lo que tiene que ver con circulación de capital en terapéutica y diagnóstico, pero no con los estándares ecológicos en Estados Unidos para que haya menos cáncer de origen ambiental. Porque si hiciera esto, si mejorara la exigencia ecológica ambiental, cosa que los europeos hacen cada vez más diferenciándose de los norteamericanos, la American Cancer Society se quedaría sin la mitad o sin dos tercios de su financiación., porque gran parte de esta proviene de industrias que contaminan Así se mueve el poder en el tema del  cáncer.

      Tercer ejemplo, el tabaco. Desde mediados del siglo pasado se sabe que el tabaco mata. Lo sabía la industria antes que los investigadores académicos. Sin embargo, en la Argentina el lobby tabacalero financia campañas políticas, viajes, y muchos senadores mandaron hace poco para atrás una ley antitabaco. Hablemos de daño ecológico, hablemos de poder, hablemos de tabaco, hablemos de los senadores de Argentina

      El mundo real que tenemos delante, es uno de los muchos posibles. Algunos de estas alternativas son mucho mas sensatas ecológicamente,  pero son políticamente muy difíciles porque supondría enfrentar a lobbys muy poderosos, que uno tiene el deber de identificar si es un investigador en serio de problemas ambientales.

      Con respecto a la ecología, hasta los ´70 casi no se la mencionaba. La derecha por supuesto no lo mencionaba, y la izquierda tenía un fuerte componente productivista. Existe una famosa carta, que los ecologistas antimarxistas  difunden gozosamente , en la que Marx le dice a Engels que la ecología no tiene sentido. Y el viejo planteo de la ortodoxia marxista: capitalistas versus proletarios era: hay capitalistas, pero el proletario solo existe en el contexto de la fábrica que larga humo, ergo ojalá muchas fábricas , muchos proletarios. Esa dicotomía tan fuerte se debilitó notablemente, no porque no haya mas capitalistas, sino porque los proletarios se debilitaron mucho. En Argentina, lo peor que nos pasó el siglo pasado fueron las torturas, los asesinatos, las violaciones, los secuestros, etc. que, es cierto, lo hicieron los militares. Pero si seguimos reflexionando, la legislación que protegía el trabajo fue pulverizada por el gobierno democrático de Menem, que ocasionó un daño. físico y mental extremísimo.

      Con lo cual, lo que quiero plantear es que la ecología ahora es un tema absolutamente candente. Y en mi opinión es la absoluta contradicción entre lógica capitalista y lógica de la naturaleza, o de sociedades civilizadas. Es una contradicción que no tiene salida porque realmente, si uno piensa escenarios futuros, hay que plantear una sociedad planificadamente desindustrializada. Esto es claramente contrario a esta orgía consumista que estamos padeciendo en este momento en la Argentina. ¿Quién se anima a decir que de aquí a 20 años no se podrán vender más autos particulares? La lógica capitalista elige soluciones antiecológicas automáticamente. En cambio, todas las soluciones  mano de obra intensivas, participativas , convivenciales,  son por definición anticapitalistas..

     Lo que hay que plantear para el futuro, es una sociedad que no sea de consumo. Donde existan las convivialidades de todo tipo, y en términos de activación keynesiana de la economía, actividades  mano de  obra intensivas, poco capital intensivas, ofreciendo satisfactores desmercantilizados universales en salud, educación, vivienda, contención, etc. Es decir, no mercancías  que vende la industria, sino , en salud, que es mi tema específico , sobretodo convivialidad para la salud mental, y mucha medicina preventiva para la salud somática. Satisfactores en el área educativa, donde a través subsidios, o lo que sea, la contrapartida sea retención en el sistema educativo y en el , entre muchas otras cosas – enseñar lectoescritura, por ejemplo - explicar ,discutir, polemizar , sobre como funciona el mundo y como podría funcionar de forma diferente.

      En síntesis, lo que yo quiero plantear para terminar, es que esta contradicción es central. El mundo, si seguimos así se pudre. Y el planteo alternativo, significa golpear de frente la lógica de la acumulación capitalista. Es en este contexto general que yo quiero situar la contaminación del Rio Reconquista

 

 

José Carlos Escudero

 

Texto en ingles de un amigo A. M. politica cientifica

 

Discilpen los que saben de memoria estas obviedades que parece que no son tan obvias.
Este informe fué producido el año 2000 por
http://www.i-sis.org.uk/isisnews.php
http://www.i-sis.org.uk/isisnews/i-sisnews5.php#hori
http://www.i-sis.org.uk/isisnews/i-sisnews4.php

Warnings that GM Crops are Unsafe

ISIS Arrange Special House of Commons Briefings Feb. 10-11, 2000

 

By special arrangement with Alan Simpson MP, ISIS brought two expert witnesses before the UK Government, to warn of the hazards of GM food and crops, and of the bureaucratic cover up that occurred in the early 1990s when GM foods were first approved by the US Food and Drug Administration (FDA). Professor Terje Traavik, virologist and senior scientific advisor to the Norwegian Government, and Steven Druker. lawyer spearheading the civil lawsuit against the US FDA, gave a private briefing to UK Environment Minister Michael Meacher and his scientific staff in the Department of the Environment, Transport and Regions (DETR). This was followed, on the next day, by a public briefing for politicians and the press in the House of Commons.

During the private meeting with Meacher, Prof. Traavik did not mince his words. He warned that the first generation of GM crops are dangerous for human health and the environment, and should be banned. The second generation of GM crops will avoid some of the hazards, and may offer the way forward. Adequate risk assessment was impossible because so little research had been done to even characterize the potential risks involved. He emphasized that the preautionary principle must be used to deal with the terrible mess that biotech companies had made by forcing such a potentially hazardous new food science onto the world.

Steven Druker told of how the US FDA had misrepresented and concealed the scientific advice it received from its own scientists. Internal documents, obtained as the result of the civil lawsuit, show how the FDA had ignored repeated warnings that GM foods are not substantially equivalent to conventional foods and involve new risks. He explained that the first GM food approved in the US, the Flavr Savr tomato, actually failed to pass the FDA’s required toxicological feeding trials, and this matter was never resolved by the agency. Instead, FDA eliminated the requirement for feeding trials, and proceeded to approve GM foods on grounds that they were GRAS, generally recognized as safe. FDA scientists were also vigorously opposed to the use of antibiotic resistance marker genes in GM foods and animal feed, on grounds of risks to human and animal health. FDA ignored this advice as well.

Michael Meacher and his staff were reported to be very interested in the presentations and ‘alarmed’ by the legal challenge now under way in the US. The meeting ran over time by half an hour as the speakers were questioned in more detail. The Minister spoke extensively with Prof. Traavik and requested copies of all his reports to the Norwegian Government.

At the public briefing in the House of Commons the next day, Steven Druker repeated his message. He made clear that the FDA are in direct violation of US law, which clearly adopts the precautionary principle and mandates it in the Food, Drug and Cosmetic Act. The Act requires new food additives to be demonstrated safe before they are approved for market.

He quoted several FDA scientists, who strongly protested against the approach taken by the agency. "The agency is trying to fit a square peg into a round hole by trying to force an ultimate conclusion that there is no difference between foods modified by genetic engineering and foods modified by traditional breeding practices." wrote Dr. Linda Kahl, an FDA compliance officer. In summarizing the input from the FDA’s scientists, she stated,"The processses of genetic engineering and traiditonal breeding are different, and according to the technical experts in the agency, they lead to different risks." Dr. James Maryanski, the FDA’ biotechnology co-ordinator wrote in a letter to a Canadian official, "There is no consensus about the safety of GM foods in the scientific community at large, and FDA scientists advised they should undergo special testing, including toxicological tests."

Steven Druker said, "The FDA have totally misrepresented the scientific facts in order to promote the US biotech industry. The claim that is policy is science-based is completely contradicted by its own scientific experts and is therefore false and amounts to a major deception."

Prof. Traavik began by saying he is a professional genetic engineer and has been for the past 20 years. At first, he was a total ‘believer’ in thinking that there were only benefits. But he changed his mind as the result of discoveries made in his own laboratory. "We have no gene technology!" he said categorically, basically because the so-called technology is uncontrollable and unpredictable, so much so that there is no basis at all for risk assessment. Perhaps the next generation of technology may deserve the label. He emphasized that the gene constructs are the same, and involve the same risks, whether they are used in agriculture or in medicine, such as gene therapy vectors and vaccines. Nature has never seen those sorts of genetic constructs before. They pose huge risks as they can become mixed up with normal viruses and other invasive elements and transfer their traits elsewhere. The potential hazards of artificial constructs are much greater than chemicals. Because, instead of breaking down or diluting out, they are taken up by cells to multiply mutate and recombine indefinitely. It may be "BSE [mad cow disease] in technicolor".

The foreign genes and constructs cannot be targeted and are inserted at random, causing all sorts of genetic disruptions. These can result in the production of new toxins and allergens. All plants contain toxins and allergens but the toxins are produced at very low levels. GM can result in over-production of these toxins and allergens. He repeated his call for banning the first generation of GMOs.

Prof. Traavik also stressed the desperate need for public funding of risk associated research based on the holistic, ecological paradigm rather than the reductionist paradigm now ruling.

During the discussion, Prof. Arpad Pusztai, formerly from Rowett Institute, added that in his experiments (published in The Lancet last year), position effects due to random gene insertion were clearly observed. He worked on two lines of transgenic potato that were deemed to be substantially equivalent. However, after stringent analysis, they were shown to contain very different levels of protein and were certainly not substantially equivalent. The two lines came from one transformation experiment, but had very different compositional profiles.

One journalist questioned, "Surely not all scientists who support GM have got it so badly wrong?" Dr. Mae-Wan Ho replied from the floor that science was in crisis and funding in science is such that scientists are consciously or unconsiously adopting the corporate agenda, which is not the same as the public good.

Dr. Ian Gibson, Chair of the UK Government’s Science and Technology Committee, added that in his view, the whole process of safety assessment for all foods needed to be reviewed and updated.

The meeting was alive with questions from the floor and also ran over time. Reports have appeared in The Express and the Daily Mail, and Steven Druker gave at least two radio interviews to the BBC on the following day.

There was also a report that Steven Druker’s testimony had a major effect on UK prime minister Tony Blair, who was moved to a dramatic U-turn with regard to GM crops in admitting that they may damage both human health and biodiversity.

Steven Druker stayed on to attend the OECD’s intergovernmental meeting on safety in biotechnology in Edinburgh (reported by Dr. Pusztai, this issue). AR

 

__._,_.___

El Mundo segun Bayer

Las lágrimas de Bussi

Por Osvaldo Bayer

Desde Bonn, Alemania

Más de lo mismo. O peor. Si uno no fuese pesimista, llegaría a serlo. Basta leer las últimas estadísticas, los últimos estudios, para preguntarnos por enésima vez: ¿en qué mundo vivimos?

Pero basta de prolegómenos. A los hechos. El Banco Mundial lo acaba de decir: un cuarto de la población mundial vive por debajo del nivel de pobreza. ¿Y el progreso, cuál es el progreso? ¿Y quién es pobre? Para hacer esa estadística la organización calificó de pobre a quien gana menos de 1,25 dólar por día. En el Africa al sur del Sahara, la mitad de la población vive en estado de pobreza extrema. Por otra parte, 850 millones de seres humanos no saben cómo van a alimentarse al día siguiente. La mitad, niños.

Saltemos de esa Africa a Alemania, uno de los países mejor organizados económicamente del mundo. Claro, según el punto de vista de lo que se entienda por organización. Un estudio sobre la situación económica desde el 2004 hasta los seis primeros meses del 2008, realizado por la Fundación Hans-Bö-ckler, lo dice con estas palabras: “El impulso económico pasó de largo ante los asalariados, los jubilados y los pobres. Los salarios reales netos entre esos dos años se han visto rebajados en un 3,5 por ciento. En cambio, las ganancias de las empresas y sus ejecutivos han tenido una “verdadera explosión” (textual). Han crecido en el mismo período del 21,8 al 26,3 por ciento.

De esas cifras pasemos a Estados Unidos. Vayamos a las estadísticas oficiales que acaba de publicar el Washington Post. Según las mismas “el umbral de pobreza oficial para una familia de cuatro miembros ha sido fijado en 21.203 dólares por año. La cifra de estadounidenses que viven por debajo de esa barrera de nivel de pobreza subió de 36,5 millones de personas en el 2006 a 37,3 millones en 2007.

Otro estudio oficial, de la Organización Mundial de la Salud, pone el siguiente ejemplo patético que nos llama a preguntarnos: ¿vivimos en un mundo racional? Se señala el caso de la ciudad escocesa de Glasgow, típico Primer Mundo. Se ha constatado que un niño del barrio pobre de Calton tiene una esperanza de vida de 28 años menor que otro del barrio aristocrático de Lenzie. Y partiendo del ejemplo increíble de esos dos barrios británicos comienza a analizar el problema de los “países en desarrollo”, como amablemente se les califica. Basta un caso ejemplar: en Nigeria, un niño de cada cuatro muere antes de los cinco años. En cambio, en los países del Primer Mundo, en los primeros cinco años de vida, muere un niño cada 150. “La biología no puede explicar eso”, dice la Organización Mundial de la Salud. Pero sí la pobreza, la explotación, la falta de medios, agregamos. Y algo más increíble pero cierto, para repetir: “Niños de madres bolivianas analfabetas tienen un riesgo de morir del 10 por ciento; los de madres con instrucción tienen un riesgo de morir del 0,4 por ciento”.

Estas cifras deberían enseñarse en todos los colegios del mundo y los medios de comunicación tendrían que informar y promover diariamente debates acerca de estos temas. Los seres humanos, desde niños debieran aprender que estos problemas existen y que la búsqueda de una solución debe ser el fundamento de la existencia. No resolverlos es cinismo y perversión.

Pero el mismo diario en que leo esos informes entrega una cartulina lujosamente impresa que invita a conocer los nuevos hoteles de increíble lujo que se han levantado en las playas de Dubai, el emirato árabe del petróleo. Todo es de un lujo indescriptible –que se describe con talento publicitario– y está dedicado por supuesto para ejecutivos de grandes empresas mundiales y a todos aquellos que dispongan de mucho dinero. En este año ya se han inaugurado ocho hoteles con categoría feudal y para muy pronto diez hoteles más, todos, por supuesto, cinco estrellas. Se promete un “Shopping Heigh light” en un “verdadero paraíso del comprar”. Es un idioma con grata saliva como esta frase: “Quien ame lo individual y le dé especial importancia a las boutiques personales, él sí que llegará al placer total en Dubai. Allí encontrará la moda noble y la extravagante y una cantidad enorme de accesorios excepcionales”. Y después de eso, los restaurantes con comidas de “exóticos aromas”. Todo es de un lujo fino y entrador. “Shoppings, souks y cultura.” Una trilogía que se convierte en la última página de “Sport, playas y wellness”.

Y ya está. Por algo la Justicia argentina lo condenó al más bestial e inferior de los asesinos públicos, nuestro general Bussi, a prisión perpetua en su “country”. Quedamos a tono.

Y poco a poco las bellezas naturales y los tesoros culturales se van cerrando cada vez más para que lleguen hasta ellos los que pueden y lo merecen en esta sociedad. Aunque se alcen los pueblos con su infinita protesta. En la misma Argentina, ya vienen los hoteles cinco estrellas enfrente de las cataratas del Iguazú con vista directa, para que la gente de pro no tenga que molestarse. O la Quebrada de Humahuaca, ese escenario increíble de la nobleza del pasado y de lo autóctono, hoy depredado por la avidez de la “inversión” que destruye sólo para producir dinero, dinero, dinero. Todo se compra y se humilla a quienes han vivido siglos en ese silencio y en esa nobleza del estar y no del querer ser, como definía nuestro gran antropólogo Kusch al comparar las culturas originales con la llamada “civilización”.

O el hermosísimo lago Posadas, en la amada Patagonia, ese paisaje que quiere ser comprado para buscar ganancias aunque se envenene todo con el deseo de la codicia. Como dice la gente que vive desde hace siglos en esos paisajes, de pronto vienen con un papelito firmado y dicen que les pertenece todo. Buscan el oro, como los primeros conquistadores. Y para ello tienen un papelito firmado por las respectivas “autoridades”.

Voy a mi biblioteca y lo encuentro. Sonrío. Allí, en un cuadernillo, tengo los sueños de un socialista libertario. Alexander Berkman, un pensador increíble, un maestro de la bondad y el debate, tan perseguido y siempre tan actual. Describe la realidad con una sabiduría más vigente que nunca: “Supongamos que tú y yo y un grupo de gente sufrimos un naufragio y podemos llegar a una isla rica en toda clase de frutos. Por supuesto tenemos que trabajar para recoger los alimentos. Pero supongamos que de pronto uno de nosotros nos señala que toda la isla le pertenece a él y que ninguno de nosotros tendría derecho ni siquiera a un bocado sin antes pagarle a él un tributo. Nos quedaríamos perplejos, ¿no es cierto? Hasta nos reiríamos a carcajadas por tal estúpida arrogancia. Pero si hubiera seguido molestando lo habríamos tirado al mar con toda justicia. Supongamos más: que nosotros y nuestros antepasados hubiéramos cultivado la isla y producido todo lo que necesitábamos. Y de pronto llega alguien y se declarara dueño de todo. ¿Qué le responderíamos? Creo que ni siquiera le prestaríamos atención. Le diríamos que tendría que compartir con nosotros el trabajo para vivir allí. Pero supongamos que él insistiera en su ‘derecho a la propiedad’ y nos mostrara un papel firmado por alguien sosteniendo que todo le pertenece a él. No-sotros le responderíamos que está loco. Pero si él hubiera tenido un gobierno como respaldo, habría recurrido a él para que ‘protegiera su derecho’. Y entonces, el gobierno hubiera enviado policías y militares, que nos habrían expulsado para defender así ‘el derecho a la propiedad’. Y se convertiría in aeternum en el ‘propietario legal’.”

Tal cual, Berkman nos describe lo que ocurrió en la historia de la humanidad. ¡Si lo sabrán los pueblos originarios cuando llegaron los conquistadores con la cruz y la espada!

En la Argentina tenemos en nuestra historia cientos de esos casos. El devenir patagónico tal vez sea el caso más emblemático. Y hace pocos días, en varios actos, se trató de no olvidar esa historia del despojo y del llamado “derecho de la propiedad”. Se cumplió el centenario de La Anónima, empresa fundada hace justo cien años por Mauricio Braun y José Menéndez, dueños de la tierra, de las ovejas, de la explotación del cobre, de entidades financieras, de las comunicaciones navales y todo lo subsidiario a ellas, etc. etc. Epoca de los “liberales positivistas”. El “derecho” a la propiedad. En el acto del centenario, en el local del supermercado de los herederos de los nombrados Braun y Menéndez de Puerto Madryn, vecinos hicieron un acto en el cual habló el escritor patagónico Jorge Espíndola y se entregaron cien orejas de yeso para recordar el genocidio que los “propietarios” llevaron a cabo con los pueblos originarios del sur. Los dueños de todo pagaban a los llamados “cazadores de indios” una libra esterlina por par de orejas de esos seres humanos originarios de esas tierras. Todo un símbolo. Además, los muralistas Chelo Candia y Román Cura hicieron un mural de protesta en una pared de baldío, pero que prestamente fue tapado por “desconocidos”.

Niños con hambre. Violencia en las calles. Guerras por todos lados. Riqueza desmesurada y pobreza humillante. Una constante degradación. ¿Nos queda solamente llorar nuestro cinismo como Bussi, o imaginarnos el mundo como lo pensaba Alexander Berkman, una isla plena de frutos para todos?

Sí, reconozco, la ingenuidad también existe. ¿Por qué no? Aunque comencemos por pintar un mural en Puerto Madryn y nos lo borren de inmediato. Aceptar un mundo así es tratar de consolar las lágrimas de Bussi.

Kush Rodolfo por Esteban Ierardo

RODOLFO KUSCH Y EL VIVIR SIN MAGIA

 

    Rodolfo Kusch es una de nuestras personalidades olvidadas. Su obra tuvo muy escasa aceptación en Argentina. En cambio, en Latinoamérica mereció elogios, atentas lecturas, y la aceptación de que, a través de su pensar, se rescata la dignidad filosófica de las cosmovisiones indígenas americanas. Kusch cristalizó un gesto intelectual intolerable para el común de los académicos: aprovechó una formación clásica en filosofía occidental no para desentrañar lo ya pensado por alguna de las consagradas luminarias del pensamiento europeo. Por el contrario, su empeño fue revalidar la visión de la realidad de la cultura incaica. Su obra paradigmática en este sentido es América profunda. Mediante el análisis de la visión del mundo andino, Kusch examina su categoría existencial del "estar" que contrapone al "ser" europeo. El "estar" supone un situarse cerca de un centro donde se concentran y conservan energías mágicas y divinas que se deben respetar y conjurar. Por contrapartida, el "ser" se entronca con la ansiedad occidental del "ser alguien", el deseo de colmar con contenido y significado un vacío que se amoneda en la intimidad profunda del sujeto de Occidente. Otras de las obras esenciales de Kusch son Indios, porteños y dioses (a la que pertenece el texto que transcribimos abajo); Charlas para vivir en América; El pensamiento indígena y popular en América. Todos estos títulos, y otros, han sido publicados recientemente en las Obras completas de Kusch, una loable iniciativa de la Editorial Fundación Ross.

  Gracias a Kusch, podemos recuperar la audacia de un pensar que primero imagina. Imagina un cielo, una selva, una montaña y un surco arado de tierra, donde no se propagan los colores de los presupuestos occidentales. Cuando el pensar de ascendencia europea anhela entrever, aspirar, una cultura extraña, arcaica, premoderna, los pulmones se acaloran con un aire mágico. Por eso, ahora transcribiremos en este momento de Aperturas de Temakel la defensa del filósofo argentino de la magia indígena en contraste con el opaco realismo de la Buenos Aires moderna, o de cualquier ciudad contemporánea.

                                                                                                 Esteban Ierardo

 

SIN MAGIA PARA VIVIR

  Uno de los motivos por los cuales rechazamos el altiplano, estriba en que allá se cree en la magia, y nosotros aquí en Buenos Aires, ya no creemos en ella. Somos extraordinariamente realistas y prácticos, por cuanto creemos en la realidad.

  ¿Y qué es realidad para nosotros? Pues eso que se da delante de uno: las calles, las paredes, los edificios, el río, la motaña o la llanura. Todo esto no se puede modificar, porque no puedo cambiar de lugar una casa, ni alterar la orientación de una calle, ni puedo traspasar diagonalmente una manzana para llegar a mi hogar, ya que mi cuerpo es mucho más endeble que las paredes. La realidad indudablemente se impone porque es dura, inflexible y lógica. Más aún, es una especie de punto de referencia para nuestra vida, porque, cuando andamos mucho en las nubes, viene una persona práctica y nos dice: "hay que estar en la realidad".

   Y si no lo hacemos, se nos invoca la ciencia. Ella es la teoría que da una rara concreción a la realidad de tal modo que, no sólo ésta se refiere a las paredes y a las piedras, sino también a otros órdenes. Hay una ciencia económica para nuestros sueldos, otra para la política, otra para nuestras aspiraciones profesionales, otra para nuestros impulsos. Y todo es realidad, aunque "científica". La realidad es entonces como un mar de plomo, que abarca un sin fin de sectores, y en el cual debemos desplazarnos con cuidado.

    Pero un día estamos tranquilos en nuestra casa, y viene un amigo y nos trae la noticia de que en la esquina hay un plato volador. ¿Y nosotros qué decimos? Pues ver para creer. De inmediato pensamos salir corriendo, claro está doblando prudentemente las esquinas para llegar al lugar donde se depositó el extraño artefacto. Ahí lo veremos, y luego creeremos. La realidad coincide con las cosas que se ven.

  Pero podría ocurrir que no saliéramos corriendo, y le dijéramos a nuestro amigo: "¿Me vas a hacer creer que se trata de un plato volador?" Y el amigo nos respondiera: "Todo el mundo lo dice". Es curioso, ya lo dijimos, por una parte yo le hago notar al amigo que él me tiene que hacer creer, y por la otra, él se confabula con todo el mundo, o sea con los seis millones de habitantes de Buenos Aires, para que yo le crea. Y esto ya no es ver creer, sino al revés: creer para ver. A veces tengo que ver la realidad para creer en ella, otras veces tengo que creer en la realidad para verla. Por una parte quiero ver milagros para cambiar mi fe, y, por la otra, quiero cambiar mi fe para ver milagros.

   Por eso, podemos creer en la realidad y en la ciencia, pero nos fascina que un hechicero del norte argentino haga saltar el fuego del fogón, para hacerlo correr por la habitación. También nos fascina que en Srinagar, en la India, algún guru o maestro realice la prueba de la cuerda, consistente en hacerla erguir en el espacio y en obligar a ascender por ella a un niño, quien probablemente nunca más volverá a descender. Y también nos fascinan los malabaristas en el teatro, porque hacen aparecer o desaparecer cosas, o seccionan a un ser humano en dos partes, y luego las vuelven a pegar sin más. ¿Y qué nos fascina en todo esto? Pues que la realidad se modifica. ¿Y en qué quedó el carácter inflexible, duro, lógico y científico de la realidad?

   Mientras escribo estas líneas veo por mi ventana un árbol. Este pertenece a la dura realidad. ¿Si yo me muero, el árbol quedará ahí? No cabe ninguna duda. ¿Pero no podría pasarle al árbol lo que a nosotros, cuando muere un familiar querido? ¿En este caso qué lamentamos más: la ausencia definitiva del familiar, o más bien la hermosa opinión que él tenía de nosotros? ¿Le pasará lo mismo al árbol? Yo siempre lo he visto hermoso, y mi vecino, quien es muy práctico, ya no lo verá asi. Cuando yo muera, morirá mi opinión sobre el árbol, y el árbol se pondrá muy triste y se morirá también.

  ¿Pero no habíamos dicho que la realidad es dura, flexible y lógica? Así lo dicen los devotos de la ciencia. Pero a mí nadie me saca la sospecha de que los árboles no obstante piensan y sienten. Porque ¿qué es la ciencia? No es más que el invento de los débiles que siempre necesitan una dura realidad ante sí, llena de fórmulas matemáticas y deberes impuestos, sólo porque tienen miedo de que un árbol los salude alguna mañana cuando van al trabajo. Un árbol que dialoga seria la puerta abierta al espanto y nosotros queremos estar tranquilos, y dialogar con nuestros prójimos y con nadie más. Evidentemente no creemos en la magia, no sólo porque tengamos una firme convicción de la dureza de la realidad, sino ante todo porque necesitamos llevarnos bien con 6 millones de prójimos encerrados en la ciudad de Buenos Aires. Y para ello es preciso poner en vereda a los árboles con su lenguaje monstruoso y creer en la dura, inflexible y lógica realidad. (*)

DEuda Eterna- Externa

Entrevista con Alejandro Olmos Gaona
http://lavaca.org/seccion/actualidad/1/1268.shtml
“Las deudas hay que pagarlas, las estafas no”
anticopyrightEl mayor investigador sobre la deuda externa argentina envió un telegrama al presidente Néstor Kirchner y presentó un recurso de amparo ante la Justicia para que suspenda el pago de 9.530 millones al FMI. Sabe que el camino judicial local no prosperará, pero confía en llegar a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. Allí quiere hacer pública toda la documentación que halló y que linda lo inverosímil, incluido un documento donde la Argentina renuncia a cualquier presentación penal si los contratos firmados con los acreedores estuvieran fuera de la ley. El manual del Citibank que aplicó Cavallo, el uso del Blindaje Financiero de José Luis Machinea y las violaciones del Fondo a su propia Carta Orgánica. La deuda privada estatizada, la deuda pagada y todo lo que habrá que seguir pagando mientras se sigan considerando legítimos los préstamos internacionales.

Alejandro Olmos impulsó la presentación de un recurso de amparo ante la Justicia para suspender el pago de 9.530 millones de dólares al Fondo Monetario Internacional. Con el mismo objetivo, le envió –junto a otras 28 personalidades- un telegrama al presidente Néstor Kirchner el pasado 28 de diciembre. Lo firmaron, entre otros, el Premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel, Nora Cortiñas de Madres de Plaza de Mayo y el diputado Claudio Lozano. “Ahora que el gobierno pagó, la justicia declarará abstracta nuestra petición y no hará lugar. Pero lo importante es que si se rechaza también en la Cámara y en la Corte Suprema podremos recurrir a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. Será la primera vez que la cuestión de la Deuda llegue a una instancia como esa”, explica el historiador, hijo de un ex asesor del Senado de la Nación homónimo que en 1982 decidió presentar una denuncia que investigue las irregularidades de los préstamos internacionales. Después de una conversación con Arturo Frondizi -donde el ex presidente develó algunas confesiones que le hiciera el ministro de Economía de la Dictadura José Alfredo Martínez de Hoz- Olmos padre decidió presentar su demanda para que se investigue la ilegitimidad de la deuda externa. Poco después, también accedió a la documentación del estudio Klein y se convirtió en el mayor especialista en el tema. Cuando falleció, siguió adelante. Ya no sólo con lo ocurrido durante la dictadura, sino también durante los gobiernos democráticos. “En el exterior se asombran, porque este el único país del mundo que tiene una investigación sobre la Deuda, pero presumen que la deuda peruana, ecuatoriana, colombiana y demás, tiene las mismas características que la nuestra”.

¿Qué es lo que se pagó al FMI?
Esta deuda se origina en el famoso Blindaje financiero contratado por el ministro de Economía, José Luis Machinea, durante el gobierno de Fernando de la Rúa. El Fondo Monetario nos prestó en ese momento 12.449 millones de dólares, de los 40.000 que integrban el Blindaje. Y esa plata fue íntegramente fugada de la Argentina -junto con otro dinero- por 520 empresas. Esto lo determinó una comisión de investigación de fuga de capitales de la Cámara de Diputados, presidida por el legislador justicialista Nicola, después de analizar un informe de 90 bancos. Se estableció que la plata que llegó del Fondo así como vino, se fue.
¿Usted lo dice en sentido figurativo o habla de los mismos billetes?
Los mismos billetes. Curiosamente, esto es información oficial de 90 bancos. Es lo que está registrado en los papeles, seguro debió haber habido mucho más. La oficina de Evaluación Independiente del FMI emitió un dictamen estableciendo que el Fondo sabía que la plata llegaba al país y se iba. Y la carta constitutiva del FMI prohibe expresamente hacer ese tipo de préstamos. Sin embargo, también fue a pedido del Fondo Monetario que el entonces presidente Eduardo Duhalde derogó la ley de Subversión Económica, que es la que le hubiera permitido al Estado accionar penalmente contra estas empresas. Pero los delitos siempre dejan sus huellas. Estas empresas -entre las que se encuentran Pecom, Telefónica Argentina, Repsoll-Ypf, las empresas del grupo Macri, IBM, etcétera-, declararon ganancias en la AFIP y pagaron impuestos por 2.500 millones. Es decir, no van a poder explicar porque se llevaron 16.000 millones. Por eso, inicié una denuncia por defraudación al Estado y evasión penal agravada contra estas empresas. También contra ciudadanos comunes, como Carlos Melconian, donde pido que se investigue por qué se llevó dos millones y pico de dólares. Entonces tenemos, por un lado, el delito de evasión fiscal, y por el otro que el FMI transgrede su propia Carta Orgánica y, finalmente, al Estado que no le interesa que se haya cometido un delito y decide igualmente pagarle al Fondo. Yo lo sintetizo en una frase: las deudas hay que pagarlas, las estafas no.
Para usted, ¿por qué el Gobierno decidió pagarle al Fondo?
El año pasado el Fondo le pidió al gobierno argentino que cancelara la Deuda. Roberto Lavagna, entonces ministro de Economía, dijo que no mediante una nota oficial del delegado argentino ante el FMI. Argumentaba el Estado iba a seguir cancelando sus obligaciones según como estaba pautado, lo que venía haciendo el gobierno de Néstor Kirchner desde sus inicios. En julio hubo otro pedido del Fondo para cancelar la deuda. También se le contesta que no, porque no se puede disponer de las divisas del Banco Central. Y se repite que Argentina va a seguir pagando sus obligaciones. Yo supongo –esto ya no es información- que ahora habrá habido una nueva exigencia del FMI y se aprovechó que pagó Brasil, sumado a ese exhibicionismo mediático y efectista que deslumbró a gente de buena fe.
¿No nos liberamos de la deuda?
Esto que se pagó representa apenas el 9 por ciento de la deuda global del país. Claro, resulta que el Fondo es una especie de niño malo y la gente cree que nos liberamos de él. Pero no nos liberamos nada. Porque la Argentina es miembro del FMI y eso la hace sujeta a sus auditorias anuales, por más que no le deba un peso. Además, va a seguir presionando para se arregle la situación con los bonistas que no ingresaron al Canje. También va a presionar para que la Argentina arregle sus cuentas con el Club de París, con el Banco Mundial, con el Banco Interamericno de Desarrollo...
El argumento oficial es que con la deuda saldada no habrá posibilidad de extorsión.
No habrá extorsión a través de la Deuda, pero si presiones políticas y diplomáticas, que se manejan al más alto nivel. La Argentina podrá decir que no le debemos un peso, pero el FMI contestará que como miembro del organismo el país debe respetar determinadas pautas y que el Fondo es el encargado de monitorear su cumplimiento todos los años. Lo extraño de todo esto, por usar una palabra muy débil, es cómo el Poder Ejecutivo, teniendo elementos concretos para no pagar, debido a las grandes sospechas de ilegitimidad –denuncia y sentencia en la justicia penal, incluidas- no dice nada y paga.
Si lo que se le pagó al Fondo es lo recibido por el Blindaje, ¿quiere decir que se pagó lo que algunos denominan deuda nueva?
Mi padre inicia la causa sobre la Deuda en el 82 y el trámite judicial demoró 18 años. Recién en el 2000 el juez Jorge Ballesteros emite un fallo donde plantea la ilicitud de la deuda y habla de la responsabilidad del Fondo en ese ilícito. No obstante, esa Deuda se siguió pagando y refinanciando. Los economistas hablan de dos deudas, la de la dictadura y la nueva. Hay que aclararlo. La Argentina del 92 en adelante tuvo superávit en sus cuentas, pero ese superávit se convertía en déficit cuando se agregaban los montos de deuda que había que pagarle anualmente al Fondo, al Club de París y a las entidades financieras particulares. Ese déficit, a su vez, era cubierto con emisión de nueva deuda. ¿Qué quiere decir? Que esa emisión de nueva deuda era motivada por el déficit producido por esa deuda ilícita. La deuda nueva era consecuencia de la vieja. Si el Fondo nos prestaba plata para pagarle una deuda que era ilícita, esta nueva deuda con el Fondo es tan ilícita como aquella.
Usted quiere decir que está vicida en su origen
En La deuda odiosa, mi último libro, hago un planteo jurídico novedoso. Tomo como base la legislación sobre derechos humanos que plantea que los delitos de lesa humanidad son imprescriptibles y señalo que el delito de la Deuda Externa es de ejecución continuada. ¿Por qué? Porque continúa a través del tiempo, a través de las refinanciaciones y acuerdos que se hacen. Yo no enfrento este problema desde el punto de vista económico, sino desde el punto de vista del derecho. Si uno tiene un problema con otra persona, va a dirimirlo a Tribunales. Si uno tiene un problema con el Estado, lo mismo. Si un país tiene un problema con otro, también. Parece que el tema de la deuda, no. La deuda esta inmersa en un sector privilegiado donde no la alcanza el orden jurídico ni los principios fundamentales del derecho internacional público. Se puede hacer una gran estafa con la deuda y no es judiciable.
¿Por qué se puede afirmar que la deuda es ilícita?
Hay cualquier cantidad de documentos que lo prueban. Hay una cláusula firmada que dice que si estos contratos fueran nulos, inejecutables por ilícitos, la Republica Argentina renuncia a denunciarlos o pedir la nulidad del contrato. Yo no conozco otro caso donde se firme un contrato que ya desde el vamos se presume ilícito. Hasta eso se arregló. El Banco Mundial, un organismo que no puede ser sospechado de izquierdismo, estableció que la deuda contraída durante la dictadura fue utilizada en un 40 por ciento para fuga de capitales, un 30 por ciento en pago de intereses de la deuda y un 30 por ciento en compra de armamentos. O sea que el pueblo no vio un centavo. Los peritos de la cusa penal establecieron que la deuda externa argentina no tenía justificación financiera, económica ni administrativa. De 7.000 millones que el país debía cuando asumió la dictadura, pasó a deber 45.000 cuando se fue. Del stock de deuda pública que existe en este momento, diría que 70.000 millones corresponde a la deuda privada estatizada. Es decir, deuda de los Macri, de Bridas, Pérez Companc, Bulgheroni, Renault Argentina. A través de una artificiosa operatoria pergeñada por Cavallo y otros, sus deudas fueron asumidas por el Estado. Y José Luis Machinea, en el 85, sustituyó todas las imperfecciones de esos créditos por documentación especifica donde el Estado se hacia responsable directo frente a acreedores internacionales. Esa deuda se fue refinanciando permanentemente y hoy representa 70.000 millones. Bernardo Grinspún, primer ministro de Economía de Raúl Alfonsin, fue el primero que enfrento al FMI y dijo que iba a hacer una auditoria de la deuda privada. Solo se pudo auditar el 50 por ciento y se determinó que el 90 por ciento de la deuda era fraguada.
¿Tiene algún ejemplo concreto?
Hay un montón. Por ejemplo, argentina tenía que pagar a un banco de Bruselas una deuda contraída por Renault. Según los auditores se trataba de un autopréstamo y no había que pagarlo. Era plata que Renault trajo al país para aumentar su capital y el Estado terminó respondiendo por ella. No resultaba verosímil que Renault pidiera diez millones al mismo banco donde tenía depositado 85 millones. Como si esto fuera poco, se secuestro un acta de directorio de Renault que tiene 44 páginas, donde los directores establecen cómo va a ser la operatoria para defraudar al Estado. Esto está todo documentado, después hay otros indicios simbólicos.
¿Cuáles?
Cuando Walter Klein fue signado secretario de Programación Económica en la dictadura era representante de un banco sueco en la Argentina. Cuando se fue de la función pública, al mes y medio, representaba a 22 bancos extranjeros, todos acreedores de la Argentina. Le pagaron muy bien su trabajo. Cuando se allana su estudio y se secuestra documentación, pudo establecerse que el estudio Klein-Mairal era la verdadera base operativa del endeudamiento.
¿Cuántas veces se pagó la deuda externa?
Alfredo Calcagno estableció que en el 89 la deuda estaba cancelada. Todo lo que se pagó desde entonces es excedente. En 1993, el stock de deuda externa era de 63.000 millones. Del 93 al 2004 pagamos 140.000 millones y en el 2004 debíamos 191.264 millones de dólares. Hoy la deuda real es de 140.000 millones, no 124 mil como dice el Gobierno. Porque no calcula los bonistas que quedaron fuera del canje y en algún momento eso tendrá que pagarse, porque nunca se declaró a la deuda ilícita. En un principio, los que no entraron en el canje representaban 19.000 millones, en diciembre de 2004. Ahora ya son 23.000 millones y siguen generando intereses y acumulando deuda. El Código Civil argentino prohibe la capitalización de intereses, lo mismo sucede en Italia, Brasil, Austria, Alemania... Pero en los contratos de deuda se aceptó la capitalización de intereses. Se firmaron contratos negando el propio derecho interno. Y también que atentan contra el sentido común. ¿Usted pagaría algo cuando no le muestran lo que debe? En 1995, Domingo Cavallo manifestó que la República Argentina paga la Deuda Externa ante simple aviso de vencimiento y sin verificar en ningún caso si las cifras reclamadas eran exactas. Como se dio cuenta que no podía ser que la Argentina no tuviera documentada su propia deuda, contrató a los mismos acreedores para ordenarla. Fueron el Citibank, el Credit Swiss y otros bancos acreedores lo que determinaron cuánto les debemos, cuántos intereses había que pagarles, cuántas moratorias. Eso fue una conducta histórica de la Argentina. Todos creen que el plan económico llevado adelante desde 1992 fue obra y gracia de Domingo Cavallo, pero no es así.
¿De quién fue entonces?
El plan económico fue diseñado por J.P. Morgan y el Citibank. Esto no es una expresión de la ultraizquierda, un mero slogan. Esto puedo probarlo porque encontré el plan que presentó el Citibank. Tiene 1400 paginas, donde esta diseñada la política que llevó adelante el gobierno desde el 92 en adelante: el canje del Brady, la privatización de los servicios públicos, la reforma de la legislación laboral, la privatización del sistema jubilatorio. Está todo minuciosamente pautado.
¿Cómo encontró esa documentación?
Revisando la enorme cantidad de papeles que hay en el juzgado Federal N° 2, en la causa que llevó adelante mi padre. Hubo una declaración que pasó por alto, la de José Luis Rodríguez, gerente del Departamento de Deuda Externa del Banco Central. En su extensa exposición dice que para el canje de deuda del Plan Brady fue contratado el Citibank y J.P. Morgan, por el ministro Cavallo. Si se firmó un contrato, pensé, tenía que estar en algún lado. Fui a los archivos del Ministerio y encontré que no sólo prepararon el Brady, sino todo lo demás. Encontré otros documentos importantes: una carta enviada por Michel Camdessus, el 16 de junio de 93, dirigida a la comunidad financiera internacional, que decía que había que aprobar toda la política económica del gobierno porque la Argentina se había comprometido a transformar el país a través de las privatizaciones de las empresas públicas.

Guatemala: asesinato de mujeres e impunidad

El país del silencio

Guatemala es el segundo país del mundo –le sigue a la Federación Rusa– donde más mujeres mueren por ser mujeres. Y la tasa de mortalidad sigue en ascenso. Cuáles son los esfuerzos del movimiento de derechos humanos por justicia, los obstáculos para investigar y visibilizar estos crímenes y los pros y los contras de una nueva ley que denuncia el caso con todas las letras: feminicidio.

Por María Mansilla

“Yo pensé: ‘Ahora que gané este premio, puede ser que me lo publiquen’”, cuenta Walter Astrada, el fotógrafo que estuvo detrás de las fotos que ilustran esta nota. Astrada es argentino, se radicó en Centroamérica para trabajar para la agencia AP (Asociated Press). Cuando se enteró que Guatemala tiene un triste record en lo que a asesinatos de mujeres respecta, viajó por cuenta propia a documentarlo. Astrada imaginaba que quizás por falta de buen material periodístico los medios no denuncian que la cantidad de guatemaltecas muertas se triplicó en los últimos años, que las principales víctimas son chicas jóvenes y cada vez más adolescentes y que la impunidad en ese país descansa en el 99%. Su trabajo se dirigía de algún modo a cubrir esa falta. Sin embargo nadie se mostró muy interesado por este documento. “Nadie me dio una razón lógica de por qué no publicar –dice Astrada sobre lo que le pasó con el material de su serie “Violencia contra mujeres”–. Los editores a los que contacté argumentan que las imágenes son muy fuertes. Y sí, hay imágenes fuertes, pero hay otras que no son tan fuertes. Lo fuerte es lo que está ocurriendo.”

La realidad que esas imágenes delatan y el compromiso de su toma le permitieron ser nominado recientemente a los premios Nuevo Periodismo Iberoamericano, de la fundación de García Márquez. El año pasado ganó el prestigioso World Press Photo y las seleccionaron para ser proyectadas en el Festival Internacional de Fotoperiodismo de Perpignan, Francia. Hasta ahora le revista Wild publicó algunas y una agencia le consiguió espacio en un medio noruego.

En Guatemala, acordó no difundirlas sin autorización por seguridad de sobrevivientes y familiares de las víctimas. Porque allí, la mayoría de las víctimas encuentra al verdugo dentro de sus casas y en sus barrios. Claro que las comparaciones son antipáticas y todas las vidas valen por igual, pero esta puede ser la diferencia, según analistas internacionales, entre la invisibilidad de ésta en relación con la matanza de la ciudad fronteriza mexicana Ciudad Juárez, donde los que asesinan pertenecen a mafias con una mística casi “cinematográfica”. Paradójicamente, esa misma palabra, “cinematográfica”, es la que esgimen los editores de revistas con papel de lujo cuando se disponen a contar historias de pobreza y miseria. En Ciudad Juárez en los últimos 10 años asesinaron a unas 500 mujeres. La misma cantidad muere por año en Guatemala, un país chiquito, que tiene 13 millones de habitantes, un poco menos que la Ciudad de Buenos Aires y su conurbano juntos.

Guatemala es la capital de un mapa mucho más grande que dibuja el genocidio de mujeres en América Latina. Luego de 36 años de guerra civil, el país cayó en el desmadre. La tasa de impunidad es obscena; el sistema público cuenta con 20.000 policías y existen más de 100.000 agentes de seguridad privada; por supuesto, el debate sobre la seguridad de las y los ciudadanos dominó las propuestas de las elecciones presidenciales de noviembre pasado. Es el único país del mundo donde se ha formado un organismo como el Cicig, Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala, de cooperación entre la comunidad extranjera y el Estado local. Lo que está en ruinas en el paraíso maya es su sistema de justicia: los responsables del conflicto armado interno que provocó la muerte de 200.000 personas, 50.000 desapariciones y 1 millón de desplazados no sólo nunca fueron juzgados sino que muchos ocupan cargos en instituciones estatales. La firma de la paz, en 1996, trajo algo de oxígeno pero no erradicó una vieja práctica legitimada por la dictadura: la violencia contra las mujeres -que durante la guerra civil estaba sistematizada hacia las de comunidades indígenas y las detenidas políticas, principalmente-.

LLOVIERON FLORES

Quizá de tanto enterrar a sus pares bajo coronas de margaritas, cuando en abril se aprobó una la nueva ley contra la violencia de género las integrantes del movimiento de mujeres de Guatemala arrojaron pétalos al cielo. Llovieron flores al escuchar el okay a la legislación que por fin contempla estos crímenes, por primera vez, como feminicidios, como “el asesinato de una mujer en el marco de relaciones desiguales de poder entre hombres y mujeres”, y establece penas que se pagan con hasta 50 años de cárcel. Tipifica delitos como violencia económica y violencia psicológica. Exige la apertura de fiscalías especiales y hogares para contener a las víctimas. Incluso hay un castigo para los que se resisten a que sus mujeres usen métodos anticonceptivos. Hasta entonces, para la vieja norma el estupro no se podía juzgar a menos que la niña demostrase no haber provocado el encuentro sexual, sólo se podían hacer denuncias por violencia física si las marcas en el cuerpo duraban más de diez días y pasajes por el estilo.

“Las ONG en Guatemala han reaccionado de manera mezclada. Nuestra reflexión interna aún no ha terminado –cuenta a Las12 Sebastián Elgueta, investigador del Equipo Centroamérica de Amnistía Internacional, autor del informe Ni protección ni justicia: homicidio de mujeres–. La ley tiene aspectos positivos, y es que pone el término violencia de género y le eleva el perfil, incluye apoyo integral para sobrevivientes, asistencia legal para víctimas y el compromiso de proveer financiamiento para estas iniciativas. Pero en términos del procedimiento penal, la ley anterior era bastante comprensible para asegurar la persecución de los responsables de asesinar mujeres. Nosotros identificamos que casi nadie era llevado delante de la Justicia no por falta de un marco legal adecuado, sino por una falta de iniciativa por parte de policías pero más que todo de fiscales, que son quienes investigan estos crímenes, y también por una actitud de discriminación hacia las instituciones estatales que tienen que ver. La ley es una señal positiva pero no es la rectificación de esas limitaciones institucionales.”

ANDATE QUE TE AVISAMOS

Las muertes de mujeres aumentan en Guatemala mientras las sentencias judiciales disminuyen. Además de morir por un disparo o herida de arma blanca, cada vez es mayor la cantidad de asesinadas por estrangulamiento, “uno de los indicadores de extrema violencia, cuyo fin no sólo es causar la muerte sino hacer sufrir a la persona antes de morir”, alerta el informe de la Procuraduría de Derechos Humanos (PDH) de ese país. Detalla: “La mayoría de los crímenes ocurren entre las 6 de la tarde y las 11 de la noche, cuando el hombre suele estar en la casa”. La PDH, a través de su Defensoría de la Mujer, quiso explicar y entender todo esto. Por eso se dispuso a investigar los expedientes acumulados por la Policía Civil Nacional en un período de tres años (2003 y 2005) para estudiar los casos y evaluar su seguimiento. El documento resultante transcribe y acota anotaciones de la Policía Nacional Civil: “1612 casos son consecuencia del consumo de alcohol, en 155 son celos y en 26, drogas. No deja de sorprender que en 259 ocasiones se mencione que el crimen fue cometido en ‘estado normal’”. La principal hipótesis de la PDH subraya como causa más frecuente de los homicidios la discriminación por género.

“La mayoría de los casos de muerte violenta de mujeres no son investigados; en los que sí, la investigación no se realiza de manera eficiente. Las autoridades no manejan eficientemente la escena del crimen, en muchos casos se justifica el no investigar con la estigmatización de las víctimas, culpando a las mujeres por lo sucedido, desacreditándolas, especulando su participación en una ‘mara’ (pandilla juvenil), por tener algún tatuaje en el cuerpo o calificándolas de sexo servidoras, si llevan las uñas pintadas y minifalda”, se lee en el informe. A pesar de las buenas intenciones y de haber sido creada para tareas como ésta, en la Procuraduría guatemalteca tuvieron que dejar trunca la pesquisa por imposibilidad de acceder a documentos clave.

Al fotógrafo Walter Astrada le pasó algo similar. Con los (no muchos) euros que recibió luego de obtener el World Press decidió insistir, volver a Guatemala para profundizar su trabajo. Pero sus contactos, sus fuentes, no estuvieron tan generosos; ya no podía colarse en cualquier lado desde que sus fotos, su denuncia, se había hecho conocida con un premio internacional. “En Guatemala sintieron que estaba hablando mal de su país”, dice Astrada, también reconocido por su ensayo sobre travestis paraguayas. La primera vez fue más fácil: “Llegué al cuerpo de bomberos –recuerda–. Ellos tienen un departamento de prensa que se encarga de avisar a los medios cuando aparece algún cuerpo u ocurrió algún accidente. Pero claro: los bomberos avisaban a los que consideraban más de su palo... Así que, para tener mejor vínculo con ellos, el primer tiempo me quedaba con ellos hablando, comíamos juntos, me quedé a dormir ahí. Hasta que me dijeron: ‘Andate que te avisamos’. Sintieron que no estaba jugando sino que de verdad estaba haciendo un trabajo serio”.

En un contexto en el que las garantías individuales casi no existen, la tarea de las y los defensores de los derechos humanos básicos se transforma en una aventura de alto riesgo. “El movimiento de mujeres hace un enorme esfuerzo, trabaja en condiciones arriesgadas, arriesgándose a que las maten –asegura el investigador de Amnesty–. El esfuerzo de las organizaciones locales ha logrado que se incremente el número de fiscales dedicados a la investigación, ha puesto de relieve el tema y hecho que se lo tome en serio.” Elgueta también subraya que el empeño de las ONG permitió que más mujeres se animen a denunciar, que se documenten mejor los casos, que se repudien las actitudes discriminatorias de las autoridades. Algunas organizaciones acompañan como querellantes a las víctimas. “Estos son los primeros pasos a dar antes de esperar resultados concretos.”

PAPELES AL DIA

“El turista normal nunca se ve involucrado en crímenes que hacen noticia debido a que los móviles de estos crímenes no suelen ser más que un robo o atraco”, aclaran varios sitios de Internet que promueven pasear por Guatemala. Por otro lado, en una trampa retórica el Estado hecha edulcorante a su mala imagen y adhiere desde hace varios años a los tratados internacionales más progresistas relacionados con la eliminación de violencia de género y la discriminación racial, con los derechos de los pueblos indígenas. Desde el Comité para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer (Cedaw) no se privaron de enfatizar su preocupación por el “escaso empeño demostrado en realizar investigaciones a fondo, la ausencia de medidas para la protección de los testigos, las víctimas y sus familiares y la falta de información y de datos sobre los casos, las causas de la violencia y el perfil de las víctimas”.

Norma Cruz estuvo del otro lado del mostrador, fue testigo del escaso empeño puesto en las investigaciones y de muchas de estas omisiones. Es la Susana Trimarco guatemalteca: su militancia comenzó cuando su ex pareja atacó sexualmente a su hija, entonces, encima, menor de edad. Hoy Cruz preside la Fundación Sobrevivientes, que cobija a víctimas y sobrevivientes y acompaña en los procesos judiciales, ya que la mayoría de los familiares no puede pagar un abogado. “Es duro ver que el violador o el asesino de tu hija está libre y que presentar una denuncia no sirve para nada. Es incluso peor: acusar a los autores es peligroso, porque muchas veces te amenazan a ti”, denunció públicamente.

Las mujeres que tejen el martirologio de la violencia de género en Guatemala son criollas, mayas, negras, garifunas, también murieron salvadoreñas y otras exiliadas económicas de países cercanos. Como Mayra Gutiérrez, académica integrante del movimiento de mujeres, que sigue desaparecida desde el 2000 y la policía asegura que fue víctima de un “crimen pasional”. Bárbara Ford, monja estadounidense, es otra de sus mártires: tenía 62 años cuando le dispararon, participaba de programas de salud mental para víctimas del conflicto armado. Alba España vivió ocho años, sus vecinos lincharon a sus victimarios cuando encontraron su cadáver en un descampado. Orquídea Jeannette Palencia de Luna estaba casada, tenía tres hijos, vendía tortillas, el hombre que le disparó era un viejo conocido y estaba enojado porque un “coyote” pariente de Orquídea no lo ayudó a cruzar ilegalmente la frontera.

Los medios de comunicación guatemaltecos dicen poco y nada sobre el tema. Apenas comparten nombre de la persona asesinada, y casi nunca cubren de manera sostenida la investigación judicial. “La ocupación de la víctima es un dato que contribuye a dignificar su muerte, ya que se comunica cuáles fueron sus aportes a la vida social, política y cultural de su país”, entienden en el Centro de Reportes Informativos sobre Guatemala ( Cerigua), agencia alternativa de información que durante cinco años monitoreó cómo los principales diarios cubren el tema. “Las declaraciones de las personas cercanas a las mujeres asesinadas son claves para reivindicar su vida; en raras oportunidades se les da espacio a las familias para reclamar justicia o para que den a conocer el trato que las autoridades le dan a la investigación.”

“Abordar el contexto social y político en el que se presentan los casos contribuiría a que la población tome conciencia de la situación que se vive en el país; la prensa no pone de manifiesto el círculo vicioso de la violencia de género y cómo afectó el entorno de la afectada, tampoco muestra objetivamente el perfil que retrate la conducta de los victimarios”, explica el documento de Cerigua.

Es más: en muchos países latinoamericanos que no cuentan con estadísticas oficiales de los asesinatos contra mujeres, los informes sombra del tercer sector se basan en los casos publicados en los diarios. Con todo esto, “los medios monitoreados están faltando a compromisos asumidos por el Estado guatemalteco en el ámbito internacional, en materia de derechos humanos, derechos de las mujeres y promoción de nuevas formas de comunicación y de información. Esta tendencia informativa genera percepciones exacerbadas sobre la violencia, afecta la participación social de las guatemaltecas e inhibe su desarrollo”.

Cada una de las historias es muy triste, incomprensible, insoportable. Entre ellas, la de María Isabel Veliz Franco se convirtió en estandarte. Cansada de la indiferencia de la justicia nacional, su inagotable mamá fue escuchada por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y la de su hija fue el primero de todos estos casos en acceder a esta organización extranjera. María Isabel Veliz Franco tenía 15 años cuando la violaron, la estrangularon, le cortaron el pelo y se lo tiñeron de rojo, le ataron los pies y las muñecas con alambres de púa. Su familia se enteró del asesinato y volvió a verla, sin vida, en un flash informativo de la televisión.

 

© 2000-2008 www.pagina12.com.ar|República Argentina|Todos los Derechos Reservados

La AMIA y los periodistas

El Caso AMIA en la prensa
Los que no le creyeron en Galeano (y los que sí también)
anticopyrightEl portal diario sobre diarios (www.diariosobrediarios.com.ar) elaboró este excelente trabajo sobre la cobertura periodística del Caso AMIA. En base a solo cuatro preguntas repasa todo lo dicho y no dicho, entrevistando a los únicos diez periodistas que no reprodujeron fielmente la historia oficial. Ellos son Carlos De Nápoli, Juan Gasparini, Jorge Lanata, Gabriel Levinas, Guillermo Lipis, Horacio Lutzky, Fernando Paolella, Juan Salinas, Cristian Sanz y Daniel Schnitman. Y les contesta Gerardo Young, de Clarín.

 

Todos ellos hicieron sus propias investigaciones. Llama la atención el nivel de coincidencia que tienen en varios puntos de la causa. Aún cuando muchos de ellos ni siquiera se conocen entre sí, todos coinciden en criticar la cobertura mediática. Y en que los "grandes diarios" deberían pedirles disculpas a sus lectores. Algunos mencionan críticamente a profesionales que trabajan aún hoy en Clarín, La Nación o Página/12. Pero tambien hay expresiones de reconocimientos en algún caso puntual. Hay quien sostiene que no es un problema de los periodistas sino de acuerdos con las empresas periodísticas para brindarle credibilidad pública a la investigación Galeano. Otros creen que la prensa debería "autocriticarse" como lo hacen empresas periodísticas de otros países. Claro que algunos de ellos creen que eso no ocurrirá. Y está quien señala que pensar en esa posibilidad es "ilusorio".

El 2 de septiembre de 2004, el Tribunal Oral Federal número 3, (TOF 3), dio a conocer las sentencias con respecto al caso AMIA. Y con ello echó por tierra con la investigación que había realizado el juez federal, Juan José Galeano, a cargo de la causa desde el momento de la explosión. Pero aún faltan los fundamentos, que pronto se difundirán. Se sabrá recién entonces los detalles.

Tres diarios importantes de la Argentina, Clarín, La Nación y Página/12, durante los diez años de investigación judicial se remitieron a publicar información con la "versión oficial", que se impulsó tanto desde el despacho de Galeano, como del entonces gobierno del presidente Carlos Menem, como también desde la conducción de la colectividad judía, en aquel tiempo personalizada en Rubén Beraja.

No hubo hasta aquí por parte de las empresas periodísticas ningún atisbo de autocrítica por haber sido inducidos a difundir informaciones al menos falsas o direccionadas por los actores de entonces (el Juzgado, la SIDE, la Policía, etc.). En Estados Unidos, ya hubo una decena de medios que pidieron disculpas a sus lectores por haber creído en los argumentos de George W. Bush para invadir Irak: la existencia de armas de destrucción masiva y los supuestos vínculos del líder iraquí con Al Qaeda, nunca demostrados. Aquí sin embargo, la prensa argentina, no quiso o no pudo hasta el presente tener un gesto similar, de pedir disculpas a sus lectores por haber contado la "historia oficial".

Sin embargo, hubo varios periodistas que tuvieron una visión diferente de la difundida por los grandes medios. Que no creyeron en el juez Galeano ni en la historia contada desde el poder de entonces. Algunos trabajaron de manera independiente, otros en medios de comunicación no masivos, algunos publicaron libros con sus investigaciones y los menos fueron contratados por la parte querellante (AMIA-DAIA) para hacer una pesquisa propia y al ver que la conducción de la colectividad judía no admitía otra hipótesis que la oficial, se desvincularon.

Estos periodistas son - por orden alfabético - Carlos De Nápoli (quien le hizo llegar su disenso con la investigación al propio Galeano), Juan Gasparini (autor del libro "La delgada línea blanca"), Jorge Lanata (autor del libro "Cortinas de humo", la primera investigación que cuestionó la "historia oficial"), Gabriel Levinas (contratado por la querella para hacer una investigación paralela, tiene la causa digitalizada), Guillermo Lipis (editor del periódico de la colectividad judía Nueva Sión), Horacio Lutzky (ex editor de Nueva Sión e investigador contratado por la querella), Fernando Paolella (de periodicotribuna.com.ar), Juan Salinas (también contratado por la querella, autor del libro "Amia, el atentado" y Revista Poder), Cristian Sanz (de periodicotribuna.com.ar) y Daniel Schnitman (del mensuario "La Voz y La Opinión").

El DsD les realizó a todos cuatro preguntas. Hoy compartimos estas opiniones con nuestros lectores.

1) ¿Qué opinión le merece la cobertura periodística del caso AMIA que realizaron durante los últimos diez años los diarios Clarín, La Nación y Página/12?

Carlos De Nápoli: "El desempeño de los medios periodísticos fue pésimo. La causa AMIA merecía destacar al menos un par de periodistas en un intento por seguir la investigación desde el expediente, como base documental, y desde el lugar del hecho como testimonial. Contrariamente, quienes intervinieron, nunca vieron el expediente y se limitaron a propalar las 'historias oficiales' que Galeano y algunos dirigentes menemistas de AMIA/DAIA filtraban. En otros casos, cobraban tanto del berajismo como de la SIDE para instalar la versión del coche bomba y de la bonaerense, en un intento claro destinado a evitar que Eduardo Duhalde accediera a la presidencia".

Juan Gasparini: "Me pareció que muchas veces los periodistas eran prisioneros de sus fuentes, en especial del juez Galeano, con falta de autonomía e independencia, no eran libres. A cambio de información, hoy claramente intencionada, parecía que compraban la versión de Galeano, perdiendo toda objetividad. Peor que un crimen, fue un error. Les ocurrió lo mismo que a ciertos periodistas en Estados Unidos e Inglaterra con la guerra en Irak, o pecaron de lo mismo que pecó el gobierno de Aznar al asegurar que el atentado del 11 de marzo fue obra del terrorismo vasco cuando no lo podían afirmar por falta de pruebas que así lo respaldara. . No fueron fieles, enfatizaron sobre el error, alteraron, tergiversaron, no actuaron con sincera claridad, como exige la jurisprudencia de la Corte Suprema para nuestro oficio, fueron inexactos, tuvieron actitudes ofensivas para convencer al lector de versiones que ni ellos mismos podían sostener fehacientemente".

Jorge Lanata: "Fue errática, poco profesional y estuvo la mayor parte de las veces manejada - conciente o inconcientemente - por los servicios de inteligencia. Mas allá de la anécdota en que se transformó cada aniversario, en el cual aparecía, invariablemente, un nuevo arrepentido, otro testigo clave, un nuevo informe secreto, la cobertura no se formuló preguntas básicas y, si lo hizo, no supo darle respuestas".

Gabriel Levinas: "La mayoría de los medios, incluyendo los tres mencionados tomaron como propia la teoría oficial, los periodistas encargados del tema en lugar de investigar el atentado y la manera en que la investigación era manejada por el Estado y la Justicia, prefirió la comodidad de difundir la información que suministraba el juzgado y la daba por buena sin contradecirla, aun en casos obvios donde el juez se mostraba como verdaderamente ineficaz en el mejor de los casos o cómplice del encubrimiento.

Síntomas de ello existieron claramente desde el inicio de la causa".

Guillermo Lipis: "Si tuviera que decidirme por alguno de los tres medios, respecto a una cobertura más respetuosa, me inclino por el periódico La Nación. Conozco a cada uno de los profesionales que han cubierto el tema y me parece que los periodistas de La Nación lo han hecho con un mayor criterio de independencia respecto de los distintos grupos de la comunidad judía interesados y de su propio grupo editorial. Tanto en Clarín como en Página/12 observé distintos grados de obsecuencia con el juez Galeano que en Página/12 se fue modificando a medida que se caía la construcción ilegal hecha por el juez, y en el caso de Clarín, con la incorporación de otros periodistas a la cobertura. Me consta que muchos de ellos, tanto en La Nación como en Clarín, manejan más información que la que sus medios transmiten, y en algunos casos, ni siquiera están de acuerdo con la 'cosmovisión de realidad' dada por las empresas periodísticas en las que trabajan."

Horacio Lutzky: "La cobertura periodística realizada por estos medios me ha parecido en términos generales lamentable, aunque con diferencias entre ellos. Sin lugar a dudas, 'Clarín' ha sido el peor y tiene una gran responsabilidad por el lugar que ocupa como formador de opinión. En ese sentido fue algo así como un apéndice del juzgado de Galeano para instalar la 'historia oficial', el cual a su vez nutría de 'primicias' esas páginas. En múltiples oportunidades tuve ocasión de ver en las audiencias del juicio oral ante el Tribunal Federal Nº 3 a fines del 2001 y principios del 2002, a las que concurrí, declaraciones fundamentales e impactantes que fisuraban mortalmente la versión oficial y que eran completamente ignoradas en la información de los grandes diarios. Eran hechos del día, datos al alcance de la mano. Pero el público no llegó a enterarse de los numerosos testimonios que desbarataban parte del encubrimiento o que aportaban precisiones o pistas en un sentido diverso al instalado. Se trata de una omisión grave, que afecta el derecho a la información. Respecto de 'La Nación' no puede acreditársele un rigor o interés mayor en el tema, y le son aplicables similares conceptos, aunque cabe rescatar los esfuerzos individuales de alguno de sus periodistas, particularmente Jorge Urien Berri, que de tanto en tanto a través de los años fue buscando espacios para instalar alguna mirada distinta y condicional respecto de la 'investigación'. Con relación a 'Página/12', llegó tarde a todo y por años careció de aportes periodísticos propios en lo que podría haber sido el caso de investigación por excelencia. Desde la llamada 'pista siria', hasta la profusión de irregularidades y la actuación de personajes como Beraja y su DAIA menemista, no tuvieron entrada en Página/12 durante demasiado tiempo, siendo reflejados solo en unos pocos medios alternativos. Años después, tímidamente comenzaron a aparecer 'refritos' de estos medios, aunque generalmente sin citar la fuente o a los colegas que denunciaron tempranamente lo que ocurría. Más recientemente, comenzó a reflejar los aspectos más salientes del encubrimiento y a producir algunos aportes propios en esa línea. El balance es igualmente pobre y de escaso rigor investigativo. El silenciamiento general de lo ocurrido fue en este caso posibilitado por la falta de televisación, lo que posibilitó que un reducidísimo grupo empresarial periodístico de hecho decidiera que se sabría y qué no".

Fernando Paolella: "La cobertura periodística de la masacre de la calle Pasteur me pareció nefasta, pues estos diarios hicieron causa común con la historia oficial pergeñada por el menemismo y el juez Galeano. Desde que Carlos Menem, poniéndose el sayo de jurista estableció la falacia de la semiplena prueba contra Irán, estos matutinos durante diez años se dedicaron a propalar esta falacia, constituyéndose en la necesaria pata mediática en la cual Galeano pudo sobrevivir 9 años. Durante este tiempo, largo por cierto, dichos matutinos se metieron a pasear en la Trafic inexistente, incluso avalando el cuento persa de la SIDE, el MOSSAD y la CIA del suicida musulmán proveniente de la Triple Frontera. El patetismo de esto llegó a su clímax, cuando se intentó aludir que el antecedente directo del 11 de septiembre de 2001 fue precisamente la voladura de la AMIA".

Juan Salinas: "Total y absolutamente cómplice con el encubrimiento organizado por Carlos Corach (secundado por Hugo Anzorreguy y, obviamente, por el juez Juan José Galeano) por pedido de Carlos Menem... Y de la CIA, y de Israel, siendo esto último quizá lo más sorprendente de todo. Y es que los atentados cometidos en Buenos Aires no fueron fundamentalistas sino mafiosos, y están relacionados con el tráfico de armas y drogas, el lavado de su producido y algunas 'mexicaneadas'. Es bueno recordar que el Irangate o Affaire Irán-contras demostró que ya desde hace dos décadas que los servicios secretos de Israel y los Estados Unidos vienen triangulando armas y drogas a través de una red de traficantes integrada por gente como el saudí Adnan Kashoggy, el sirio Monzer Al Kassar, el británico (judío) Judah Eleazar Binstock, y que entonces su banco era el BCCI del saudí Gaith Pharaon, cuya contabilidad central se llevaba la sede del ISI, los servicios secretos de Pakistán. También es bueno recordar que eran muchos (no sólo Amira Yoma) quienes traían de Estados Unidos valijas Samsonite repletas de dólares provenientes de la comercialización de cocaína colombiana y heroína asiática; que ese trasiego era a todas luces producto de un acuerdo entre Menem y Siria (acuerdo en el que, sospecho, también debieron haber participado los servicios secretos israelíes) y que quien encabeza el lavado de ese dinero era un viejo cubano de Alpha 66 (la colateral de la CIA que organizó el desembarco de Playa Girón o Bahía de los Cochinos) que había sido el principal lavador del general panameño Manuel Noriega mientras Noriega no se rebeló ante las órdenes del padre del presidente Bush, quien cuando era jefe de la CIA le pagaba una suculenta mensualidad. Curiosamente, horas después de la voladura de la AMIA , la estación de la CIA en Beirut le informó al gobierno argentino que los autores del atentado eran los mismos que al día siguiente (19 de julio) habían derribado de un bombazo un avión en Panamá, con un saldo de dos decenas de muertos. Pues bien: éste atentado está claramente relacionado con el lavado por parte de uno de los muertos, un joyero judío de la zona franca de la ciudad atlántica de Colón, de los lingotes de oro con los que la mafia italiana pagaba los envíos de cocaína del Cartel de Calí. Esto está en los primeros cuerpos del expediente judicial y jamás ha sido investigado porque es una papa hirviendo. Panamá era entonces un lava-rap bajo estricto control de la CIA".

Cristian Sanz: "Una verdadera vergüenza. La peor cobertura fue la de Clarín, seguida por la de Página/12 y finalmente La Nación, las tres patas del mismo pulpo. La falta de la más mínima ética a la hora de escribir es irreparable a esta altura. Es un precepto inevitable de la profesión periodística chequear la información y estos no lo han hecho. Los artículos más indigeribles son los que han escrito los periodistas Daniel Santoro, Raúl Kollman, Román Lejtman y Gerardo Young. Todos tendenciosos y falaces".

Daniel Schnitman: "En realidad, hubo muy poca investigación periodística. Se puede decir que la cobertura del caso AMIA, prendió fuerte en esos medios al llegar la fecha del 18 de julio de estos 10 años. Se debe tener en cuenta que esta década infame fue manejada por un inescrupuloso grupo de poder, con el ex presidente Menem a la cabeza. Este grupo tejió alianzas non sanctas con los poderosos medios nacionales, los que se vieron forzados (en algunos casos, en otros no) a mirar la Causa AMIA desde la perspectiva que le convenía al gobierno."

2) ¿Por qué nunca creyó en la investigación del juez Juan José Galeano y cual es la hipótesis que usted sostiene?

Carlos De Nápoli: "Nunca creí en Galeano ya que era un notorio antisemita y me tocó en suerte conocerlo como secretario del Dr. Velazco (tío de quien sería posteriormente su secretario en la causa y prueba de lo que se conoce vulgarmente como 'familia judicial'). Intentaba por entonces lograr que se investigara mi secuestro, ya que existían diversas formas de conocer a la banda policial actuante. El Dr. Velazco había detenido a varios policías en relación al denominado caso Güemes, si mal no recuerdo por 1987. Velazco llamó a Galeano y le comentó que investigara mis dichos por la documentación que estaba

aportando. Me citó para el día siguiente. Apareció sin elementos para tomar notas, limitándose a escuchar, explicándome la 'complejidad' que significaba investigar a la Policía Federal. Nunca más volví a verlo, hasta que luego del atentado, le recordé el episodio. Me pidió que no comentara el asunto debido a la complejidad de la causa. En ese momento percibí que en nada había cambiado pese al tiempo transcurrido. En tal circunstancia, me dirigí a la fiscalía de Müllen y Barbachia, transformado ya en un fantasma peligroso para Galeano. Allí, por primera vez en la causa, plasmé la posibilidad de que hubiera relación entre uno de mis secuestradores durante la dictadura, Raúl Pedro Telleldín, comisario Director de Inteligencia de la Policía de Córdoba y el detenido que por entonces se hacia llamar Carlos Teccedín, para ocultar el origen arábico del apellido. (Tell el Din tiene una acepción similar a Monte de Dios o montaña divina en árabe). Con estos antecedentes era imposible creerle nada a Galeano. En cuanto a la hipótesis sostenida, se trata sencillamente de la que inicialmente tomó forma en la causa, y hacia la cual se dirigió correctamente la investigación, es decir, que la bomba había sido colocada dentro del volquete. Cualquiera que acceda a la causa observará, sin dudas ni discusiones, el desarrollo de los sucesos. El personal policial interviniente describe tanto la acción de la explosión, como el estado de los restos del volquete, indicando que contenían también 'restos del explosivo utilizado'. Se ordena así la detención de Nassib Haddad y de algunos familiares. Se comprueba de inmediato que Haddad había adquirido enormes cantidades de Amonal (el explosivo utilizado), secuestrándose incluso planos de la calle Pasteur sobre como colocar correctamente el volquete (está agregado a la causa). En un lugar oculto de la cascotera Santa Rita se encuentran las facturas de compra de los explosivos. Allí se indicaba que habían sido proveídos por la firma Delbene y Serris SRL de Olavaria, sin que Haddad estuviera autorizado a comprar explosivos. Delbene y Serris, ahora llamada Explosivos Centro es el lugar donde se encontraron horas atrás misiles antiaéreos y una cantidad de detonadores (como el utilizado para la voladura de AMIA). Continuando con las investigaciones, los fiscales descubren que otro volquete había sido enviado a la calle Constitución al 2.600, un terreno vacío que utilizaba como estacionamiento tanto la Policía Federal como Kanoore Edul, ordenándose su detención. Kaanore Edul tenía relación de amistad con la familia Menem, y así lo hace saber a los investigadores para presionarlos. Ante el cariz que tomaban los acontecimientos, ya que todo indicaba sin lugar a dudas que el entorno directo de Menem se encontraba involucrado en el atentado (Yoma, Edul, Haddad, Ahmed, etc), entró el sistema destinado en origen a desviar la causa hacia la Trafic fantasma. Sin embargo, se llevarían una sorpresa ya que del escaso control de llamadas realizado, una de ellas fue de Kanoore Edul a Telleldín. En resumen, esta probado en la causa que la bomba se colocó en el volquete, que Haddad proveyó los explosivos y los expertos en armar la bomba, que a ellos se los proveyó Delbene y Serris, que fue armada en una propiedad que regenteaba Kannore Edul, que la colocó el camionero Díaz , que todo el entorno de Menem participó del atentado, y que Galeano construyó lo necesario para evitar la caída del presidente, inventando con ayuda de Telleldín y de la Federal una Trafic inexistente".

Juan Gasparini: "En el libro 'La delgada línea blanca', que escribiera con mi colega chileno Rodrigo de Castro, exploré la pista Monzer Al Kassar en una serie de ilícitos en Argentina, y allí surgió una trama relacionada con la AMIA e, incluso con la Embajada. Nunca Galeano se decidió chequearla, ni a investigarla. Por otra parte, en ese mismo libro revelé la existencia de una cuenta en Suiza de Nicolás Becerra, entonces Procurador General de la Nación, artífice de la naturalización irregular de Al Kassar en Argentina. Mi revelación fue recogida por el abogado Juan Carlos Iglesias que presentó una denuncia en tribunales. El caso cayó en manos de Galeano, que avisó a los fiscales Rívolo y Navas que pediría el levantamiento del secreto a Suiza y la notificación de la cuenta. Los fiscales lo anunciaron oficialmente a la prensa en junio de 2001, pero después Galeano echo para atrás. Cubrió a Becerra para que no se lo investigara".

Jorge Lanata: "Galeano nunca investigó, sino que realizó el camino inverso: eligió el culpable y construyó la manera de llegar a él. En la elección de ese culpable influyeron intereses geopolíticos (de Israel, Estados Unidos y Argentina) espurios (de los que ocultaron pruebas o crearon pistas falsas) y burocráticos (de la "apariencia" de una investigación que debía mantenerse hasta el final).En "Cortinas de humo" publicamos, seis meses después del atentado, que no había sido un hecho centralmente antisemita, sino que se trataba de una factura por acuerdos incumplidos de lavado de dinero a Carlos Menem."

Gabriel Levinas: "Básicamente porque la forma en que investigaba, como dejaba de lado pistas importantes y como forzó una versión única, indicaban claramente que su rol no era precisamente encontrar a los culpables sino simplemente reemplazarlo por cualquier culpable."

Guillermo Lipis: "Nadie puede decir que nunca creyó en el juez Galeano porque sería faltar a la verdad acerca de la buena fe inicial que uno debe tener frente a cualquier ámbito de la vida, incluida esta investigación. Quiero aclarar que desde mi función de editor no investigué en profundidad la Causa AMIA sino que pude ir formando una lectura crítica desde la interpretación de los acontecimientos. No me involucré directamente sobre los expedientes como algunos de los colegas que aparecen en estas páginas, pero las narraciones o lecturas de acontecimientos vinculados a las investigaciones no siempre aparecían bien hilvanados. Podían detectarse interpretaciones o lecturas, al menos, curiosas de los acontecimientos. ¿Por qué no todos los querellantes tenían las mismas facilidades para seguir el expediente? ¿Por qué Galeano viajó sólo con la doctora Marta Nercellas a tomar declaración al testigo "C" y no viajó ningún otro representante de lo que luego sería la otra querella? ¿Por qué Galeano se reunía con Menem dejando de lado la necesaria división de poderes? ¿Por qué la doctora Nercellas no fue ni siquiera observada cuando grabó ilegalmente a los policías bonaerenses? Y la frutilla del postre terminó siendo la oferta de los 400.000 dólares para inculpar a los policías bonaerenses. Mi hipótesis es que se trató de construir una trama que alejara la investigación del entorno menemista y la llamada 'pista siria'. Respecto al ex Presidente Carlos Menem, 'C'-según da a conocer la Oficina Anticorrupción (OA) en un escrito de 77 páginas que refuerza el pedido de juicio político al aún juez Juan José Galeano-, afirma que el encargado cultural iraní en Argentina para esa época, Hossein Joseini 'había conseguido tomar contacto directo con la gente del entorno de Carlos Menem'y 'se había dado cuenta que Menem era más antisemita que los iraníes. Que esta posición antisemita de Menem fue informada a Irán. Sabiendo el compareciente -por 'C'- que vendría a declarar, trató de buscar los nombres del entorno mencionado de Menem con los cuales Joseini tenía contactos pero no los encontró. Uno de ellos viajó cuatro veces a Irán después del atentado de 1994 y trabajaba en una oficina de la Presidencia de la Nación'. Y respecto a la 'pista siria', ésta no reemplaza a la iraní sino que la complementa. No es una u otra sino las dos juntas. Ni la iraní ni la siria sola. Basándome nuevamente en información confiable de la Unidad Especial de Investigación de la OA, sustentada en escritos del Departamento Unidad de Investigación Antiterrorista de la Policía Federal, la Unidad Especial de Inteligencia Antiterrorista de la Gendarmería Nacional y la División Antiterrorismo de la Prefectura Naval, 'se señalan las relaciones Irán-Siria como un elemento de suma importancia en la geopolítica de Oriente Medio, toda vez que el Hezbollah, brazo armado del régimen iraní, quedaría militarmente paralizado sin el apoyo directo o indirecto de Siria, a partir de lo cual, se señala que si bien no puede determinarse una participación directa en los atentados en la República Argentina, se infiere que Siria -cuanto menos- tenía conocimiento previo de las operaciones terroristas'. En buen criollo, también están diciendo que si Siria hubiera querido, habría tenido la suficiente capacidad de intervención para detener los atentados de la Embajada de Israel y la AMIA. Como podemos observar a través de estos dos ejemplos, que podríamos multiplicar por varios más, había motivos más que suficientes para que Galeano se reuniera con el entonces Presidente Menem, lo tuviera al tanto de los acontecimientos y se mezclaran los intereses de los poderes de Estado."

Horacio Lutzky: "Nunca le creí a Galeano porque frente a un hecho criminal de semejante magnitud desconfiaba de la capacidad y criterio de un magistrado que -como publiqué en agosto de 1994 en una notita que llevó por título 'El pebete federal'-, como antecedente cercano más relevante, exhibía su decisión de promover una causa contra un preso que había comido furtivamente medio sandwich de una funcionaria de su juzgado. Fuera de ello, estaba convencido de la responsabilidad política del presidente Menem, y así lo firmé en un editorial de Nueva Sión de la misma semana del atentado, 'carta abierta al presidente Carlos Saúl Menem', algunos de cuyos párrafos fueron levantados por el New York Times. Siguiendo ese razonamiento, y conociendo como fue el escandaloso procedimiento de nombramiento de jueces federales en los 90, había razones para ser escépticos. Poco a poco se fueron sumando elementos ya más concretos que demostraban la absoluta sujeción del juez a los designios del poder ejecutivo y la SIDE, siendo que esta última tenía entre sus 'investigadores' a nazis confesos y personajes que jamás podrían estar interesados en el esclarecimiento. En lo personal, comencé a tener conciencia de que se estaba consumando el encubrimiento en ocasión de estar al frente de la dirección de noticias de la señal de cable Alef Network junto a Marcos Doño. Rubén Beraja era el principal socio capitalista y presidente del canal. Ni bien comenzamos a emitir, a partir de julio de 1995, privilegiamos el tema del atentado y la impunidad. Y muy rápidamente comenzamos a recibir incomprensibles presiones para eliminar el departamento de noticias del canal, aunque alegando razones presupuestarias. Fue despedido el personal que trabajaba en el mismo, con excepción de alguno que fue reubicado en otra sección, y Beraja comunicó que 'esto no es un canal de noticias'. Era evidente el interés en bajar los decibeles con relación a este tema. Tiempo después, y dentro de un ciclo 'cultural' que denominamos 'La Pluma', al cumplirse el segundo aniversario preparamos un informe especial ('¿Por qué la impunidad?') con intervenciones de periodistas críticos como Carlos Juvenal y Rogelio García Lupo, y diversos testimonios que apuntaban al encubrimiento del menemismo, a la 'pista siria', a la SIDE y la Federal, que desató la ira de Beraja y sus socios del banco Mayo. Años después, se probó que la misma semana en que se emitió ese programa especial, le habían pagado a Telleldín los primeros U$S 200.000 del soborno para desviar la investigación. Poco tiempo después no pudimos ni pisar la vereda del canal. Considero como sumamente probable que en los atentados a la Embajada y a la AMIA haya actuado una misma matriz mafiosa ligada a sectores de Medio Oriente que movilizaron cuantiosos recursos y apoyos de todo tipo para la campaña presidencial de Menem de 1988, a partir de la interna con Cafiero. Son abundantes y consistentes los testimonios y documentos acerca de los irresponsables compromisos asumidos por el candidato Menem, sobre las sumas millonarias recibidas por él o sus delegados y sobre la posterior instalación en el país de personajes del estilo de Monzer Al Kassar o Ibrahim al Ibrahim , como evidente principio de cumplimiento de tales promesas. Estando estratégicamente instaladas en el país esas redes mafiosas, la relación sin embargo se deteriora a fines de 1991 tras la cancelación del proyecto misil Cóndor y del contrato de suministro nuclear a Irán, por presiones norteamericanas, a lo que puede sumarse la publicidad del escándalo conocido como 'Yomagate'(o 'Narcogate') y el envío de naves argentinas al Golfo Pérsico. A la hora de elegir un blanco occidental, los factores extranjeros que están detrás de los atentados encontraron en Argentina varios beneficios secundarios: 1) venganza contra Menem; 2) infiltración estratégica, con seguridad de movimientos garantizada (aduanas; aeropuertos y depósitos fiscales; migraciones, Fabricaciones Militares, etc.) 3) corrupción en fuerzas de seguridad y en el Poder Judicial; 4) abundancia de elementos policiales de formación antisemita.; 5) seguridad de que el mensaje sería entendido por quien consideraban traidor y que éste guardaría silencio. No se ha investigado debidamente la evidente zona liberada de ambos atentados ni, en el caso de la AMIA, otras hipótesis que desde siempre tuvieron importante sustento, y que orientan a considerar la posibilidad de una doble explosión: una ocurrida en una pila de bolsas dejadas momentos antes en la entrada del edificio y una menor en un volquete depositado en los cuatro o cinco minutos previos por un empleado que declaró con mendacidad y graves contradicciones. Indudablemente existió una Trafic (o partes de) que formó parte del operativo terrorista, lo que de ninguna equivale a tener por cierto que la misma portaba la bomba y que entró circulando por Pasteur. Hay más de una decena de testigos presenciales, la mayoría sobrevivientes, que desmienten ese supuesto, no obstante lo cual su rol será judicialmente tenido por comprobado en base a elementos recolectados en forma totalmente irregular y a algunas pericias que a nuestro criterio no ofrecen garantías de fiabilidad."

Fernando Paolella: "Galeano fue el claro ejemplo de la dependencia del poder judicial al ejecutivo. Desde que llegó al cargo, gracias a los buenos oficios de Menem-Anzorreguy, se mostró más que proclive a atender los requerimientos que bajaban del entonces Polideportivo de Olivos. Ni bien se hizo cargo del caso AMIA, todos sus esfuerzos estuvieron encaminados en que se acusara al fundamentalismo islámico del ataque, tal como le habían dictado desde el menemismo. Por eso, la insistencia en inculpar a Telleldín-Ribelli, con el cuento de la conexión local necesaria y la Trafic fantasma. La hipótesis que manejo sostiene que los atentados contra la embajada israelí y la AMIA, fueron consecuencia de las promesas incumplidas de Menem a la tierra de sus ancestros, o sea Siria. Hafez Al Assad, el dictador de ese país fallecido en junio de 2000, le había hecho pagar con creces su traición, mediante sendos mensajes en forma de hongo explosivo. Si bien el aludido se dio perfectamente cuenta de donde venía la mano, se cuidó muy bien de exponer esto a la luz pública, dando rienda suelta a un monumental encubrimiento."

Juan Salinas: "No fue una cosa instantánea, sino un proceso paulatino. Yo integraba un grupo de investigación de la propia AMIA, equipo que enseguida sufrió el embate de Israel y de la DAIA para que la AMIA lo disolviese. Y luego, cuando el marco de un equipo mucho menor presentamos nuestro primer informe ante el juzgado -a mediados de 1995- nos encontramos que nuestro contratante, el abogado de la AMIA, Luis Dobniewski, era renuente a presentarlo. Hasta el punto de que tuvimos que hacerlo con quien era entonces mi abogado y el de la Cooperativa de Periodistas Independientes que editaba el mensuario El Porteño, Aníbal Ibarra. Ya en ese momento tuvimos claro que Galeano jamás investigaría el entorno de Menem y el secretario Javier De Gamas nos dijo con mucha claridad que jamás investigaría el papel de los custodios de la Policía Federal."

Cristian Sanz: "Había demasiadas contradicciones y ya se avizoraban datos que vinculaban a personajes de la comunidad siria en el atentado que no eran tenidos en cuenta por el juez Galeano. El propio Jorge Lanata se animó a mostrar tímidamente algunos indicios reveladores que nunca fueron tomados en cuenta ni por el periodismo ni por la justicia. Y no hablamos del año 2000, sino de fines de 1994."

Daniel Schnitman: "Todo lo manejado por del poder Menemista me olía a podrido. Los jueces, especialmente, que llegaron a ocupar esa honorable posición no en base a merecimientos propios sino por amiguismo, sociedades o negocios. El Juez J. J. Galeano no salía de esa nefasta regla, por lo que nunca creí que investigaría el atentado de la AMIA, sino todo lo contrario, y, lamentablemente así sucedió. Es difícil, hasta este momento, emitir opinión certera sobre el porque de la no investigación. Seguramente en la nueva perspectiva judicial en que se encuadra la investigación se verán a los cobardes defendiéndose y tratando e zafar de sus encubrimientos. Para ello, van a inculpar a otros, quienes también tratarán de escapar al escarmiento judicial. Allí está la clave, la pelea interna entre quienes encubrieron, falsificaron pruebas, sobornaron, espiaron etc. De este berenjenal de inescrupulosos saldrá quienes tuvieron más o menos participación en el embarramiento del atentado más horrendo padecido por este país en toda su historia."


3.- ¿Tuvo alguna vez la oportunidad de advertirle a los periodistas de los diarios citados - o a sus responsables - que estaban difundiendo información falsa?

Carlos De Nápoli: "Sí"

Juan Gasparini: "No"

Jorge Lanata: "Por supuesto. En particular a la gente de Página/12 que hizo la cobertura. En uno de los casos, Román Lejtman, decidí despedirlo de mi programa de radio porque operaba para determinados intereses vinculados a la causa."

Gabriel Levinas: "En innumerables oportunidades les llevé material del expediente información que era inexplicablemente desechada, Daniel Santoro (Clarín) es un ejemplo de ello. Y un defensor del juez Galeano y de los fiscales Mullen y Barbaccia hasta último momento, pero no fue el único."

Guillermo Lipis: "Tuve oportunidad de ofrecerles otro tipo de información que, por lo que aparecía en los medios nacionales, presuponía que no la disponían. Pero supongo que en muchos casos las decisiones editoriales primaron sobre sus propios artículos; y en otros casos, me convencí de que no querían mostrar otra verdad más que la oficial. En otros casos, no resultaba convincente para ellos que un medio chico como Nueva Sión manejara información e interpretaciones que ellos mismos podían hacerlo si leían los datos con una óptica diferente. Lamentablemente, en muchos casos, este tipo de lecturas estuvo impulsada, también por el establishment de la dirigencia de la comunidad judía que especulaba con su poder de lobby frente al temor implícito de los medios a ser tildados de antisemitas. Por ese mismo motivo, en muchos casos, no era considerada la opinión contraria a Galeano de Memoria Activa o APEMIA, opuesta hasta casi los últimos días del juicio de la AMIA y la DAIA. Estas instituciones comenzaron a hablar de la caída de la causa pero no percibieron (¿o sí?) que fueron partícipes de ello. La AMIA, a través de su abogado -el doctor Avila- cuyo trabajo dentro del equipo de abogados de la querella oficial no coincidía con un discurso progresista del Presidente de la institución, Abraham Kaul. Y la DAIA, que actuara en un tono coincidente entre la doctora Nercellas y la dirigencia de turno hasta la caída de la causa, excepto el corto plazo que presidiera Gilbert Lewi. En conversaciones de 'off' absoluto, muchos periodistas de medios nacionales afirman que nunca un medio nacional va a "tirarse" contra la opinión del establishment estatuido de la comunidad judía de la Argentina. Este argumento no fue el único elemento instituido para que los medios sustentaran, por ejemplo, la existencia de la Trafic sin siquiera poner un verbo en potencial; pero creo que habría que buscar las razones entre esta rara y explosiva mezcla de incredulidad frente a la gran y perversa estrategia menemista por obstruir la búsqueda de la otra verdad y una inexplicable asociación de algunos sectores de la interna comunitaria que han defendido a Galeano hasta casi las últimas consecuencias y no quisieron escuchar otras alternativas. De hecho, quien suscribe -junto al periodista Juan Salinas-, tiempo antes del inicio del juicio oral, estuvimos reunidos en el quinto piso de la sede de la AMIA con el abogado de la institución, el doctor Avila y su equipo, a quienes le dimos a conocer nuestras hipótesis. Nunca más fuimos convocados.

Horacio Lutzky: "Participé en algunas reuniones y debates sobre este tema, tanto públicas como privadas. Fuera de haber padecido censura en algún otro medio, como en la revista "Tres Puntos", de una nota recibida para su suplemento "Diario del Juicio", que según su Secretario de Redacción Luis Sicilia habían decidido mandarla a tapa. Su entonces editor, Mauricio Farberman, sostuvo en presencia de testigos que el problema era que "sonaba muy del estilo de Memoria Activa". En privado reconoció "presiones". Dos números después, el suplemento especial y tapa de "Tres Puntos" fue "Pou, el Banquero Antisemita", a favor del ex titular del Banco Mayo. Justamente, en uno de esos debates, el periodista de 'Clarín' argumentó que el diario no se iba a tirar contra el establishment de la comunidad judía, y si esa dirigencia apoya al juzgado y a la versión oficial, cambiar esa situación no es responsabilidad del periódico. En Página 12 en el año 2001 fue publicada una nota de mi autoría conectando las causas AMIA y Embajada con la del contrabando de armas a Croacia y Ecuador, pero existía una similar resistencia a entrar en cuestionamientos directos a la "historia oficial" y a temas que consideraban propios de la interna judía. En los últimos años el berajismo dejó de ser un tema tabú. En 'La Nación' encontré el sincero interés y receptividad de Urien Berri, que en varias ocasiones dio lugar a voces disidentes, aunque en casos como éste es necesaria una fuerte decisión editorial."

Fernando Paolella: "Sí, en ocasiones traté mediante sendos artículos advertir el cariz que estaba tomando la investigación de este caso en la corporación mediática nacional, pero fue en vano dado los poderosos intereses internos y externos que sostienen la historia oficial falaz."

Juan Salinas: "La clave del encubrimiento es la supuesta Traffic-bomba. Jamás hubo una camioneta-bomba, ni en la embajada de Israel ni en la AMIA, donde sin embargo si hubo una Traffic-señuelo, un elemento central de la operación terrorista, colocado por los asesinos a sabiendas de que algunas de las 'víctimas' (como Menem y los servicios secretos de Israel) se aferrarían a él. Que harían cualquier cosa con tal de impedir que quedara a la luz quienes y por qué cometieron los atentados. Les advertí a varios colegas de los Clarín, La Nación y Página/12 de que estaban colaborando con el encubrimiento y sigo haciéndolo ahora, cuando fracasado el encubrimiento original, se ha puesto en marcha un segundo encubrimiento... ¿O alguien cree que el fiscal Nisman - ladero de Mullen y Barbaccia- puede encabezar la búsqueda de la verdad? La clave es que la SIDE del ingeniero Stiusso (el hombre de confianza de la CIA y el Mossad, según proclamó Miguel Angel Toma) hará lo imposible para mantener la idea (que carece prácticamente de encarnadura, de materialidad) de la (supuesta) Traffic-bomba, ya que ella remite a fanáticos religiosos y a suicidas. Si se deja de pensar en la Traffic-bomba, enseguida se ve que los atentados fueron cometidos aprovechando que ambos edificios estaban en refacciones y que los cometió una banda de mercenarios locales, integrada muy mayoritariamente por policías federales (en activo, retirados y exonerados) y plumas (civiles adscriptos), banda continuadora de los 'grupos de tareas' de la dictadura y emparentada con la célebre 'Banda de los comisarios' (de la que, dicho sea de paso, jamás fue detenido el comisario que la dirigía). Y que en el ataque estuvieron involucrados íntimos y familiares de Menem."

Cristian Sanz: "Una veintena de veces. He ofrecido (Junto a mi colega Fernando Paolella) evidencia concreta de manera gratuita a estos medios sin respuesta alguna. Con Santoro he tenido un intercambio epistolar de novela sin lograr que respondiera siquiera algo lógico en su defensa. Fuera de eso, envié unas quince cartas de lectores que nunca fueron publicadas."

Daniel Schnitman: "Por supuesto que lo hice, no desde el punto de asociarlos a esa falsedad, pero si en apuntarles lo equivocados que estaban al difundir noticias sin fundamento alguno."


4.- ¿Deberían los periodistas o las empresas periodísticas mencionadas decirle a sus lectores que, al menos, publicaron información o investigaciones falsas?

Carlos De Nápoli: "Si"

Juan Gasparini: "Si. Lo están haciendo diarios y medios en Estados Unidos e Inglaterra, a raíz de la guerra en Irak y problemas colaterales. Los que lo han hecho han salido fortalecidos, pero la soberbia es tal en Argentina, que ninguno de los que informaron equivocadamente y muchos a sabiendas lo harán. Peor para ellos."

Jorge Lanata: "Mientras no lo hagan seguirán siendo tan poco creíbles como hasta ahora."

Gabriel Levinas: "Debieran reconocer primero la verdad actual del caso y dar espacio a las distintas líneas de investigación en lugar de volver a cometer, como ya se percibe, el mismo error de aceptar otra nueva versión oficial."

Guillermo Lipis: "En un periodismo serio y de autocrítica, deberían hacerlo. En definitiva, los medios están hechos día a día por seres humanos y no por marcianos omnipotentes. Sin embargo, ya tenemos ejemplos de la no autocrítica en relación al funcionamiento de los medios durante la dictadura. ¿Por qué habrían de hacerlo en este caso?"

Horacio Lutzky: "Sin lugar a dudas, es imprescindible un debate serio y profundo sobre el rol jugado, en distinta medida, por estos diarios en la desinformación diseminada en estos diez años. Es sumamente grave lo ocurrido, por acción o por omisión. Ninguno de estos medios destinó recursos especiales ni formó equipos de investigación con un mínimo de continuidad para los que han sido los hechos criminales más graves de la historia argentina, con condimentos políticos que tienen algún punto de contacto con otros crímenes y episodios de corrupción de los 90, y que no se limitan sólo y exclusivamente al difuso concepto del 'terrorismo internacional'. Un fenómeno Blumberg sería impensable sin el accionar - controvertido - de un grupo de medios de comunicación. En otro sentido, cabe entonces también analizar la relación entre el tratamiento informativo de los casos AMIA y Embajada y la desmovilización social, con más de un centenar de muertes impunes. Considero que así como los medios reproducen las distinciones de que son objeto sus periodistas o las empresas, en un caso de defección tan notorio deberían realizar una sincera autocrítica frente a sus lectores."

Fernando Paolella: "Deberían por cierto hacerlo, además de efectuar una necesaria autocrítica ante la sociedad pero todavía no se han dado por enterado."

Juan Salinas: "Deberían... pero no lo harán. Un colega, cuando pudo, lo hizo entre líneas. Si hubiera sido más explícito, sus jefes no le hubieran dejado. O hubiera sufrido represalias: fueron las direcciones de los diarios, no los periodistas de a pie, los que acordaron plegarse al encubrimiento organizado desde la cúspide del Estado, supongo que a cambio de canonjías y devolución de atenciones. Hay que tener en cuenta que la directora y propietaria del mayor diario de la Argentina rapiñó dos hijos de detenidos-desaparecidos y ahí sigue, impune y sin colaborar en lo más mínimo para que se establezca la verdad. Además, los tres diarios mencionados son como la Santísima Trinidad. Son tres, pero a la vez son uno. Estos misterios son de la misma naturaleza que la supuesta Trafic-bomba. Si uno dice que no existió, tiene que estar preparado para que se lo acuse de los peores crímenes."

Cristian Sanz: "Eso es lo menos que tienen que hacer ante el vergonzoso revés que han sufrido y que salpicó inmerecidamente al periodismo vernáculo. Estos medios demostraron (terminaron de demostrar) que no son más que meros operadores del poder de turno. Quienes trabajamos en esta profesión sabemos que estos no son creíbles ni independientes, pero la gente no lo sabe. Ojalá haya un mea culpa, pero me parece que esperar semejante gesto por parte de esta gente sería demasiado ilusorio."

Daniel Schnitman: "Sí, deberían hacerlo, como se hace en cualquier país serio. Por supuesto que Argentina no lo es, y no lo fue especialmente durante la administración Menemista. El tema es que estos medios, que se mueven de acuerdo a sus intereses, todavía no deben tener bien definido que es lo que les conviene. Estarán, seguramente, barajando la posibilidad de un futuro kirchnerista, Menemista o de otro tinte político-económico. Luego de visualizar a quien / es tendrán el poder en el futuro, seguramente bajarán la línea a seguir de acuerdo a sus intereses, que lamentablemente son más económicos que periodísticos."


El DsD le formuló además otras dos preguntas específicas a Jorge Lanata. Ellas fueron:

a.- ¿Cómo obtuvo el video en el cual apareció Galeano ofreciéndole plata a Telleldín para involucrar a policías bonaerenses? ¿Por qué decidió difundirlo?

"Tal como declaré en el juicio de la AMIA, el video me fue entregado por Cúneo Libarona. Decidí difundirlo luego de chequear su veracidad porque era cierto. Hacerlo fue costoso en términos personales y profesionales: discutí con los familiares, que en ese entonces aun defendían al juez, con otros periodistas, como Horacio Verbitsky, con gran parte del ámbito judicial, con el abogado de la embajada de Israel, con el canal, etc".

b.- ¿Por qué decidió no reeditar "Cortinas de Humo" que fue la primera investigación que criticó la línea que había comenzado Galeano?

"Escribí Cortinas de Humo porque no soporto que en mi país puedan morir 85 personas y que, sencillamente, no pase nada. Cuando el libro fue publicado, se dijo que lo había hecho por dinero o publicidad. Yo ganaba entonces, por mes, lo mismo que gané con el libro en años. El juzgado no quiso escuchar, la comunidad judía de Buenos Aires tampoco quiso escuchar nada distinto al discurso que repetían sin pensar desde la bomba. Todos querían que el atentado fuera otra cosa, que la Traffic hubiera existido o que un conductor suicida con turbante, se hubiera estrellado en la calle Pasteur. A veces, como decía Arlt, publicar es arrojarse a los perros. No lo reedité porque creo que los lectores no merecen leerlo, y que su reacción fue una falta de respeto a un trabajo hecho a conciencia."

Respuesta de Gerardo Young (Clarín)

A la redacción de DSD:

Lamento la liviandad con la que DSD, en una nota que ni siquiera lleva firma, sostiene que Clarín, La Nación y Página/12, durante diez años -es decir, 1994 a 2004-, "se remitieron a publicar información con la versión oficial" que, según se dice, se impulsó "desde el despacho del juez Juan José Galeano, del entonces gobierno de Carlos Menem, como también desde la conducción de la colectividad judía, en aquel tiempo personalizada en Rubén Beraja".

No voy a hacer una defensa corporativa de diez años de publicaciones en tres medios de publicacion diaria. Eso incluye a muchos periodistas, durante mucho tiempo, y no tengo la misma opinión sobre cada uno de ellos. Y como critico la tremenda generalización que hicieron ustedes, no voy a responder por todos aquellos que dentro de ese plazo escribimos sobre el atentado. Me hago cargo de mi propia cobertura, que se inició a fines de 1998 hasta hoy, es decir durante los últimos seis años que ustedes cuestionan.

Voy a señalar algunos errores de la publicación y hacer un descargo por los agravios que de tan generalizados me incluyen:

o Se dice que los diez entrevistados son periodistas. Que yo sepa, al menos Carlos De Nápoli no lo es.

o Se dice que estos periodistas "nunca creyeron en Galeano". Que yo sepa no es el caso de varios de ellos. Juan Salinas fue empleado de los abogados de la AMIA durante los primeros años de la investigación del atentado. Gabriel Levinas trabajó para la DAIA y para Rubén Beraja, también en esos años decisivos para el futuro de la investigación. Horacio Lutzky fue vocero de la AMIA al comienzo del juicio oral y público, hace apenas cuatro años. No cuestiono esos trabajos, pero está claro que la AMIA y la DAIA avalaron y fueron sostén de Galeano hasta el final. Entonces: ¿nunca creyeron en Galeano? Hago esta acotación, sin desconocer que tanto Levinas, como Salinas, o incluso De Napoli, hicieron valiosos aportes para la investigación.

o Hace falta aclarar a qué se refiere DSD cuando habla, con la liviandad de todo el artículo, de la caída de la "historia oficial" del atentado a partir del fallo del Tribunal Oral del juicio. En primer lugar: el fallo del Tribunal que liberó a los únicos cinco detenidos del caso, consideró que la AMIA fue destruida por un cochebomba, aún cuando ratificó que el hallazgo del motor de la camioneta, como señaló tantas veces Levinas, fue una payasada. Pero el Tribunal también descartó la tesis del volquete (defendida por muchos de los entrevistados), como se verá en los argumentos de la sentencia. Entonces: ¿qué parte de la historia oficial dicen que se derrumbó? No deberían usar al fallo del Tribunal oral como ratificación de sus argumentos.

o DSD dice que Clarín, La Nación y Página/12, durante diez años "se remitieron a publicar información" proveniente del despacho de Galeano, del Gobierno de Menem y de Beraja. Debo decirles que yo publiqué información proveniente del despacho de Galeano (era el juez, o qué se piensan), también del gobierno de Menem (era quien gobernaba, por decisión de la mayoría de los argentinos) y también de la DAIA, a cuyo presidente yo no elegí, pero sí votó la comunidad judía. Que haya que dudar de las instituciones y de los representantes, no nos libera de la obligación de tener que consultar a las fuentes oficiales.

o Pero también hice mucho más que eso. Los lectores de Clarín pudieron leer, en notas firmadas por mi, la opinión de todos los actores del proceso: todos los familiares, todas las querellas, las voces de todos los acusados. Pero además se enteraron, hace ya muchos años, de los principales motivos que acabaron desplazando a Galeano. Llevo años escribiendo sobre el hasta hace poco "posible" pago de 400 mil dólares a Telleldín y fui el primer periodista gráfico en dar a conocer las denuncias de Claudio Lifschitz, hoy la base de las acusaciones contra el juez. Reitero: fueron esos, y no las críticas de muchos de los que opinaron ante DSD, los motivos por los que Galeano acabó fuera del caso y probablemente fuera de la justicia.

o A Lutzky, Levinas y Salinas, a quienes nunca dejé de escuchar, debo decirles que lamento la falta de justicia en sus palabras.

o A DSD: entiendo la tentación y el encanto de criticar a los "medios masivos", tarea sencilla con el diario ya escrito. Pido, sin embargo, que revisen la lista de "periodistas" a quienes consultan para dar esas opiniones. Que todos puedan opinar, no quiere decir que todos tengan la misma autoridad. También deberían revisar el estilo en sus notas: consultar a los entrevistados sobre si le "advirtieron" a otros sobre algo, supone que ya han tomado partido. Al menos háganlo con más elegancia.

o Por último: no entiendo al periodismo como un acto de fe donde hay que creer o reventar. Espero que ustedes tampoco.

Con todo respeto…

Gerardo Young (Periodista)


Gabriel Levinas le contesta a Young

A Señor Director

A raíz de la nota acerca del caso AMIA , Gerardo Young dice: Se dice que estos periodistas "nunca creyeron en Galeano". Que yo sepa no es el caso de varios de ellos. Juan Salinas fue empleado de los abogados de la AMIA durante los primeros años de la investigación del atentado. Gabriel Levinas trabajó para la DAIA y para Rubén Beraja, también en esos años decisivos para el futuro de la investigación.

Es cierto que fui contratado por la Daia, pero es mas cierto que jamás aún durante mi trabajo en la DAIA avalé la conducta del juez Galeano, los abogados de la querella ,ni siquiera la del propio Beraja.

Mis primeras críticas, fundadas y publicadas por la biblioteca del congreso de los Estados Unidos datan de setiembre de 1995.

Gran parte de las irregularidades, que hoy todos conocemos fueron descubiertas gracias al trabajo de nuestro equipo.

Mi renuncia, al año de trabajar en la investigación, que derivó en el libro La ley bajo los escombros (sudamericana 1998) se debió justamente (y tomó estado publicó por ello) a mis enormes diferencias con la versión oficial, con la manera en que la justicia y el gobierno nacional trataban el caso y el aval incondicional que recibían de parte de la Daia la Amia y parte de los familiares de las víctimas.

Gerardo Young conoce esto desde hace mucho, así que me parecen absolutamente equivocados sus dichos.

Supongo que mi amigo Tato habrá tenido una desafortunada manera de redactar su carta, o una muy afortunada noche anterior

Por las dudas un abrazo a Gerardo y aclararemos esto, almuerzo de por medio, a la brevedad.

Gabriel Levinas

Buenos Aires. Argentina

22 -10-04


La opinión de Horacio Lutzky

Estimados editores:

Con relación a la polémica sobre las coberturas de estos 10 años de la causa AMIA, dado que la respuesta del periodista Gerardo Young me menciona en un par de oportunidades, les solicito tengan a bien publicar la siguiente aclaración. Desde ya, muchas gracias.

Horacio Lutzky.-

Breve aclaración:

1.- Efectivamente, me desempeñé como vocero de la AMIA en los comienzos del juicio oral con el expreso compromiso asumido con los entonces presidente y secretario de la institución -quienes conocían mi línea crítica en gráfica y TV- de producir una diferenciación de la AMIA respecto de la DAIA berajista y su apoyo irrestricto al juez Galeano. Y así lo hice con el material de prensa y comunicación a mi cargo en los escasos cinco meses en que tuve esa responsabilidad, de lo que pueden dar fe incluso otros colegas del propio "Clarin": por ejemplo, cuando ese periódico informó erróneamente que AMIA y DAIA pedían la renuncia de Nilda Garré al frente de la Unidad Especial de Investigaciones bajo la vergonzosa acusación de "violación de secretos" (porque se atrevió a hablar del encubrimiento menemista) , personalmente insistí en que rectificaran esa nota y el periodista Lucas Guagnini cumplió con el pedido sacando un recuadro aclarando que la AMIA en realidad no apoyaba esa medida. Días después, realicé gestiones para que Garré fuera recibida en AMIA, noticia filtrada a la prensa, con lo cual para "Clarín" la AMIA "se diferenció con nitidez de la DAIA al no pedir la renuncia de la funcionaria como hizo la otra institución, con quien comparte el rol de querellante en el juicio oral por el atentado" (Domingo 28 de octubre de 2001, página 20). También alimenté la página WEB de la AMIA con información real de lo que estaba ocurriendo en las audiencias (luego eliminada) , que pongo a disposición de quien me la solicite, donde llegaron a aparecer muchos de los principales testimonios que evidencian la falsedad de la historia oficial. Todos estos intentos derivaron en roces y enfrentamientos con los abogados designados por la AMIA, en falta de apoyo e incumplimiento de la comisión directiva de la AMIA de lo acordado y en mi renuncia fundada en tales motivos, tal como lo difundí oportunamente. No apoyé al juzgado ni me escudé en la formalidad para seguir cobrando un sueldo.

2.- Mis críticas fueron dirigidas a la línea editorial de la empresa "Clarín", no individualmente al periodista Young a quien en lo personal valoro y respeto. La ausencia de investigación propia, en principio, no es responsabilidad del trabajador. No obstante, es suya la actual decisión de asumir la defensa y avalar todo lo actuado por ese medio a partir de 1998.

Horacio Lutzky

Buenos Aires. Argentina

24/10/04


Nota del DsD: Agradecemos a todos los profesionales que respondieron el cuestionario. Como corresponde, todas sus respuestas fueron editadas en forma completa y textual. Para evaluar el contexto histórico en que lo hicieron, dejamos constancias que las respuestas fueron llegando al DsD entre septiembre y octubre de 2004.


publicada 03/10/2004
anticopyrightéstas notas pueden ser reproducidas libremente, total o parcialmente (siempre que sea con fines no comerciales), aunque agradeceríamos que citaran la fuente.