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La AMIA y los periodistas

El Caso AMIA en la prensa
Los que no le creyeron en Galeano (y los que sí también)
anticopyrightEl portal diario sobre diarios (www.diariosobrediarios.com.ar) elaboró este excelente trabajo sobre la cobertura periodística del Caso AMIA. En base a solo cuatro preguntas repasa todo lo dicho y no dicho, entrevistando a los únicos diez periodistas que no reprodujeron fielmente la historia oficial. Ellos son Carlos De Nápoli, Juan Gasparini, Jorge Lanata, Gabriel Levinas, Guillermo Lipis, Horacio Lutzky, Fernando Paolella, Juan Salinas, Cristian Sanz y Daniel Schnitman. Y les contesta Gerardo Young, de Clarín.

 

Todos ellos hicieron sus propias investigaciones. Llama la atención el nivel de coincidencia que tienen en varios puntos de la causa. Aún cuando muchos de ellos ni siquiera se conocen entre sí, todos coinciden en criticar la cobertura mediática. Y en que los "grandes diarios" deberían pedirles disculpas a sus lectores. Algunos mencionan críticamente a profesionales que trabajan aún hoy en Clarín, La Nación o Página/12. Pero tambien hay expresiones de reconocimientos en algún caso puntual. Hay quien sostiene que no es un problema de los periodistas sino de acuerdos con las empresas periodísticas para brindarle credibilidad pública a la investigación Galeano. Otros creen que la prensa debería "autocriticarse" como lo hacen empresas periodísticas de otros países. Claro que algunos de ellos creen que eso no ocurrirá. Y está quien señala que pensar en esa posibilidad es "ilusorio".

El 2 de septiembre de 2004, el Tribunal Oral Federal número 3, (TOF 3), dio a conocer las sentencias con respecto al caso AMIA. Y con ello echó por tierra con la investigación que había realizado el juez federal, Juan José Galeano, a cargo de la causa desde el momento de la explosión. Pero aún faltan los fundamentos, que pronto se difundirán. Se sabrá recién entonces los detalles.

Tres diarios importantes de la Argentina, Clarín, La Nación y Página/12, durante los diez años de investigación judicial se remitieron a publicar información con la "versión oficial", que se impulsó tanto desde el despacho de Galeano, como del entonces gobierno del presidente Carlos Menem, como también desde la conducción de la colectividad judía, en aquel tiempo personalizada en Rubén Beraja.

No hubo hasta aquí por parte de las empresas periodísticas ningún atisbo de autocrítica por haber sido inducidos a difundir informaciones al menos falsas o direccionadas por los actores de entonces (el Juzgado, la SIDE, la Policía, etc.). En Estados Unidos, ya hubo una decena de medios que pidieron disculpas a sus lectores por haber creído en los argumentos de George W. Bush para invadir Irak: la existencia de armas de destrucción masiva y los supuestos vínculos del líder iraquí con Al Qaeda, nunca demostrados. Aquí sin embargo, la prensa argentina, no quiso o no pudo hasta el presente tener un gesto similar, de pedir disculpas a sus lectores por haber contado la "historia oficial".

Sin embargo, hubo varios periodistas que tuvieron una visión diferente de la difundida por los grandes medios. Que no creyeron en el juez Galeano ni en la historia contada desde el poder de entonces. Algunos trabajaron de manera independiente, otros en medios de comunicación no masivos, algunos publicaron libros con sus investigaciones y los menos fueron contratados por la parte querellante (AMIA-DAIA) para hacer una pesquisa propia y al ver que la conducción de la colectividad judía no admitía otra hipótesis que la oficial, se desvincularon.

Estos periodistas son - por orden alfabético - Carlos De Nápoli (quien le hizo llegar su disenso con la investigación al propio Galeano), Juan Gasparini (autor del libro "La delgada línea blanca"), Jorge Lanata (autor del libro "Cortinas de humo", la primera investigación que cuestionó la "historia oficial"), Gabriel Levinas (contratado por la querella para hacer una investigación paralela, tiene la causa digitalizada), Guillermo Lipis (editor del periódico de la colectividad judía Nueva Sión), Horacio Lutzky (ex editor de Nueva Sión e investigador contratado por la querella), Fernando Paolella (de periodicotribuna.com.ar), Juan Salinas (también contratado por la querella, autor del libro "Amia, el atentado" y Revista Poder), Cristian Sanz (de periodicotribuna.com.ar) y Daniel Schnitman (del mensuario "La Voz y La Opinión").

El DsD les realizó a todos cuatro preguntas. Hoy compartimos estas opiniones con nuestros lectores.

1) ¿Qué opinión le merece la cobertura periodística del caso AMIA que realizaron durante los últimos diez años los diarios Clarín, La Nación y Página/12?

Carlos De Nápoli: "El desempeño de los medios periodísticos fue pésimo. La causa AMIA merecía destacar al menos un par de periodistas en un intento por seguir la investigación desde el expediente, como base documental, y desde el lugar del hecho como testimonial. Contrariamente, quienes intervinieron, nunca vieron el expediente y se limitaron a propalar las 'historias oficiales' que Galeano y algunos dirigentes menemistas de AMIA/DAIA filtraban. En otros casos, cobraban tanto del berajismo como de la SIDE para instalar la versión del coche bomba y de la bonaerense, en un intento claro destinado a evitar que Eduardo Duhalde accediera a la presidencia".

Juan Gasparini: "Me pareció que muchas veces los periodistas eran prisioneros de sus fuentes, en especial del juez Galeano, con falta de autonomía e independencia, no eran libres. A cambio de información, hoy claramente intencionada, parecía que compraban la versión de Galeano, perdiendo toda objetividad. Peor que un crimen, fue un error. Les ocurrió lo mismo que a ciertos periodistas en Estados Unidos e Inglaterra con la guerra en Irak, o pecaron de lo mismo que pecó el gobierno de Aznar al asegurar que el atentado del 11 de marzo fue obra del terrorismo vasco cuando no lo podían afirmar por falta de pruebas que así lo respaldara. . No fueron fieles, enfatizaron sobre el error, alteraron, tergiversaron, no actuaron con sincera claridad, como exige la jurisprudencia de la Corte Suprema para nuestro oficio, fueron inexactos, tuvieron actitudes ofensivas para convencer al lector de versiones que ni ellos mismos podían sostener fehacientemente".

Jorge Lanata: "Fue errática, poco profesional y estuvo la mayor parte de las veces manejada - conciente o inconcientemente - por los servicios de inteligencia. Mas allá de la anécdota en que se transformó cada aniversario, en el cual aparecía, invariablemente, un nuevo arrepentido, otro testigo clave, un nuevo informe secreto, la cobertura no se formuló preguntas básicas y, si lo hizo, no supo darle respuestas".

Gabriel Levinas: "La mayoría de los medios, incluyendo los tres mencionados tomaron como propia la teoría oficial, los periodistas encargados del tema en lugar de investigar el atentado y la manera en que la investigación era manejada por el Estado y la Justicia, prefirió la comodidad de difundir la información que suministraba el juzgado y la daba por buena sin contradecirla, aun en casos obvios donde el juez se mostraba como verdaderamente ineficaz en el mejor de los casos o cómplice del encubrimiento.

Síntomas de ello existieron claramente desde el inicio de la causa".

Guillermo Lipis: "Si tuviera que decidirme por alguno de los tres medios, respecto a una cobertura más respetuosa, me inclino por el periódico La Nación. Conozco a cada uno de los profesionales que han cubierto el tema y me parece que los periodistas de La Nación lo han hecho con un mayor criterio de independencia respecto de los distintos grupos de la comunidad judía interesados y de su propio grupo editorial. Tanto en Clarín como en Página/12 observé distintos grados de obsecuencia con el juez Galeano que en Página/12 se fue modificando a medida que se caía la construcción ilegal hecha por el juez, y en el caso de Clarín, con la incorporación de otros periodistas a la cobertura. Me consta que muchos de ellos, tanto en La Nación como en Clarín, manejan más información que la que sus medios transmiten, y en algunos casos, ni siquiera están de acuerdo con la 'cosmovisión de realidad' dada por las empresas periodísticas en las que trabajan."

Horacio Lutzky: "La cobertura periodística realizada por estos medios me ha parecido en términos generales lamentable, aunque con diferencias entre ellos. Sin lugar a dudas, 'Clarín' ha sido el peor y tiene una gran responsabilidad por el lugar que ocupa como formador de opinión. En ese sentido fue algo así como un apéndice del juzgado de Galeano para instalar la 'historia oficial', el cual a su vez nutría de 'primicias' esas páginas. En múltiples oportunidades tuve ocasión de ver en las audiencias del juicio oral ante el Tribunal Federal Nº 3 a fines del 2001 y principios del 2002, a las que concurrí, declaraciones fundamentales e impactantes que fisuraban mortalmente la versión oficial y que eran completamente ignoradas en la información de los grandes diarios. Eran hechos del día, datos al alcance de la mano. Pero el público no llegó a enterarse de los numerosos testimonios que desbarataban parte del encubrimiento o que aportaban precisiones o pistas en un sentido diverso al instalado. Se trata de una omisión grave, que afecta el derecho a la información. Respecto de 'La Nación' no puede acreditársele un rigor o interés mayor en el tema, y le son aplicables similares conceptos, aunque cabe rescatar los esfuerzos individuales de alguno de sus periodistas, particularmente Jorge Urien Berri, que de tanto en tanto a través de los años fue buscando espacios para instalar alguna mirada distinta y condicional respecto de la 'investigación'. Con relación a 'Página/12', llegó tarde a todo y por años careció de aportes periodísticos propios en lo que podría haber sido el caso de investigación por excelencia. Desde la llamada 'pista siria', hasta la profusión de irregularidades y la actuación de personajes como Beraja y su DAIA menemista, no tuvieron entrada en Página/12 durante demasiado tiempo, siendo reflejados solo en unos pocos medios alternativos. Años después, tímidamente comenzaron a aparecer 'refritos' de estos medios, aunque generalmente sin citar la fuente o a los colegas que denunciaron tempranamente lo que ocurría. Más recientemente, comenzó a reflejar los aspectos más salientes del encubrimiento y a producir algunos aportes propios en esa línea. El balance es igualmente pobre y de escaso rigor investigativo. El silenciamiento general de lo ocurrido fue en este caso posibilitado por la falta de televisación, lo que posibilitó que un reducidísimo grupo empresarial periodístico de hecho decidiera que se sabría y qué no".

Fernando Paolella: "La cobertura periodística de la masacre de la calle Pasteur me pareció nefasta, pues estos diarios hicieron causa común con la historia oficial pergeñada por el menemismo y el juez Galeano. Desde que Carlos Menem, poniéndose el sayo de jurista estableció la falacia de la semiplena prueba contra Irán, estos matutinos durante diez años se dedicaron a propalar esta falacia, constituyéndose en la necesaria pata mediática en la cual Galeano pudo sobrevivir 9 años. Durante este tiempo, largo por cierto, dichos matutinos se metieron a pasear en la Trafic inexistente, incluso avalando el cuento persa de la SIDE, el MOSSAD y la CIA del suicida musulmán proveniente de la Triple Frontera. El patetismo de esto llegó a su clímax, cuando se intentó aludir que el antecedente directo del 11 de septiembre de 2001 fue precisamente la voladura de la AMIA".

Juan Salinas: "Total y absolutamente cómplice con el encubrimiento organizado por Carlos Corach (secundado por Hugo Anzorreguy y, obviamente, por el juez Juan José Galeano) por pedido de Carlos Menem... Y de la CIA, y de Israel, siendo esto último quizá lo más sorprendente de todo. Y es que los atentados cometidos en Buenos Aires no fueron fundamentalistas sino mafiosos, y están relacionados con el tráfico de armas y drogas, el lavado de su producido y algunas 'mexicaneadas'. Es bueno recordar que el Irangate o Affaire Irán-contras demostró que ya desde hace dos décadas que los servicios secretos de Israel y los Estados Unidos vienen triangulando armas y drogas a través de una red de traficantes integrada por gente como el saudí Adnan Kashoggy, el sirio Monzer Al Kassar, el británico (judío) Judah Eleazar Binstock, y que entonces su banco era el BCCI del saudí Gaith Pharaon, cuya contabilidad central se llevaba la sede del ISI, los servicios secretos de Pakistán. También es bueno recordar que eran muchos (no sólo Amira Yoma) quienes traían de Estados Unidos valijas Samsonite repletas de dólares provenientes de la comercialización de cocaína colombiana y heroína asiática; que ese trasiego era a todas luces producto de un acuerdo entre Menem y Siria (acuerdo en el que, sospecho, también debieron haber participado los servicios secretos israelíes) y que quien encabeza el lavado de ese dinero era un viejo cubano de Alpha 66 (la colateral de la CIA que organizó el desembarco de Playa Girón o Bahía de los Cochinos) que había sido el principal lavador del general panameño Manuel Noriega mientras Noriega no se rebeló ante las órdenes del padre del presidente Bush, quien cuando era jefe de la CIA le pagaba una suculenta mensualidad. Curiosamente, horas después de la voladura de la AMIA , la estación de la CIA en Beirut le informó al gobierno argentino que los autores del atentado eran los mismos que al día siguiente (19 de julio) habían derribado de un bombazo un avión en Panamá, con un saldo de dos decenas de muertos. Pues bien: éste atentado está claramente relacionado con el lavado por parte de uno de los muertos, un joyero judío de la zona franca de la ciudad atlántica de Colón, de los lingotes de oro con los que la mafia italiana pagaba los envíos de cocaína del Cartel de Calí. Esto está en los primeros cuerpos del expediente judicial y jamás ha sido investigado porque es una papa hirviendo. Panamá era entonces un lava-rap bajo estricto control de la CIA".

Cristian Sanz: "Una verdadera vergüenza. La peor cobertura fue la de Clarín, seguida por la de Página/12 y finalmente La Nación, las tres patas del mismo pulpo. La falta de la más mínima ética a la hora de escribir es irreparable a esta altura. Es un precepto inevitable de la profesión periodística chequear la información y estos no lo han hecho. Los artículos más indigeribles son los que han escrito los periodistas Daniel Santoro, Raúl Kollman, Román Lejtman y Gerardo Young. Todos tendenciosos y falaces".

Daniel Schnitman: "En realidad, hubo muy poca investigación periodística. Se puede decir que la cobertura del caso AMIA, prendió fuerte en esos medios al llegar la fecha del 18 de julio de estos 10 años. Se debe tener en cuenta que esta década infame fue manejada por un inescrupuloso grupo de poder, con el ex presidente Menem a la cabeza. Este grupo tejió alianzas non sanctas con los poderosos medios nacionales, los que se vieron forzados (en algunos casos, en otros no) a mirar la Causa AMIA desde la perspectiva que le convenía al gobierno."

2) ¿Por qué nunca creyó en la investigación del juez Juan José Galeano y cual es la hipótesis que usted sostiene?

Carlos De Nápoli: "Nunca creí en Galeano ya que era un notorio antisemita y me tocó en suerte conocerlo como secretario del Dr. Velazco (tío de quien sería posteriormente su secretario en la causa y prueba de lo que se conoce vulgarmente como 'familia judicial'). Intentaba por entonces lograr que se investigara mi secuestro, ya que existían diversas formas de conocer a la banda policial actuante. El Dr. Velazco había detenido a varios policías en relación al denominado caso Güemes, si mal no recuerdo por 1987. Velazco llamó a Galeano y le comentó que investigara mis dichos por la documentación que estaba

aportando. Me citó para el día siguiente. Apareció sin elementos para tomar notas, limitándose a escuchar, explicándome la 'complejidad' que significaba investigar a la Policía Federal. Nunca más volví a verlo, hasta que luego del atentado, le recordé el episodio. Me pidió que no comentara el asunto debido a la complejidad de la causa. En ese momento percibí que en nada había cambiado pese al tiempo transcurrido. En tal circunstancia, me dirigí a la fiscalía de Müllen y Barbachia, transformado ya en un fantasma peligroso para Galeano. Allí, por primera vez en la causa, plasmé la posibilidad de que hubiera relación entre uno de mis secuestradores durante la dictadura, Raúl Pedro Telleldín, comisario Director de Inteligencia de la Policía de Córdoba y el detenido que por entonces se hacia llamar Carlos Teccedín, para ocultar el origen arábico del apellido. (Tell el Din tiene una acepción similar a Monte de Dios o montaña divina en árabe). Con estos antecedentes era imposible creerle nada a Galeano. En cuanto a la hipótesis sostenida, se trata sencillamente de la que inicialmente tomó forma en la causa, y hacia la cual se dirigió correctamente la investigación, es decir, que la bomba había sido colocada dentro del volquete. Cualquiera que acceda a la causa observará, sin dudas ni discusiones, el desarrollo de los sucesos. El personal policial interviniente describe tanto la acción de la explosión, como el estado de los restos del volquete, indicando que contenían también 'restos del explosivo utilizado'. Se ordena así la detención de Nassib Haddad y de algunos familiares. Se comprueba de inmediato que Haddad había adquirido enormes cantidades de Amonal (el explosivo utilizado), secuestrándose incluso planos de la calle Pasteur sobre como colocar correctamente el volquete (está agregado a la causa). En un lugar oculto de la cascotera Santa Rita se encuentran las facturas de compra de los explosivos. Allí se indicaba que habían sido proveídos por la firma Delbene y Serris SRL de Olavaria, sin que Haddad estuviera autorizado a comprar explosivos. Delbene y Serris, ahora llamada Explosivos Centro es el lugar donde se encontraron horas atrás misiles antiaéreos y una cantidad de detonadores (como el utilizado para la voladura de AMIA). Continuando con las investigaciones, los fiscales descubren que otro volquete había sido enviado a la calle Constitución al 2.600, un terreno vacío que utilizaba como estacionamiento tanto la Policía Federal como Kanoore Edul, ordenándose su detención. Kaanore Edul tenía relación de amistad con la familia Menem, y así lo hace saber a los investigadores para presionarlos. Ante el cariz que tomaban los acontecimientos, ya que todo indicaba sin lugar a dudas que el entorno directo de Menem se encontraba involucrado en el atentado (Yoma, Edul, Haddad, Ahmed, etc), entró el sistema destinado en origen a desviar la causa hacia la Trafic fantasma. Sin embargo, se llevarían una sorpresa ya que del escaso control de llamadas realizado, una de ellas fue de Kanoore Edul a Telleldín. En resumen, esta probado en la causa que la bomba se colocó en el volquete, que Haddad proveyó los explosivos y los expertos en armar la bomba, que a ellos se los proveyó Delbene y Serris, que fue armada en una propiedad que regenteaba Kannore Edul, que la colocó el camionero Díaz , que todo el entorno de Menem participó del atentado, y que Galeano construyó lo necesario para evitar la caída del presidente, inventando con ayuda de Telleldín y de la Federal una Trafic inexistente".

Juan Gasparini: "En el libro 'La delgada línea blanca', que escribiera con mi colega chileno Rodrigo de Castro, exploré la pista Monzer Al Kassar en una serie de ilícitos en Argentina, y allí surgió una trama relacionada con la AMIA e, incluso con la Embajada. Nunca Galeano se decidió chequearla, ni a investigarla. Por otra parte, en ese mismo libro revelé la existencia de una cuenta en Suiza de Nicolás Becerra, entonces Procurador General de la Nación, artífice de la naturalización irregular de Al Kassar en Argentina. Mi revelación fue recogida por el abogado Juan Carlos Iglesias que presentó una denuncia en tribunales. El caso cayó en manos de Galeano, que avisó a los fiscales Rívolo y Navas que pediría el levantamiento del secreto a Suiza y la notificación de la cuenta. Los fiscales lo anunciaron oficialmente a la prensa en junio de 2001, pero después Galeano echo para atrás. Cubrió a Becerra para que no se lo investigara".

Jorge Lanata: "Galeano nunca investigó, sino que realizó el camino inverso: eligió el culpable y construyó la manera de llegar a él. En la elección de ese culpable influyeron intereses geopolíticos (de Israel, Estados Unidos y Argentina) espurios (de los que ocultaron pruebas o crearon pistas falsas) y burocráticos (de la "apariencia" de una investigación que debía mantenerse hasta el final).En "Cortinas de humo" publicamos, seis meses después del atentado, que no había sido un hecho centralmente antisemita, sino que se trataba de una factura por acuerdos incumplidos de lavado de dinero a Carlos Menem."

Gabriel Levinas: "Básicamente porque la forma en que investigaba, como dejaba de lado pistas importantes y como forzó una versión única, indicaban claramente que su rol no era precisamente encontrar a los culpables sino simplemente reemplazarlo por cualquier culpable."

Guillermo Lipis: "Nadie puede decir que nunca creyó en el juez Galeano porque sería faltar a la verdad acerca de la buena fe inicial que uno debe tener frente a cualquier ámbito de la vida, incluida esta investigación. Quiero aclarar que desde mi función de editor no investigué en profundidad la Causa AMIA sino que pude ir formando una lectura crítica desde la interpretación de los acontecimientos. No me involucré directamente sobre los expedientes como algunos de los colegas que aparecen en estas páginas, pero las narraciones o lecturas de acontecimientos vinculados a las investigaciones no siempre aparecían bien hilvanados. Podían detectarse interpretaciones o lecturas, al menos, curiosas de los acontecimientos. ¿Por qué no todos los querellantes tenían las mismas facilidades para seguir el expediente? ¿Por qué Galeano viajó sólo con la doctora Marta Nercellas a tomar declaración al testigo "C" y no viajó ningún otro representante de lo que luego sería la otra querella? ¿Por qué Galeano se reunía con Menem dejando de lado la necesaria división de poderes? ¿Por qué la doctora Nercellas no fue ni siquiera observada cuando grabó ilegalmente a los policías bonaerenses? Y la frutilla del postre terminó siendo la oferta de los 400.000 dólares para inculpar a los policías bonaerenses. Mi hipótesis es que se trató de construir una trama que alejara la investigación del entorno menemista y la llamada 'pista siria'. Respecto al ex Presidente Carlos Menem, 'C'-según da a conocer la Oficina Anticorrupción (OA) en un escrito de 77 páginas que refuerza el pedido de juicio político al aún juez Juan José Galeano-, afirma que el encargado cultural iraní en Argentina para esa época, Hossein Joseini 'había conseguido tomar contacto directo con la gente del entorno de Carlos Menem'y 'se había dado cuenta que Menem era más antisemita que los iraníes. Que esta posición antisemita de Menem fue informada a Irán. Sabiendo el compareciente -por 'C'- que vendría a declarar, trató de buscar los nombres del entorno mencionado de Menem con los cuales Joseini tenía contactos pero no los encontró. Uno de ellos viajó cuatro veces a Irán después del atentado de 1994 y trabajaba en una oficina de la Presidencia de la Nación'. Y respecto a la 'pista siria', ésta no reemplaza a la iraní sino que la complementa. No es una u otra sino las dos juntas. Ni la iraní ni la siria sola. Basándome nuevamente en información confiable de la Unidad Especial de Investigación de la OA, sustentada en escritos del Departamento Unidad de Investigación Antiterrorista de la Policía Federal, la Unidad Especial de Inteligencia Antiterrorista de la Gendarmería Nacional y la División Antiterrorismo de la Prefectura Naval, 'se señalan las relaciones Irán-Siria como un elemento de suma importancia en la geopolítica de Oriente Medio, toda vez que el Hezbollah, brazo armado del régimen iraní, quedaría militarmente paralizado sin el apoyo directo o indirecto de Siria, a partir de lo cual, se señala que si bien no puede determinarse una participación directa en los atentados en la República Argentina, se infiere que Siria -cuanto menos- tenía conocimiento previo de las operaciones terroristas'. En buen criollo, también están diciendo que si Siria hubiera querido, habría tenido la suficiente capacidad de intervención para detener los atentados de la Embajada de Israel y la AMIA. Como podemos observar a través de estos dos ejemplos, que podríamos multiplicar por varios más, había motivos más que suficientes para que Galeano se reuniera con el entonces Presidente Menem, lo tuviera al tanto de los acontecimientos y se mezclaran los intereses de los poderes de Estado."

Horacio Lutzky: "Nunca le creí a Galeano porque frente a un hecho criminal de semejante magnitud desconfiaba de la capacidad y criterio de un magistrado que -como publiqué en agosto de 1994 en una notita que llevó por título 'El pebete federal'-, como antecedente cercano más relevante, exhibía su decisión de promover una causa contra un preso que había comido furtivamente medio sandwich de una funcionaria de su juzgado. Fuera de ello, estaba convencido de la responsabilidad política del presidente Menem, y así lo firmé en un editorial de Nueva Sión de la misma semana del atentado, 'carta abierta al presidente Carlos Saúl Menem', algunos de cuyos párrafos fueron levantados por el New York Times. Siguiendo ese razonamiento, y conociendo como fue el escandaloso procedimiento de nombramiento de jueces federales en los 90, había razones para ser escépticos. Poco a poco se fueron sumando elementos ya más concretos que demostraban la absoluta sujeción del juez a los designios del poder ejecutivo y la SIDE, siendo que esta última tenía entre sus 'investigadores' a nazis confesos y personajes que jamás podrían estar interesados en el esclarecimiento. En lo personal, comencé a tener conciencia de que se estaba consumando el encubrimiento en ocasión de estar al frente de la dirección de noticias de la señal de cable Alef Network junto a Marcos Doño. Rubén Beraja era el principal socio capitalista y presidente del canal. Ni bien comenzamos a emitir, a partir de julio de 1995, privilegiamos el tema del atentado y la impunidad. Y muy rápidamente comenzamos a recibir incomprensibles presiones para eliminar el departamento de noticias del canal, aunque alegando razones presupuestarias. Fue despedido el personal que trabajaba en el mismo, con excepción de alguno que fue reubicado en otra sección, y Beraja comunicó que 'esto no es un canal de noticias'. Era evidente el interés en bajar los decibeles con relación a este tema. Tiempo después, y dentro de un ciclo 'cultural' que denominamos 'La Pluma', al cumplirse el segundo aniversario preparamos un informe especial ('¿Por qué la impunidad?') con intervenciones de periodistas críticos como Carlos Juvenal y Rogelio García Lupo, y diversos testimonios que apuntaban al encubrimiento del menemismo, a la 'pista siria', a la SIDE y la Federal, que desató la ira de Beraja y sus socios del banco Mayo. Años después, se probó que la misma semana en que se emitió ese programa especial, le habían pagado a Telleldín los primeros U$S 200.000 del soborno para desviar la investigación. Poco tiempo después no pudimos ni pisar la vereda del canal. Considero como sumamente probable que en los atentados a la Embajada y a la AMIA haya actuado una misma matriz mafiosa ligada a sectores de Medio Oriente que movilizaron cuantiosos recursos y apoyos de todo tipo para la campaña presidencial de Menem de 1988, a partir de la interna con Cafiero. Son abundantes y consistentes los testimonios y documentos acerca de los irresponsables compromisos asumidos por el candidato Menem, sobre las sumas millonarias recibidas por él o sus delegados y sobre la posterior instalación en el país de personajes del estilo de Monzer Al Kassar o Ibrahim al Ibrahim , como evidente principio de cumplimiento de tales promesas. Estando estratégicamente instaladas en el país esas redes mafiosas, la relación sin embargo se deteriora a fines de 1991 tras la cancelación del proyecto misil Cóndor y del contrato de suministro nuclear a Irán, por presiones norteamericanas, a lo que puede sumarse la publicidad del escándalo conocido como 'Yomagate'(o 'Narcogate') y el envío de naves argentinas al Golfo Pérsico. A la hora de elegir un blanco occidental, los factores extranjeros que están detrás de los atentados encontraron en Argentina varios beneficios secundarios: 1) venganza contra Menem; 2) infiltración estratégica, con seguridad de movimientos garantizada (aduanas; aeropuertos y depósitos fiscales; migraciones, Fabricaciones Militares, etc.) 3) corrupción en fuerzas de seguridad y en el Poder Judicial; 4) abundancia de elementos policiales de formación antisemita.; 5) seguridad de que el mensaje sería entendido por quien consideraban traidor y que éste guardaría silencio. No se ha investigado debidamente la evidente zona liberada de ambos atentados ni, en el caso de la AMIA, otras hipótesis que desde siempre tuvieron importante sustento, y que orientan a considerar la posibilidad de una doble explosión: una ocurrida en una pila de bolsas dejadas momentos antes en la entrada del edificio y una menor en un volquete depositado en los cuatro o cinco minutos previos por un empleado que declaró con mendacidad y graves contradicciones. Indudablemente existió una Trafic (o partes de) que formó parte del operativo terrorista, lo que de ninguna equivale a tener por cierto que la misma portaba la bomba y que entró circulando por Pasteur. Hay más de una decena de testigos presenciales, la mayoría sobrevivientes, que desmienten ese supuesto, no obstante lo cual su rol será judicialmente tenido por comprobado en base a elementos recolectados en forma totalmente irregular y a algunas pericias que a nuestro criterio no ofrecen garantías de fiabilidad."

Fernando Paolella: "Galeano fue el claro ejemplo de la dependencia del poder judicial al ejecutivo. Desde que llegó al cargo, gracias a los buenos oficios de Menem-Anzorreguy, se mostró más que proclive a atender los requerimientos que bajaban del entonces Polideportivo de Olivos. Ni bien se hizo cargo del caso AMIA, todos sus esfuerzos estuvieron encaminados en que se acusara al fundamentalismo islámico del ataque, tal como le habían dictado desde el menemismo. Por eso, la insistencia en inculpar a Telleldín-Ribelli, con el cuento de la conexión local necesaria y la Trafic fantasma. La hipótesis que manejo sostiene que los atentados contra la embajada israelí y la AMIA, fueron consecuencia de las promesas incumplidas de Menem a la tierra de sus ancestros, o sea Siria. Hafez Al Assad, el dictador de ese país fallecido en junio de 2000, le había hecho pagar con creces su traición, mediante sendos mensajes en forma de hongo explosivo. Si bien el aludido se dio perfectamente cuenta de donde venía la mano, se cuidó muy bien de exponer esto a la luz pública, dando rienda suelta a un monumental encubrimiento."

Juan Salinas: "No fue una cosa instantánea, sino un proceso paulatino. Yo integraba un grupo de investigación de la propia AMIA, equipo que enseguida sufrió el embate de Israel y de la DAIA para que la AMIA lo disolviese. Y luego, cuando el marco de un equipo mucho menor presentamos nuestro primer informe ante el juzgado -a mediados de 1995- nos encontramos que nuestro contratante, el abogado de la AMIA, Luis Dobniewski, era renuente a presentarlo. Hasta el punto de que tuvimos que hacerlo con quien era entonces mi abogado y el de la Cooperativa de Periodistas Independientes que editaba el mensuario El Porteño, Aníbal Ibarra. Ya en ese momento tuvimos claro que Galeano jamás investigaría el entorno de Menem y el secretario Javier De Gamas nos dijo con mucha claridad que jamás investigaría el papel de los custodios de la Policía Federal."

Cristian Sanz: "Había demasiadas contradicciones y ya se avizoraban datos que vinculaban a personajes de la comunidad siria en el atentado que no eran tenidos en cuenta por el juez Galeano. El propio Jorge Lanata se animó a mostrar tímidamente algunos indicios reveladores que nunca fueron tomados en cuenta ni por el periodismo ni por la justicia. Y no hablamos del año 2000, sino de fines de 1994."

Daniel Schnitman: "Todo lo manejado por del poder Menemista me olía a podrido. Los jueces, especialmente, que llegaron a ocupar esa honorable posición no en base a merecimientos propios sino por amiguismo, sociedades o negocios. El Juez J. J. Galeano no salía de esa nefasta regla, por lo que nunca creí que investigaría el atentado de la AMIA, sino todo lo contrario, y, lamentablemente así sucedió. Es difícil, hasta este momento, emitir opinión certera sobre el porque de la no investigación. Seguramente en la nueva perspectiva judicial en que se encuadra la investigación se verán a los cobardes defendiéndose y tratando e zafar de sus encubrimientos. Para ello, van a inculpar a otros, quienes también tratarán de escapar al escarmiento judicial. Allí está la clave, la pelea interna entre quienes encubrieron, falsificaron pruebas, sobornaron, espiaron etc. De este berenjenal de inescrupulosos saldrá quienes tuvieron más o menos participación en el embarramiento del atentado más horrendo padecido por este país en toda su historia."


3.- ¿Tuvo alguna vez la oportunidad de advertirle a los periodistas de los diarios citados - o a sus responsables - que estaban difundiendo información falsa?

Carlos De Nápoli: "Sí"

Juan Gasparini: "No"

Jorge Lanata: "Por supuesto. En particular a la gente de Página/12 que hizo la cobertura. En uno de los casos, Román Lejtman, decidí despedirlo de mi programa de radio porque operaba para determinados intereses vinculados a la causa."

Gabriel Levinas: "En innumerables oportunidades les llevé material del expediente información que era inexplicablemente desechada, Daniel Santoro (Clarín) es un ejemplo de ello. Y un defensor del juez Galeano y de los fiscales Mullen y Barbaccia hasta último momento, pero no fue el único."

Guillermo Lipis: "Tuve oportunidad de ofrecerles otro tipo de información que, por lo que aparecía en los medios nacionales, presuponía que no la disponían. Pero supongo que en muchos casos las decisiones editoriales primaron sobre sus propios artículos; y en otros casos, me convencí de que no querían mostrar otra verdad más que la oficial. En otros casos, no resultaba convincente para ellos que un medio chico como Nueva Sión manejara información e interpretaciones que ellos mismos podían hacerlo si leían los datos con una óptica diferente. Lamentablemente, en muchos casos, este tipo de lecturas estuvo impulsada, también por el establishment de la dirigencia de la comunidad judía que especulaba con su poder de lobby frente al temor implícito de los medios a ser tildados de antisemitas. Por ese mismo motivo, en muchos casos, no era considerada la opinión contraria a Galeano de Memoria Activa o APEMIA, opuesta hasta casi los últimos días del juicio de la AMIA y la DAIA. Estas instituciones comenzaron a hablar de la caída de la causa pero no percibieron (¿o sí?) que fueron partícipes de ello. La AMIA, a través de su abogado -el doctor Avila- cuyo trabajo dentro del equipo de abogados de la querella oficial no coincidía con un discurso progresista del Presidente de la institución, Abraham Kaul. Y la DAIA, que actuara en un tono coincidente entre la doctora Nercellas y la dirigencia de turno hasta la caída de la causa, excepto el corto plazo que presidiera Gilbert Lewi. En conversaciones de 'off' absoluto, muchos periodistas de medios nacionales afirman que nunca un medio nacional va a "tirarse" contra la opinión del establishment estatuido de la comunidad judía de la Argentina. Este argumento no fue el único elemento instituido para que los medios sustentaran, por ejemplo, la existencia de la Trafic sin siquiera poner un verbo en potencial; pero creo que habría que buscar las razones entre esta rara y explosiva mezcla de incredulidad frente a la gran y perversa estrategia menemista por obstruir la búsqueda de la otra verdad y una inexplicable asociación de algunos sectores de la interna comunitaria que han defendido a Galeano hasta casi las últimas consecuencias y no quisieron escuchar otras alternativas. De hecho, quien suscribe -junto al periodista Juan Salinas-, tiempo antes del inicio del juicio oral, estuvimos reunidos en el quinto piso de la sede de la AMIA con el abogado de la institución, el doctor Avila y su equipo, a quienes le dimos a conocer nuestras hipótesis. Nunca más fuimos convocados.

Horacio Lutzky: "Participé en algunas reuniones y debates sobre este tema, tanto públicas como privadas. Fuera de haber padecido censura en algún otro medio, como en la revista "Tres Puntos", de una nota recibida para su suplemento "Diario del Juicio", que según su Secretario de Redacción Luis Sicilia habían decidido mandarla a tapa. Su entonces editor, Mauricio Farberman, sostuvo en presencia de testigos que el problema era que "sonaba muy del estilo de Memoria Activa". En privado reconoció "presiones". Dos números después, el suplemento especial y tapa de "Tres Puntos" fue "Pou, el Banquero Antisemita", a favor del ex titular del Banco Mayo. Justamente, en uno de esos debates, el periodista de 'Clarín' argumentó que el diario no se iba a tirar contra el establishment de la comunidad judía, y si esa dirigencia apoya al juzgado y a la versión oficial, cambiar esa situación no es responsabilidad del periódico. En Página 12 en el año 2001 fue publicada una nota de mi autoría conectando las causas AMIA y Embajada con la del contrabando de armas a Croacia y Ecuador, pero existía una similar resistencia a entrar en cuestionamientos directos a la "historia oficial" y a temas que consideraban propios de la interna judía. En los últimos años el berajismo dejó de ser un tema tabú. En 'La Nación' encontré el sincero interés y receptividad de Urien Berri, que en varias ocasiones dio lugar a voces disidentes, aunque en casos como éste es necesaria una fuerte decisión editorial."

Fernando Paolella: "Sí, en ocasiones traté mediante sendos artículos advertir el cariz que estaba tomando la investigación de este caso en la corporación mediática nacional, pero fue en vano dado los poderosos intereses internos y externos que sostienen la historia oficial falaz."

Juan Salinas: "La clave del encubrimiento es la supuesta Traffic-bomba. Jamás hubo una camioneta-bomba, ni en la embajada de Israel ni en la AMIA, donde sin embargo si hubo una Traffic-señuelo, un elemento central de la operación terrorista, colocado por los asesinos a sabiendas de que algunas de las 'víctimas' (como Menem y los servicios secretos de Israel) se aferrarían a él. Que harían cualquier cosa con tal de impedir que quedara a la luz quienes y por qué cometieron los atentados. Les advertí a varios colegas de los Clarín, La Nación y Página/12 de que estaban colaborando con el encubrimiento y sigo haciéndolo ahora, cuando fracasado el encubrimiento original, se ha puesto en marcha un segundo encubrimiento... ¿O alguien cree que el fiscal Nisman - ladero de Mullen y Barbaccia- puede encabezar la búsqueda de la verdad? La clave es que la SIDE del ingeniero Stiusso (el hombre de confianza de la CIA y el Mossad, según proclamó Miguel Angel Toma) hará lo imposible para mantener la idea (que carece prácticamente de encarnadura, de materialidad) de la (supuesta) Traffic-bomba, ya que ella remite a fanáticos religiosos y a suicidas. Si se deja de pensar en la Traffic-bomba, enseguida se ve que los atentados fueron cometidos aprovechando que ambos edificios estaban en refacciones y que los cometió una banda de mercenarios locales, integrada muy mayoritariamente por policías federales (en activo, retirados y exonerados) y plumas (civiles adscriptos), banda continuadora de los 'grupos de tareas' de la dictadura y emparentada con la célebre 'Banda de los comisarios' (de la que, dicho sea de paso, jamás fue detenido el comisario que la dirigía). Y que en el ataque estuvieron involucrados íntimos y familiares de Menem."

Cristian Sanz: "Una veintena de veces. He ofrecido (Junto a mi colega Fernando Paolella) evidencia concreta de manera gratuita a estos medios sin respuesta alguna. Con Santoro he tenido un intercambio epistolar de novela sin lograr que respondiera siquiera algo lógico en su defensa. Fuera de eso, envié unas quince cartas de lectores que nunca fueron publicadas."

Daniel Schnitman: "Por supuesto que lo hice, no desde el punto de asociarlos a esa falsedad, pero si en apuntarles lo equivocados que estaban al difundir noticias sin fundamento alguno."


4.- ¿Deberían los periodistas o las empresas periodísticas mencionadas decirle a sus lectores que, al menos, publicaron información o investigaciones falsas?

Carlos De Nápoli: "Si"

Juan Gasparini: "Si. Lo están haciendo diarios y medios en Estados Unidos e Inglaterra, a raíz de la guerra en Irak y problemas colaterales. Los que lo han hecho han salido fortalecidos, pero la soberbia es tal en Argentina, que ninguno de los que informaron equivocadamente y muchos a sabiendas lo harán. Peor para ellos."

Jorge Lanata: "Mientras no lo hagan seguirán siendo tan poco creíbles como hasta ahora."

Gabriel Levinas: "Debieran reconocer primero la verdad actual del caso y dar espacio a las distintas líneas de investigación en lugar de volver a cometer, como ya se percibe, el mismo error de aceptar otra nueva versión oficial."

Guillermo Lipis: "En un periodismo serio y de autocrítica, deberían hacerlo. En definitiva, los medios están hechos día a día por seres humanos y no por marcianos omnipotentes. Sin embargo, ya tenemos ejemplos de la no autocrítica en relación al funcionamiento de los medios durante la dictadura. ¿Por qué habrían de hacerlo en este caso?"

Horacio Lutzky: "Sin lugar a dudas, es imprescindible un debate serio y profundo sobre el rol jugado, en distinta medida, por estos diarios en la desinformación diseminada en estos diez años. Es sumamente grave lo ocurrido, por acción o por omisión. Ninguno de estos medios destinó recursos especiales ni formó equipos de investigación con un mínimo de continuidad para los que han sido los hechos criminales más graves de la historia argentina, con condimentos políticos que tienen algún punto de contacto con otros crímenes y episodios de corrupción de los 90, y que no se limitan sólo y exclusivamente al difuso concepto del 'terrorismo internacional'. Un fenómeno Blumberg sería impensable sin el accionar - controvertido - de un grupo de medios de comunicación. En otro sentido, cabe entonces también analizar la relación entre el tratamiento informativo de los casos AMIA y Embajada y la desmovilización social, con más de un centenar de muertes impunes. Considero que así como los medios reproducen las distinciones de que son objeto sus periodistas o las empresas, en un caso de defección tan notorio deberían realizar una sincera autocrítica frente a sus lectores."

Fernando Paolella: "Deberían por cierto hacerlo, además de efectuar una necesaria autocrítica ante la sociedad pero todavía no se han dado por enterado."

Juan Salinas: "Deberían... pero no lo harán. Un colega, cuando pudo, lo hizo entre líneas. Si hubiera sido más explícito, sus jefes no le hubieran dejado. O hubiera sufrido represalias: fueron las direcciones de los diarios, no los periodistas de a pie, los que acordaron plegarse al encubrimiento organizado desde la cúspide del Estado, supongo que a cambio de canonjías y devolución de atenciones. Hay que tener en cuenta que la directora y propietaria del mayor diario de la Argentina rapiñó dos hijos de detenidos-desaparecidos y ahí sigue, impune y sin colaborar en lo más mínimo para que se establezca la verdad. Además, los tres diarios mencionados son como la Santísima Trinidad. Son tres, pero a la vez son uno. Estos misterios son de la misma naturaleza que la supuesta Trafic-bomba. Si uno dice que no existió, tiene que estar preparado para que se lo acuse de los peores crímenes."

Cristian Sanz: "Eso es lo menos que tienen que hacer ante el vergonzoso revés que han sufrido y que salpicó inmerecidamente al periodismo vernáculo. Estos medios demostraron (terminaron de demostrar) que no son más que meros operadores del poder de turno. Quienes trabajamos en esta profesión sabemos que estos no son creíbles ni independientes, pero la gente no lo sabe. Ojalá haya un mea culpa, pero me parece que esperar semejante gesto por parte de esta gente sería demasiado ilusorio."

Daniel Schnitman: "Sí, deberían hacerlo, como se hace en cualquier país serio. Por supuesto que Argentina no lo es, y no lo fue especialmente durante la administración Menemista. El tema es que estos medios, que se mueven de acuerdo a sus intereses, todavía no deben tener bien definido que es lo que les conviene. Estarán, seguramente, barajando la posibilidad de un futuro kirchnerista, Menemista o de otro tinte político-económico. Luego de visualizar a quien / es tendrán el poder en el futuro, seguramente bajarán la línea a seguir de acuerdo a sus intereses, que lamentablemente son más económicos que periodísticos."


El DsD le formuló además otras dos preguntas específicas a Jorge Lanata. Ellas fueron:

a.- ¿Cómo obtuvo el video en el cual apareció Galeano ofreciéndole plata a Telleldín para involucrar a policías bonaerenses? ¿Por qué decidió difundirlo?

"Tal como declaré en el juicio de la AMIA, el video me fue entregado por Cúneo Libarona. Decidí difundirlo luego de chequear su veracidad porque era cierto. Hacerlo fue costoso en términos personales y profesionales: discutí con los familiares, que en ese entonces aun defendían al juez, con otros periodistas, como Horacio Verbitsky, con gran parte del ámbito judicial, con el abogado de la embajada de Israel, con el canal, etc".

b.- ¿Por qué decidió no reeditar "Cortinas de Humo" que fue la primera investigación que criticó la línea que había comenzado Galeano?

"Escribí Cortinas de Humo porque no soporto que en mi país puedan morir 85 personas y que, sencillamente, no pase nada. Cuando el libro fue publicado, se dijo que lo había hecho por dinero o publicidad. Yo ganaba entonces, por mes, lo mismo que gané con el libro en años. El juzgado no quiso escuchar, la comunidad judía de Buenos Aires tampoco quiso escuchar nada distinto al discurso que repetían sin pensar desde la bomba. Todos querían que el atentado fuera otra cosa, que la Traffic hubiera existido o que un conductor suicida con turbante, se hubiera estrellado en la calle Pasteur. A veces, como decía Arlt, publicar es arrojarse a los perros. No lo reedité porque creo que los lectores no merecen leerlo, y que su reacción fue una falta de respeto a un trabajo hecho a conciencia."

Respuesta de Gerardo Young (Clarín)

A la redacción de DSD:

Lamento la liviandad con la que DSD, en una nota que ni siquiera lleva firma, sostiene que Clarín, La Nación y Página/12, durante diez años -es decir, 1994 a 2004-, "se remitieron a publicar información con la versión oficial" que, según se dice, se impulsó "desde el despacho del juez Juan José Galeano, del entonces gobierno de Carlos Menem, como también desde la conducción de la colectividad judía, en aquel tiempo personalizada en Rubén Beraja".

No voy a hacer una defensa corporativa de diez años de publicaciones en tres medios de publicacion diaria. Eso incluye a muchos periodistas, durante mucho tiempo, y no tengo la misma opinión sobre cada uno de ellos. Y como critico la tremenda generalización que hicieron ustedes, no voy a responder por todos aquellos que dentro de ese plazo escribimos sobre el atentado. Me hago cargo de mi propia cobertura, que se inició a fines de 1998 hasta hoy, es decir durante los últimos seis años que ustedes cuestionan.

Voy a señalar algunos errores de la publicación y hacer un descargo por los agravios que de tan generalizados me incluyen:

o Se dice que los diez entrevistados son periodistas. Que yo sepa, al menos Carlos De Nápoli no lo es.

o Se dice que estos periodistas "nunca creyeron en Galeano". Que yo sepa no es el caso de varios de ellos. Juan Salinas fue empleado de los abogados de la AMIA durante los primeros años de la investigación del atentado. Gabriel Levinas trabajó para la DAIA y para Rubén Beraja, también en esos años decisivos para el futuro de la investigación. Horacio Lutzky fue vocero de la AMIA al comienzo del juicio oral y público, hace apenas cuatro años. No cuestiono esos trabajos, pero está claro que la AMIA y la DAIA avalaron y fueron sostén de Galeano hasta el final. Entonces: ¿nunca creyeron en Galeano? Hago esta acotación, sin desconocer que tanto Levinas, como Salinas, o incluso De Napoli, hicieron valiosos aportes para la investigación.

o Hace falta aclarar a qué se refiere DSD cuando habla, con la liviandad de todo el artículo, de la caída de la "historia oficial" del atentado a partir del fallo del Tribunal Oral del juicio. En primer lugar: el fallo del Tribunal que liberó a los únicos cinco detenidos del caso, consideró que la AMIA fue destruida por un cochebomba, aún cuando ratificó que el hallazgo del motor de la camioneta, como señaló tantas veces Levinas, fue una payasada. Pero el Tribunal también descartó la tesis del volquete (defendida por muchos de los entrevistados), como se verá en los argumentos de la sentencia. Entonces: ¿qué parte de la historia oficial dicen que se derrumbó? No deberían usar al fallo del Tribunal oral como ratificación de sus argumentos.

o DSD dice que Clarín, La Nación y Página/12, durante diez años "se remitieron a publicar información" proveniente del despacho de Galeano, del Gobierno de Menem y de Beraja. Debo decirles que yo publiqué información proveniente del despacho de Galeano (era el juez, o qué se piensan), también del gobierno de Menem (era quien gobernaba, por decisión de la mayoría de los argentinos) y también de la DAIA, a cuyo presidente yo no elegí, pero sí votó la comunidad judía. Que haya que dudar de las instituciones y de los representantes, no nos libera de la obligación de tener que consultar a las fuentes oficiales.

o Pero también hice mucho más que eso. Los lectores de Clarín pudieron leer, en notas firmadas por mi, la opinión de todos los actores del proceso: todos los familiares, todas las querellas, las voces de todos los acusados. Pero además se enteraron, hace ya muchos años, de los principales motivos que acabaron desplazando a Galeano. Llevo años escribiendo sobre el hasta hace poco "posible" pago de 400 mil dólares a Telleldín y fui el primer periodista gráfico en dar a conocer las denuncias de Claudio Lifschitz, hoy la base de las acusaciones contra el juez. Reitero: fueron esos, y no las críticas de muchos de los que opinaron ante DSD, los motivos por los que Galeano acabó fuera del caso y probablemente fuera de la justicia.

o A Lutzky, Levinas y Salinas, a quienes nunca dejé de escuchar, debo decirles que lamento la falta de justicia en sus palabras.

o A DSD: entiendo la tentación y el encanto de criticar a los "medios masivos", tarea sencilla con el diario ya escrito. Pido, sin embargo, que revisen la lista de "periodistas" a quienes consultan para dar esas opiniones. Que todos puedan opinar, no quiere decir que todos tengan la misma autoridad. También deberían revisar el estilo en sus notas: consultar a los entrevistados sobre si le "advirtieron" a otros sobre algo, supone que ya han tomado partido. Al menos háganlo con más elegancia.

o Por último: no entiendo al periodismo como un acto de fe donde hay que creer o reventar. Espero que ustedes tampoco.

Con todo respeto…

Gerardo Young (Periodista)


Gabriel Levinas le contesta a Young

A Señor Director

A raíz de la nota acerca del caso AMIA , Gerardo Young dice: Se dice que estos periodistas "nunca creyeron en Galeano". Que yo sepa no es el caso de varios de ellos. Juan Salinas fue empleado de los abogados de la AMIA durante los primeros años de la investigación del atentado. Gabriel Levinas trabajó para la DAIA y para Rubén Beraja, también en esos años decisivos para el futuro de la investigación.

Es cierto que fui contratado por la Daia, pero es mas cierto que jamás aún durante mi trabajo en la DAIA avalé la conducta del juez Galeano, los abogados de la querella ,ni siquiera la del propio Beraja.

Mis primeras críticas, fundadas y publicadas por la biblioteca del congreso de los Estados Unidos datan de setiembre de 1995.

Gran parte de las irregularidades, que hoy todos conocemos fueron descubiertas gracias al trabajo de nuestro equipo.

Mi renuncia, al año de trabajar en la investigación, que derivó en el libro La ley bajo los escombros (sudamericana 1998) se debió justamente (y tomó estado publicó por ello) a mis enormes diferencias con la versión oficial, con la manera en que la justicia y el gobierno nacional trataban el caso y el aval incondicional que recibían de parte de la Daia la Amia y parte de los familiares de las víctimas.

Gerardo Young conoce esto desde hace mucho, así que me parecen absolutamente equivocados sus dichos.

Supongo que mi amigo Tato habrá tenido una desafortunada manera de redactar su carta, o una muy afortunada noche anterior

Por las dudas un abrazo a Gerardo y aclararemos esto, almuerzo de por medio, a la brevedad.

Gabriel Levinas

Buenos Aires. Argentina

22 -10-04


La opinión de Horacio Lutzky

Estimados editores:

Con relación a la polémica sobre las coberturas de estos 10 años de la causa AMIA, dado que la respuesta del periodista Gerardo Young me menciona en un par de oportunidades, les solicito tengan a bien publicar la siguiente aclaración. Desde ya, muchas gracias.

Horacio Lutzky.-

Breve aclaración:

1.- Efectivamente, me desempeñé como vocero de la AMIA en los comienzos del juicio oral con el expreso compromiso asumido con los entonces presidente y secretario de la institución -quienes conocían mi línea crítica en gráfica y TV- de producir una diferenciación de la AMIA respecto de la DAIA berajista y su apoyo irrestricto al juez Galeano. Y así lo hice con el material de prensa y comunicación a mi cargo en los escasos cinco meses en que tuve esa responsabilidad, de lo que pueden dar fe incluso otros colegas del propio "Clarin": por ejemplo, cuando ese periódico informó erróneamente que AMIA y DAIA pedían la renuncia de Nilda Garré al frente de la Unidad Especial de Investigaciones bajo la vergonzosa acusación de "violación de secretos" (porque se atrevió a hablar del encubrimiento menemista) , personalmente insistí en que rectificaran esa nota y el periodista Lucas Guagnini cumplió con el pedido sacando un recuadro aclarando que la AMIA en realidad no apoyaba esa medida. Días después, realicé gestiones para que Garré fuera recibida en AMIA, noticia filtrada a la prensa, con lo cual para "Clarín" la AMIA "se diferenció con nitidez de la DAIA al no pedir la renuncia de la funcionaria como hizo la otra institución, con quien comparte el rol de querellante en el juicio oral por el atentado" (Domingo 28 de octubre de 2001, página 20). También alimenté la página WEB de la AMIA con información real de lo que estaba ocurriendo en las audiencias (luego eliminada) , que pongo a disposición de quien me la solicite, donde llegaron a aparecer muchos de los principales testimonios que evidencian la falsedad de la historia oficial. Todos estos intentos derivaron en roces y enfrentamientos con los abogados designados por la AMIA, en falta de apoyo e incumplimiento de la comisión directiva de la AMIA de lo acordado y en mi renuncia fundada en tales motivos, tal como lo difundí oportunamente. No apoyé al juzgado ni me escudé en la formalidad para seguir cobrando un sueldo.

2.- Mis críticas fueron dirigidas a la línea editorial de la empresa "Clarín", no individualmente al periodista Young a quien en lo personal valoro y respeto. La ausencia de investigación propia, en principio, no es responsabilidad del trabajador. No obstante, es suya la actual decisión de asumir la defensa y avalar todo lo actuado por ese medio a partir de 1998.

Horacio Lutzky

Buenos Aires. Argentina

24/10/04


Nota del DsD: Agradecemos a todos los profesionales que respondieron el cuestionario. Como corresponde, todas sus respuestas fueron editadas en forma completa y textual. Para evaluar el contexto histórico en que lo hicieron, dejamos constancias que las respuestas fueron llegando al DsD entre septiembre y octubre de 2004.


publicada 03/10/2004
anticopyrightéstas notas pueden ser reproducidas libremente, total o parcialmente (siempre que sea con fines no comerciales), aunque agradeceríamos que citaran la fuente.

El negocio de la basura del empresario Macri y su pandilla

El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires está promocionando lo que llama "Basura Cero". En realidad el plan del gobierno es retirar los contenedores diferenciados, reducir la recolección diferenciada solamente a casos especiales y transformar lo que es una solución de gran escala en un piloto cosmético.

Lo que promociona el gobierno NO es la Ley Basura Cero. Con el plan del gobierno la basura que genera la Ciudad continuará aumentando y alimentando los dos nuevos rellenos sanitarios que se planean instalar en el Gran Buenos Aires.

Reenviale este email a todos tus conocidos. Que todos sepan qué es realmente la Ley Basura Cero.

En el año 2005 la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires aprobó por unanimidad la Ley 1.854 de "Basura Cero" impulsada por Greenpeace, la que comenzó a implementarse durante 2007.

La Ley Basura Cero establece la meta de reducción de basura del 30% para el 2010 y para lograrlo es necesario implementar todas las herramientas establecidas en la Ley: la separación domiciliaria de residuos; la contenerización y recolección diferenciada del 100 por ciento de la Ciudad y la creación de Centros de Selección, entre otras.

Lamentablemente, el gobierno de la Ciudad desconoce la Ley y con el nombre de "Basura Cero" intenta perpetuar un sistema de gestión de residuos contaminante, basado en el enterramiento masivo de basura y en la incineración.

Con el plan actual del Gobierno porteño, anunciado públicamente durante los últimos días, no se llegará nunca a la meta establecida por la Ley, lo que conducirá irreversiblemente, a la apertura de nuevos rellenos en el Conurbano Bonaerense y a la incineración, provocando más contaminación y más enfermedades.

La Ley Basura Cero debe cumplirse a fin de que los residuos de la Ciudad puedan ser recuperados y reciclados, y de esta manera disminuir la cantidad de basura de la Ciudad.

El plan de Macri no es Basura Cero. Reenviá este mensaje a todos tus conocidos. Que todos sepan qué es realmente la Ley Basura Cero.

Muchas gracias,

Eugenia

 


El grr.org: avivando sobre el modelo colonialista sojero

EL VIERNES 25 EL GRR EN LA ASAMBLEARIA
LOS TEMAS QUE NO SE HABLAN EN LA LLAMADA CRISIS DEL CAMPO: Las dependencias globales a las Corporaciones, el modelo de los Agronegocios, la Biotecnología , los impactos de los paquetes agrotóxicos sobre las poblaciones, la antinomia de lo urbano y lo rural, los nuevos desafíos ideológicos y la siempre renovada necesidad de un proyecto de Emancipación Nacional.
Las propuestas del GRR se basan en la Soberanía Alimentaria, en los Desarrollos locales con mercados de pequeños productores y en la recuperación de semillas como estrategia para superar el dominio que ejercen las transnacionales sobre nuestra agricultura. El GRR visualiza a la agricultura orgánica o ecológica, sólo como expresión de las producciones y de los intercambios locales, nunca jamás como pretendida alternativa a una agricultura para la exportación.El GRR propone rediseño poblacional del territorio y revitalización de los pueblos que agonizan como resultado de la desaparición del ferrocarril y de la expulsión de población rural provocada por el modelo de la Soja.
Expositor: Jorge Eduardo Rulli     Se proyectarán películas sobre el tema: Hambre de Soja del biólogo Marcelo Viñas y el documental Antes que caiga el último árbol
www.grr.org.ar
El diá viernes 25 de Julio a las 19 y 30 hs en el Centro Cultural:Tiempos Modernos. Esquina: Caseros y Aristóbulo del valle al 1700, a 3 cuadras del Puente Saavedra, Florida- Vicente Lopez
 

El modelo de las Corporaciones ( de argenpress)

Opinión

                  Gobiernos 'progresistas' y sociedades transnacionales en
América Latina y el Caribe
                  Por: Alejandro Teitelbaum (especial para ARGENPRESS.info)
                  Fecha publicación: 16/07/2008
                 Tema: Situación en América Latina

 

                  I. Introducción

                  Las primeras sociedades transnacionales con
características aproximadamente similares a las ahora existentes comenzaron
a aparecer hacia fines del siglo XIX, primero como grandes empresas
nacionales que acumularon capital y poder empleando todos los medios,
incluidos la extorsión y el crimen y que se extendieron luego fuera de las
fronteras. El arquetipo fue la Standard Oil, fundada por John Rockefeller en
1870, en Cleveland., Estados Unidos.

                  A partir de ese momento y hasta el día de hoy, las grandes
sociedades transnacionales han desempeñado y siguen desempeñando un papel
determinante en la violación de los derechos humanos. De todos los derechos
humanos: civiles, políticos, económicos, sociales, culturales y
medioambientales.

                  Este papel de las STN en materia de violación de los
derechos humanos es una constante desde la guerras de conquista coloniales
en Africa en el siglo XIX, pasando por la guerra interimperialista del
14-18, la financiación del hitlerismo, la organización de golpes de Estado y
de dictaduras en América Latina y el Caribe y en otros continentes, hasta
las actuales guerras, con pronunciado olor a petróleo, contra el "eje del
mal" y la promoción de guerras civiles y luchas interétnicas en Africa sobre
fondo de explotación de los recursos naturales, especialmente mineros.

                  La prestigiosa revista médica inglesa The Lancet, en su
número de enero de 2006 indicaba que diez años de guerra civil en la
República Democrática del Congo ha costado entre 3,5 y 4,5 millones de
muertos. Es decir, la mayor catástrofe humanitaria después de la Segunda
Guerra Mundial.

                  Todos reconocen que esa tragedia tiene por telón de fondo
la apropiación de los minerales estratégicos que abundan en el Congo:
diamantes, oro, colombio-tantalio (coltan), cobalto, etc. Se estima que la
RDC posee el 80% de las reservas de coltan existentes. El coltan, por sus
propiedades particulares, se utiliza en la industria electrónica,
particularmente en la fabricación de teléfonos móbiles (mil millones de
unidades vendidas en el mundo en 2006). Incluso el Consejo de Seguridad en
su resolución Nº 1493 del 28 de julio de 2003 declaró: ".Condena
categóricamente la explotación ilegal de los recursos naturales y otras
fuentes de riqueza de la RDC y manifiesta su intención de examinar qué
medios podrían utilizarse para ponerle fin."

                  Entre las sociedades transnacionales responsables de este
genocidio están la AngloGold Ashanti, con sede en Africa del Sur, que está
asociada a Anglo-American, sociedad minera transnacional con sedes en
Johannesburg y Londres y a Barrick Gold Corporation, con sede en Canadá.
Anglo-American, detenta el 45% de las acciones de DeBeers, que tiene el
quasi monopolio internacional de la industria del diamante. Entre los socios
mineros de Barrick Gold está Adastra Mining que ha comprado una concesión de
diamantes a lo largo de la frontera congo-angoleña a la firma belga de
mercenarios Internacional Defense and Security (1998) y dispone actualmente
de concesiones de cobalto y cobre en la provincia congoleña de Katanga
(Shaba). Adastra es miembro del Corporate Council on Africa (Consejo de las
grandes empresas en Africa), junto con Goodworks, Halliburton,
Chevron-Texaco, Northrop Grumman, GE, Boeing, Raytheon, Bechtel, etc. Uno de
los dirigentes de la transnacional minera Anglo-American, implicada en el
drama congolés, es Sir Mark Moody-Stuart, miembro destacado del Global
Compact (Pacto Mundial) , conglomerado de grandes empresas y de ONGs que
funciona junto a la Secretaría General de las Naciones Unidas. Los grandes
consumidores de coltan proveniente de la RDC son, entre otros, Sony,
Microsoft, Hewlett-Packard, IBM, Nokia, Intel Lucent, Motorola, Ericsson,
Siemens, Intel, Hitachi, IBM, etc.

                  El 30 de abril de 1942, Oswald Pohl, jefe de la "Oficina
principal económica y administrativa SS" enviaba a Himmler un informe sobre
"La situación actual de los campos de concentración":

                  "La guerra ha producido cambios estructurales visibles en
los campos de concentración y ha modificado radicalmente sus tareas, en lo
que se refiere a la utilización de los detenidos. La detención sólo por
motivos de seguridad, educativos o preventivos, no está ya en primer plano.
El centro de gravedad se ha desplazado hacia el lado económico".

                  El reglamento que se dictó en consecuencia decía que los
detenidos tenían que trabajar hasta el agotamiento, a fin de alcanzar el
máximo rendimiento, que la jornada de trabajo era ilimitada y que sólo
dependía de la estructura y de la naturaleza del trabajo.

                  De esta mano de obra gratuita y esclava aprovecharon
grandes empresas como Krupp y Siemens, y la IG Farbenindustrie.

                  Otras grandes empresas alemanas también participaron y se
beneficiaron del holocausto, entre ellas la Bayerische Motoren-Werke (BMW),
Volkswagen y Daimler Benz. También la Ford y la General Motors utilizaron el
trabajo esclavo bajo Hitler, fabricando durante la guerra vehículos
militares en Colonia, Alemania, para el ejército alemán. Henry Ford fue el
primero que financió a Hitler, ya en 1922, aun antes que los industriales
alemanes, como informó el New York Times , el 20 de diciembre de ese mismo
año. (1)

                  Varias de esas empresas que participaron y se beneficiaron
del holocausto intervienen hoy en grandes reuniones internacionales,
influyen sobre los organismos del sistema de las Naciones Unidas, financian
fundaciones y subvencionan ONGs, pero retacean, como Volkswagen y Ford, el
pago las indemnizaciones que reclaman los sobrevivientes de los trabajos
forzados.

                  Pero nunca abandonaron del todo sus viejas prácticas y aun
hoy violan reiteradamente los derechos humanos. Y por cierto que las emulan
sociedades transnacionales más recientes o antiguas que han cambiado de
nombre, pero no de hábitos. Con las consignas de máximo rendimiento,
reducción de salarios, aumento de la jornada de trabajo y flexibilización
laboral, el Reglamento de trabajo de los campos de concentración nazis sigue
siendo el modelo de esas empresas. El ideal concentracionario de las grandes
empresas transnacionales en materia de régimen laboral encontró ahora eco en
la Unión Europea, cuyos ministros de trabajo aprobaron el 10 de junio de
2008 una directiva autorizando la jornada semanal de trabajo de 65 y hasta
de 78 horas. Esta directiva tiene que ser sometida al Parlamento Europeo,
cuya mayoría de derecha es muy probable que la ratifique.

                  II. Una breve mirada retrospectiva sobre América Latina y
el Caribe

                  Desde fines de la segunda Guerra Mundial surgieron en
América Latina y el Caribe una serie de movimientos y Gobiernos con
orientaciones nacionalistas, agraristas y antiimperialistas con diferentes
niveles de consecuencia y profundidad:

                  Arévalo y Arbenz en Guatemala (1945-1954), la revolución
encabezada por el Movimiento Nacionalista Revolucionario de Paz Estenssoro
en Bolivia en 1952, el peronismo del primer período en Argentina; Goulart en
Brasil (1961-64), el Gobierno de Salvador Allende en Chile (1970-1973),
Velasco Alvarado en el Perú (1968-1975), la Revolución Sandinista en
Nicaragua (1979-1990), etc. Y, por supuesto, la Revolución Cubana en 1959.

                  Todos esos movimientos, salvo la revolución cubana, se
frustraron como resultado de sus propias inconsecuencias, combinadas siempre
con la presión económica y la intervención militar directa de Estados Unidos
o indirecta por vía del apoyo logístico a golpes de Estado o a grupos
(armados o no) contrarrevolucionarios.

                  III. El giro neoliberal comenzado en los 70-80 persiste en
lo esencial, y aun se profundiza, bajo una máscara populista.

                  Este ciclo de ascenso de los movimientos populares en los
60-70 y posterior descenso en los 70-90 acompaña, con bastante aproximación,
las políticas de diversos Estados de la región frente a las sociedades
transnacionales, el giro francamente aperturista ante el capital extranjero
de sus leyes de inversiones extranjeras, su cambio de actitud frente a los
Tribunales Arbitrales Internacionales, concretamente frente al CIADI y,
particularmente en los últimos diez o quince años, las enormes concesiones
hechas al poder económico transnacional en los tratados comerciales
bilaterales.

                  En el plano subregional, el cambio se advierte claramente
en las importantes diferencias entre la Decisión 24 de la Comisión del
Acuerdo de Cartagena (2) del 31 de diciembre de 1970, sobre el régimen común
de tratamiento a los capitales extranjeros y sobre marcas, patentes,
licencias y regalías, con un enfoque muy positivo desde el punto de vista
del interés nacional y regional en comparación con otras decisiones
posteriores, como la Decisión 291 de 1991, que marca el giro neoliberal.

                  Hay que decir que el cambio positivo, pero desigual, que
se ha producido en algunos países de la región después de la ola
reaccionaria de los años 70-90 se nota muy poco en las decisiones políticas
concretas y en el plano normativo, ya sea en materia de leyes de inversiones
extranjeras, de tratados bilaterales o en la actitud frente al CIADI.

                  Todos ellos carecen de una legislación adecuada en materia
de inversiones extranjeras tendente a proteger el interés nacional y los
derechos de los pueblos. Al contrario, todos tienen una legislación
ultraliberal en esa materia, incluida Cuba (ley 77 de 1995).

                  Argentina, por ejemplo, tuvo una ley (la 20557 de 1973)
bastante ejemplar en materia de inversiones extranjeras. Ella fue derogada
durante la dictadura militar en 1976 y reemplazada por la ley 21382 que, con
las modificaciones de la ley 22208 , aún más entreguista, sigue todavía
vigente (texto ordenado de 1993). Es decir que el gobierno actual, en una
materia tan importante como las inversiones extranjeras, sigue las pautas
elaboradas durante la dictadura militar por Martínez de Hoz, representante
eminente de la tan vituperada oligarquía agraria.

                  El Centro Internacional para el Arreglo de Controversias
Relacionadas con las Inversiones (CIADI, ICSID en inglés), miembro del Grupo
del Banco Mundial y cuyo presidente es, ex officio, el Presidente del mismo
Banco Mundial, como establece el Reglamento del CIADI. El CIADI, con la
falta de objetividad y de imparcialidad que es inherente al Banco Mundial,
ayuda a constituir tribunales arbitrales internacionales que dirimen las
controversias entre las sociedades transnacionales y los Estados (136 de
éstos forman parte del CIADI), que aceptan someterse a ese procedimiento.
Los Estados, al aceptar esta jurisdicción para dirimir conflictos -en
inferioridad de condiciones- con empresas privadas, renuncian a una
prerrogativa fundamental de la soberanía como es la competencia territorial
de sus tribunales nacionales.

                  El Convenio sobre Arreglo de Diferencias Relativas a
Inversiones entre Estados y Nacionales de otros Estados, del 18 de marzo de
1965 (Convenio de Washington), que creó el CIADI, fue elaborado por el Banco
Mundial. Durante la discusión del mismo, los Estados latinoamericanos,
fieles en esa época a la Doctrina Calvo (3), se opusieron unánimemente a la
creación de un tribunal arbitral internacional para dirimir conflictos entre
los Estados e inversores extranjeros. (4)

                  Después soplaron otros vientos « neoliberales » y hoy
forman parte del CIADI una veintena de Estados latinoamericanos, la mayoría
de los cuales adhirieron en el decenio de 1990.

                  No son parte del CIADI Brasil, Cuba, Haití, México y la
República Dominicana.

                  En mayo de 2007 Bolivia, Nicaragua y Venezuela (que
adhirieron al CIADI en 1995) anunciaron su retiro de dicho organismo.

                  Pero sólo Bolivia notificó al Banco Mundial en el mismo
mes de mayo su decisión de retirarse del CIADI, la que, de conformidad con
el artículo 71 del Convenio CIADI, se hizo efectiva a los seis meses, en
noviembre de 2007.

                  La Asamblea Nacional venezolana pidió al Gobierno el
retiro del CIADI en febrero de 2008. No obstante, pese al anuncio de mayo de
2007 y al pedido de la Asamblea Nacional, el Gobierno venezolano hasta ahora
no se ha retirado del CIADI y, por el contrario, propuso dirimir el
conflicto que lo opone a Exxon Mobil ante un tribunal arbitral del CIADI.

                  Es necesario señalar que la ratificación del convenio
CIADI no obliga a los Estados Parte a someter a los tribunales arbitrales
internacionales del CIADI las controversias con inversores extranjeros. En
efecto, el último párrafo del Preámbulo del Convenio dice: Declarando que la
mera ratificación, aceptación o aprobación de este Convenio por parte del
Estado Contratante, no se reputará que constituye una obligación de someter
ninguna diferencia determinada a conciliación o arbitraje, a no ser que
medie el consentimiento de dicho Estado.

                  El sometimiento al arbitraje de controversias entre los
Estados y los inversores extranjeros forma parte de las obligaciones
asumidas en casi todos, o todos, los Tratados de Protección y Promoción de
las Inversiones Extranjeras (TPPI), en Tratados de Libre comercio y en otros
similares.

                  Argentina firmó 54 TPPI en el decenio de 1990 y su
Parlamento ratificó todos o casi todos; Brasil firmó 14 pero no ratificó
ninguno; Chile firmó 45; Colombia firmó con Francia, España, Perú, Chile y
Cuba; Costa Rica y México firmaron 11, Perú 22, Uruguay 24 y Venezuela 22 .

                  Todos estos tratados tienen una duración limitada y pueden
ser denunciados cuando se aproxima la fecha de su vencimiento, para evitar
su renovación automática. Sin embargo, los gobiernos "progresistas" de la
región se abstienen de emplear ese recurso para liberarse de los mismos,
pese a que son funestos para el interés nacional.

                  Veamos cuáles son los principales contenidos de los TPPI.

                  1. Las inversiones extranjeras gozan siempre del trato más
favorable, aunque éste no esté previsto en el mismo tratado, pero sí en
otros tratados o normas. El incumplimiento del trato más favorable genera la
responsabilidad del Estado receptor, exigible por los procedimientos (en
general un tribunal arbitral) que el mismo tratado prevé.

                  2. Trato nacional: toda ventaja concedida a los inversores
nacionales debe ser extendida a los inversores extranjeros. Los inversores
nacionales no pueden recibir ayuda alguna del Estado, pues ello implicaría
violar la igualdad de trato entre inversores nacionales y extranjeros.

                  3. Cláusula de "nación más favorecida": los inversores
extranjeros con domicilio en los Estados Parte en el Tratado deben gozar,
por lo menos, de las mismas ventajas concedidas a los inversores extranjeros
domiciliados en cualquier otro Estado.

                  4. Los "requisitos de desempeño" no figuran en los TPPI y
en algunos casos están expresamente prohibidos, como en el tratado
argentino-estadounidense y en el suscrito entre Canadá y Uruguay. También
están prohibidos, con algunas excepciones que no cambian lo esencial de la
prohibición, en el Tratado de Libre Comercio (TLC) Chile-Estados Unidos
(artículo 10.5). Los "requisitos de desempeño" consisten en exigir al
inversor, para autorizar la inversión, determinadas conductas destinadas a
proteger la economía nacional: utilizar, en lo posible, materia prima
nacional, exportar parte de la producción para incrementar el ingreso de
divisas, etc. En algunos casos la situación del Estado receptor es peor que
en el TRIM, celebrado en el marco de la OMC, que prohibe los requisitos de
desempeño sólo en el comercio de bienes. Por ejemplo, el tratado
uruguayo-canadiense extiende la prohibición de los requisitos de desempeño a
los servicios y a la transferencia de tecnología. De modo que, en ese marco,
el Estado receptor no puede exigir al inversor que transmita el know how a
los socios locales o a los trabajadores locales. Es decir que, en este caso,
no hay incorporación de tecnología al Estado receptor.

                  5. Los TPPI incluyen cláusulas previendo la indemnización
en caso de expropiación u "otras medidas de efecto equivalente". Esta última
frase, ambigua, permite exigir la indemnización en caso de medidas adoptadas
por el Estado receptor que "privan al inversor de los beneficios que podría
razonablemente esperar", como dijo el tribunal arbitral en el caso
"Metalclad c/México", en el marco del TLCAN. En 1996 la empresa
norteamericana Metalclad demandó al gobierno mexicano por violar el capítulo
11 del TLC, cuando el gobierno de San Luis Potosí impidió abrir a dicha
empresa un depósito de desechos tóxicos. Bajo las normas del TLC, la
denegación del permiso para abrir un vertedero fue considerada un acto de
"expropiación" y el gobierno mexicano tuvo que pagar a Metalclad una
indemnización de 16,7 millones de dólares. (5)

                  6. Los TPPI prevén la compensación por pérdidas que se
produzcan por una variedad de causas, entre ellas la pérdida de ganancias
futuras o esperadas, como se viene de señalar en 5.

                  7. Los TPPI prevén las transferencias al exterior del
capital, los beneficios, las remuneraciones, las regalías, los honorarios
por consultorías, etc., de manera irrestricta, en divisas libremente
convertibles.

                  IV. En conclusión, se puede afirmar que el retroceso es
enorme con relación a la legislación existente y a las políticas que se
intentaron en el decenio del 60 en varios países de América Latina y el
Caribe.

                  Eso es así pese a que las condiciones objetivas están
dadas a nivel regional y mundial para realizar una consecuente política
antiimperialista y en defensa de los intereses nacionales y populares.

                  Pero no las condiciones subjetivas, pues las políticas
populistas seudoprogresistas de algunos Gobiernos han paralizado
parcialmente a los movimientos populares, han logrado atraer, por distintos
medios (entre ellos la funcionarización) a una buena parte de la
intelectualidad con una tradición progresista. (Hay que decir que a esta
altura el "progresismo" es una cáscara política e ideológicamente vacía y
esa es una de las razones por las cuales muchos de sus exponentes han sido
presa fácil de los populismos gobernantes).

                  Además, los partidos y grupos de izquierda (o lo que queda
de ellos) están divididos y desorientados y son incapaces de proponer una
respuesta alternativa coherente, concreta y creíble, la que no puede estar
fundada en esquemas abstractos y perimidos, sino en un análisis de las
estructuras económico-sociales actualmente existentes, de las fuerzas
sociales en presencia y de las culturas e ideologías dominantes en sus
respectivos países.

                  Es urgente tomar conciencia de que la resistencia y la
lucha contra el poder económico- financiero, político e ideológico
transnacional y contra sus servidores locales es una cuestión de
supervivencia para los pueblos de América Latina y el Caribe y para todos
los pueblos del mundo. (6)

                  Notas:
                  1) Antony C. Sutton, Wall Street And The Rise Of Hitler,
Cap. VI, año 2000. - Hitler, en cuyo despacho colgaba el retrato de Henry
Ford, condecoró a éste en 1938 con la Gran Cruz del Aguila Alemana. Tenían
en común, entre otras cosas, un furibundo antisemitismo. Hitler era un gran
admirador del trabajo en cadena implantado por Ford en sus fábricas. En su
autobiografía My life and work, Ford escribió, como recuerda Charles
Petterson ('Eternal Treblinka: Our Treatment of Animals and the Holocaust'),
que se había inspirado para el trabajo en cadena en el modo de operar de los
mataderos de Chicago. Así se cierra simbólicamente el círculo. Como dice un
personaje de la novela La vida de los animales de J.M.Coetzee: « Chicago nos
mostró el camino, fue de los corrales para animales de Chicago de dónde los
nazis aprendieron cómo procesar los cuerpos ».
                  2) Acuerdo celebrado entre un grupo de países andinos en
1969.
                  3) La llamada «doctrina Calvo » se basa en los principios
de la soberanía nacional, de la igualdad entre ciudadanos nacionales y
extranjeros y de la competencia territorial de los tribunales nacionales.
Según Calvo los Estados soberanos gozan del derecho de estar libres de
cualquier forma de interferencia por parte de otros Estados y los
extranjeros tiene los mismos derechos que los nacionales y, en caso de
pleitos o reclamaciones, tendrán la obligación de agotar todos los recursos
legales ante los tribunales locales sin pedir la protección e intervención
diplomática de su país de origen.
                  4) El delegado chileno, Félix Ruiz, expresó la oposición
en nombre de todos los países latinoamericanos. Boletín de prensa del Banco
Mundial del 9 de setiembre de 1964. Dato extraído de Gonzalo Biggs, La
crisis de la deuda latinoamericana frente a los precedentes históricos.
Grupo Editor Latinoamericano. Colección Estudios Internacionales.
Distribuidor EMECE. Buenos Aires, 1987, pág. 77.
                  5) El laudo arbitral en Metalclad Corporation c/Estados
Unidos Mexicanos (caso Nº ARB(AF) 97/1 se puede encontrar en
http://www.worldbank.org/icsid/cases/mm-award-s.pdf. Dicho laudo es muy
ilustrativo porque el contenido del TLCAN es muy similar a muchos TPPI en
vigor y a los TLC en proyecto o a los ya vigentes (Chile, Guatemala, El
Salvador y Honduras con Estados Unidos) y las interpretaciones del tribunal
arbitral en el caso Metalclad pueden dar una idea del grado de subordinación
económica, social, política e institucional a que quedan sometidos los
Estados que celebran tales tratados. Hay que decir que el Gobierno Federal
mexicano autorizó, por servilismo e irresponsabilidad, la instalación del
vertedero y que fue el Gobierno local quien posteriormente se opuso, lo que
debilitó la situación jurídica del Estado mexicano en el juicio arbitral
                  6) A mediados de mayo de 2008 se celebró en Lima una
sesión del Tribunal Permanente de los Pueblos que analizó la actuación de
varias trasnacionales europeas en América Latina y el Caribe basado en
documentos detallados presentados por distintas organizaciones. La
documentación puede encontrarse en
http://www.enlazandoalternativas.org/spip.php?article251

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Tato Bores y los argentinos

En estos tiempos en que las cosas no están muy claras, es bueno pedirle a Tato una colaboración.                                                                                                                                                                                     

 '!!Qué país! ¡Qué país! ¡No me explico por qué nos despelotamos tanto....
si eramos multimillonarios! Ud. iba, y tiraba un granito de maíz y ¡paf!,
le crecian diez hectáreas... Sembraba una semillita de trigo y ¡ñácate!,
una cosecha que habia que tirar la mitad al río porque no teniamos donde
meterla. Compraba una vaquita, la dejaba sola en medio del campo y al año
se le formaba un harén de vacas. Créame ... lo malo de esta fertilidad es
que una vez, hace años, un hijo de puta sembró un almácigo de boludos y
la plaga no la pudimos parar ni con DDT. Aunque la verdad es que no me
acuerdo si fue un hijo de puta que sembró un almácigo de boludos, o un
boludo que sembró un almácigo de hijos de puta .!

 
Tato Bores....Un maestro!!!
 

Las mentiras de los ministros de salud

Es interesante que la palabra con la que empieza la nota de los amigos del ministro sea "Alarma". María Moliner lo define como "Voz o señal con que se *avisa un *peligro".Bueno, Claudio (y Daniel): se viene el invierno: guarda. Como hemos dicho, las políticas implementadas en el último tiempo (aquí mostradas en particular en Pcia de Buenos Aires) están haciendo retroceder a la Argentina de puntos que ya eran vergonzosos sin este retroceso. Como si nos estuvieran tomando el pelo, repiten el hábito de destruir el sistema mientras anuncian que se van a ocupar de este tema. Faltan medicamentos cuando se prevé el pico más alto de bronquiolitis. Se realiza la "compra más importante" de vacunas, pero se lo hace ya sobre el comienzo del invierno (se acepta que la mejor época es a fines de verano o principios de otoño, ya que la vacuna requiere un tiempo para generar los anticuerpos, y además, el virus de la gripe tiene una alta capacidad de mutación y la vacuna pierde eficacia conforme pasan las semanas). Los "refuerzos" de personal son fundamentalmente con contratos basura ("becarios" y otros engendros para no pagar lo que corresponde). Encima el energúmeno de Zin pasa, luego, a echarle la culpa a "los padres" si la consulta fuera tardía. Sigue sin resolverse el tema de la vacuna para la tos convulsa (ejemplo inveterado de lo que la capacidad científica argentina puede hace cuando se lo propone y de lo que la incapacidad política puede impedir si -también- se lo propone).Sigue sin haber un verdadero plan de salud (la ley en se basó en las propuestas de Mario Testa sigue cajoneada, la que se propagandizó en la campaña -basada en incentivos económicos a los médicos- no volvió a aparecer, probablemente por suerte, pero tampoco hay otra). Sigue sin hacerse otra cosa que hablar de APS sin saberse de qué se habla (e incluso, cada vez se habla menos). Hay una cosa que -si bien ya no goza de la misma previsión, y eso tampoco es inocuo, pero bueno- es bastante previsible, aun en tiempos complicados. Y es -insisto, ya no lo que era- el comienzo del invierno. Uno mira el calendario el día que se le ocurra y con los dedos puede contar los días que faltan para el 21 de junio. Tres meses después vamos a volver a contar la cantidad de muertes innecesarias de niñ@s de corta edad, en este nuevo invierno con desnutridos, pobres, indigentes, falta de acceso a la salud, falta de acceso al agua segura, falta de vivienda, trabajo....

Un saludo
Gonzalo
PD: la compra más grande habrá traído el diego más grande (no Maradona, eh?)

Alarma en la Provincia por el aumento de casos con enfermedades respiratorias
http://www.infobae.com/contenidos/384001-100935-0-Alarma-la-Provincia-el-aumento-casos-enfermedades-respiratorias
En la provincia de Buenos Aires afectan sobre todo a los niños; serán más graves que en 2007. El gobierno provincial dio a conocer un programa de medidas que intentará disminuir esas muertes.
Según estudios epidemiológicos, entre 2006 y 2007 la mortalidad infantil aumentó en la provincia de Buenos Aires de 12,5 a 13,5 por mil nacidos vivos, y el 80% de ese incremento se atribuye a las enfermedades respiratorias, primera causa de muerte en chicos de hasta un año .

Si a esto se le suma el hecho de que el pico de la curva de casos de bronquiolitis, bronquitis y neumonías se espera para las próximas semanas, las autoridades sanitarias estén alertas.

En el distrito bonaerense, el ministro de Salud provincial, doctor Claudio Zin, y su equipo dieron a conocer el programa de medidas con que intentarán disminuir esas muertes evitables, que el año pasado superaron en 68 casos las de 2006.

La estrategia contempla reforzar las dotaciones de pediatras, aumentar el número de camas de terapia intensiva pediátrica, intensificar la vacunación contra la gripe en niños de hasta 23 meses y alertar a las madres para que consulten sin demora cuando sus hijos tengan síntomas como respiración rápida o agitación, irritabilidad, rechazo del alimento, palidez, dificultad para dormir o descansar, fiebre o silbidos en el pecho.

Zin señaló que “por primera vez, la provincia compró 118.290 dosis de vacuna antigripal pediátrica destinadas a los chicos en situación de riesgo de entre seis y 23 meses. Hay que insistir fuertemente en la vacunación, porque las madres no vacunan a sus hijos contra la gripe”.
Además se firmaron convenios con hospitales del sector privado, como el Italiano de San Justo y el Austral de Pilar, para que en el caso de que las camas de hospitales públicos estén completas, se puedan derivar pacientes a estos centros sin costo para los usuarios.

Asimismo, se contrataron 2500 agentes de salud, entre médicos, enfermeros y técnicos, se triplicó el número de becas para pediatras, neonatólogos y terapistas, y se dispuso la prolongación de las residencias de pediatras, neonatólogos y terapistas pediátricos.

Según los funcionarios, desde hace dos semanas aumentaron las consultas por estas causas alrededor del 20% respecto de 2007 . Esperan que este programa ayude a disminuir el 10% los casos de bronquiolitis según informa el diario La Nación.

La provincia enfrentará en las próximas semanas una situación de altísimo riesgo, subrayó el ministro, por la superposición de la gripe, la tos convulsa y los primeros casos de virus sincicial respiratorio. "Hay mucha gente en estado de vulnerabilidad que no es fácil de contener", agregó.

Subrayó Zin que "si decimos que las infecciones respiratorias son la primera causa de mortalidad posneonatal no es para crear pánico, sino para aclarar que es una causa prevenible. El 20% de los chicos se muere en su casa. Los padres tienen que consultar ante el primer signo de dificultad respiratoria", finalizó.

Según datos de la provincia de Buenos Aires, en invierno el 70% de las consultas al pediatra y el 50% de las internaciones de chicos se dan por algún tipo de infección respiratoria.

En la Capital en tanto, este año se demoró la aparición de las infecciones respiratorias bajas pero en la última semana aumentó en forma importante el número de casos de bronquiolitis. En este distrito no se vacuna a los chicos contra la gripe, sólo se informó a la población que los que tienen factores de riesgo pueden acercarse a los hospitales, donde está disponible la vacuna.

De Rodrigo Soto sobre Costa Rica

¿Dejarán de ser ricas las costas de este país?


Había una vez un país llamado Costa Rica. Durante varios siglos nadie supo bien la razón de su nombre, pues la inmensa mayoría de la población, lejos de vivir en las costas, se estableció en las fértiles tierras montañosas del interior del país y se dedicó a labores agrícolas. Incluso aquellos que vivían cerca de los litorales caribeño y pacífico, establecieron sus poblados algunos kilómetros tierra adentro.

Desde luego, hubo siempre hombres de mar y pequeños caseríos en las costas, pero eran insignificantes respecto al resto de la población. Precisamente por ser un pueblo que vivía de espaldas al mar, las tierras costeras no eran consideradas muy valiosas, y gran parte de ellas estaba en manos de campesinos que llegaron ahí como última opción.

Múltiple riqueza. Para los habitantes del interior, la costa fue siempre un sitio lejano de peregrinación vacacional: una o dos veces por año, en carretas primero, en ferrocarril después y en autobuses y automóviles por fin, visitaban las costas con fines recreativos. Entonces, el grueso de la población comprendía momentáneamente la razón por la que su país había sido bautizado así: ricas, muy ricas, en efecto, eran aquellas costas... Ricas en recursos marinos, sí, pero también ricas, muy ricas, en flora y fauna silvestre y en bellezas naturales y escénicas. Sin embargo, puesto que la vida de la mayoría de la población discurría lejos de ahí, en las ciudades del interior, pronto volvían a olvidarse o, en cualquier caso, daban por un hecho que todo seguiría siempre así.

Pasó el tiempo. Llegaron los aviones, se masificó el turismo, estalló la globalización. Inexorablemente, la riqueza de aquellas costas fue conocida por gentes de aquí y de allá, sobre todo gentes de los países más ricos, que son los que pueden viajar. ¿Podían comprar esas tierras? ¡Sí, podían comprar esas tierras! ¿Tantas como quisieran? ¡Sí, tantas como quisieran! ¿Sin ningún requisito especial? ¡Sí, sin ningún requisito especial! ¡Aleluya!, se dijeron. Claro que se dijeron ¡aleluya!

La vendimos. Lo que sigue es historia conocida. A diferencia del cuento infantil, aquí no matamos la gallina de los huevos de oro: la vendimos...

La clase política costarricense de finales del siglo XX e inicios del XXI –con nombres y apellidos: empezando por los presidentes y siguiendo por los diputados y ministros de Estado– es y será responsable de una de las mayores atrocidades –me siento tentado a decir “traición”– de la historia de este país. Todo, como siempre, “por unos dólares más”.

¿Dejarán de ser ricas las costas de este país por haber sido subastadas al mejor postor? No, por supuesto que no. Dejaron de ser nuestras, eso sí. De esta forma, esta es la historia de cómo un país llamado Costa Rica cometió la imbecilidad de vender sus costas. Colorín, colorado, este cuento se ha acabado. Me meto por un huequito y... ¡Trágame tierra!

material seleccionado y publicado por: Julia Ardón

La deuda eterna

Agencia de Noticias Pelota de Trapo - Edicion del 30/05/08

Sísifo y la deuda
16/05/08
Por Néstor Sappietro

(APe).- El último informe de la Secretaría de Finanzas señala que la
Argentina tiene obligaciones por 144.728 millones de dólares,
equivalente al 56% del PBI. Los números oficiales indican que en los
últimos dos años la deuda creció y que, medida en dólares, es mayor
que durante la crisis que terminó con el gobierno de Fernando de la
Rúa.

La información, sin proponérselo se transforma en una alegoría a la
metáfora de Sísifo, aquel a quien los dioses griegos habían condenado
a empujar sin cesar una roca hasta la cima de una montaña, desde donde
la piedra volvería a caer por su propio peso. Como decía Albert Camus,
refiriéndose a la condena impuesta al rey de Corinto: "Los Dioses
habían pensado con algún fundamento que no hay castigo más terrible
que el trabajo inútil y sin esperanza".

El sentido común, que nada entiende sobre los vericuetos de la
economía, encuentra datos que desconsuelan: La gestión Kirchner
desembolsó más de 50 mil millones de dólares en pagos de la deuda
pública y, sin embargo, debemos más que en 2001. Allí aparece el
desconsuelo del trabajo inútil y sin esperanza.

La riqueza es entregada a la usura internacional a cambio de nada, o
lo que es peor, a cambio del hambre de miles de argentinos condenados
en los confines del infierno a comer de la basura, a no tener
asistencia sanitaria, a la desnutrición, a morirse de pobreza.

Dice Albert Camus en su maravilloso ensayo sobre Sísifo: "Lo único que
se ve es todo el esfuerzo de un cuerpo tenso para levantar la enorme
piedra, hacerla rodar y ayudarla a subir una pendiente cien veces
recorrida; se ve el rostro crispado, la mejilla pegada a la piedra, la
ayuda de un hombro que recibe la masa cubierta de arcilla, de un pie
que la calza, la tensión de los brazos, la seguridad enteramente
humana de dos manos llenas de tierra. Al final de ese largo esfuerzo,
medido por el espacio sin cielo y el tiempo sin profundidad, se
alcanza la meta. Sísifo ve entonces como la piedra desciende en
algunos instantes hacia ese mundo inferior desde el que habrá de
volverla a subir hacia las cimas, y baja de nuevo a la llanura".

Cada vez que escucho hablar sobre el pago de la deuda esas imágenes
que describe Camus aparecen en mi memoria.

El ex diputado Mario Cafiero, señala: "El problema de la deuda es el
pésimo "arreglo" que hizo el actual gobierno, que no fue tal. Tampoco
hubo un "ajuste" de ella, sino peor aún, un desajuste con la emisión
de deuda contingente mediante las Unidades Ligadas al PBI, que crecen
en forma geométrica año tras año, por la cual los prestamistas
inescrupulosos pasaron a ser socios de nuestro crecimiento. Fue el
peor de los malos arreglos posibles. La deuda no fue auditada. No se
buscó diferenciar lo contraído ilegalmente".

Si alguien tuviera dudas acerca de la inmoralidad de la deuda bastaría
con repasar las investigaciones de Alejandro Olmos y su hijo. De paso,
podríamos citarlo cuando dice: "Las deudas hay que pagarlas, las
estafas no".

A pesar de los anuncios ampulosos de cancelación, de quita histórica;
la deuda sigue estando ahí, como una inmensa roca que llevamos sobre
nuestras espaldas, como una excusa inmoral para justificar los
destinos inciertos de la riqueza de un país que sigue hundiendo en el
infierno del desprecio a sus mayorías.

Fuente de datos:
Diario Crítica 06-05-08